jjeonkim 𝑲𝒉𝒂𝒐𝒔 👑

Jungkook llega a esa habitación para hacerle una propuesta de trabajo a Taehyung.  — ¿Qué trae al señor Jeon a esta habitación? — Una propuesta laboral. Kookv, Jungkook top, Taehyung bottom, contenido adulto, explícito, lenguaje vulgar adulto. Taehyung un poco bajo de estatura y Jungkook más alto. Porque rompo los estereotipos NO PERMITO COPIAS, ADAPTACIONES, DERIVADOS, PDFS DE NINGUNA DE MIS OBRAS. EVITE SER REPORTADO. OBRA REGISTRADA BAJO LA POLÍTICA PRIVADA DE SAFE CREATIVE.


#27 in Fanfiction #19 in Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.

#kim #jeon #taehyung #jungkook #tae #contenido #os #kooktae #kookv
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PARTE ÚNICA

Otra noche secular, a la que absolutamente no quería ir. ¿Cómo lograba involucrarse en esos eventos? Cada uno era igual que el anterior. Él simplemente quería descansar en casa y relajarse sin la necesidad de música estruendosa y una multitud de destellos de cámaras.


Entró al edificio bajo la supervisión de varios guardias y se dirigió a su lugar en la primera fila, "listo" para otro desfile de modas.


Un chico alto y esbelto, movimientos elegantes, que hacían destacar su grandeza. Camisa blanca, corbata de satén negro: colores perfectos para la noche. Traje caro, una colonia costosa, gemelos y un rolex increíblemente lujoso en la muñeca izquierda. Todo esto se complementaba con una cabellera negra, levemente ondulada en un peinado elegante. Él es Jeon Jungkook. El jefe de una empresa conocida que tiene sus orígenes en Corea y había logrado echar raíces en toda Europa gracias a su fuerte impacto. Él es el ideal de todas las mujeres y muchos hombres.


Él se sienta y observa todo lo que sucede. Cómo reemplazan a un modelo con otro, y el chico simplemente se aburre. Quiere irse, pero no, debe de quedarse por lo menos hasta la mitad del espectáculo antes de retirarse. El hombre sentado a su lado, es Oh Sehun. Trabaja como su secretario en la empresa y también fue invitado al desfile. El joven Jeon sólo lo escuchaba hablar sobre todas las modelos que salieron al podio. Pueden ser útiles en algún futuro para la publicidad de la empresa, pero Jungkook está poco interesado en eso.


Después de un tiempo, los modelos masculinos comenzaron a hacer sus apariciones en el escenario, y la atención de Jungkook se centró un poco más en los chicos. La colección de esta temporada no fue tan terrible, como lo fue la última vez, y tal vez, incluso podría comprar algo para él mismo.


A medida que el desfile seguía, algo atrajo la atención del joven que al principio pareció aburrido.


Algo bajo para ser modelo, pero aún así poseía un físico realmente bueno, el chico castaño caminaba suavemente sobre la pasarela, sonriendo a las cámaras. Vestía pantalones ajustados de cuero negro, en los que demasiados destellos se reflejaban caóticamente. Una túnica moderna color plomo, que se ondeaba en todas direcciones con cada movimiento, revelando eróticamente sus bellas y afiladas clavículas. Cabello castaño, con un elegante peinado, pero a su vez lo hacía lucir tan casual. Ojos intensamente dibujados con lápiz negro, que brillaban a partir de cada flash. El chico se detuvo al borde del podio y tomó una posición con manos en la cintura para que los fotógrafos pudieran capturar sus perspectivas más favorables.


Lanzó una fugaz mirada a la primera fila y vio a un joven apuesto, que no apartaba la mirada de él e incluso abría ligeramente la boca.


El propio Jungkook no supo en qué momento comenzó a sentirse caliente. Se aflojó la corbata, sin dejar de mirar fijamente al modelo que sólo sonrió, exponiendo un conjunto de dientes parejos, pasando por ellos una lengua juguetona. Jeon podría jurar que vio sus colmillos. El chico sonrió descaradamente; A él le gustaba ese tipo de atención. Está orgulloso de sí mismo y de su cuerpo. Y esta mirada, que ahora Jungkook tenía fija en él, le pareció emocionante.


