angelnovo Angel Novo

*Spin off de los libros: Humanity renascitur, De morte hominis* Un virus obligará a los gobiernos a lanzar unas bombas nucleares sobre el mundo entero, pocos pensaban que el virus iba a sobrevivir


Pós-apocalíptico Todo o público. © Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0

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Algo inesperado

-Oye tío, no creo que sea una buena idea, es decir, no tendrías que copiar en el examen de mañana, este es muy importante, estudia aunque sea un poquito, y si no, ven esta tarde a mi casa y lo repasamos.

-Y eso de que me serviría, es decir, pasado mañana ya no me acordaré de nada, y me da igual lo que me digas, pero tú tampoco.- Riéndose.

-Bueno, vale, haz lo que quieras, yo ya te he advertido. Cambiando un poco de tema, ¿Has visto el meme de la tercera guerra mundial?

-Obvio, quien no lo haya visto aún, no tiene vida social.

-O no le gustan los memes.

-Cierto, ¿Oye y que opinas de ello?

-Pues muchos piensan que es solo un meme, aún así, tu sabes como soy yo, siempre me gusta darle vueltas a todo, y por desgracia, pienso que podría llegar a ser muy real.

-Bu ah, enserio, tienes que dejar de ser tan pesimista, y por cierto, tendríamos que entrar en clase ya, que nos toca base de datos, y al profesor no le gusta que lleguemos tarde.

Como imagino que no os apetece saber lo que pasó en esa clase de base de datos, voy a acelerar un poco el proceso hasta después de la cena, tenia tantas ganas de que llegasen las 23:00h porque, bueno, tengo una especie de cita con una chica llamada Mia. En principio no será nada del otro mundo, pero no se, estoy nervioso, y tengo que decir que tengo un poco de miedo también, ¿Y si ella espera que me lance? No se, no tengo nada de experiencia en este tema.

Ya son las 22:55, y estoy en la plaza donde quedamos, no me gusta llegar tarde a ningún sitio, creo que jamás he llegado tarde. Hace frio, menos mal que me he traído la chaqueta.

Al levantar la mirada, la veo, a Mia, ella es tan hermosa, tan inteligente, no se ni como ella se ha fijado en mí. Solo espero que esto no sea una especie de broma, ya que no seria la primera vez, aunque esta vez, ha sido ella quien me lo ha pedido. Mientras se va acercando, me doy cuenta de que ella realmente quiere algo más que una amistad, se ha puesto ropa que no es la que te pondrías todos los días, se ha maquillado muy sutilmente, y se ha peinado de una forma distinta, le queda tan bien, pelo suelto pero uniforme, al acercarse, ella me da un abrazo, no puedo evitar temblar un poco, aun así, cuando el abrazo cesa:

-No tienes por que estar nervioso, tranquilo que no muerdo.

Yo estoy muy nervioso, pero no quiero que se me note, tengo que improvisar algo.

-Jo Mia, ojalá mordieses.-Con una sonrisa en la cara.

Veo como ella se toma un tiempo para responder, en lugar de eso, decide no decir nada, mirar al suelo, sonreír y ponerse el pelo detrás de la oreja izquierda.

-Cuéntame Mia, ¿Qué querías decirme?

-Creo que llegados a este punto, no es necesario que te lo explique, ¿No es así?

-Mira, yo no he tenido mucha experiencia, de hecho, todo lo que no sea clase, gimnasio, videojuegos, informática, o derivados, soy bastante nuevo en ello, por lo que no me gustaría hacerme ilusiones y que después me las arrebataran.

-Me parece justo, pero mientras tanto ¿Por que no damos una vuelta?

-¡Por supuesto!

¿Pero que has hecho? Ella te invita a una cita, y aún que te ha dado tantas señales, tu sigues sin estar seguro de sus intenciones, Ya te lo dijo su amiga, tarde o temprano ella te buscaría, y lo ha hecho esta mañana.

-Que bonito paisaje, me gusta venir aquí cuando me enrollo con alguien y luego me lo como.

Con cara de susto decido mirarla, y veo que se está riendo, así que le devuelvo el gesto con una sonrisa.

-Casi me has hecho creérmelo, no es un mal lugar.

-Es que me gusta venir aquí de noche, míralo, estamos en lo alto de la ciudad, y de noche, todas las calles se ven reflejadas por la luz de las farolas, todo junto nos brinda un conjunto de colores que es maravilloso, ¿No te parece?

-Pues si te soy sincero, jamás había estado aquí de noche.

Cuando giro la cara para mirarla, ella está muy cerca de mí, y me rodea el cuello con sus brazos, se acerca lentamente a mi, mientras que va cerrando los ojos, yo hago lo mismo, y tras un par de segundos, nos habíamos envuelto en nuestro primer beso, mi primer beso.

Al parar, me mira a los ojos:

-¿Ha sido tu primer beso?

- Depende, no diré nada sin la presencia de mi abogado.

Veo que empieza a reírse, y nos volvemos a dar otro beso, en este, yo ya estaba mucho más tranquilo, es una experiencia que no puedo explicar, pero pronto, algo nos interrumpió, un gemido de un vagabundo que había muy cerca de nosotros, y se estaba acercando a nosotros, corriendo:

-Este hombre no parece cuerdo, tendríamos que correr, Mia, dame la mano.

Empezamos a correr y cuando paramos para mirar si aún nos perseguía, no había nadie, Mia empieza a reírse a carcajadas.

