prados231 Lola

¿Puede el amor cambiar aún marine? Él, es todo lo que ella detesta. Ella, es todo lo que él buscaba. Sin saberlo... *** Gabriel Uribe, es convocado por su gobierno para cooperar con la ONU. Tendrá que realizar una misión muy importante: desarticular una banda terrorista que pretende lanzar misiles intercontinentales a los EE.UU. Y a la Unión Europea, pero todo se le complica más cuando conoce a Evie Allen, la hija del general. Una mujer a la que pretendía conquistar en una fiesta antes de saber que es una fruta prohibida. El equipo tendrá que cazar al hombre que mueve los hilos en las sombras y que parece conocer todos sus movimientos; incluidos los de ella.


Ação Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#amor #ella #esperanza #lucha #supervivencia #guerrero #guerra #militar #accion #romance
9
3.9mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo Toda semana
tempo de leitura
AA Compartilhar

prefacio.

Marruecos.

Me despierto desorientado.

Hace un frío de cojones, claro que en este país es natural asfixiarte por el día y congelarte los huevos por la noche. Me cuesta centrarme, noto mi respiración acelerada, no puedo respirar bien.

Mis manos son un borrón ante mis ojos. Noto como el sudor me recorre la frente, me tiembla tanto la mano que no estoy seguro de que pueda acertar a alguien, seguramente a causa de una conmoción por la caída. Intento incorporarme, apoyando mi espalda en el tronco de la palmera que tengo justo detrás. Me vienen arcadas solo por el esfuerzo que me supone. Hago el amago de ponerme de pie, pero es inútil. Es como si un camión me hubiese pasado por encima.

Procuro mantener la respiración calmada, cuento unas cuantas veces para que el corazón tenga unas pulsaciones normales y no erráticas.

Vuelvo a intentar ponerme de pie, doy pasos a ciegas agudizando el resto de mis sentidos, intentando mantener la mente despierta porque cuando te entra el pánico es cuando mueres. No llegue a dar más de dos cuando me sobrevino un mareo y caí de nuevo. Desde que me lanzaron con mi unidad hasta el momento en que recuperé el sentido, solo han podido pasar un par de horas presupongo. Teníamos órdenes concisas y la hora del comienzo era clave para que la operación Amanecer tuviera éxito. Tengo que ir al punto de encuentro cagando leches, pero el golpe que me debía haber dado en la cabeza a un me tiene maltrecho, mareado y con la vista borrosa.

No llegaría muy lejos, en estas circunstancias la mente te puede jugar malas pasadas y más cuando te encuentras en una situación extrema. En el momento en el que no vi el suelo por la capa de niebla supe, que iba a ser difícil aterrizar. Cuando no puedes ver a dónde vas, no sabes en qué dirección dirigir el paracaídas. Me di varios golpes con las palmeras y algunos árboles hasta caer duramente contra el suelo.

Rebusco entre los bolsillos del uniforme en busca de algo con azúcar. Sabía que tenía que llevar un par de chicles, y lo más importante para mí; la foto de Evie. Algo que siempre llevo encima. Nos repetían que no lleváramos objetos personales a las misiones, por si éramos capturados. Nunca la saco del bolsillo, pero tenerla me da valor.

Uno tiene que estar dispuesto a todo, no tienes que tener problemas morales. Una mentira y un engaño a tiempo puede multiplicar las fuerzas propias o dispersar las ajenas en el punto y momentos críticos, cambiando así el resultado de una batalla. Tenemos un trabajo que hacer, es esencial llevar la misión a término y largarnos a casa; volver a Evie, no puedo concebir una vida en la que ella no esté a mi lado. Ella es mi salvavidas. Incluso en este momento mi mente es capaz de evocarla, la veo tan claramente, que es como si estuviera conmigo, incluso puedo oír esa risa sincera que llena de luz mi oscuridad.

Me costaba dormir por la noche sin el abrigo de su respiración y sin su cuerpo pegado al mío. Si me concentro, puedo sentir en el cuello esos suspiros que hace que se me erice la piel. Mientras, me abraza fuerte por detrás. Ese momento, en que hace arder todas mis terminaciones nerviosas. Ese instante, en que al despertar le hago amor. Dos cuerpos en combustión a punto de salir en llamas. Eso es estar con ella; la tengo tan metida dentro de mí, que parece estar grabada a fuego.

Su recuerdo es lo único que me mantiene cuerdo en este lugar infernal.

Sé que tengo que dejar de pensar en ella y concentrarme en la misión, volver con mis compañeros. Un grupo bastante surtido de expertos militares formados en distintas áreas para darle por el culo al Estado Islámico. Renombrado también como ISIS formado por radicales fieles.

Un grupo conocido ampliamente por sus videos de decapitación y otros tipos de ejecuciones tanto de soldados como de civiles, así como por la destrucción de lugares históricos de herencia cultural. La ONU considera al Daesh responsable de abusos a los derechos humanos y crímenes de guerra. Después de unirse a Al Qaeda por la invasión estadounidense en 2003 se proclamó como califato, y estado islámico en junio de 2014 proclamando su autoridad sobre todo el mundo musulmán en materia religiosa, política y militar.

Las posibilidades de fracasar son altas. Tampoco me voy a engañar, desarticular una célula terrorista no va a ser salir y entrar. Los altos mandos de inteligencia habían unido fuerzas para terminar con esta cédula. Mediante un informador se supo que estaban planeando algo muy gordo, un plan que costaría millones de vidas humanas.

