lu_roas Lu RoAs

Porque Jimin está bien con ser sólo su alma gemela. TaeKook. Leve Vmin. Fluff - Leve drama.


Fanfiction Bandas/Cantores Todo o público.

#bts #jungkook #vkook #taekook #taehyung #Bantang
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Parte única.

Taehyung y Jungkook han discutido.

Todos en el grupo lo saben, los miembros del staff lo saben y Jimin está casi seguro que el mismísimo Bang PD lo sabe también, sin embargo, nadie dice nada cuando los dos miembros de menor edad en BTS toman asientos totalmente opuestos en el vuelo privado que toman con destino a New York. Todos prefieren concentrarse en el importante evento por el cual viajan: Su primera presentación en vivo en el concierto de fin de año en el Times Square.

Es mejor no meterse en los problemas de esa pareja, todos lo saben, hasta Bang PD.

Eso no hace que las cosas sean más sencillas mientras el vuelo se hace algo interminable para el resto de personas dentro del avión gracias al comportamiento de esos dos. Taehyung, por su lado, se limita a aislarse, como resulta normal en él cuando no se encuentra bien: se sienta en un rincón, con los brazos cruzados y una mirada intimidante hasta que el cansancio hace lo suyo y se queda dormido. Una especie de fantasma con el que nadie puede hablar.

Jungkook, por otro lado, es insoportable.

El menor se mueve por todo el lugar, preguntando cosas innecesarias a personas demasiado ocupadas como para prestarle atención. Juega videojuegos con el volumen demasiado alto, canta a un volumen aún más alto, se ríe de los chistes de Jin de los que nunca se reiría normalmente y por, sobre todo, le dedica miradas silenciosas y que pretenden ser “disimuladas” a Taehyung cada vez que puede. Así, durante horas y horas, como si su energía fuese inacabable.

Jimin es el único que se lo aguanta el tiempo suficiente como para sacarle información sin tener que hacer ninguna pregunta porque Jungkook solito empieza a hablar. Jimin conoce la dinámica de ello, así que deja que el menor se siente a su lado y comience a hacer preguntas sobre todo y nada en concreto, le deja hablar por hablar por largos minutos hasta que Jungkook toma la decisión de contarle lo que ha pasado.

.- Taehyung se enojó conmigo…

.- ¡No me digas! – a Jimin le resulta fácil parecer incrédulo ante algo que todos saben, tan sólo porque Jungkook luce realmente triste cuando lo dice - ¿Cómo es posible algo así, JK? Taehyung te adora, es más, te adora tanto que aguanta hasta lo que Nam no te aguanta…

No miente y Jungkook lo sabe, pero decírselo borra un poco de la tristeza en su rostro.

.- Es que… creo que hice algo malo.

Bien, Jimin ahora está a segundos de saber cuál es la razón por la que su mejor amigo subió en silencio absoluto, sin dedicarle una mirada a nadie y con los audífonos puestos con música tan alta como para escuchar a otros en el avión. Y sí Jimin hubiese querido otra confirmación de que algo no andaba bien, Taehyung se limitó a enviarle un mensaje texto conciso que decía un simple: “Jungkook es un idiota”.

Vamos, cuenta tus oscuros secretos, conejito musculoso.

.- ¿Recuerdas que luego de la presentación de SBS me fui con mis amigos? – Jungkook se remueve en la silla del avión, sin mirarle a directamente – Puede que… tomase un poquito, pero fue en serio muy poquito.

Jimin no le cree cuando el menor hace la seña de “poquito” con la mano, no le cree porque ha visto tomar a Jungkook varias veces y el menor en algunas ocasiones abusaba de su buena resistencia con el licor. Así que, desde que cumplió la edad suficiente, Jungkook sólo había ido probando más y más licores en su haber, no al punto de ser un problema, pero sí de convertirlo en alguien bastante divertido e impulsivo luego de unos cuantos tragos.

.- ¿Y…?

