jjeonkim 𝑲𝒉𝒂𝒐𝒔 👑

Con todo y expediente policial, con mentiras y engaños, con lujuria y con abuso, Jungkook era el amor de su vida. Kookv, Three Shot, Taehyung bottom, Jungkook top. Secuencias de One Shot sexuales donde lógicamente Tae y Kook son los protagonistas. Contenido adulto, lenguaje adulto. NO PERMITO COPIAS, ADAPTACIONES, DERIVADOS, PDFS DE NINGUNA DE MIS OBRAS. EVITE SER REPORTADO. OBRA REGISTRADA BAJO LA POLÍTICA PRIVADA DE SAFE CREATIVE.


#36 in Fanfiction #25 in Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.

#fanfickookv #jeon #kim #jungkook #taehyung #kooktae #kookv
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C-I

En los brazos de Jungkook, Taehyung se sentía en casa. Sentía que era el único lugar del mundo en el cual encajaba, justo como dos medias naranjas. A él le aterraba morir, pero no le importaría hacerlo en los brazos de Jungkook, o incluso a manos de él. ¿A quién le importaba, de todas formas, lo que le pasara a él? Todos mienten, todos manipulan y, aun así, hacen alarde del cariño y la confianza que le tienen a sus seres queridos, las principales víctimas de los perjuicios.


La sábana se deslizó con suavidad por el cuerpo desnudo de Taehyung mientras se alejaba de los brazos de su novio, o lo que sea que fuese de él. Antes de que pudiera dejar la cama, Jungkook lo sujetó por la cadera, sentándose en la cama y quitándose el cabello de sus ojos somnolientos.


—¿De verdad creíste que te podrías levantar sin que yo lo notara? —susurró el hombre de los tatuajes mirando a los ojos miel de su chico, sin recibir respuesta aparte de un mudo suspiro—. ¿Necesitas tomar un poco de aire?


Taehyung asintió mientras se deshacía del agarre y se colocaba la camisa de Jungkook, sin desconectar la mirada del otro en ningún momento. Habían personas que evitaban mirar a los ojos a aquellos que los herían, apartando la vista de los problemas, como si fuesen a solucionarlos o desaparecer; él no era una de ellas.


Apenas estuvo vestido, caminó por el gran apartamento céntrico, atravesando un par de estancias hasta llegar al balcón principal, aquel que daba con el núcleo de la ciudad visto desde el último piso de un edificio de cincuenta. Los pocos transeúntes nocturnos se veían como hormigas desde su ubicación, tan vulnerables frente al mundo, tan absurdamente gigante.


¿Qué era él, entonces, en esa gran mole de energía, vida y destrucción? ¿Qué eran sus problemas? Nada, esa era la respuesta, pero prefería pensar que, en estricto rigor, era algo.


Los cuestionamientos sobre Jungkook aumentaban a medida que los días se hacían presentes y la distancia entre él y sus amigos se iba haciendo más profunda. ¿Era su amor capaz de dejarse llevar por el odio, o de enfrentarse a la realidad? Porque aquella triste historia de amor, su historia de amor, se iba cayendo a pedazos cada día, a medida que su burbuja de felicidad se iba reventando. Taehyung decidió encender uno de los cigarrillos de su pseudo-novio y llevárselo a la boca.


Él era su profesor, diez años mayor y, por sobretodo, un hombre lleno de secretos, un historial policiaco dudoso y muchas declaraciones en su contra. Tenía miedo, muy en el fondo de su pecho, de que todo lo que decían del hombre al que amaba fuera mentira, que Sehun, el novio de su mejor amigo y jefe de la policía,lo hubiese confundido con otra persona y que estuvieran asumiendo que era un criminal. Incluso si lo fuese en verdad, temía más que él sólo fuese un medio para un fin, y que todos los suspiros que le había arrancado y todas las palabras bonitas que le había susurrado, fuesen mentiras.


Las lágrimas amenazaron con salir y sintió el familiar nudo en la garganta, queriendo desatarse en millones de gotas, pero se tragó toda la pena y miró hacia arriba, buscando una respuesta en las pocas estrellas que todavía se veían a pesar de las luces de ciudad. No la había, por más que la buscara todas las noches de angustia. Sin embargo, la encontró, cuando los brazos de Jungkook se cerraron sobre sus brazos y volvió a sentirse en casa.


Sintió como su calor corporal lo envolvía, como ese gran cuerpo le hacía sentir pequeño y las respuestas se iluminaban en su cabeza. No importaba cuantas dudas tuviese, no se comparaban ni un poco a todo el amor que le tenía, a todos los sentimientos que le hacía explotar en su interior, al fuego pasional que prendía entre ellos.


Jungkook comenzó a besar sus hombros, a oler su cuello con parsimonia, a delinear su figura con los dedos. Se fue acercando, ganando territorio a sus labios, hasta que agarro con fuerza sus caderas y lo subió a la baranda, besando vorazmente sus labios y tocando todo lo que podía, como si Taehyung se le estuviese yendo de las manos.


