Reflejo Traicionero © Suivre l'histoire

angelaguileraofic Angel Aguilera

Una maldición, la cual me prohíbe contemplarme en lo que más deleitaba. Un hermoso y cristalino espejo. Todos los derechos reservados. ©


Histoire courte Tout public.

#paranormal #ficción #traiciones #378 #343 #332 #341 #cabaña #32816 #reflejos
Histoire courte
0
3596 VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

Reflejo Traicionero

Estaba yo, observando mis ojos color café en medio del cristalino espejo, observaba cada detalle, ¿Sabes?, algo me atrae mucho, cada segundo que me reflejo en él, me da una sensación algo ¿extraña?, algo prohibido o no sé, pero siento poder al observarme directamente a los ojos.

—¡Carmelo por favor!, recoge la ropa que va a llover. —Menciona mi madre Coromoto, meneando el sartén a ambos lados, preparando el exuberante almuerzo.

Sintiendo el primer relámpago muy acelerado bajo los escalones, junto a mi hermano gemelo la recojo, me daban escalofríos al sentir decaer sobre mí las primeras gotas de la fuerte llovizna. Terminando de recoger hasta el último calcetín me dirijo a mi habitación, donde se encontraba el esplendoroso espejo.

Abriendo las ventanas percato que todo estaba a oscuras, apenas divisaba la osa mayor en la nublada atmósfera, todo era muy hermoso, podría pasar horas y horas admirando cada centella decaer del primoroso cielo, seguido volteo y tomando un fósforo lo hago chispear contra el borde de su caja provocando una apasionante llama, encendiendo una vela y observo todo el lugar, ¡Que hermoso!

Seguidamente me acerco al espejo y aprecio cada detalle de mi tercia piel, seguido se muestra una hermosa mujer, algo extraña tambaleaba su cadera haciendo el Zigzag. era muy... atrayente y a la vez horripilante.

—Acércate, ven acércate. —Mencionaba está sin dejar de tambalearse a ambos lados.

Ingenuamente poco a poco me voy acercando, hasta que un martillo cruza en mi vista haciendo estrellar el espejo, podía ver todas sus partículas posando sobre el suelo.

—¡Aléjate!, con cuidado no te atrevas a tocar el más mínimo cristal. —Mencionaba mi padre, al verme estático por la confusión.

—¿Qué acaba de ocurrir?

—No puedes acercarte y mucho menos tocarla. —Murmuraba con impotencia y desespero.

No lograba entender nada, me asustaba porque no dejaba de decir "Maldita bruja, ¡¿Por qué?!", seguido llega mi madre y le pregunta porque anda así, y muy aterrado llora entre sus brazos.

(...)

Más nunca me dejaron ver mí hermoso reflejo en el cristalino espejo. No dejaba de decir «Espejito, Espejito ¿Cuándo será que veré mi tercio semblante reflejado en tú hermoso cristalizó?» Todo era muy extraño para mí, decían que era muy peligroso acercarme al esplendoroso cristal, caminando por el bosque voy cantando, seguidamente quedo segado entre un destello, al acercarme diviso un gran espejo, no dejaba de mirarla, ahí se encontraba ella, meneándose de izquierda a derecha como una gran máquina de coser formando el Zigzag.

—Acércate, rápido... —Menciona está muy atónita.

Seguidamente me acerco y logro verla haciendo una sublime reverencia, mencionando "Un gusto Carmelo soy Isella, te he estado admirando desde el otro lado del cristalizo, siempre he admirado tus resplandecientes ojos color café, necesito conocerte y establecer más contacto contigo", tomando el espejo empiezo a observarla detalladamente y la saludo, seguido lo llevo hacia una cabaña abandonada.

Pasaban días, semanas y meses, todavía seguía hablando con Isella, era muy amigable, y amorosa, tomando el espejo lo parto en dos, una mitad la escondo detrás de mi armario y la otra en la desarbolada cabaña.

