sc-darelia1589087510 Christh SD

Lo último que JiangCheng escuchó, fue el acero cortando el aire, antes de ser decapitado. Cuando sus ojos volvieron a abrirse, los clanes se han transformado en familias, la corte imperial es el nuevo campo de batalla y sus enemigos están detrás de cada puerta ornamentada. Con una promesa de venganza en el aire, JiangCheng tendrá que proteger aquello que perdiera en su vida anterior. Advertencia: Contiene escenas de violencia, tortura y eróticas, que no representan ni buscan fomentar acciones fuera de la ética. Novela original: Mo Dao Zu Shi El fic es una continuación a partir del final de la novela original, si no la has leído en cualquiera de sus versiones, es probable que haya cosas que no comprendas.


Fanfiction Seriados/Doramas/Novelas Para maiores de 18 apenas.

#boyslove #modaozushi #postcannon #amorchico-chico #xicheng
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El final es solo el comienzo


Los aromas rancios a su alrededor llenaban sus pulmones, acrecentando la sensación de ahogo.

Había tanta sangre, tanto dolor. Era como si cada órgano en su interior hubiera sido frotado con fragmentos de vidrio y luego bañado en ácido.

Quería gemir y retorcerse para intentar escapar o aliviar un poco la agonía, en su lugar, solo tensó más su cuerpo, negándose a moverse aunque fuera un poco.


No lo haré... no permitiré que esos bastardos me vean suplicar...


Un sonido de arrastre, pesado y forzado, lo hizo abrir los ojos. La imagen frente a él, sacó todo el aire de sus pulmones de un golpe, como si su cuerpo fuera hundido en agua helada de forma repentina.


Él... él está...


Parpadeó con fuerza, esperando que el dolor o la fiebre lo estuvieran engañando, pero el cuadro no hizo más que adquirir detalle.

La blanca túnica, característica del clan Lan, cubierta de sangre y tierra, desgarrada en algunos sitios; su antes largo cabello, cortado con descuido y cubriendo parcialmente su rostro, un rostro otrora hermoso, ahora profanado. Tenía un pómulo hinchado y negruzco, probablemente fracturado, había pequeñas heridas y cortes cerca de la comisura de su boca y en sus labios.

Y aún el cabello y la sangre, no pudieron disimular del todo la cuenca vacía de donde un ojo, de suave mirada, había sido arrancado con crueldad.


—¿Xi... Chen...?


El gemido ahogado de su voz pesaba con tristeza, culpa y una esperanza rota de ver su pecho levantarse en una suave respiración... algo que reflejara una gota de vida, un latido errante de un corazón demasiado fuerte para caer... algo...

Quizá estoy muy lejos, pensó con una rara chispa de optimismo.

Desesperado, obligó a su cuerpo a moverse del suelo, no podía levantarse, sus piernas rotas no se lo permitirían, pero infiernos si eso lo iba a detener.

Apretando los dientes para contener una exclamación de dolor, giró su cuerpo boca abajo y usó sus antebrazos como palanca, arrastrándose centímetro a centímetro, sus ojos fijos en ese rostro impasible; su propia respiración agitada, produciendo un ruido extraño producto de un par de costillas fracturadas.

—¡Oh, mira, sigues vivo!— Habló alguien a su costado, soltando un pequeño bufido— De saber que esto sería suficiente para que te arrastraras, lo habría torturado enfrente tuyo desde hace horas.

Varias risas resonaron en el oscuro recinto, los bufones que felizmente observaban la escena y daban ánimos a sus torturadores, pero JiangCheng los ignoró mientras seguía avanzando.

Ya solo falta un poco más. Solo. Un. Poco.

Los pasos se acercaron más a él.

— Aquí, déjame ayudarte.

La persona pateó el costado de la lamentable figura en el suelo, viendo con satisfacción cómo caía y rodaba un poco hasta quedar boca arriba, muy cerca del líder del clan Lan.

— ¡Hoyo en uno, señores!

Más risas y burlas hicieron coro a la jovial exclamación.

Mientras tanto JiangCheng logró ponerse de costado y vomitó la sangre que obstruía su garganta, ignorándolos de nuevo, sus ojos enfocados en un solo objetivo.


