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Nunca me olvides

Nunca olvidaré el día en que lo perdí todo pero también aprendí que la verdadera felicidad es pasar tiempo con las personas que más amas, discutir con ellas, reír con ellas, llorar con ellas, y sobre todo, sonreír con ellas. El tiempo que pasé con mis padres fueron realmente hermosos, nunca olvidaré esa vez que mi mamá me regaño por romper el jarrón nuevo o cuando mi papá celebró por su ascenso en el trabajo, también cuando me enteré que mi iba a tener un hermanito, en ese momento sentí la verdadera felicidad, sentía que estaba al lado de las personas que realmente me amaban y daban todo para mí, esos momentos fueron realmente bellos, si tuviera que elegir entre toda las cosas en el mundo, sin duda sería compartir más tiempo con mi familia. El día que perdí a mis padres, fue un día como cualquier otro, mi papá junto con mi mamá se iban de compras y recuerdo que me dijeron que vendrían pronto y que no me preocupara, que me iban a comprar algo realmente bonito. Lastimosamente yo les creí, pero bueno, nadie sabe cuando realmente es tu final. Yo en casa junto con mi hermanito pequeño esperábamos el regreso de nuestros padres, ansiosos de saber que nos traerían, estuvimos esperando horas y horas hasta que nos dormimos, al día siguiente, desperté pensando que vería a mi madre en la sala cocinando esas galletas que tanto me gustan en el desayuno y a mi papá entregándome el regalo con una enorme sonrisa y a punto de ir al trabajo, pero no fue así, no veía a mis padres por ningún lado, de repente, involuntariamente se me salió una sola lágrima y en ese momento sentí que algo no andaba bien y fue en ese momento que recibí una llamada diciéndome que mis padres acaban de fallecer en un accidente de tránsito, en ese instante sentí como mi corazón se paró y como las lágrimas salían sin chistar de mis ojos, y como los colores que veía empezaban a oscurecer pero en ese momento ví algo que iluminó toda esa oscuridad, era mi hermano que acababa de despertar.

Desde aquel día, tuvimos que vivir con nuestros abuelos, mi abuela me entregó el regalo que mi padre me iba a dar, lo recibí y cuando lo abrí, volví a llorar, mis lágrimas salían como las gotas que caían en la peor temporada de lluvias y mi corazón sentía como se partía en pedazos, pues mi papá había comprado un retrato para la foto familiar que nos habíamos tomado una semana antes de este desastroso accidente, en la fotografía sus caras desprendía pura felicidad, en ese momento comprendí que aunque mis padres no esten mas en este mundo, siempre permanecerán en mi corazón y en el de mi hermano.

16 de Março de 2018 às 07:22 2 Denunciar Insira 2
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Capitán  Pensante Capitán Pensante
Una historia que perfectamente podría estar basada en hechos reales. Una historia bastante triste, que hace que te pares a pensar. Buena ortografía, sin fallos que salten a la vista... Buen trabajo
16 de Março de 2018 às 11:20
Amir Escajadillo Alva Amir Escajadillo Alva
gg
16 de Março de 2018 às 02:38
~

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