Génesers Suivre l'histoire

erethkhial Ereth Khial

El planeta se perdió tiempo atrás, tanto como el que aquella especie agresiva llevaba desarrollándose en un mundo que le era ajeno, y que había conquistado a fuerza de adaptarse, para sobrevivir en él. Génesers los llamaron, por razones olvidadas, igual que las otras palabras con que se les conoció en el pasado. Cuando queda tan poco de una civilización, la forma de designar a los conquistadores, apenas tiene importancia. La raza humana resistía en pequeños reductos que llamaban colonias y, entre ellos, alguien obligado a dar un paso adelante para intentar sobrevivir a humanos y a génesers. © Todos los derechos reservados. Está totalmente prohibida la adaptación o copia de la novela. Obra registrada en Safe Creative con el código 1905060826319©



Post-apocalyptique Interdit aux moins de 18 ans.

#multiculturalidad #amistad #supervivencia #distopía #postapocalíptico #génesers #juvenil #colonias
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Introducción



Génesers


Ereth Khial






© Todos los derechos reservados. Está totalmente prohibida la adaptación o copia de la novela. Obra registrada en Safe Creative con el código 1901289769086©




Este cuento, porque cuento es, va para Isabel. No para la Isabel de ahora, sino para la Isabel que era el "peloto" de su padre. Un peloto lleno de sueños a quien no sorprendería una distopía como esta.








Introducción


El planeta se perdió tiempo atrás, tanto como el que aquella especie agresiva llevaba desarrollándose en un mundo que le era ajeno, y que había conquistado a fuerza de adaptarse, para sobrevivir en él.

Génesers los llamaron, por razones olvidadas, igual que los otros nombres con que se les conoció en el pasado.

Cuando queda tan poco de una civilización, la forma de designar a los conquistadores apenas tiene importancia.

Los humanos ya solo vivían en pequeños reductos, a los que llamaban colonias, parapetados tras fuertes y altos muros, temerosos de que uno de aquellos reiterados ataques desencadenara, por fin, la caída de uno de los asentamientos, o de todos.

En las cinco colonias jamás tuvieron noticias de ningún otro ser humano, por lo que creyeron ser los últimos supervivientes de la raza.

Y así pretendían seguir.

Durante siglos, observaron e investigaron la estructura jerárquica de los invasores, perfeccionando cierta forma de defensa.

Costó muchas vidas descubrir que solo existía una creadora de hembras. Éstas, a su vez, únicamente podían engendrar y dar a luz a machos, que llegaban, en pocos meses, a la edad adulta.

Nunca se supo cómo ocurría porque no se apareaban, o eso se pensaba, puesto que ningún ser humano había sido testigo de ello.

La hembra dominante poseía una armadura impenetrable a las armas y explosivos conocidos, pero las otras hembras eran bastante más débiles.

El grueso de población invasora lo constituían los machos, muy agresivos, que rodeaban a la hembra a la que debían proteger, la alimentaban y cuidaban, conformando una familia individual.

Se agrupaban en rebaños que rodeaban las colonias. Sin mezclarse entre ellos, porque cada hembra tenía su corte de machos. El encontronazo con los protectores de otra, suponía una lucha a muerte.

Cuando éstos perdían a su hembra, se dispersaban sin asimilarse a otras manadas, aunque sin ser atacados tampoco.

La observación era parte importante de la defensa colonial y, aunque no conocían las peculiaridades de los animales, al no poder moverse libremente para estudiarlos, los humanos se hicieron una idea general de su comportamiento a través de los siglos.

Desde las colonias, se impuso la necesidad de reconquistar territorio. Era imperativo despejar los alrededores, en lo posible, y minimizar los ataques a sus defensas, que no siempre resistían. Como los machos se dispersaban una vez muerta la hembra, tenían que aniquilar a las que circundaban los asentamientos.

Acercarse a ellas era muy difícil y peligroso. También había costado muchas vidas llegar a comprender la magnitud de su agresividad.

No solo porque estaban bien custodiadas por sus machos, sino porque su gruesa piel tenía un único punto débil: una brecha en la base del cráneo desprovista de protección. Su cabeza y cola poseían, además, largos pinchos impregnados de veneno. Un simple roce era mortal para los humanos.