Uno casi enfrente suyo.


—Xi.. XiChen, Lan XiChen.


El susurró roto se perdió en medio del ruido que hacían las personas a su alrededor. Quería moverse, de verdad quería hacerlo, pero su cuerpo no respondía, el dolor y las heridas eran demasiado graves. Lo único que pudo hacer, fue arrastrar su mano, hasta que la punta de sus dedos rozaron un borde roto de la túnica de XiChen.


Por favor, despierta. Abre los ojos y mírame.


Repentinamente, la persona que se había burlado de ellos, se movió como una sombra detrás del cuerpo ensangrentado y roto de Zewu-jun. Hablando con un porte digno y confiado, arrogante.

— Sigue vivo — dijo, extendiendo una mano y acariciando casi con ternura el cuello expuesto de XiChen — pero no por mucho.

El cuerpo de JiangCheng sufrió un espasmo de terror cuando un brillo llamó su atención. La persona estaba sosteniendo en su mano derecha a su espada, Sandu, como una burla silenciosa a la impotencia de JiangCheng.

Con un movimiento suave, la persona apuntó al corazón de XiChen, apoyando la afilada punta en la espalda de este.

— No... espera...

La persona miró a JiangCheng, el deleite y la crueldad en sus ojos hizo juego con la sonrisa despiadada de sus labios.

— Suplícame y podría dejarlo vivir — El conflicto en la cara del hombre en el suelo era notable. A pesar de todo lo que les habían hecho, pensó con disgusto, parecía que el líder Jiang aún tenía el descaro de ser orgulloso — Bien.

Hundió un poco la espada, solo unos centímetros, pero fue suficiente para que XiChen, aun inconsciente, soltara un suave quejido.

— ¡Espera!

Detuvo el avance de la espada y lo volvió a mirar, expectante.


Si esto le salva, ¿qué importa suplicar? Mi clan ha caído, ya no tengo ningún título para defender.

Jadeando y sintiendo como si los músculos en su garganta ardieran en negación, JiangCheng obligó a las palabras a salir.

— Por... por favor — escupió un poco más de sangre, sus ojos mirando al suelo, ocultando el brillo de resentimiento en ellos — por favor, no lo mates... te... te lo suplico.

Las risas y las burlas llenaron el espacio.

Un movimiento de muñeca, el tensar de los músculos del brazo y un brillo sangriento apareciendo del pecho de XiChen... un ojo color caoba abriéndose por un segundo antes de perder su brillo, la sangre,espesa y cálida, salpicando la ropa y el rostro conmocionado de JiangCheng.

Fue como si todo se moviera en cámara lenta.


— Ups, lo siento — La persona soltó una pequeña risa mientras retorcía la espada, provocando un reguero nuevo de sangre — me sorprendió tanto que obedecieras, que mi mano resbaló.


JiangCheng apenas la escuchó mientras veía palidecer el rostro del primer jade, la sangre goteando de esos delgados labios.



Está muerto...


XiChen está muerto...


...


Un grito rebosante de ira y dolor escapó de su garganta.

Había tanta pérdida en esa voz, tanta desesperación, que hasta los mismos dioses se estremecieron y sus ojos se llenaron de lágrimas. Incluso aquellos que presenciaban entre risas y bromas, perdieron todo ánimo de hablar más.


— ¡Pagaras por esto! — gritó JiangCheng con lo último de sus fuerzas — Me vengare, ¡No descansaré hasta que sostenga tu corazón en mi puño! ¡Cada uno de ustedes, Agh... — Habían atravesado su estómago con Shuoyue. Su voz se transformó en un bajo gruñido mientras su vista se oscurecía — Te haré desear la muerte, pero no te daré ese regalo nunca.


El último sonido que escuchó JiangCheng, fue el del acero cortando el aire, antes de que este separara la cabeza de su cuerpo.










Nota: Este fic es completamente de mi autoria y solo es publicado desde este perfile idioma, tampoco hago ediciones ni aportaciones a otros escritores. Si encuentras el fic desde otro perfil o idioma, no es una copia autorizada, editada o creada por mi.


12 de Maio de 2020 às 08:28 0 Denunciar Insira Seguir história
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