Él sólo le siguió el beso con el mismo entusiasmo y se dejó hacer en las manos de su novio, sintiéndose como si el infierno tocara el cielo, fundiéndose para formar la mezcla más perfecta de placer y miedo. Enredó sus manos en los cabellos de Jungkook y se acercó todo lo que pudo, enlazando sus piernas alrededor de la cintura de su amante. De pronto, se detuvo.


—¿Qué sucede, bebé? —interrogó, acariciando el cabello de su chico y mirándolo. Al no obtener respuesta, insistió— ¿Estás bien? ¿Es por lo de Sehun? Sabes que puedes confiarme lo que sea porque...—.


—¿Qué somos, Jeon? —interrumpió Taehyung, lamiéndose los labios y suspirando. El nombrado parpadeo confundido y miró hacia el cielo, costumbre que había sacado del chico bajo él.


—¿Necesitas una etiqueta o una pregunta estúpida para medir cuánto te amo? —respondió, arqueando las cejas y frunciendo el ceño—. Me tienes a tus pies, Kim, y no creo necesario ponerle nombre a eso.


Taehyung dejó caer la cabeza en el hombro de Jungkook y dio una risa cansina, porque definitivamente el hombre frente a él no era de muchas luces con respecto al amor, o al resto de los seres humanos vivientes en el planeta, en realidad.


—Pues yo si lo necesito —refutó haciendo un puchero, el cual se convirtió en una sonrisa de lado—. Sigo siendo un adolescente de diecisiete que necesita que le demuestren cuánto lo aman. Y nunca está demás que hagas cosas para demostrar cuanto me quieres.


— Está bien, supongo — respondió riendo — . Pero no esperes que te traiga mil rosas o una mierda de esas, porque eso si que sería un maldito cliché.


En respuesta, Taehyung simplemente lo tomó de la barbilla y lo acercó para poder besarlo con más comodidad. El toque que empezó inocente no pudo durar mucho, porque era entre ambos pasionales que no podìan estar ni un solo segundo separados. Se intensificaba cada vez más, como si ambos estuvieran en una discusión intentando probar un punto. La sensación de su lengua probar la contraria era dulce y amarga, pero a la vez suave y placentera, como el toque de un algodón de azúcar con la coca cola. Efervescente era el aire entre ellos y mudos eran los sonidos, sólo existían las emociones alrededor de los trágicos amantes.


Pero con alguien como Taehyung, y más aún con alguien como Jungkook, la suavidad no podía durar mucho.


—Tómame —susurró el menor sobre los labios de su amante— Fóllame como sólo tú sabes hacerlo.


El fuego se prendió en la mirada de Jungkook y sintió una corriente eléctrica recorrer, sus ojos ardieron en lujuria y el poco control que le quedaba se desvaneció. Sin esperar más presionó su entrepierna con la contraria, buscando alivio con el contacto brusco. En respuesta un suspiro salió de los labios de Taehyung mientras bajaba su mano hacia la entrepierna de Jungkook, comenzando a tocar y frotar.


—¿Lo quieres, zorrita? —gruñó sobre su boca, mordiéndole el labio y estirándolo hasta sacarle sangre—. ¿Lo quieres muy, muy profundo?


—Lo quiero todo —musitó, mirando hacia el cielo y dejando su cuello a disposición—. Quiero que me la metas y me hagas el amor sólo como tú sabes hacerlo: duro...


Agarró sus muslos carnosos y lo levantó de la baranda, para después recorrer el apartamento y llevarlo directo a la cama que compartían. Desesperado, le comenzó a desabrochar los botones de la camisa, hasta dejar sus dulces botones al aire, los cuales no se demoró en lamer. Sin darle mucho tiempo, Taehyung lo montó, dejando su cuerpo bajo él. Lentamente construyó un camino de besos hasta llegar al final de su abdomen, pasando por sus abdominales marcados y sus oblicuos. Ambos se miraron a los ojos y Taehyung desabrochó los pantalones de Jungkook, bajando con los dientes la cremallera. Con toda la calma del mundo, bajó sus pantalones hasta dejarlos tirados por alguna parte. Su nariz rozó, tentando a su amante, la entrepierna contraria. Mordió la tela y pasó la lengua, en un ingenuo retazo de lo que vendría a continuación.


—Bebé, no me hagas esperar —Jungkook lo miró con sus ojos cafés —. Sabes que a mi no me gusta esperar.


—¿Me vas a castigar si no lo hago? —abrió sus ojos en una falsa inocencia—. ¿Me vas a dar unos cuantos azotes?


Bajo su boca el miembro de su novio se endureció y, antes de que pudiera contestar, se lo metió a la boca. Primero la punta, jugando con las sensaciones que sabía provocaba en el mayor, y después lamió, como si de una paleta se tratase, el resto de la extensión. Delineó con su lengua cada vena hasta que volvió a llegar a la punta, y, con una habilidad adquirida en sus buenos tiempos, engulló el miembro completo. Le produjo una arcada, era inevitable, pero poco a poco se fue acostumbrando y haciendo los movimientos mucho más fluidos. La sensación que le producía tener la boca llena era inexplicable, pero ver las facciones del hombre que amaba retorcerse en satisfacción, era aún mejor.


