Un día cualquiera Seguir história

don-godo Amadeu Isanta

Alex huye de los convencionalismos hipócritas de la Nochebuena y prefiere pasarla como a él le gusta.


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#dinero #cobre #nochebuena
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Un día cualquiera

Se oye el sonido de la verja que se abre. Un transeúnte anónimo observa como Alex sale a la calle. Sin rumbo fijo, la ansiedad creciente acelera sus pasos que al poco rato se detienen al lado del puente que cruza el río. El día luminoso amanecido deja paso a unas nubes amenazadoras que lentamente se funden con el color gris de las brumas ribereñas, a juego con la espesura de su mente. Aturdido y recostado en una barandilla del puente adivina una silueta de alguien acercándose por la acera. Entre sombras, distingue una amalgama de cuerpo humano precedido de bultos y protuberancias. El hombre cuando llega a su altura se detiene enfrente de él y le mira fijamente a los ojos.

¿Le pasa algo señor, se encuentra bien?

Sí, sí, no es nada, estaba descansando un poco – contesta Alex. – Estaba aquí sin esperar nada en concreto. Bueno, en realidad sí que esperaba la oportunidad de poder ayudar a alguien. Veo que tienes dificultades para empujar este carro de trastos, debe pesar lo suyo.

El hombre asiente con la cabeza y destapa los fardos para enseñar lo que transporta. Son bobinas de cable de cobre para uso industrial. Su aspecto, muy nuevo, es el de haber salido de un almacén y no de haber sido encontrado en un vertedero. Aquello había sido robado a alguien y estaría echando en falta su valor. El hombre de rudas facciones, curtidas por la intemperie, tiene aspecto de proceder de algún país del este de Europa pero no llega a aparentar pertenencia a mafias que por allí proliferan. Su aire humilde y haraposo simplemente transmite voluntad de supervivencia y eso le confiere confianza absoluta. Probablemente es el último eslabón imprescindible en el lucrativo mercado negro del cobre. No admite culpabilidad por delito alguno.

Quiero hacerte una oferta por tu cargamento – propone Alex. – De hecho, supongo que el final de tu penoso viaje es llegar a destino para venderlo.

Sí señor, tengo una cita para cobrar el dinero. Pero… ¿Cuánto me quiere pagar? No sé qué hacer. No sé cómo puede reaccionar mi cliente, es gente peligrosa, ¿sabe? Si no cumples los compromisos adquiridos son capaces de todo; ¡me encontrarían en el fondo del río con un bloque de hormigón atado al cuello!

No temas, pienso pagarte el dinero suficiente para que desaparezcas en un radio de diez mil kilómetros. Así podrás empezar una nueva vida y, si quieres, hasta con nueva identidad.

Un silencio helado, de tan solo unos segundos, entrecorta la conversación; como presagio de un acuerdo que ambos desean y necesitan. Funden sus miradas y ambos comprenden el pacto tácito que ya no pueden vulnerar. De la chaqueta de Alex emerge un sobre cerrado y va a parar a manos del hombre del Este, en el cual reza: “confía en la cifra, abrir en sitio seguro”, y una cifra anotada de 100.000 euros.

En principio el hombre no da crédito a lo que allí lee. Inmediatamente siente que la complicidad establecida con ese señor disipa cualquier duda. Coge el sobre y se abalanza hacia él dándole un fuerte abrazo. Al soltarse, y antes de salir corriendo, Alex aprecia un destello de emoción y agradecimiento a través de una lágrima descendiendo por su mejilla.

Las bobinas de cable, al ser examinadas a fondo, sorprenden a Alex. Llevan estampado el nombre y dirección del fabricante en el interior del cilindro. Sin dudarlo un momento coge el carro y se dirige al sitio. No tiene muchas esperanzas de encontrar el almacén abierto. Observa el mismo nombre de los cilindros en una placa de la entrada y allí deja la carga.

Es noche cerrada cuando regresa a casa y los hogares iluminados rezuman Nochebuena por todos sus poros. Él, aun sin celebrarla, disfruta de una fina lluvia que le acompaña y mitiga la excitación, convirtiendo en satisfacción el recuerdo de la reciente experiencia.

Se acuesta sin cenar. En la cama repasa el balance de su misión y evalúa planes para futuros objetivos, hasta que el sueño le vence.

15 de Abril de 2018 às 08:33 1 Denunciar Insira 0
Fim

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