Dando media vuelta, el joven dejó la pasarela, moviendo las caderas más despacio de lo que la situación requería. Jeon no pudo apartar los ojos de su espalda. Debido a la túnica, le era difícil ver la parte inferior de su cuerpo, pero estaba seguro de que incluso ahí estaba mejor de lo que podía imaginarse.


— ¿Quién era él? —Jungkook le preguntó en voz baja a Sehun.


— Oh, si. Él es Kim Taehyung. El top model del momento en el mundo de la moda. Muchos diseñadores intentan conseguirlo, pero no todos lo logran. El chico está demasiado obstinado a comportarse como una diva. Hay muchos rumores sobre él, en particular sobre su vida personal. No creo que sea una imagen adecuada para nosotros.


— ¿Estás insinuando que se vende?


— En pocas palabras.


— Pero, ¿qué acaso no todos los modelos lo hacen?


— No todos los modelos son como Kim Taehyung.


Jungkook tragó decidido y se levantó de su asiento. Él no le prestó atención a las palabras de su secretario que le pedía que se quedara sentado. Simplemente se dirigió a la parte trasera del escenario. Él necesitaba conseguir a este tipo, de cualquier manera.


Ignorando toda la conversación de que el show aún no terminaba, Jungkook mostró la tarjeta VIP a los guardias y va a donde necesita. El diseñador de la colección, Kim Junmyeon, lo saludó con una amplia sonrisa y los brazos abiertos, ante lo cual Jeon sólo se esforzó en apretar las comisuras de sus labios, tratando de exprimir un tipo de sonrisa. Él buscaba a una persona específica, todo lo demás no era de su interés.


— Necesito ver a uno de tus modelos; Kim Taehyung. —dijo el tipo con firmeza.


— Oh, vaya. Creo que tendrás que esperar un poco. Aún no termina el desfile y tendrá varias salidas más. Puedes ir a tu lugar y te llamaré cuando termine la pasarela.


— No, lo esperaré aquí.


El hombre le sonrió y lo invitó a esperar en el camerino del chico. Era muy extraña la ocasión en que un modelo tuviera su propia habitación para arreglarse tras el escenario. Jungkook se instaló cómodamente en el sofá que había en el cuarto, cruzó las piernas y, finalmente, pudo relajarse. La música y el ruido se escuchaban muy amortiguados, y estaba bien.


Pasó al menos una hora más, hasta que se abriera la puerta y apareciera Taehyung en el umbral, quien obviamente se sorprendió por la inesperada aparición del invitado. El castaño sonrió y fue al tocador, sentándose en el banco y abriendo una pequeña botella de líquido, vertió un poco sobre una almohadilla de algodón, para pasarla suavemente sobre el párpado superior.


— ¿Puedo saber qué trajo al señor Jeon Jungkook a esta habitación? —preguntó con sarcasmo, quitando los restos de maquillaje de un ojo y mirando cuidadosamente a través del espejo al hombre de cabello oscuro.


Jungkook a su vez, entrelazó sus dedos y los descansó sobre su rodilla, observando la espalda del joven, que ahora estaba en jeans y un suéter azul con estampado blanco en forma de conejitos.


— ¿Entonces sabes mi nombre? Siendo así, creo que puedo ir directo al grano. Tengo una propuesta de negocios para ti.


El chico volvió a sonreír y continuó borrando el maquillaje del segundo ojo. Jungkook no dejaba de admirar la definida figura que acentuaba sus caderas mientras estaba sentado, mirando de igual manera sus delgados dedos sujetando la almohadilla.


— Probablemente no lo sepas, pero no acepto cualquier tipo de trabajo, ¿qué te hace pensar que estaré de acuerdo con tu propuesta?


— Bueno, eso depende, ¿te gustaría comer, beber y vestir sin la necesidad de que gastes de tu bolsa, mientras al mismo tiempo te baño con mi atención? —el chico se congeló por un segundo, pero pronto volvió a aparecer en su aspecto cotidiano. Al ver el interés en sus ojos, Jungkook continuó— Me acompañarás a todos los eventos cuando te lo solicite. Y si todo sale bien, entonces te contrataré como la cara de mi compañía. Todos los gastos serán a mi cargo.


Taehyung volvió a poner el frasco de líquido desmaquillante sobre el tocador y giró el banco, ahora cara a cara con Jungkook. Ya no tenía ese maquillaje provocativo, pero no era menos sexy, y una sonrisa vulgar sólo hizo que Jungkook se pusiera más nervioso.