.- Bueno… esta mañana que le contaba cómo estuvo todo, estábamos viendo mi galería de fotos y… - Jungkook se mordisquea el labio inferior, tímido - Y puede que algunas de las fotos fuesen algo comprometedoras, ¡pero no paso nada! Tú sabes que soy incapaz de hacer algo como eso. Sólo… fueron fotos muy cercanas.

Oh, pobre Jungkook.

.- ¿Con cuál de ellos?

Jungkook se mordisquea con más fuerza su labio antes de responder: .- Eun Woo – ah.

Oh, pobre, pobre Jungkookie.

Jimin puede entender entonces la molestia de su mejor amigo, incluso puede imaginar cómo fue la situación luego de que Taehyung viese cualquier foto en la que su precioso novio saliese demasiado cerca de Cha Eun Woo, quien siempre había sido muy abierto (dentro los cerrados círculos sociales de los idols) de manifestar su muy cariñoso sentir por Jungkook.

Se imagina a Taehyung en su faceta más insegura, esa que sólo es capaz de despertar el menor a su lado y que a Jimin sólo le provoca deseos de ir hasta su mejor amigo, abrazarlo y nunca soltarlo hasta que todos esos miedos dejasen de atormentarlo porque Jimin daría todo, todo en el mundo porque Taehyung nunca se sintiese con miedo.

Sin embargo, eso no es algo que le corresponda.

.- Supongo que fue… una conversación difícil.

Jungkook asiente, dándole la razón mientras refunfuña solo: .- No te imaginas cuánto, es decir… él sale con sus amigos y yo de verdad trato de no hacer escándalo, pero salgo yo con mis amigos y prácticamente me impone la ley del hielo…

Nuevamente, Jimin puede entender lo que Jungkook trata de decir. Sabe que su mejor amigo tiene un problema no resuelto con los celos que siente cada vez que Jungkook comparte espacio con alguien que no es de su confianza, sabe leerlo tan bien como para reconocer la molestia que trepa por su piel cuando nota la emoción nacer en Jungkook cuando alguien nuevo entra en su vida.

Sí, Taehyung nunca ha sido muy justo con eso, aunque Jungkook tampoco, para ser sincero.

Ambos siempre han sido bastante inseguros sobre cómo el otro se relaciona con personas por fuera de BTS, lo que a los mayores inicialmente les pareció gracioso, pero que, cuando comenzaron las grandes discusiones, esas que implicaban gritos, llanto y luego días de ignorase mutuamente, se vieron en la obligación de poner un alto.

Y todos, realmente todos, aprendieron que lo mejor era no meterse entre esos dos.

No cuando Namjoon terminó a punto de matarlos, Suga abandonó el apartamento por miedo a decir algo de lo que se arrepentiría, Jin se atosigó con comida, J-Hope y él prefirieron huir y Bang PD terminó en medio de una guerra de gritos, reclamos e insinuaciones que nadie quería recordar jamás en la vida.

Ahora, Taehyung y Jungkook parecían haber superado poco a poco el tema, su relación solidificándose considerablemente con el paso de los años tras aquella época (porque considerando que iniciaron siendo adolescentes, prácticamente habían madurado junto a su noviazgo). Había celos, claro que los había, Jimin es testigo de muchos de esos momentos, pero ambos parecían haber aprendido a manejarlos un poco mejor.

Por lo menos ya no se gritaban desde una habitación hasta la cocina, con todos en la sala para contar como espectadores.

Sin embargo, Jimin sabe que todavía hay momentos en los que se ven superados. Sobre todo, Taehyung; Jungkook al final, es mucho más expresivo y consigue sacar de su sistema con más facilidad la molestia mientras su mejor amigo es totalmente opuesto, siempre tragándose aquello que lo lastima hasta que le resulta ya demasiado pesado y difícil de manejar en soledad.

Entonces Jimin estaría ahí, dispuesto a sostenerlo porque…

Porque Jimin le sostendría toda la vida de ser necesario.