Las cinco comunidades supervivientes decidieron dar muerte a estas hembras, para evitar que la especie se propagase más y, con un poco de suerte, exterminarlos.

Las hembras solo eran vulnerables en lucha cuerpo a cuerpo, por lo que, desde muy jóvenes, se formaba a los niños para esa misión. Un entrenamiento constante, que culminaba con su conversión en cazadores, a los 18 años, si poseían la habilidad y destreza necesarias.

Los grupos de cazadores se componían de 6 individuos muy bien entrenados, con un líder, que era el que creaba la estrategia, y se encargaba de repartir a su grupo entre las hembras localizadas, a través de un sensor de transporte.

Cuando todo estaba listo, el líder mandaba a su equipo al área de caza, mediante el teletransportador. Cumpliesen o no su objetivo, los traía de vuelta en cinco minutos.

El inconveniente era que ese transportador funcionaba en un área limitada, por lo que debían acercarse lo suficiente a las manadas. Tanto como para desplazarse, en un mismo salto, a distintos puntos.

Había que ser muy precisos a la hora de teletransportar a alguien. Un error de cálculo podía dar con los huesos del cazador entre un grupo de génesers, o demasiado cerca de la hembra. En ambos casos, el fallo constituía una muerte segura.

El puesto de líder requería de una confianza total de los hombres bajo su mando, ya que un titubeo en los cálculos o los tiempos, significaba el fin del equipo. Una responsabilidad que pocos ambicionaban.

Desde el helicóptero, cada uno hacía su cálculo de salto, que supervisaba el líder.

Los artilleros, situados en los portones, a ambos lados del helicóptero, disparaban a la manada. Usaban balas especiales que se alojaban bajo sus gruesas pieles y explotaban, causando más revuelo que bajas reales.

Se había comprobado que un macho podía recibir hasta diez de aquellas balas especiales, antes de caer muerto.

Aun sin causar demasiadas bajas, el área alrededor de la hembra quedaba más despejada para que, cuando el helicóptero descendía a diez metros de tierra, el líder teletransportara a su grupo, y a sí mismo, a la zona de caza.

Abajo, en tierra, cada uno tenía que vérselas con la hembra elegida, en solitario. Para ello, el equipo que portaban debía ser ligero, que no entorpeciera sus movimientos, porque las armas obligatorias ya pesaban lo suficiente.

El que las bestias no gozaran de una visión fina, constituía una ventaja. Aun así, su olfato suplía la merma, por lo que los cazadores debían ser rápidos y silenciosos. Sigilosos para llegar a la hembra sin llamar la atención, y rápidos para saltar sobre su lomo, y hundir el cuchillo hasta la base del cráneo.

Un fallo en esa fase, y la hembra podía emitir una alarma, inaudible para los cazadores, que alertaba a la manada. Ella, mientras, intentaba alcanzar al intruso con sus pinchos venenosos, que también cortaban como cuchillos.

Pocos habían sobrevivido a una situación parecida.

Durante muchas generaciones se perfeccionó la estrategia de la caza, pero el resultado aún no era significativo. La población de génesers no mermaba demasiado, a pesar de todos los esfuerzos, porque, con la creadora de hembras todavía fuera de su alcance, el problema persistía.

Todo lo que había a 100 kilómetros a la redonda de la hembra dominante eran tierras infestadas de manadas.

El lugar más cercano a su ubicación, habitado por humanos, era un emplazamiento muy curioso llamado Punta Negra. No era una colonia en sí, sino un pequeño retén desde el que se controlaba constantemente a la hembra dominante, y que enviaba informes diarios al Consejo General.

Punta Negra era una elevación escarpada, con acantilados del lado que daba a un lago de aguas limpias, y cuya única entrada la componía una escalera tallada, dentro de un túnel de roca. Un pasadizo tan estrecho que era impracticable para los génesers, aun para el más joven de ellos.

La otra forma de acceder, la que usaban los humanos desde la aparición de los génesers, era por el aire.

La planicie, un espacio amplio de casi 5000 metros cuadrados, estaba ocupada, en su gran parte, por barracones arracimados en torno a la misteriosa torre.