— No hago servicios de acompañante. —dijo con firmeza, mirando directamente a su posible empleador.


— Sólo quiero que vayas conmigo a los eventos. A veces son demasiado aburridos, y tú, quizás, puedas alegrar esas noches.


— Eso sería ser tu acompañante.


— Sólo mírate. Te pagaré bien por esto. No tendrás problemas, piénsalo.


Jeon se levantó del cómodo sofá y se dirigió hacia la salida, cuando el joven habló para detenerlo.


— Yo elegiré mis conjuntos y maquillaje. Sin sexo, no trabajo de esa manera.


Jungkook sonrió y salió del camerino, en dirección a su automóvil, donde probablemente lo esperaba un nervioso secretario que había perdido de vista a su jefe.



* * *



Una semana después, Taehyung recibió un mensaje de un número desconocido, que indicaba que este viernes debería estar listo para las ocho y media, así como que debía de vestirse de manera elegante. El remitente del mensaje no se mostró, pero Kim supuso de quién podría ser.


En el momento acordado, Taehyung estaba listo. Acostumbrado a captar miradas de admiración, hizo lo posible por dar una excelente impresión y hacer que las mandíbulas cayeran en cuanto entrara al lugar. Un estilo perfecto: traje negro, que dejaba al descubierto un poco de su pecho, zapatos caros y el maquillaje combinaron perfectamente con lentes de contacto grises y lo hicieron simplemente irresistible. Otro mensaje le avisó que su "cita" ya esperaba en la entrada de la casa, y el tipo, sin siquiera tratar de acelerar el paso, se dirigió hacia la salida.


Jungkook estaba en el asiento de su costoso automóvil y, nerviosamente, tamborileaba los dedos sobre el volante, esperando impaciente a su compañero. Finalmente, apareció el rostro familiar, y Jungkook se enderezó, esperando que el chico se dignara a sentarse en el asiento delantero. Abrochándose el cinturón de seguridad, Taehyung ni siquiera le había dedicado una mirada a Jungkook, y este, a su vez, no le quitó la vista devoradora del hermoso rostro.


— No estabas realmente apurado. —dijo mientras ajustaba el espejo retrovisor y ponía en marcha el motor.


— Hice todo lo posible para que no te avergüences de aparecer conmigo en público. —Taehyung emitió un tono de sarcasmo, aún sin mirarlo.


— Sí, me dí cuenta.



* * *



En media hora llegaron al edificio designado. Ambos salieron del automóvil y Jungkook le ordenó al empleado del hotel, en el que se celebraba la reunión, que lo estacionara.


Los muchachos entraron al salón, y toda la atención de la multitud que hablaba en voz baja, estaba clavada en ellos. Increíblemente hermosos y majestuosos, se encontraron en el centro de la gran sala. Inmediatamente comenzaron a acercarse personas que estaban ansiosas por saludar al director de la compañía más grande de Asia y, para su sorpresa, a uno de los mejores modelos en la industria.


Los chicos, de buena gana, recibieron cumplidos. Más bien, sólo Taehyung, y Jungkook intentaba sonreír lo más amistosamente posible, sin perder un momento en mirar a su acompañante


— ¿Entonces esto es lo que haces la mayoría del tiempo? —preguntó Kim en silencio, tomando una copa de champaña de la bandeja de un mesero que pasaba.


— Si. —respondió Jungkook, mirando los hermosos dedos que sujetaban el cuello de cristal de la copa.


— Que horror. No podría hacer esto tan seguido.


Jungkook sólo se encogió de hombros e hizo una amable reverencia al hombre que había llegado a saludarlos.


— ¿Y quién es este joven? —preguntó mientras miraba a ambos. El castaño no había prestado mucha atención, hablaba con una diseñadora sobre la última pasarela en la que participó.


— Esta es la futura cara de nuestra compañía.


— Oh, —el hombre estaba sorprendido, bebiendo un vaso de alcohol espumoso— ¿Y en qué dirección lo promoverás?


Jungkook miró atentamente a Kim, evaluándolo.


— Moda, cosméticos quizá. No hemos discutido eso todavía. Pero asegúrate de que la imagen de este chico decore uno de nuestros centros.


En este punto, Taehyung se volvió hacia él y se llevó la copa de cristal a los labios, que estaban cubiertos de un brillo transparente. Se lamió las gotas de champaña del labio superior y le guiñó el ojo.