.- No te preocupes tanto, Jungkookie – habla luego de un rato en silencio, con Jungkook removiéndose a su lado mientras sigue mordisqueándose sus ya maltratados labios – Estoy seguro que lo resolverán cuando lleguemos a New York, sabes que Taehyung se pone así cuando está celoso, pero se le pasará.

.- ¿Eso crees? – la voz del menor es un susurro, Jimin realmente sorprendiéndose de verlo de pronto tan inseguro de la situación – No quiero que esté molesto en su cumpleaños, no por mí, sino porque es un día especial para él, tan sólo quiero que lo pase contento porque lo mínimo que Taehyung merece es ser feliz en ese día.

Jimin no puede evitar sonreír cuando nota el rubor bañar las mejillas del menor, sintiendo algo cálido instalarse en su pecho mientras observa el semblante de Jungkook. Siempre ha sabido lo atento que es el menor con todos, incluso sí no es precisamente la persona más cariñosa del mundo, así que sabe que sus palabras son honestas y que el corazón de Taehyung está a buen resguardo en las manos de Jeon Jungkook.

.- Créeme, Kookie – asegura con una sonrisa, su mano pequeña revolviendo los cabellos de puntas rojizas del menor - Soy su alma gemela, lo conozco mejor que nadie.

Jungkook suelta una risita adorable: .- Sí no te conociese, seguramente pensaría que cuando dices alma gemela es porque estás enamorado de él – el menor niega con diversión por su propia afirmación antes de levantarse, dispuesto a ir a molestar a alguien más – Que tontería sería esa, ¿no, Jiminnie?

.- Si, claro…

New York todavía está empapado del aire festivo mientras Jimin observa desde la ventana de su habitación el panorama de la ciudad con la noche cayendo sobre ella, sus ojos vagan por los colores vibrantes que adornan los altos edificios, las personas siendo suaves manchas en las abarrotadas calles, mientras su cuerpo se recuesta contra el frío cristal, sentado sobre el pequeño mueble abullonado y con un libro sobre las piernas.

Jimin debería de estar durmiendo porque está cerca de una presentación muy importante para todos, así que debería estar recuperándose en algo del jet-lag que implica el cambio de horario de Seúl a New York, sin embargo, le resulta imposible cerrar los ojos sin pensar en las palabras que Jungkook le dedicó en el avión, aquellas que hablaban de él enamorado de su mejor amigo, su alma gemela.

Su alma gemela; repasa el título que él mismo le dio a Taehyung en su cabeza, repasando cómo suena y qué significa.

Taehyung es mucho más que un compañero de trabajo, mucho más que un amigo y que un hermano menor; Jimin lo ha tenido claro desde el primer momento, cuando se cruzaron en el instituto y Taehyung le dedicó la sonrisa más bella e inocente que Jimin alguna vez recibió. Lo supo entonces, que aquel chico de cabello revuelto y aspecto descuidado significaría para él más que cualquier otra persona en el mundo.

Pero habían pasado ya tantos años desde ese momento que resultaba amargo saber que aquello nunca había cambiado, que aquella sonrisa seguía visitando sus sueños más íntimos y que la comparaba con la que cualquier otro podía darle, esperando encontrar tan siquiera un poco de la emoción que aquel recuerdo despertaba en la boca de su estómago.

Porque Taehyung es su alma gemela, con todo lo que eso podría implicar.

Incluso aunque esa verdad duele como una herida abierta y sangrante.

.- Mi alma gemela… - susurra mientras su mano acaricia el separador improvisado de su libro, una fotografía impresa de Taehyung y él juntos, un separador que nadie ha llegado a notar y que Jimin observa en sus silenciosas noches – Un alma gemela que ama a alguien más, ¿no es eso divertido?

Sus palabras mueren cuando suaves golpeteos irrumpen en la habitación indiciándole que hay alguien al otro lado de la puerta. Sus manos guardan con rapidez la fotografía, algo a lo que ya está acostumbrado, mientras se levanta en dirección a la entrada de la habitación de hotel, presintiendo con facilidad quien está al otro lado.