Pretendían lanzar misiles intercontinentales a los EE. UU. y países de la Unión Europea con el fin de erradicar a los que consideran infieles, años de preparación para sacar a más de un país del mapa. Todo esto no se sabría sin esa persona, gracias a él los distintos gobiernos pudieron seguirles la pista. Se sabe que son un grupo muy bien organizado, que han hecho atentados a menor escala, compras de armas y que se estaban preparando para traer lo que consideran la verdadera paz al mundo. Querían pillarnos con la guardia baja, pero las Naciones Unidas estaban tiempo siguiéndolos.

—Debe de estar por esta zona, id con cuidado.

—Mierda, creo que lo veo en el suelo, ¿estará muerto?

—No puede estarlo, Uribe tiene más vidas que un gato y la suerte de un puto conejo, coño, si hasta parece que tiene un ángel de la guarda protegiendo su culo.

—Eso es verdad, es el cabrón con más suerte que he conocido en la vida.

—Tú lo conocías de antes ¿No, Jara?

—Sí, serví con él en la operación libertad duradera en Afganistán y en el combate de Sabzak, es un tipo duro,«no puede estar muerto».

—No estoy muerto, pero como sigáis hablando tan alto seguro que lo estaremos. No he sobrevivido a esa caída para que me peguen un tiro por vuestra charla de viejas, ayudadme, ¿venga, a qué coño esperáis? — Los vi reunirse a mi alrededor cada uno en una posición para vigilar que no se nos acercara nadie por sorpresa. El bosque lleno de altos árboles y palmeras es tan denso que fácilmente podrían sorprendernos.

Zagora, una ciudad en los infinitos confines de marruecos situada junto al Draa «la puerta al desierto», o más bien al infierno que es donde nos dirigimos.

Odessa se arrodilló a mi lado y empezó a sacar equipo médico básico.

—Tienes una brecha en la cabeza que necesita puntos, no puedo coser la herida ahora mismo, tendré que desinfectarla con el antiséptico, también pondré un apósito de silicona para evitar que entre microorganismos infecciosos, el riesgo de infección puede ser mayor en el desierto.

—Haz lo que tengas que hacer— me pide permiso con la mirada y yo asiento para que empiece de una vez, cuanto antes termine, antes nos pondremos en marcha.

Tenemos que atravesar el casco antiguo de la ciudad y llegar a la puerta del desierto donde nos espera nuestro contacto: Anás, un hombre que lidera una de las mayores caravanas del desierto. Jefe de un pueblo de hombres con honor, luchadores natos, que olvidaron en su tranquila vida de nómadas que aún hay personas malas dispuestas a destruir, arrebatar, todo lo que conocen.

Anás nos proporcionará los camellos y la ropa adecuada para poder pasar de desapercibidos. Además, nos guiará parte del camino junto con algunos de sus más fuertes guerreros. Una persona con una convicción única que aborrece y desprecia la Yihad. Capturaron a los niños de su asentamiento obligándolos a ser soldados, uno de esos niños fue su nieto Adil. No pudo evitar que se lo llevaran y por ello se culpa, desde entonces ayuda a las organizaciones gubernamentales a combatir el terrorismo islámico. Nunca más lo volvió a ver.

—Va a escocer como la mierda—Empieza a derramar el sobre con los polvos en la herida mientras que yo aprieto los dientes.

—¿Por qué no estáis en el punto de encuentro? —dije con voz profunda y fría. Mire a cada uno de ellos para que vieran lo jodidamente cabreado que estoy, son conscientes de que no debían buscar a ningún miembro que no estuviera. La misión que tenemos que llevar a cabo es más importante que yo o cualquiera de ellos, para eso se nos entrenó, somos los mejores en lo que hacemos, y que vinieran a por mí estaba fuera de todo parámetro.

—Se lo prometimos a Evie.—Eso sí que no me lo esperaba, me dejaron completamente fuera de juego.

—¿Ella os lo pidió? —No me iba a gustar si la respuesta fuese un sí. Ella sabía dónde se metía cuando decidió que valía la pena estar conmigo y los riesgos a los que me exponía. Es mi trabajo, yo como su capitán debo cuidar de ellos y asegurar que todos vuelvan. Mis hombres, mi responsabilidad.

—No, esa promesa se la hicimos nosotros. Además, nunca dejamos a nadie atrás.—aseguró Mack. En algunos círculos se le conocía como la sombra, un tipo con el que era peligroso cruzarse, por lo general se le considera un hombre de acción.

—O volvemos todos o ninguno— expresó crudamente Jara poniendo la palma de la mano en mi hombro como señal de apoyo.—Puede que fuera una estupidez, incluso una locura, pero por lo menos no se los podía tachar de cobardes.

—Tenéis los huevos bien puestos.—«Dado lo que suponía si fallábamos por culpa de este imprevisto»—Pongámonos en marcha.—No pondría en peligro a mis hombres si no creyera que podíamos hacerlo.

Volverían todos costara lo que costase aunque a mí me lleven con los pies por delante y en una caja de pino.

4 de Janeiro de 2021 às 19:09 4 Denunciar Insira Seguir história
5
Leia o próximo capítulo Capítulo 1

Comente algo

Publique!
Blithe girl Blithe girl
Hermoso comienzo, ya me esta gustando!
January 17, 2021, 20:30

  • Lola Lola
    Me das una alegría inmensa. ❤️❤️❤️ Gracias! January 17, 2021, 20:33
Manuele Rod Manuele Rod
Hola, Lola. Ya te leo y te seguiré leyendo, tienes estilo. :)
January 09, 2021, 16:59

  • Lola Lola
    Muchas gracias, me hace mucha ilusión. ❤️ January 09, 2021, 18:10
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 5 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!