therzig T Herzig

El dueño de un hotel de playa recibe a sus invitadas.


Erótico Para maiores de 21 anos apenas (adultos).

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El unicornio del mes

Faulk sale del vivero, está sudando pero no sabe por qué, frente a él en medio del trillo está la figura del indio fumando. Esta vez no le habla, solo se ríe a carcajadas. Faulk no entiende, no sabe cómo llegó ahí. Extiende un brazo para sostenerse del marco de la puerta, baja la cabeza y con la mano opuesta se tapa los ojos tratando de aclararse. Cuando los vuelve a abrir el indio de piedra ya no está, y de las carcajadas solo le queda un leve zumbido en los oídos.

Piensa que está deshidratado, se recuerda que tiene que comer algo antes de que llegue “ El Unicornio del Mes”. Y empieza a caminar hacia al hotel, va directo a la cocina, Faulk es vegano, su cuerpo es su templo y sí que es un templo. Es escultural, apenas llega a los 40 años y no tiene un gramo de grasa en su cuerpo. Faulk es otro de los inversionistas del hotel, pero también trabaja aquí, vende, como todos, además de hacer las finanzas. Y las redes sociales, más o menos. Faulk es un socialité, conoce mucha gente, cada dos meses más o menos invita a alguna influencer a que venga a quedarse y disfrutar del estilo de vida del resort mientras los promociona diariamente en sus redes.

De medio camino al hotel se topa de frente con Shirley en el trillo, van en direcciones opuestas, Shirley le dice que lo andaba buscando que el unicornio del mes y la camarógrafa acaban de llegar. Faulk sigue aturdido y solo asiente con la cabeza y sigue caminando casi sin mirar a Shirley y no es hasta tarde esa misma noche que se preguntará si Shirley vio u oyó al indio. ¿Por qué siguió caminando en lugar de devolverse al hotel si solo estaba buscando a Faulk? Faulk se olvida de la comida y del agua y va directo a la recepción a recibir a sus invitadas.

Isabella es como un sueño, tiene el pelo largo, con unas ondas suaves, castaño claro, su piel es color oliva y los labios rosados y jugosos, parece como si el sol la hubiera besado. Su camarógrafa es un poco hombruna, es más alta, más blanca, también es delgada y su figura no es tan femenina, también tiene el pelo más corto y rizado. Es más seria, mientras que Isabella está siempre sonriendo. Faulk las saluda con naturalidad, actúa particularmente familiar con Isabella. Cuando Faulk las encuentra ya su equipaje está en el carrito electrico y solo falta que ellos se suban. Empiezan el camino a la cabaña que siempre le designa La India al unicornio del mes.

La cabana está un poco alejada y escondida detrás de una curva, es de dos pisos y tiene vistas maravillosas del mar y la montaña. Faulk orgulloso les abre la puerta y les ofrece un recorrido mientras les bajan las maletas. Las lleva a la terraza de la sala para mostrarles su piscina privada, se acerca a Isabella, la toma por la cintura y la besa mientras mira a la camarógrafa que apenas se ha bajado del carrito ha empezado a instalar su equipo. María es local, casi, de la capital no de este pueblo, pero no es extranjera. Encuentra la mirada de Faulk y camina hacia ellos, ya ha dejado una cámara encendida. El botones se va sin avisar, solo se oye la puerta que se cierra.

María separa el beso de Isabella y Faulk para besar ella al unicornio, Faulk se le acerca por la espalda, le besa el cuello de medio lado y la envuelve con los brazos hasta que llega a las nalgas de Isabella. Isabella le mueve las manos hacia el pubis de María, Faulk le abre los shorts de mezclilla y mete la mano, María no lleva ropa interior y Faulk fácilmente alcanza su vulva y empieza a sobar circularmente. Isabella se arrodilla y le baja los shorts a María, María separa las piernas e Isabella sumerge su cara entre las piernas de María. Le lame los labios y con la lengua la penetra, pero no usa sus dedos, Faulk le sube los brazos para quitarle la camiseta y le estripa los pezones.

Faulk mira hacia la montaña, encuentra el trillo con la mirada y ve que el chef viene de camino. Maria gime, Dimitri escucha algo y busca con la mirada, encuentra la mirada de Faulk y cambia de dirección hacia la cabaña sin dejar de mirar. Faulk pone a María de frente a sí tomándola por los hombros, luego baja los brazos y la toma de los muslos para subirla al balcón y penetrarla. Solo le da tiempo de darle un par de embestidas antes de que Isabella le llame la atención metiéndole el dedo índice en culo a Faulk. Faulk se vuelve a ella y ella lo jala de los hombros y lo besa, él se sale de María, empuja a Isabela de panza sobre la mesa de la terraza y la penetra desde atrás. A Isabella le duele un poco al ser penetrada por la verga tan grande Faulk, pero al igual que María no puede evitar venirse, Faulk se da cuenta que desde lejos Dimitri sigue observando.

Antes de despedirse Faulk le dice a Isabella que le gustaría verla más tarde, pero en privado y se va en busca de Dimitri. Isabella y María se terminan de quitar la ropa y se meten en la piscina. Hace mucho calor y se sienten un poco mareadas. Creen ver algo detrás del humo del puro que se están fumando, es una estatuilla, un indio de piedra. Se miran entre ellas y se ríen, piensan que la mota que les dejó Faulk está muy buena. Pero el indio las habla: Deben matar a Dimitri” y desaparece. Maria e Isabella se quedan pálidas, sin hablar, preguntando quién diablos será Dimitri.

25 de Outubro de 2022 às 19:25 0 Denunciar Insira Seguir história
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