Este desgraciado hacía todo lo posible para poner nervioso a Jungkook. Un poco más, y no sobreviviría. Taehyung no perdía ni una sola oportunidad de molestar al joven o hacer que se sonrojara a la vista de otras personas, ya fuera por un roce de manos, una mirada provocativa o una leve mordida de labios. Pero, sobre todo, Kim evitaba los intentos de coqueteo de otros hombres hacia Jeon. Tan pronto como apareció un hombre pelinegro, de tez color canela, más o menos guapo, Taehyung inmediatamente se volvió hacia los ojos de Jeon. Quizá era coqueto, pero sabía lo que le gustaba y prefería cuidarlo.


Jungkook estaba seguro de que la mitad de los hombres y mujeres presentes ya se habían imaginado al chico en todas las poses posibles e imposibles. ¿Qué puede decir? Él mismo tuvo tiempo de doblegar a Taehyung treinta veces en sus pensamientos, y las fantasías de cómo el hombre castaño podía gemir debajo de él, generalmente, lo hacían comenzar a sudar.


La noche llegaba a su fin. Esta fue, quizás, la única ocasión en la que Jungkook pudo soportar desde el principio hasta el final. Si no fuera por las seducciones del castaño, hubiera sido algo tranquilo. Jeon amablemente llevó a Taehyung a su casa, pero al parecer no iba a dejar su automóvil de inmediato.


— ¿Vas a entrar? —preguntó Taehyung, mirando directamente a Jeon, quien por una pregunta tan inesperada, asió el volante de manera que las venas de sus manos comenzaron a saltarse un poco.


"¡Si, si! ¡Mierda, si!"


— ¿Y qué pasó con eso de "no trabajo de esa manera"? —insinuó Jungkook, dibujándose mentalmente todas las posturas en las que lo abofetearía durante el sexo.


— Bueno, no tomo dinero a cambio de sexo, a eso me refería. —sonrió.


— No, probablemente me iré a casa. —dijo el hombre con voz ronca, luchando furiosamente con los pensamientos en su cabeza.


Taehyung sonrió aún más, mirando sus manos que descansaban en su regazo.


— ¿Qué?


— Eres la primera persona en negarse a pasar la noche conmigo, después de todos los juegos mentales por los que te hice pasar en la fiesta.


¿Un juego? ¿Entonces sólo fue un juego descubrir cuánto tiempo podía contenerse Jeon?


— ¿Y qué? ¿Muchos han entrado? —dijo burlándose, incluso con un tono un poco insultante.


— Ni siquiera podrías imaginarlo. Bien, buenas noches.


El castaño bajó del auto y, sin mirar atrás, se dirigió a la casa.



* * *



Jungkook pasó varias semanas con temblores emocionales. Su enojo por el comportamiento de Taehyung era que sólo estaba jugando con sus nervios. Casi ni podía sostener un bolígrafo entre sus manos. Y, como si la suerte se burlara de él, no había eventos planeados. Pero ahora, él mismo planeó una propuesta. Inmediatamente le escribió a Taehyung que lo vería el sábado. Estilo club nocturno.


Taehyung estaba muy sorprendido. Es decir, esta vez no sería un evento sobre negocios, ¿sólo un club ordinario? ¿Está bromeando? Igual, no tenía a donde ir, y Kim incluso pareció interesado. Estaba listo, como la última vez, a tiempo. Maquillaje vigoroso, lentes de contacto azules y la misma ropa de la colección; la túnica moderna gris y el pantalón negro. Un gran regalo del diseñador Kim Junmyeon por el hecho de que Kim aceptó participar en su espectáculo. Además de todo, una chaqueta de cuero. Es perfecto, Taehyung se apreció en el espejo y sonrió asombrado ante su reflejo. Hoy recibiría lo que no recibió la última vez.


Muchos "papis" querían que Taehyung trabajara con ellos. En otras palabras, querían follarlo. Es para este propósito que la mayoría de las veces lo contrataban. Algunos llegaron al extremo y fueron verdaderamente acosadores, enviando extraños obsequios a Taehyung. A veces era tan aterrador que Taehyung tuvo que cambiar de departamento varias veces. No, él no era virgen ni le pagaban para tener sexo. Tenía suficientes conexiones, pero todo tiene sus límites.


