oneidabru Oneida Bru

Tarareaba una canción de cuna mientras apagaba las luces de la casa. La pequeña esperaba a que llegase al dormitorio para recibir su beso de buenas noches. Pero algo había cambiado. Su madre se balanceaba de un lado a otro, con una sonrisa ladeada y los ojos muy abiertos. El cabello había dejado de ser sedoso; ahora era una maraña encrespada. Se sentó a un lado de la cama y acarició su mejilla. Besó su frente y susurró “Dulces sueños”. Lo último que vio fue la almohada aplastando su cara.

#horror #miedo #terror
  16 de Abril de 2019 às 16:17
AA Compartilhar

Comentar algo

0 Comentários
Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!

Mais microficções