Histoire courte
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Análisis ''La séptima función del lenguaje''

Iván González


Laurent Binet: ''La séptima función del lenguaje''

Ficha técnica:

Laurent Binet

La séptima función del lenguaje

Editorial: SEIX BARRAL 2016 Barcelona

Traductor: ADOLFO GARCÍA ORTEGA


Con un estilo extravagante y juvenil, junto a un gran estilo propio y una mezcla de investigación personal y ensayo, llega Laurent Binet con esta obra que muestra acontecimientos irreales a partir de una verdadera historia, la muerte de Roland Barthes. Debuta con "HHhH" , su obra magistral de carácter histórico que trata con elementos ficticios ciertos casos de la Segunda Guerra Mundial; en ella, se hace hincapié en los hechos históricos realizados en Praga por los nazis en aquella época.



Posteriormente, publica "La séptima función del lenguaje" que se sirve como gran homenaje hacia la lingüística como ciencia, la semiótica, y todos los autores que se encuentran en ambos campos de estudio, además de filósofos de alta índole contemporánea o mejor dicho, posestructuralista.

Roland Barthes , el teórico crítico semiótico más importante del estructuralismo francés y líder de la Nouvelle Critique, muere atropellado por una furgoneta de reparto en marzo de 1930 tras haber acabado de almorzar con Mitterrand. Este suceso, pone en juego a Jaques Bayard, un policía bastante autoritario y reacio a cualquier síntoma de intelectualidad, que junto a Simon Herzog, un joven aspirante a profesor de semiótica, se ponen en marcha para la búsqueda profunda de los posibles culpables del accidente cometido, anteponiendo primeramente a una serie de autores franceses estructuralistas y posestructuralistas además de grupos ideológicos del este y los comunistas franceses, y todo ello debido a su afán por obtener el documento clave llamado 'la sétima función del lenguaje' confeccionado por el mismísimo Roman Jakobson.

Laurent ha creado una obra en la que interactúan una síntesis de autores por su labor en la lingüística y como filósofos, y los muestra de manera un tanto inusual, como bufones y charlatanes, no pensadores y escritores como realmente son: Julia Kristeva y Sollers que creen haber obtenido la función y al ponerla en práctica ambos se juegan mucho, sobretodo Sollers que ya no podrá satisfacer a Kristeva de 'manera plena'. Michel Foucault que se presenta como superior al resto y lo único que le importa es él mismo mientras expone sus pasiones sexuales y su gusto por el LSD. Althusser que se cree un intelectual sin tener ni idea de las ideas que expone. Umberto Eco, es el personaje que aparece de manera ridícula cuando es orinado por un hippie, pero con el transcurso de la obra va obteniendo importancia y finalmente consigue la imagen del más intelectual de toda la obra poniendo de manifiesto su capacidad real de razonamiento. Eso hace que no sea ni una novela policiaca ni intelectual, sino una síntesis de géneros que evocan en temas diversos dentro de un carácter detectivesco cuyo estilo narrativo es cuanto menos simple, estableciendo así un hilo conductor cuyo tema secundario es la muerte del semiólogo, siendo el tema principal el poder del lenguaje.



Ese poder del lenguaje se puede mostrar extrapolándolo hacia el uso que le da el político Mitterrand que se hace con el mayor poder de la palabra, si, con la séptima función del lenguaje basada en las seis creadas por Roman Jakobson que según él puede conocerse como 'Función mágica'.


La semiótica, uno de los hilos conductores de la novela, el cual la hace única, hace del género policiaco una investigación a gran escala de elementos de la sociedad que les permite a Simon Herzog y a Jacques Bayard proseguir con el camino que las pistas les van abriendo, al igual que hacían Sherlock Holmes y el Doctor Watson, solo que con personalidades contrapuestas o cambiadas. En esta misma referencia enigmática se observa que la posición de Bayard como conocedor de los pensamientos lingüísticos y semióticos van evolucionando desde prácticamente el desconocimiento, hasta un conocimiento práctico que lo caracteriza como uno de los personajes cumbres de la obra, pero no solo por su capacidad de conocimiento desde cero, sino por ser constante en su objetivo, y que lo es hasta el final con la llegada de Mitterrand al poder.

Este personaje de ideología tan tosca, posee unos deseos que los oculta hasta que por primera vez, son captados por Judith, una lesbiana feminista, que le da juego.