Porque lo conoce tan bien.

.- ¿Sabes qué horas son, Tae? – es lo primero que dice cuando abre la puerta con paciencia, notando a su mejor amigo al otro lado, saltando de un pie descalzo al otro mientras le dedica una sonrisa – Podría haber estado durmiendo.

.- Te conozco mejor que nadie, mochi – es todo lo que dice el menor entre ambos mientras se cuela en su habitación con agilidad, sus piernas descubiertas por un short negro hasta la rodilla y sus clavículas a la vista gracias a una camiseta blanca que reconoce como de Jungkook – Falta poco para mi cumpleaños, sé que serías incapaz de dormirte porque no podrías felicitarme de primero.

La sonrisa de Taehyung se hace más grande mientras se lanza a su cama perfectamente tendida, su cabello negro revoloteando contra las sábanas tanto o más que su risa. Jimin enmudece ante la imagen, siempre sobrecogido por la belleza que Taehyung transmitía con facilidad, un encanto natural que lo volvía atrayente a niveles insospechados.

.- Creo que te he dado demasiada confianza.

Taehyung alza sus ojos entre las almohadas, las arrugas de sus ojos indicándole que continúa sonriendo: .- Eres mi mejor amigo, Jimin. Sabes cómo soy.

.- Lo sé – suspira fingiendo fastidio mientras vuelve a su sitio en el sillón de la ventana, sus ojos no perdiéndose de nada de lo que Taehyung hace sobre su cama – También sé que estás mucho más feliz de lo que estabas esta mañana en el avión, ¿me vas a contar o me arriesgo a adivinar sobre el asunto?

Jimin no miente, no cuando sus ojos son testigos del sonrojo en las mejillas morenas de Taehyung, de sus ojos achicados por la sonrisa que parece no borrarse de su rostro, su cuerpo entero luce relajado y, para su desgracia, Jimin es incluso capaz de apreciar el moretón que se oscurece a la altura de su clavícula derecha, prueba de la reconciliación de la que él no desea enterarse jamás.

.- Jungkook y yo hablamos – es la respuesta tímida de Taehyung, quien siempre se ha mostrado reservado en cuanto lo que tiene que ver con su intimidad con el menor de los miembros del grupo – Había sido una discusión tonta y realmente sobreactué la situación…

Jimin baja los ojos, sabiendo que de seguir observando a Taehyung, sus ojos comenzarían a buscar otros rastros de lo que había hecho los dos menores momentos atrás en su habitación; algo para lo que su corazón no estaba listo para enfrentarse a esas horas de la noche, con Taehyung sobre su cama mientras le dedicaba una de sus sonrisas que aceleraban todo en él.

.- Algo me comentó Jungkookie hoy – es lo que le dice mientras sus manos juegan con el libro cerrado, sus ojos fijos en la portada – Algo sobre unas fotos con Cha Eun Woo en su salida de amigos.

Sí Jimin quisiera podría separarlos, podría mover las palancas y presionar los botones necesarios… sí quisiera tan sólo un momento, podría hacer dudar a Taehyung.

O eso cree, lo cree porque lo conoce tan bien como Taehyung le conoce, ambos saben sus secretos, sus vergüenzas y aquellas cosas que nadie más, ni siquiera Jungkook, sabe. Su amistad se ha basado en una confianza absoluta, en una entrega al otro que sólo podría significar un amor real e injuzgable.

A Jimin le gusta creer que podría, que Taehyung le pondría de primero porque es… su alma gemela.

Sin embargo, eso no es más que una mentira que de vez en cuando se cuenta a sí mismo. Jimin nunca podría hacerlo porque teme a los resultados, teme a herir a Taehyung y Jungkook con mentiras sin sentido, teme quebrar un amor que ha crecido y se ha fortalecido con las adversidades más difíciles y por sobre todas las cosas, teme darse cuenta que ese amor ya resulta indestructible, incluso para él.