La Aguja, o Punta Negra, que le daba nombre al enclave, era una torre ahusada y muy alta, recubierta por completo de lajas de obsidiana, que despedían reflejos a la luz del sol. Durante la noche, la luna también se proyectaba en las piedras lisas, negras, suaves al tacto, dotando a la construcción de un aura irreal.

Nadie sabía quién la había levantado, ni el propósito de ello, puesto que no tenía acceso a la cúspide, y el interior, un círculo de 30 metros de diámetro, se encontraba vacío.

Ante su incapacidad de autoabastecerse de lo imprescindible, por su situación y configuración, Punta Negra necesitaba los recursos del resto de comunidades.

En las colonias, la supervivencia dependía del nivel de especialización de sus habitantes.

Desde el nacimiento, se entrenaba a los individuos para cumplir con las obligaciones útiles a la comunidad. Agricultores, ganaderos, mecánicos, pilotos, vigilantes, sanitarios, forjadores, ingenieros, químicos…

Todos, sin excepción, poseían conocimientos de cualquier trabajo común en la colonia.

Según sus habilidades se hacían notables, eran asignados a uno u otro grupo, siendo la élite el de cazadores, por el enorme riesgo que corrían.

Los vigilantes, tiradores expertos, jamás abandonaban el muro, aun en el peor ataque, y cuidaban a los agricultores cuando atendían los sembrados del exterior.

Los cultivos alrededor de la colonia, fuera de sus muros, estaban, a su vez, rodeados por plantas de chile, que actuaban como repelente de los génesers adultos.

Cada cierto tiempo, los machos jóvenes aparecían para destruir los cultivos, ya que a ellos el olor y tacto de las plantas no les resultaba tan repulsivo como a los adultos.

Los jóvenes abrían una brecha por la que podían pasar los mayores que, una vez superada la barrera, intentaban derribar las puertas de la colonia.

Ese comportamiento presuponía una inteligencia que los habitantes de las colonias preferían no ver.

Y los que hablaban de ello no eran muy populares, por lo que el dato, que debía haber sido relevante, se tenía como anecdótico.

Los pocos a los que preocupaba ese comportamiento callaban, porque eso asustaba mucho más que la agresividad de los machos adultos.

Ya era malo lidiar con una especie tan destructiva. Si a ello se añadía la inteligencia, el desastre estaba servido.

28 Février 2019 11:34:37 29 Rapport Incorporer 92
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Marisol Cruza Marisol Cruza
Una buena introducción a un mundo distópico, seguiré leyendo, gracias
Ereth Khial Ereth Khial
Antes de publicarlo en Amazon estoy haciendo un cribado. Ya sé que algunos son remisos a que cree el mundo antes de empezar a contar la historia, pero sin esa introducción la novela se alargaría más y ya resulta bastante extensa
Ereth Khial Ereth Khial
Llegando a las 3 mil visitas! Gracias compañeros! 👌
IP Iván Patiño
Lo veo. GG

Temecula Gil Temecula Gil
Oye, que buen planteamiento. Me encanta la línea final, muy prometedora. Pasaré a leerla en mi biblioteca. Un saludo
Domingo Kawsay Domingo Kawsay
*Uhm... en el caso de una introducción, esperaba el planteamiento de una historia como tal, no del mundo donde se desarrollaría (ya que los personajes son los que deben hacer atractiva una historia). * Sin embargo, no negaré que estuvo bien estructurado, además emana creatividad. * El estilo de narración es claro y directo, incluso para haber contado cosas sobre este mundo, no resultó del todo pesado gracias a esto. * Pasaré a leer el primer capítulo. * Saludos :3.

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Gracias por pasarte Domingo! Es cierto que la historia no comenzaba así y que toda la introducción se va descubriendo más adelante, pero quería dejar claro de partida el concepto del entorno para centrarme más en la historia que quería contar. Espero que te siga suscitando tu interés. Un saludo 😊 2 weeks ago
Kai Proyects Kai Proyects
Intrigante. Ya te has ganado mi completo interés solo al planteamiento de una distopía, me declaro fan de cualquier contenido sobre la temática. ¡Siguiente capitulo!