-¿Estas bien? ¿Cómo puedes reírte con lo que acaba de pasar?

Yo le sonrió, y ella deja de reír, cuando miro alrededor, habíamos llegado a un sitio repleto de árboles, con cientos de luciérnagas iluminándonos, cuando la vuelvo a mirar:

-Esto es de locos, parece mentira que en nuestra primera cita, tengamos que correr de un loco y acabemos justamente aquí, un lugar mágico, sobre todo para una cita.

Ella no ha parado de sonreír, al mirar mi móvil, ya habían pasado cuatro horas, así que decido acompañarla a su casa, cuando de repente, me viene una imagen a la mente, era la cara del hombre que nos había perseguido, no me había fijado en la cara, hasta ahora, un rostro desfigurado, con muchas heridas:

-Escucha Mia, desde que ese hombre ha parado de perseguirnos, no he podido dejar de pensar en una cosa.

-¿Ah sí, en que?

-Me acabo de fijar en que su cara, estaba llena de heridas, y creo recordar que también le sangraba el cuello, ¿Es posible que necesitase ayuda?

Cuando termino la frase, me doy cuenta de que estábamos enfrente de su casa:

-No creo que tengas que preocuparte por ese hombre, parecía ido, y no he visto ni una sola herida en su cuerpo.

-Si bueno, supongo que tienes razón.

-Bueno, te ofrecería entrar, pero mañana hay clase, y no me gustaría fastidiar nuestra primera cita, así que, ¿Volvemos a quedar mañana?

-Eso seria maravilloso, que duermas bien.

Nos damos un abrazo seguido de otro beso, al darme la vuelta para irme, no puedo dejar de pensar en esta noche, todo lo que había pasado, una luz de un escaparate me ciega, por lo que decido ir a ver que hay.

Es una especie de guante de Wyvern, bueno, no es un guante, son simplemente las garras, como buen fan de la mitología, decido comprarlo, pero al ser tan tarde, esta cerrado, así que volveré mañana.

Al llegar a casa, me tumbo en mi cama boca arriba, y cierro los ojos lentamente, recordando esa noche.

Al abrir los ojos, ya era de día, así que decido ir a comprar las garras.

-Oye hijo, ¿Qué vas a hacer hoy?

-Pues hoy es fiesta, y he quedado con Mia otra vez, pero antes tengo que ir a comprar algo.

Me acerco rápidamente a la tienda, y compro las garras, al llevármelas a casa me doy cuenta de que están afiladas, pero no es ningún problema, las guardo en mi vitrina, junto a las figuras hiperrealistas de personajes de cómics que tengo, algo llamó mi atención, la televisión esta en marcha.

-Señoras y señores, este es un mensaje de emergencia, los expertos aseguran que nos hemos adentrado en la era más oscura que jamás hemos presenciado, una epidemia, incontrolable-mente poderosa, se escapó de los laboratorios de una compañía estadounidense, y al parecer es muy contagiosa, el ejército estadounidense ha propuesto al resto de países del mundo, rociar con sus satélites sus ciudades con un gas que curaría la epidemia, y ya ha sido acep...

Al oír eso, salgo corriendo de casa a la casa de Mia, ella ya estaba esperándome abajo, cuando me acerco, le explico todo lo que habían dicho en la televisión.

Ella asustada, me abraza, cuando un sonido ensordecedor nos hace mirar al cielo, el ejército no iba a rociarnos con la cura, iba a destruirnos, para no tener que temer a los infectados, un misil aparentemente nuclear, que impacta justo enfrente de nosotros, Mia seguía entre mis brazos, sin mirar lo que estaba pasando, al impactar, yo estoy mirando, y veo el cegador haz de luz, mis ojos me arden, y cuando la explosión ha cesado, me desmayo, al abrir los ojos, Mia me estaba mirando, y asustada, me pregunta si estoy bien, al contestarle me pregunta a ver si puedo ver algo, al decirle que si, saca un pañuelo de su bolsillo y me lo pone en la ceja, al retirarlo, tenia sangre, me gustaría poder verme la cara, saber porque Mia se asustó, pero no hay nada que refleje, hasta que veo un trozo de metal reluciente que proviene del misil.

Apenas se puede ver mucho, pero puedo ver lo suficiente como para ver que mis ojos se habían vuelto blancos, mi iris no se distingue de mi pupila, ni de mi ojo en si.

-La próxima vez que caiga un misil, no mires a la explosión.

-¿Como demonios hemos sobrevivido?

-No tengo ni la más remota idea.

-Imagino que si nos han hecho esto a nosotros, también se lo habrán hecho al resto del mundo, ven a mi casa, creo que ahí estaremos seguros, ya que a la tuya le ha caído un misil encima.

Todo había dejado de ser una ciudad, y parecía un desierto rojizo, no cuestionamos por que no hemos muerto, ni de la onda expansiva, ni de la radiactividad, ya que alrededor nuestra yacen cientos de cadáveres, cuando vamos caminando hacia mi casa, oímos como una especie de estampida, eran infectados, miles de ellos, venían a terminar con los supervivientes, así que corrimos tan rápido, que no tardamos en llegar a mi casa, al cerrar la puerta, me doy cuenta de que no tiene techo, así que pronto decidimos en irnos a las afueras, encontrar una casa en condiciones, y quedarnos ahí, sobrevivir.

6 de Abril de 2021 às 15:56 0 Denunciar Insira Seguir história
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