Jamás podría exponer a Taehyung a daño intencional, tampoco a Jungkook.

Y jamás, jamás, podría hacerse más daño del que ya se hizo enamorándose de su mejor amigo.

.- Sólo eran fotografías de Jungkook apoyado en su hombro – confiesa Taehyung, sus mejillas incrementando su sonrojo mientras terminaba escondiéndose entre las sábanas – Realmente armé un problema en algo sin sentido, pero es que… me sentí desplazado esa noche, había esperado volver a casa con él y no sé, simplemente, tuve miedo.

Jimin suspira con una sonrisa tierna, de esas que sólo le provoca Taehyung cuando es adorable a sus ojos: .- TaeTae, es normal… - asegura mientras se levanta, caminando hacia la cama para sentarse a su lado, sus dedos revolviendo el cabello pelinegro del otro – Cuando amamos a alguien nos sentimos inseguros, es normal. Sin embargo, lo que hacemos con nuestra inseguridad es lo que importa y ser maduro, enfrentar que tal vez no era para tanto y arreglar las cosas con Kookie fue lo correcto.

.- No sabría qué hacer sí lo pierdo – confiesa con la voz suave, el miedo dejándose ver en su tono y su mirada apagada – Jungkook es tanto, significa todo… No sabría cómo seguir viviendo sí no puedo tomar su mano o ver sus ojos o escucharle decir que me ama.

Las palabras de Taehyung duelen, pero el brillo en sus ojos le reconforta: .- El amor es algo que debes cuidar, ambos deben hacerlo. Sé que pueden con todo, Tae… confío en su amor.

No miente, aunque duele.

.- Es sólo que a veces es tan difícil – Taehyung reniega con su cabeza, observándole a la espera de que Jimin, el siempre bueno de Jimin, le reconforte su corazón magullado y temeroso, incluso a costa del suyo – La presión de la fama, las fans, la compañía, nuestras familias, tener que estar escondidos… Jungkook lo vale todo, pero a veces todo parece tan oscuro para nosotros.

.- Lo sé, he estado ahí – le responde con cariño, todavía acariciando sus cabellos – Pero, Taehyung, eso sólo los hace más fuertes. Vive tu amor hasta dónde llegue, no dejes que el miedo se meta entre ustedes, ¿de acuerdo?

Taehyung no responde con palabras, tan sólo asiente antes de soltar una pequeña risa mientras se da la vuelta en la cama, ahora mirando al techo con cierta diversión en su rostro: .- Es divertido que me des consejos de amor cuando hace mucho tiempo, me gustabas.

La confesión le golpea, literalmente, le golpea.

.- ¿Q-qué…?

Taehyung no le mira, pero luce tranquilo mientras sigue sonriendo: .- Al principio, cuando recién llegaste y éramos compañeros en el instituto, pensaba que no sólo eras lo máximo, sino que… me gustabas. Es una tontería, lo sé – Taehyung reniega mientras vuelve a soltar una risita que a oídos de Jimin suena cruel y aunque sabe que no es la intención de su mejor amigo, se siente herido – Pero tú eras mi mejor amigo y luego yo simplemente puse mis ojos en Jungkook y nunca pude volver a despegarlos de ahí. ¿No te parece curioso?

No, no lo hace. Es doloroso.

.- Si, que cosas, ¿no? – ni siquiera sabe cómo consigue hablar y sonar normal, incluso impregnándole diversión a su voz.

.- De todas formas… Gracias, Jiminnie – susurra el menor de los dos, sentándose frente a él en la cama con una mirada seria e intimidante; su mano entrelazándose con la suya, sus largos dedos acariciando los suyos más pequeños antes de jalarlo hacia su pecho – Gracias por estar en mi vida, mi alma gemela.