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Encantada de que te hayas pasado, y mucho más de suscitar tu interés! Muchas gracias. Espero que te guste Kai 😊 3 weeks ago
Nacho Samoa Nacho Samoa
Mira, por fin algo que no va de zombies o de virus. A ver que pasa!
23 Mars 2019 16:55:16
Ereth Khial Ereth Khial
Ah, que sorpresa me acabo de llevar! Ya está verificada la historia! 👏👏👏
21 Mars 2019 06:06:31
Ce Cardenas Ce Cardenas
Qué buena introducción, dan ganas de leer más!
21 Mars 2019 03:35:49

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Muchas gracias! Espero que te siga gustando 😊 21 Mars 2019 06:05:35
Allie Fray Allie Fray
Hola Ereth! Déjame decirte que tienes un gran talento, es un gusto encontrar obras como las tuyas en la plataforma. Continúa así y estoy ansiosa por leer más de ti. Saludos!
18 Mars 2019 11:26:06

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Muchas gracias Allie. Llevo poco tiempo en la plataforma, pero me siento muy bien acogida gracias a comentarios como el tuyo. Un saludo! 😊 18 Mars 2019 15:50:44
Fede Citro Fede Citro
Magnífico inicio!
18 Mars 2019 06:03:24
Dylan Laferte Dylan Laferte
¿Puedo llamar a esto "distopía", verdad? Tu manera de redactar me encanta, la idea de las hembras estuvo genial, y he de mencionar que al describir el punto débil de ellas, me recordaste un MANGA/ANIME que me gusta mucho. Es un placer leerte.
16 Mars 2019 20:50:52

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Hola, Dylan. Creo que es distopía, aunque el género se enmarque dentro de la Ciencia Ficción. No sabía lo de ese Manga/anime, pero me encantaría leerlo. Desde luego el placer es mío, el de que te guste la historia y que te hayas pasado por aquí. Un saludo 😊 17 Mars 2019 07:07:08
  • Dylan Laferte Dylan Laferte
    Hola Ereth. El Manga/Anime se llama "SHINGEKI NO KIOJIN". No te diré de que se trata por si te animas a leerlo y/o verlo, pero tu idea de las colonias de humanos y el punto débil de las hembras en la nuca, me hizo recordar la obra de la que te hablo. En fin, es un gusto pasar a dar un vistazo a tus obras tienes "full" talento. Un abrazo de tu fan ecuatoriano. 17 Mars 2019 20:15:21
  • Ereth Khial Ereth Khial
    Me pongo a buscarlo de inmediato! Lo cierto es que pensaba mandarte un correo para que me dieras ese título, pero o yo soy muy torpe, o aquí no hay posibilidad de mandar correos privados. Gracias por ser tan atento y te devuelvo el abrazo desde España 😊👍 18 Mars 2019 02:37:39
  • Dylan Laferte Dylan Laferte
    Amiga mía, no tengo idea de si hay manera de enviar mensajes privados, pero si o averiguo, te lo haré saber. Y ya quiero seguir leyendo tu novela, a ver con qué me sorprendes. 18 Mars 2019 12:25:12
Santi Corona Santi Corona
Acabo de leer un cuento tuyo y me ha encantado. Esto parece distinto, pero me ha atrapado lo bien redactado que está. Lo leeré.
14 Mars 2019 05:34:49
MLP Pardos MLP Pardos
A tí te buscaba! Ya te dije en su día que me gustaba mucho esta novela y me alegro de que la hayas compartido tambien en esta plataforma. Me encantará volver a leerla y darte mi apoyo. 😘😘
11 Mars 2019 05:42:00

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Me alegra que hayas aceptado mi invitación! Bienvenida y gracias por tus palabras 😘😊 11 Mars 2019 06:45:56
Misi Gomez Misi Gomez
Qué buen comienzo, te dejo un corazoncito y prometo seguir leyendo en cuanto tenga tiempo 😊
9 Mars 2019 03:41:05
Carol Gallager Carol Gallager
Una muy buena introducción para ponernos en situación
5 Mars 2019 08:27:13
Krista Palmer Krista Palmer
Me gusta el enfoque post-apocalíptico distinto, sin virus ni zombies!
2 Mars 2019 15:39:40
Eva Lender Eva Lender
La propuesta me ha parecido original. Normalmente, lo que termina con la mayor parte de la humanidad son virus, bombas u otros ingenios inventados por el hombre. Me gusta la introducción y seguiré leyendo 😊
28 Février 2019 06:04:45
~

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