Jungkook ...él era diferente. Si, también lo quería como a los demás, pero de una manera más personal. Él, en cualquier caso, era consciente de los rumores que caminaban alrededor de Taehyung, sin embargó, se fijó en el castaño. Y al chico le gustó. Quería rendirse ante este hombre, quería sentirlo en sí mismo, quería sentir cómo Jungkook apretaba sus caderas entre sus grandes manos. Y lo logrará.


Como la última vez, Jungkook lo esperaba a la puerta de su casa, y cuando Taehyung apareció, Jeon de alguna manera evitó perder los estribos. Conteniéndose, trató de calmarse cuando el hombre se sentó en el asiento delantero y se abrochó el cinturón de seguridad. Taehyung le sonrió y alzó una ceja, mirando atentamente a Jungkook, quien intentaba fingir que no estaba sorprendido con la apariencia del joven.


— Bueno, ¿nos vamos? —preguntó el castaño, haciendo que Jeon se estremeciera levemente.


Asintiendo con la cabeza, puso en marcha el motor y se dirigió hacia Hongdae. Esta es un área conocida en Seúl, donde, principalmente, iban los jóvenes. Los clubes, todo tipo de bares, cafeterías y tiendas estaban justo allí. A pesar de que una de las mejores áreas de Seúl era Gangnam, Hongdae era el centro de la vida nocturna. Aquí siempre podías encontrarte a músicos o bailarines callejeros, e incluso si eras una persona afortunada, a ídolos que iban a relajarse en su tiempo libre. Pero Jungkook y Taehyung vinieron aquí a un club específico, que prometía ser el centro de la confluencia de los ricos y famosos.


— ¿Es este evento tan importante para ti, que decidiste traerme contigo?


Jeon apagó el motor, bajando del automóvil. El castaño siguió su ejemplo y, tan pronto como Jungkook rodeó el auto, se acercó a él, arreglándose el cabello.


— No tenía más ganas de ir a tales eventos. Decidí que sería una buena idea dispersarme de esa vida social. ¿No te parece?


El tipo sólo se encogió de hombros y dibujó un pequeño corte en el cuello de la túnica, que estaba demasiado abierto. Jungkook miró la parte desnuda de su pecho y de inmediato le subió la fiebre. ¿Por qué se emociona tan fácilmente con cada movimiento por parte del castaño?


Los muchachos entraron al lugar, y la música demasiado fuerte cayó sobre ellos. Ya había suficiente gente sin ser ni siquiera media noche. Fueron al segundo piso, donde tenían una excelente vista de la pista de baile y la zona del DJ. La música era excelente, el ambiente olía a mucho alcohol y sexo. Aterrizaron en los sofás, pidieron un par de tragos y varios tipos de bocadillos.


— ¿Vas a beber? —Taehyung preguntó sospechosamente, tomando un vaso con un tipo de vodka color neón— Vas a conducir.


— Descuida, le pediré a alguien que nos lleve. Hoy quiero relajarme, así que disfrutemos de la noche.


Los chicos chocaron vasos, inmediatamente drenándolos hasta el fondo, y Jungkook volvía a verter más. Después de un tiempo, sus cuerpos comenzaron a reaccionar a la música y el castaño estaba listo para ir a bailar. Después de convencer a Jungkook para que lo acompañara, Taehyung se quitó la chaqueta de cuero, que ya lo hacía acalorarse, y bajó las escaleras directamente al epicentro de la locura. Reaccionó a la música, moviéndose plácida y sensualmente, Jeon trataba de seguirle el paso pero simplemente no pudo dejar de admirar los movimientos del chico.


O el alcohol hizo efecto, o Taehyung era un chico fácil de manejar, pero después de quince minutos de baile, Kim se condujo hasta un poste y comenzó a girar alrededor de él. La túnica de vez en cuando se deslizaba por su hombro. Apoyó su espalda contra el tubo y lentamente descendió hasta quedarse en cuclillas para que el poste pasara exactamente entre la mitad de su trasero. Se levantó y pasó una pierna sobre este e hizo varias rotaciones. A él no le importaba lo que pensaran; Muchos lo miraron con admiración. Pero en ese momento sólo le interesaba una sola mirada de alguien que estaba listo para rasgarle los pantalones.