Entonces se inclina ligeramente hacia él, dejando que sus narices se toquen suavemente antes de mover su cabeza de un lado al otro. Jimin cierra los ojos, sintiendo el cálido aliento de su mejor amigo bañar sus labios mientras le da ese delicado beso esquimal, sus cuerpos juntos como pocas veces y le resulta inevitable temer porque Taehyung escuche los latidos desenfrenados de su corazón contra su pecho.

.- Siempre, Tae…

La alarma de su celular resuena en su habitación, rompiendo con el silencio que se instaló entre ambos tras sus palabras. Taehyung sigue sosteniéndole cerca, una sonrisa suave en sus labios mientras ahora descansa su frente sobre la suya, con los ojos cerrados mientras Jimin detalla cada parte de su delicado y hermoso rostro.

Oficialmente es cumpleaños de Taehyung.

Jimin siente su pecho expandirse al tomar aire para hablar: .- Feliz cumpleaños, mi alma gemela…

.- Gracias – murmura Taehyung mientras se separa, una sonrisa más grande dedicada sólo para él – Eres el primero en decirlo, ¿cuántos años van ya?

.- Ocho… – responde con la voz en un hilo.

Ocho largos años.

Ocho años desde que fue testigo de aquella sonrisa que sigue acompañando sus sueños, que es el punto de comparación con todas las demás. Ocho años desde que Kim Taehyung irrumpió en su mundo para cambiarlo por completo, para hacerlo a su imagen y semejanza, para hacer que lo amase con tanta fuerza y abnegación que Jimin no cree poder querer nunca a nadie más como lo hace con él.

.- Seamos amigos toda la vida – murmura entonces Taehyung, mirándole con profundo cariño y respeto – Envejezcamos uno al lado del otro, Jiminnie. No imagino una vida sin ti en ella y no hay nada que me encantaría más que poder tomar de la mano a Jungkookie, salir de casa y encontrarte en la puerta de al lado, con quien elijas para pasar el resto de tu vida.

Te elijo a ti; quiso susurrar.

.- Así será – dice en cambio, sonriéndole con amor que Taehyung no sabe traducir – Además, no perderé la oportunidad de ver a Jeon Jungkook arrugado y con canas.

Taehyung se ríe, sus manos sosteniendo su estómago mientras remueve la cabeza: .- Nunca le digas eso a mi novio sí no quieres que te golpee y mira que pega fuerte el conejito – le advierte mientras se levanta, sacudiéndose las pelusas del short – Además, será Kim Jungkook para entonces.

.- Claro…

No hay más palabras entre ellos porque la puerta vuelve a sonar, diversos toques retumbando con fuerza mientras Jimin se levanta a abrir, dejando que Taehyung espere a un lado de la, ahora revuelta cama a las cinco cabezas que esperan por entrar en la habitación para saludarlo como se debe en su cumpleaños.

Porque todos saben de su tradición, todos saben que él es el primero en felicitarlo.

.- ¡Feliz cumpleaños, TaeJoonPyo! – es el grito de Jin mientras entra con los brazos abiertos en dirección al segundo menor, una enorme sonrisa junto a su estruendosa risa como regalo.

Tras él van los mayores, todos cargando algunos de los paquetes que se pusieron de acuerdo en regalarle a Taehyung como cumpleaños, siendo cuidadosos en lo que elegían para quien tenía uno de los gustos más selectivos entre todos los miembros. Jimin observa fascinado la sonrisa de sincera felicidad de su mejor amigo.

Sin embargo, su brillo se incrementa cuando sus ojos dan con Jungkook, quien entra de último y con un pequeño pastel en sus manos.

Jungkook luce igual de feliz que él, vestido casi igual y con una sonrisa que parece deslumbrar al mundo entero mientras sus ojos sólo pueden estar fijos en los de Taehyung. Ambos parecen envolverse en una burbuja hecha sólo de su amor, ese que despierta envidia y orgullo en cada uno de ellos porque nunca han visto a nadie que se mire con tanto amor como esos dos.

