Vesania de soldado Suivre l’histoire

robertberl Robert Berl

Un joven llamado Jack, se alista a los marines a consecuencia de la propaganda que unos coroneles, iban informando en distritos de clase baja. Realmente los que van a la guerra son gente sin recursos y con poco dinero, y fue una época en la cual el gobierno Estadunidense le daba igual, porque hijos de parlamentarios no les comían la cabeza para que muriesen por el país ni tampoco que perdieran la vida por tonterías. Para ellos, ya había carne de cañón de jóvenes voluntarios, no era necesario…


Histoire courte Déconseillé aux moins de 13 ans.

#guerra
Histoire courte
0
2.2k VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

La locura de una bandera

Una pareja de militares estadounidenses paseaban vestidos con uniforme por las calles de Brooklyn. Iba informando de las oportunidades que ofrecía ingresar en el ejército.

Su objetivo era reclutar jóvenes para infantería y hacerlos marines de los Estados Unidos.

Vagando por las calles vieron unos jóvenes, que estaban jugando a baloncesto. Y se dirigieron hacia ellos. Al llegar se pusieron a mirar el partido, pero más tarde saludaron a los jóvenes deportistas. Y les dijeron que vinieran porque querían hablar con ellos. Los jóvenes pararon amablemente y les preguntaron qué querían.

La pareja se presentó diciendo, que eran coroneles de los marines. Sólo querían informarles sobre las ventajas de ingresar en el ejército estadounidense.

Los soldados respondieron a las preguntas de los chicos y les dieron un tríptico informativo de las posibilidades de estudiar y trabajar en el ejército.

Más tarde, Jack llegó a su casa sudoroso, se duchó y sólo entrar en la habitación se miró el tríptico. Se leyó con mucho interés el folleto informativo, y pensó en alistarse. Tendría un sueldo y muchas posibilidades de estudiar, ya que él no lo podía hacer, porqué no tenía dinero.

En dos semanas fue a reclutamiento y se alistó.

En sólo unos días ingresó como soldado, en un cuartel militar norteamericano. Lo prepararon durante más de seis meses. Y el octavo mes le anunciaron que tenía que ir a luchar en Irak; en menos de dos semanas ya estaba allí.

Para muchos como él, este hecho era insólito, y sabían que la adaptación sería difícil.

Nada más llegar a Bagdad sintieron el calor sofocante. Se agruparon y se dirigieron al campamento base, que se encontraba en la misma capital.

Pasó mucho tiempo, y Jack ya había visto caer en combate varios amigos, por lo que empezaba a odiar a los iraquíes. Su carácter y seriedad cambiaron radicalmente, la guerra le cambió la vida.

Casi cada día hacían una misión de penetración en zona enemiga, pero un día fueron al sur de Bagdad, que era una zona bastante peligrosa. Llegaron a su destino, pero no sabían que los estaban esperando.

Pararon a unos cuatrocientos metros de un almacén y en este momento el capitán les ordenó que cogieran posiciones. Ellos se dispersaron para controlar la zona y el carro de combate penetró con ellos, pero en el mismo momento que avanzó unos cien metros, estallaron varias bombas alrededor.

La metralla hirió a Jack. Le silbaban los oídos y no podía levantarse. Miró por encima de su hombro y vio el carro de combate en llamas. Si miraba atrás no veía nada por el humo y la arena que se alzó. Intentó volver a levantarse pero cayó y, del dolor que sentía, en poco tiempo, se desmayó.

Jack se despertó en una cama blanda, de un hospital militar. Sólo intentar moverse vio que le faltaba media pierna. No se lo creía, estaba vivo pero mutilado, para toda su vida. Miró a su alrededor y encontró un compañero que también estaba herido. Preguntó por los demás y le dijeron que el ataque terrorista había terminado casi con todos. Sólo se había salvado él y su compañero Brian.

Preguntó por él y le dijeron que había quedado mentalmente tocado y que la habían trasladado a un centro psiquiátrico de los Estados Unidos. No aguantó la presión, se volvió loco. En este momento se acercó un médico. Y se alegró de ver Jack despierto. Y le dijo que en pocos días volvería a casa.

Jack llegó a Brooklyn, después de una semana.

Vivía en casa de sus padres, y llevaba una prótesis en la pierna derecha. Le dieron una medalla. Su familia le ofrecía mucho apoyo. Pero él se iba destruyendo por dentro, había algo que se había llevado de Irak.

Un día, cuando pudo, fue a ver Brian a los Ángeles.

Después de un largo viaje, llegó a su barrio en autobús y se dirigió hasta su casa.

Casi ya era de noche, pero Brian se alegró de verlo y lo invitó a entrar. Empezaron a hablar de sus compañeros, que habían muerto, y del poco respeto que había hacia ellos por haber estado en Irak. Iban bebiendo cerveza y estuvieron varias horas hablando. Todo iba bien, pero cada vez Jack veía que Brian era más agresivo. Cuanto más tiempo pasaba, más notaba su locura.

Jack estaba asustado de su comportamiento vesánico. Y de repente Brian cogió una pistola y apuntó Jack, pero Jack igual de rápido hizo lo mismo y se quedaron derechos apuntándose mutuamente.

Jack no comprendía la situación. Él estaba destrozado anímicamente, pero Brian se había infectado el alma en esa maldita guerra ...

Durante unos minutos, sin decirse nada, se quedaron en la misma posición, pero después de un rato, Jack le pidió que se tranquilizara y que la guerra había pasado. Brian bajó el arma y Jack hizo lo mismo.

—¿Sabes Jack, no aguanto más, habría sido mejor morirse en Irak, lo siento compañero—dijo Brian levantando la magnum hacia su cabeza—.Por la gloria de los Estados Unidos—dijo alto Brian, mientras se disparaba la cabeza.

Brian se había suicidado...

Se hizo un silencio, bastante largo. Y Jack comenzó a llorar mirando a Brian y se levantó, saludó a su compañero, se guardó la pistola y cerró la puerta.

Miró la calle mientras se abrochaba la chaqueta y se fue pensando si tenía las agallas de haber hecho lo mismo ...

25 Août 2019 16:23:19 0 Rapport Incorporer 0
La fin

A propos de l’auteur

Robert Berl Las palabras conducen al paseo, por el laberinto, donde se juntan con otras para formar la base que cura el rasguño y rompe el silencio.

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~