Jungkook lo tomó de los cabellos y aceleró los movimientos. Ante esto Taehyung supo que había llegado el momento de parar, porque, por más que le gustase que su amante se corriera en su boca, prefería una y mil veces que lo hiciera dentro suyo. Alejó su boca del miembro del contrario y se limpió las comisuras, sin romper en ningún momento el contacto visual.


Entonces Jungkook lo tomó de las caderas y lo alzó, para así poder quitar su ropa interior de una manera más fácil. Deslizó los bóxers por las piernas suaves de Taehyung mientras mordía el interior de sus muslos, queriendo, de manera intrínseca, comérselos enteros. Cuando estos estuvieron fuera, no escatimó en fuerza para dejar a su chico de vuelta en el lugar de la cama donde pertenecía: bajo él.


Posó sus manos en el trasero de Taehyung sin tapujos, tocando y agarrando aquellas carnes que tanto le satisfacían. Delineó su figura curvilínea, pasando por esa inocente curva en la cintura hasta las caderas, trazando caminos infinitos por sus piernas y por los pequeños rollitos que se le formaban en la espalda baja. Volvió a llegar al lugar donde empezó, y apretó, arrancando un quedo gemido de parte de su novio.


Siendo que la paciencia no lo caracterizaba particularmente, Jungkook estiró su mano hasta que esta alcanzó la mesa de noche, donde guardaba una botella de lubricante y los preservativos, y procedió a cubrir sus dedos del líquido. Bajó su mano hasta la entrada de Taehyung y comenzó a tantear, tocando con suavidad, torturando al menor así como él lo hizo antes.


—Mmh, Jungkook, hazlo de una vez —gimió, mientras bajaba la mano hasta su sexo, para así obtener algo de alivio; sin embargo su novio la golpeó y la llevó por sobre su cabeza, apresándola—. Te necesito dentro.


Fue lo suficiente para colmar la paciencia del mayor, quien sin esperar ni un solo segundo más introdujo un dedo, abriendo espacio para poder posteriormente insertar su miembro. Dilató con suavidad, procurando que la entrada de Taehyung no sufriera daños, empujando dos dedos más y haciendo movimientos de tijeras. No se hicieron esperar las peticiones ni los gemidos.


—Jungkook, ahh —susurró, intentando ahogar sus gimoteos—. Métemela de una vez.


Ninguno de los dos pudo esperar más, así que el hombre condenado estiró su mano nuevamente hacia la mesita de noche en busca de un condón. Estaba en proceso de rasgarlo cuando la mano de Taehyung lo detuvo.


—No —acarició la cara de Jungkook—. Hoy quiero sentirte, quiero tenerte dentro, quiero creer que eres mío, aunque sea por una sola vez.


Jungkook se acercó hasta poder besar aquellos labios que tanto le enloquecían, tiró el condón lejos, subió sus piernas hasta tenerlas de aretes y lo penetró de una estocada, arrancando un profundo gemido de Taehyung.


Sentía dentro suyo cada vena, la textura y aquella increíble sensación de estar completamente lleno. Estar en los brazos de alguien que lo amaba (y que sabía como hacerle el amor) no tenía adjetivo con lo que describirlo o con qué compararlo. Pero, a pesar de todo lo lindo, a él le gustaba más lo rudo.


—Muévete, ahora —demandó sin una pizca de vergüenza.


A sus órdenes, Jungkook se movió, friccionando sus caderas en una embestida fluida y profunda. Taehyung se mordió el labio y dejó caer su cabeza en la almohada por la sensación exquisita. De a poco el ritmo comenzó a ser más rápido, y en un certero movimiento, acertó a la próstata del menor, causando que arqueara su espalda en un movimiento descontrolado. De su boca salió un gemido descontrolado y sus manos se dirigieron al torso de su amante, enterrando sus uñas con fuerza mientras las agradables punzadas se le ramificaban desde dentro.


—Bebé, eres una delicia —desde el fondo de su garganta, Jungkook musitó—. Eres malditamente ilegal.


En medio de sus gemidos, Taehyung sonrió, pensando en que, incluso después de haber cometido los crímenes más escabrosos, Jungkook lo consideraba a él su mayor perjurio.


Regocijándose en ese pensamiento, Taehyung comenzó a ver las estrellas y con un fuerte grito se vino, manchando la mano de su amante y provocando una vista tan excitante como para hacer correr de una sola embestida a Jungkook.


—Un auténtico delito bebé, eso es lo que eres.


En su oído un susurro y en su boca un beso, con eso Taehyung olvidó, de manera pasajera, que la persona arriba suyo era un criminal; con eso durmió, inocente, sin sus miedos.






28 Novembre 2022 02:21:49 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖔𝖋𝖊𝖗 𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖔𝖋𝖊𝖗
Uno de mis favoritos. Mana Felicidades he visto que llegaste a lvl 9 te falta poco para el nivel 10 y yo te voy a dar una ayuda como tu hermano. Cuantos microrrelatos debo subir unos 500? Jajjajajaj
November 28, 2022, 18:21
Camila Lescano Camila Lescano
Me está encantando ❤️🔥
November 28, 2022, 02:38
~

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