Todas las mañanas a las 3:33 A.M despertaba y hablaba con ella, sentía que mientras más hablaba con ella más me enamoraba de aquel reflejo, era muy hermosa.

—¿Buscarías algo para leer los dos? —Murmura ansiosa.

Muy confundido respondo que si para seguidamente verla flexionar sus manos haciendo reflejar una especie de mapa en el centro del cristalizo.

—Dirígete ahí y al tomarlo nunca lo leas solo, debes de leerlo conmigo. —Exaltaba relumbrando el mapa con mucha más intensidad aquel ser magistral.

(...)

El Sol ya estaba por salir, muy apresurado escondo el gran pedazo de cristal tras el armario. Mi madre llega y me pregunta «¿Qué hacías?» a lo que respondo con muchos nervios «¡Nada, contemplando el majestuoso amanecer!» seguido me cuenta porque no debería de acercarme a los primorosos cristalizos.

Menciona: Carmelo, al tú cumplir tres años una hermosa mujer llego a esta casa, se meneaba a ambos lados, decían que era la bendición de Ángeles, una dulce mujer alegre y fogosa. Tú padre le negó el conocerte, haciendo que esta pronuncie una maldición, «Al ver reflejado tambalearse a ambos lados, será condenado a una prisión de por vida» Hijo por favor nunca te acerques a un espejo.

El sol apenas se empezaba a ocultar y sin hacerle caso a mi madre, me dirijo al lugar donde se encuentra el libro que Isella quiere leer conmigo. Tomando mis robustas manos con fuerzas arranco la fornida hierba. seguido tomando una roca empiezo a cavar, tras un rato de escavar siento golpear algo, era una especie de baúl, tomando la roca empiezo a golpearlo hasta abrirlo.

Era un libro muy hermoso, el cual tenía de título en su portada «Reemplazo» era muy hermoso. Seguido corriendo me dirijo a mí hogar, me acuesto y despertando a las 3:33 A.M muestro a Isella el magistral libro, mencionaba que me saltara tres páginas, asiento con la cabeza y al empezar a leer el cristalizo empezaba a iluminarse de repente, una gran cadena de diamante empezaba a salir de esté y gira entorno a mi cuerpo muy asustado dejo de leer y empiezo a gritar, tras cerrar mis ojos me sentí decaer, me desmaye y seguidamente despierto. Apenas lograba observar todo, no dejaba de contemplar el cristalizo espejo fragmentado en el frio pavimento. ¿Ves lo que pasa al no obedecer a tus padres? Mencionaba mi consciencia al verme botar pocas lágrimas de mis resplandecientes ojos.

—Nunca te acerques a un espejo. —Mencionaba mi padre con una Mandarria en sus manos retirándose y sin decir más.

Llega mi madre y me abraza fuerte al ver lo que ocurrió apenas hace unos segundos.

—Es por tú bien. —Menciona está dándome un cálido beso en la frente y abrazándome como nunca antes lo había hecho.

(...)

Estaba caminando por el bosque, sollozando por el miedo de no ver mi lacio rostro en el cristalizo espejo nunca más, veo un conejo y tras perseguirlo tropiezo contra muchos sauces llorón, en su interior lograba divisar un prodigioso manantial, asomándome lograba divisar mi rostro reflejado en él, era hermoso volver a ver de nuevo mis ojos color café. Cada mañana, cada día, cada tarde. Me acercaba a su cristalina agua con el fin de admirar mi ser, era mi único espejo desde entonces, no podía dejar de reflejarme en él, tomando el libro de Isella empiezo a leer las primeras tres páginas, mencionaban: Al leer la cuarta hoja, un alma será sometida de por vida en esté mundo cristalizo.

Desde ese día las únicas palabras que retumbaban mi mente eran «Adiós reflejo traicionero, encontré uno nuevo y menos embustero»

Y pues ahí estaba yo, admirando mí rostro en el cristalizo manantial.

8 Mars 2019 23:49:30 0 Rapport Incorporer 0
La fin

A propos de l’auteur

Commentez quelque chose

Publier!
Il n'y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~