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AlexisEquis Alexis Equis

Dos chicos que, bajo sus diferentes puntos de vista, viven el nacimiento de un nuevo sentimiento. Conforme pase el tiempo, sus perspectivas se volverán una sola.


Romance Todo o público. © Alexis Equis

#Historias #Inocencia #Amor #Jóvenes #Romance
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"Lindo"

El comienzo de todo camino es muchas veces el más largo, el más trágico, el más doloroso, el más árido o, en su defecto, el más simple. El camino más simple, en infinidad de ocasiones, es el que más impresiona, sea por su "hermosamente simple" paisaje, colores, texturas, olores, por lo que está a su alrededor, y no en éste mismo.

Él

Steve McGuire, de 17 años, descubrió lo que el camino más simple contiene aquel 4 de junio cuando se mudó con sus padres a su nueva casa en Nevada; casa a la cual tuvieron que arribar por cuestiones del trabajo de su padre; obviamente, Steve nunca quiso cambiar de hogar, él no quería dejar la vida que había construido en Idaho; el chico no deseaba estar en su nueva ciudad.

Mientras el auto iba recorriendo el camino hacia su nuevo hogar, Steve podía ver que las casas de los que iban a ser sus nuevos vecinos estaban limpias, el césped podado, sus jardines tenían adornos de nomos y una que otra manguera tirada que indicaba que las flores habían sido regadas no hace mucho. A su vez, Steve miraba al camión de la mudanza, el cual iba detrás de la camioneta de su padre hacia el que sería su nuevo hogar.

Al llegar, sus padres bajaron emocionados de la camioneta para poder admirar su nueva casa y su vecindario; Steve bajó, no con la misma emoción, pero su mirada se fue hacia el balcón de la casa de enfrente que, por casualidad, atrajo la atención del joven. La calle era solitaria, así que el chico la cruzó para poder admirar más de cerca el balcón, mientras lanzaba al aire la palabra "lindo", estuvo cinco minutos parado mientras las cortinas de dicho balcón se movían por la leve brisa. Steve dió la vuelta y cruzó la calle nuevamente.

Steve se acercaba lentamente a la parte delantera de su camioneta, mientras veía como los trabajadores de la mudanza bajaban todas las pertenencias de la familia McGuire; lanzó un gesto de resignación al ver que su nueva casa era de color amarillo, era vieja y tenía un par de cristales rotos en el segundo piso. Se acercó a su puerta, mientras evitaba tropezar con la gente de la mudanza; abrió ésta, entró a su casa y al momento de cerrarla pudo notar que había alguien en el balcón que hace unos minutos él estaba observando; era una chica rubia, quien estaba asomando la cabeza para ver las pertenencias de sus nuevos vecinos. Steve la miró por un par de segundos, cerró la puerta y fue a ver su nueva recámara.

Ella

Paige West, de 16 años, despertó como de costumbre en una típica mañana de viernes 4 de junio, a las 8 am; se lavó la cara y, aun en pillama, bajó para ver que había preparado su madre para desayunar y, como de costumbre, sus padres ya se habían ido a trabajar; por lo general, estaba sola en casa. Vacaciones de verano, casa sola; su mayor entretenimiento era mirar televisión, leer, ver las estrellas con su telescopio y sentarse en su balcón hasta quedarse dormida.

Al rededor de las 9 am, mientras desayunaba un par de huevos estrellados y un pan tostados con jugo de naranja, escuchó un leve alboroto desde su jardín, así que decidió asomarse dejando el desayuno a la mitad. Miró por la ventana de enfrente entre las cortinas y vió a un chico parado en la acera, justo delante del camino hacia la entrada de su casa, observando la parte de arriba de la misma; por lógica, a Paige le daba curiosidad saber que hacía ese chico allí parado. Ella miró hacia atrás del joven, pudo notar el camión de la mudanza y a varias personas descargando todas las cosas de, lo que ella dedujo, serían sus nuevos vecinos.

Cuando la chica estaba dispuesta a regresar a terminar su desayuno, escuchó desde afuera la palabra "lindo"; al escuchar esa palabra, le dió más curiosidad todavía, así que decidió subir las escaleras lo más rápido posible hacia su habitación, para ver desde la ventana de su balcón y vió como el joven que había estado parado frente a su casa, cruzaba el jardín de la suya; observó como el chico abrió la puerta y entró. Paige decidió asomar la cabeza por la ventana y fue en ese entonces cuando ella lo miró fijamente, él cruzó mirada con Paige por un par de segundos hasta que el joven cerró la puerta. Por alguna extraña razón, Paige sintió algo extraño, algo que jamás había sentido, algo que, pensó ella, posiblemente era porque no había terminado su desayuno. Paige bajó de nuevo a terminar de desayunar.

La joven no pudo deshacer la imagen del chico que estaba parado enfrente de su casa, quien dijera la palabra "lindo"; ella quería saber a qué se refería, pero, por su tímida manera de ser, era más que obvio que Paige no iba hablar con el nuevo vecino y mucho menos para preguntarle eso. La chica decidió olvidar aquello y terminó su desayuno.





Mientras Steve pensaba que la persona a la que había mirado por un momento, antes de que esa vieja puerta se cerrara, no tendría relevancia en su nuevo comienzo; Paige presenció el surgimiento de un nuevo sentimiento... ¿A qué se refería con la expresión "lindo"?

6 de Janeiro de 2018 às 06:39 0 Denunciar Insira 0
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