Jimin sabe entonces que nunca podría hacer nada con ello.

No sólo porque Jungkook es su amigo y lo ama, sino también porque Taehyung nunca podría mirarle como mira al menor, ni tocarle con aquella delicadeza digna de admiración con la que sus dedos acarician la piel del menor, sus yemas tocando una canción muda sobre la piel de los brazos de Jungkook. Una canción de amor que sólo les pertenece a ambos y que nadie, por más que desee, podrá escuchar.

.- Feliz cumpleaños, Kim Taehyung – es Jungkook quien habla tras haberle cantado el feliz cumpleaños de parte de todos – Estamos aquí para agradecer que existes, que iluminas nuestras vidas y que abrigas la mía con tu infinito amor. Te amo.

Taehyung solloza y Jimin quiere hacerlo también.

.- Jungkookie…

.- Naciste para ser amado, Tae – vuelve a decir el menor, su sonrisa tímida brillando a la luz de las velas así como el sonrojo en sus mejillas de conejito – Te amo, todos te amamos.

.- ¡Felicidades!

El grito de Hoseok retumba entre todos a la vez que Taehyung se lanza a tomar el rostro del menor entre sus manos, sus labios atrapando los de Jungkook en un beso repleto de sentimientos que a Jimin le provocan malestar, no porque lo odie, sino porque el anhelo que nunca va a conseguir parece quemar en sus entrañas.

Porque ahora sabe que fue quien se equivocó.

Lo sabe y lo acepta. Sabe que fue él quien lo llamó primero “mejor amigo” y, con ello, sentenció todo entre los dos. Que, aunque Taehyung y él se llaman almas gemelas entre sí, el amor de la vida de su mejor amigo está justo a su lado, sonriéndole mientras Taehyung sopla las velas y pide su deseo de cumpleaños, mirándole con amor infinito.

Y Jimin quiere llorar por qué Taehyung no notó que fue él, Jiminnie, el primero en mirarlo de aquella forma.

Pero está bien.

Jimin sabe que estará bien, como lo ha estado desde que la sonrisa de Taehyung iluminó su vida por primera vez, como lo ha estado desde que se dio cuenta que sus dos mejores amigos estaban destinados a estar juntos incluso sí sus sentimientos estaban de por medio. Sabe que estará bien incluso aunque su corazón ahora mismo, está roto.

¿Se puede vivir con un corazón roto? ¿Cuántas veces más puede romperse?

Jimin no lo sabe, no conoce la respuesta incluso cuando se hace a sí mismo esas preguntas todos los días, siempre sintiendo su corazón un poco más roto que ayer. Las partes quebradas se han perdido con el viento y el tiempo, haciéndole imposible la idea de recuperarlas para así reparar a su corazón, el mismo que ahora se imagina como una masa amorfa llena de remiendos de colores varios y que late demasiado lento para ser normal.

Jimin es la prueba de que se puede seguir viviendo, incluso cuando todos los días su corazón se rompe un poco más.

A veces tu alma gemela no vine como el amor de tu vida, a veces suele venir como tu mejor amigo y durarte toda una vida.

2 de Outubro de 2020 às 19:18 4 Denunciar Insira Seguir história
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Fim

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Lu RoAs Escribo para vivir.

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🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Estoy escribiendo una historia para un festival y tu OS me dado la luz, cuando la tenga lista te gustaría leerla? 🤧
October 03, 2020, 00:22

  • Lu RoAs Lu RoAs
    Hola, Claro, me gustaría October 05, 2020, 15:18
🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Como esto puede ser Drama leve si estoy llorando tanto? 😭💔 Te quedó hermoso ✨
October 03, 2020, 00:19
OV Oriana Viejo
Man nmms esto es re deprimente xdddddd Aunque puedo decir que las almas gemelas si existen y que son de las relaciones mas bellas y puras que pueden existir UwU Y lo confirmo porque mi alma gemela es mi mejor amigo :'3
October 02, 2020, 22:59
~