El corazón de cristal Seguir história

jhody-brito Jhody Brito

El corazón de él vivía de deseos. El de ella sobrevivía en el miedo. En este mundo la seguridad era efímera, pero había valientes capaces de darla.


Fantasia Todo o público. © si

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El robo de la caja de cristal

Ella es una guerrera.

Él es un vil ladrón.

Ella no tenia corazón.

Él le demostró que si.

I

Una vez, una joven  había guardado su corazón en una cajita de cristal, con miedo de los  sentimientos que aquel amasijo de rojo le hacia sentir. Ella misma no se  consideraba hermosa, pero la sociedad admitía que era deslumbrante, sus  vibrantes ojos verdes desprendía una chispa de inteligencia, sus labios eran  como un suave capullo de seda roja, su sedoso cabello negro como la ala de un cuervo, si, mirarla era deslumbrarse. Pero aun así la  gente susurraba a su paso. «Es fría, nunca sonríe», «No tiene corazón» y  tenían razón.

Se había arrancado el corazón en un arrebato de miedo y lo había guardado en una cajita que era del cristal más puro. Pues una vez le habían jurado amor, le habían dicho las palabras más hermosas, que ella, confiada, había devuelto. «Eres lo más importante para mi» le habían dicho quien luego, sin misericordia, la había avergonzado.

A la joven le aterraba  los latidos que en las noches se oían de la cajita, deseaba que su  corazón terminara de morir, que se marchitara como las flores en invierno. Contemplarlo la perturbaba, siempre  latiendo, y tan grande, era como si mientras más deseara que se  volviera pequeño, el corazón se hinchaba, luchando.

Había noches que contemplaba el corazón en la cajita, tan frágil, tan pequeño, en un mundo donde nacer mujer era una vergüenza, su desesperación se agitaba en la caja, ya que en aquel lugar solo había dos vidas para una mujer, casarse, o volverse parte de la guardia roja. Otras noches, abría la caja y miraba el corazón, un carnoso  nudo de rosas rojas en la fría cajita de cristal. Y a veces, en el  silencioso amparo de la noche, apoyaba la mano en la cajita sin levantar  la tapa, solo entonces, mientras oía el rítmico palpitar como una  melodiosa música, sonreía.

Una noche, un joven de  apariencia lamentable pero de agradables ojos azules, oyó la melodía, y  llevado por la curiosidad y el hambre se aventuro a la casa con el palpitar como guía. El joven era  un ladrón experimentado, así que trepo y escalo por las resbaladizas  murallas del palacio de la muchacha. Se introdujo en la oscura  habitación con el deseo de obtener ese sonido para siempre. Mientras la  joven dormía, robó la cajita ignorando lo que contenía. Lo único que  sabía era que la deseaba para él. Su corazón vivía de deseos, así había sido desde que las pesadillas se habían vuelto realidad. Se hizo con su botín y huyó sin saber del rastros que dejaba atrás.

Su padre, un dios, le  había enseñado bien. Cuando una ráfaga de viento procedente de la  ventana abierta la despertó, captó el aroma de la noche y sabia que  alguien había tomado su cajita. Con el olor acre del sudor  del ladro, le dio caza.

Contemplo las marcas en  el barro, donde las fuertes pisadas de un hombre se apreciaban con la  tierna luz de la luna. Vio la senda que había seguido por la pared del  palacio. El olor de cuero en las enredaderas cerca al final. Las  pequeñas flores que habían sufrido bajo el peso del joven. Salió y  siguió su rastro hasta su guarida.

Si esta fuera la historia de él, uno podría decir que, en  cuanto la joven cruzó el umbral, el ladrón se enamoro y una parte de  su cerebro le grito que lo que sostenía con fuerza en el puño, era el corazón de ella. Uno podría decir que el arrepentimiento no fue lo que sintió al  ver a la bella joven erguirse en la destartalada puerta de lo él  consideraba su hogar. No, lo que sintió fue un deseo de hacerse con ella, seria la más bella joya de su colección. Estrujo entre sus manos la  cajita, deseoso de sentir el corazón estremeciéndose. El corazón retumbó  dentro de su mano. La cajita era tan frágil como las rosas en invierno. Podría hacerse añicos con un suave apretón. Entonces se encontraría con el pequeño nudo  rojo destrozado, y sus manos estarían manchadas de la sangre de la joven.

La joven vio al ladrón a la luz de la luna.

Vio la sucia cama, vio lo poco que poseía.

Vio sus ojos del color  del cielo más brumoso, con las pestañas largas y oscuras, el cabello  negro y las delicadas cejas. Vio la línea de la boca, unos labios  preciosos. La anchura de sus hombros. La cicatriz que cruzaba su pecho.

Entonces, si la joven  hubiera sido sincera consigo misma, habría admitido que antes, mientras  yacía en la cama, había despertado dos latidos antes de que el ladrón  entrara en su habitación. Había visto la cara del ladrón cuando  estrujaba su botín en la mano. Entonces, había cerrado los ojos, casi  como si sintiera las manos del joven acariciándola.

Pero ser sincera  requería coraje. Mientras acorralaba al joven con su mirada, se sintió  segura. Retrocedió hacia la entrada, los pasos contados, justo antes que  su corazón comenzara a latir inestable, con nerviosismo. Contemplo el  alzado mentón de él. Ambos oyeron en el silencioso cuarto el corazón de  ella repiqueteando casi como si se rompiera, cuando le dijo al ladrón que podía  conservar lo que había robado.

22 de Janeiro de 2018 às 22:55 3 Denunciar Insira 4
Fim

Conheça o autor

Jhody Brito Me llamo Jhonaidy Brito, pero me dicen Jhody, Jhoy o Jhona. Escribo por un mundo lleno de otros mundos. -Amo la música, las artes y los idiomas. -Las cotufas acarameladas son deliciosas. -No me gusta para nada las playas en vacaciones. -Me gusta el ejercicio. -Tengo miopía, el Pdf lo causa.

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Lihuen Lihuen
hermosa historia, sufrí con cada linea por la incertidumbre de lo que ocurriría con ese corazón dolido pero tan luchador, y no se por que el final me dejo insatisfecha, como si faltara algo por decir que cerrara el relato. Tal vez es por que pareciera que continuara... La narración es muy delicada y poética además de que la temática me resulta original.
7 de Junho de 2019 às 21:32

  • Jhody Brito Jhody Brito
    Gracias por tu comentario, la verdad es que pensaba que fuera una historia corta, pero se volvió un cuento. 7 de Junho de 2019 às 22:42
Alex Firefly Alex Firefly
Tania, te respondo por aquí y de paso leí este relato. Es muy bueno por cierto. Gracias por las reseñas en mi historia gráfica, (mis primeras reseñas, lol). Si necesitas algún dibujo estoy a la orden.
27 de Setembro de 2018 às 17:38
~