Por otra parte, también se hace alusión con el transcurso de la obra a la gran evolución de carácter personal que consigue llevar a cabo Simon a partir de todos los hechos que van sucediendo, además de sus andadas junto a Bayard y a las personas a las que va conociendo. Pasa de ser un joven asustadizo a ser valeroso y participar en el Logos Club, llegando a un rango aceptable dentro de dicha comunidad y muy conocido dentro de ella.


Además, se propone la interesante tarea de metaliteratura asignada a Simon, quien entra en duda si es un personaje de novela y no es real, y por consiguiente todo sus actos no son reales y el mismo puede cambiarlos y vencer hacia cualquier adversidad como cualquier protagonista con suerte. Estas preguntas un tanto existenciales dentro de la propia novela le surgen a Simon en las ocasiones en las cuales, siente más peligro, como por ejemplo en la escena en la que Simon aparece arrinconado en unas de las calles de Venecia por tres enmascarados, o cuando aparecen los guardaespaldas del político italiano mentiroso que perdió ante el joven en el Logos Club y le cortó la mano. En estos momentos, el personaje se reitera a sí mismo la posibilidad de ser un protagonista y la de sobrevivir, ya que piensa que el autor no quiere que el protagonista muera y lo salvará de cualquier manera.


Llegados casi a la culminación de esta crítica, no se puede pasar por alto la aparición de "La comunidad del Logos Club", una organización secreta y jerárquica, la más seductora para aquellos verdaderos maestros de letras y pensadores, la más exquisita para aquellos que se corren del placer al oír las sabias palabras junto a citas de personajes célebres saliendo de la boca de intelectuales que, mediante competiciones, se juegan más que un título. Donde existe un morbo grandioso por conocer las respuestas de los contrincantes, pelean como si estuvieran en un rin pero aquí su arma más poderosa son las palabras y la mente. Una manera de apreciar el poder mental y verbal del que todos temen una vez estando delante de los espectadores, eso pensó Simon cuando derrocó a su adversario mafioso mediante ideas toscas y desmontadas, las que le dieron el éxito pleno.


Este punto anterior es un hilo conductor de la novela que evoca en el tema principal, el poder del lenguaje. Es pura lógica, ¿no crees?, mientras que la obra gira en torno al poderío que ejerce el lenguaje, en el logos club se lucha mediante la palabra ejerciendo un dominio lingüístico cuyo manifiesto principal es el poder del lenguaje que realiza cada uno.


Cabe destacar que los dominios de la lengua que aparecen en el Logos Club son similares a los ideales de Chomsky en cuanto a la actuación lingüística en la que cada hablante es consciente y responsable del uso que le da a la lengua, al igual que lo que ocurre en aquellas batallas verbales.

Esta obra aunque no sea esencial para comprender los principios de semiología o filosofía, nos presenta varias ideas claves de ambas ciencias nombradas, y además, cuenta de manera divertida los comportamientos de intelectuales ayudando a comprender parte de ellos, como por ejemplo:


Foucault y su estilo de escritura, el cual, se basa en la sexología.

Eco y su presencia en el mundo de la semiótica entre otros campos.


Por otro lado, todas las deducciones que aparecen en el transcurso de la obra y las maneras de cómo averiguar las claves para el acceso de información son facilitadas gracias al empleo de la semiótica. La sociedad presenta un lenguaje que es mostrado mediante signos que nos ofrecen la capacidad del entendimiento de elementos que no pueden hablar por si solos, elementos que nos ofrecen puntos de vista que personas mediante palabras no pueden, por tanto, una función lingüística no solo es regida por el humano, ya que las cosas en sí ya nos dan significados para entender el mundo que nos rodea.

Para culminar este análisis hay que añadir que, una séptima función del lenguaje podría ser especulada de manera que, aquel que sea conocedor de todas sus funciones esenciales además de conocer todo lo que le rodeé, será quien obtenga esa función mágica que tal vez no exista, o que en el caso de que exista, sea tan recóndita que incluso nosotros mismos, los humanos, aunque nos conozcamos de manera bastante acertada, no demos con la tecla de dicha función magistral.

6 Novembre 2019 13:33:53 0 Rapport Incorporer 1
La fin

A propos de l’auteur

Ivan Gonzalez Estudiante de Filología Inglesa en Málaga. Un joven a quién le da placer soltar todas las peripecias interestelares mentales que se le ocurren diariamente. Aficionado a la ciencia ficción.

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