La amiga de Dog Suivre l’histoire

robertberl Robert Berl

Es una historia corta de un demente que da de pensar...


Histoire courte Déconseillé aux moins de 13 ans.

#relato-corto #asesino
Histoire courte
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Una carta de un asesino

—Le enviaré una carta a mi madre—pensaba Anton recogiendo sus utensilios machados de sangre. Meditando sobre como escribir a su madre pensó, en explicarle la muerte de Dog y así de esta manera podría estar mucho más tranquilo y aliviado, intentando estar satisfecho de su trabajo tan elaborado. Se sentó en su escritorio, cogió su estilográfica y comenzó a escribir dejando por un momento su labor tan dificultosa…

“Querida Mama…”

…Pasaron unos días y la madre de Antón recibió la carta de su hijo. Se sentó en uno de los sofás del comedor y estirada con los pies en la butaca comenzó a leer.

“Querida Mama,

Hace unos días nuestro perro llamado Dog, se fue al cielo y ya no lo tenemos entre nosotros. Le acompañó una amiga, que tubo el valor de dejarme su esencia para que pudiera trabajar en mis labores. Como sabes tengo una titulación y con ella pude conseguir que su alma acompañara a nuestro perro. No me lo puso fácil, pero el trabajo fue sencillo y muy elaborado.

Se que tu mama eres un poco contraria, en mis labores. Por esa razón la muerte de Dog tubo que ser una ceremonia conjunta con ella, que conocí y que sepas que a ti mama te caería bien.

Ella se me ofreció para que Dog, llegara tranquilamente al cielo donde descansan muchos animales y con tu permiso que sepas que los dos están enterrados en nuestro jardín para que Dog tenga compañía toda su eterna vida.”

La madre de Anton se le removió el estomago y sin perder tiempo levantándose llamó a la policía para explicarles lo que dedujo de la carta de su hijo. En pocos minutos llegó una patrulla de la policía de la ciudad y ella los dejó entrar en su casa.

—Hola señora, nos podría dejar esta carta para leerla.

—Claro. En ella dice que ha hecho unas cosas que no son muy agradables.

La policía cogió la carta y se la leyó. En ese instante la madre de Anton se puso las gafas y esperó que la policía acabara de leérsela.

—Su hijo es medico.

—Si estudió para ser forense.

—Tendremos de comprobar si en su jardín esta el perro con la mujer.

—Hace años que no veo a mi hijo y solo me escribe cartas…

—¿Tiene más cartas?

—Sí, tengan—girándose cogió dándole más cartas.—No se si mi hijo hace estas cosas tan feas. Él es muy tranquilo y no me lo puedo imaginar.

—Muchas gracias por su colaboración y que pase un buen día.

La policía despidiéndose iba leyendo alguna de las cartas dentro el coche patrulla que la madre de Anton les había dado. Pidieron una orden judicial y en pocos minutos irrumpieron en casa de Anton donde encontraron bastantes pruebas de su macabro juego. Anton en ese momento no estaba en casa y volviendo después de ir a comprar el almuerzo, de lejos vio a la policía. Sin que sospecharan nada hizo media vuelta pero unos agentes lo vieron y corriendo lo tiraron al suelo y cabreado, les decía:

—Dejar al perro, él está con su amiga…

7 Juillet 2019 10:08:24 0 Rapport Incorporer 0
La fin

A propos de l’auteur

Robert Berl Las palabras conducen al paseo, por el laberinto, donde se juntan con otras para formar la base que cura el rasguño y rompe el silencio.

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