Jungkook se quedó casi babeando por semejante escena. Taehyung era increíblemente guapo, libre y accesible. Después de un poco más de baile, Taehyung arrastró a Jungkook de vuelta a su lugar, y de inmediato se dejó caer en el sofá, bebiendo otro shot de vodka.


— Eso fue genial. —alardeó el castaño, con la respiración entrecortada. Su pecho se agitaba pesadamente, y sus mejillas estaban ligeramente enrojecidas. Jungkook se sentó justo a su lado y, siguiendo el ejemplo de Taehyung, bebió el alcohol restante del vaso.


— Oye. —comenzó Jeon, volviéndose hacia el castaño, quedando con sus rostros a unos centímetros de distancia— ¿Tu propuesta aún está en pie?


El chico sonrió e inocentemente se mordió el labio. Jungkook no pudo contenerse más. Un poco más y volaría al infierno por la presión que sentía en sus pantalones.


Kim sólo tomó la mano de Jungkook y se dirigió hacia la salida. No se sabe cómo Jungkook logró conducir, no estaba borracho, pero tampoco estaba totalmente sobrio. Se supone que iba a llamar a una persona que los recogería más tarde, pero era demasiado tiempo y estos dos ya no podían esperar. Jeon trajo al chico a casa e inmediatamente bajaron del auto, dirigiéndose a la entrada.


Sin siquiera intentar encender la luz, los muchachos se quitaron los zapatos y Taehyung enseguida llevó a Jungkook hasta la habitación, con pasos ciegos. Ya en el lugar, sosteniendo al castaño entre él y la pared, finalmente lo besó. Demasiado vulgar, demasiado rudo. Y Taehyung respondió con alegría a su rudeza. Jeon descendió más y más, besando y mordisqueando su cuello, para después detenerse y delinear sus clavículas con la inquieta lengua. Kim se pasó las manos por el cabello, abriendo la boca de tan agradables acciones.


— Ahora vuelvo. —dijo el castaño, y rápidamente se dirigió al baño. Jungkook sólo jadeó de manera inquieta, y golpeó su puño contra la pared. Lo deseaba locamente y no podía tolerarlo más, especialmente después de probar su piel.


Sin perder un minuto, Jungkook se quitó los pantalones y la camisa, esperando mientras el chico salía del baño. Después de un rato, Taehyung apareció fresco, únicamente vistiendo la túnica, sus piernas quedaron al descubierto. Tan esbeltas y torneadas, dejando a Jungkook sin aliento. A pasos seductivos llegó hasta la cama, donde encontró el imponente cuerpo de su compañero casi desnudo, y sin más preámbulos se trepó encima de él. Sus manos se apoderaron del cabello oscuro, para atraerlo más hacia él, besándolo.


— No he pensado en nada más que en rasgarte esa molesta camisa.


— Rómpela y yo seré quien te folle, Jungkook. —siseó el tipo, tan pronto como sintió las fuertes manos subiendo por su torso con la intención de arrojar lo del diseñador al suelo.


Jeon sonrió ladinamente y comenzó a deshacerse cuidadosamente de la nefasta tela que cubría el cuerpo que tanto deseaba, para después tirarla en algún lugar del piso. Besando sus hombros, su pecho, chupando sus dulces y suaves pezones, consiguiendo el primer gemido que daba comienzo al ansiado acto.


Sí, a él le gusta. Le gustaba cómo Taehyung respiraba nerviosamente por el contacto de sus manos calientes sobre su cuerpo, cómo arqueaba su espalda mientras sentía los húmedos besos. Jungkook continuó estudiándolo con los labios y la lengua, incluso su piel tenía un sabor tan agradable. Trazando líneas húmedas desde su pecho hasta el ombligo, Jeon comenzó a besar sus afilados huesos pélvicos, bajando lentamente su ropa interior. Taehyung respiró pesadamente, emitiendo gemidos ahogados. Apenas con la luz de la luna, Jungkook pudo ver una pequeña gota de lubricación natural. Después de un momento de distanciarse de la delicada piel, Jeon se levantó de la cama y encendió la lampará del tocador.


— Quiero poder apreciar todo tu cuerpo. Quiero ver tu cara cuando te esté follando. —el castaño lo miró deseoso, asintiendo a los requisitos de su compañero.


Jeon volvió a su ocupación anterior, deshaciéndose por completo de la ropa interior de la otra persona, que dejó al descubierto un miembro tembloroso. Tomó el órgano con una palma, haciendo que Kim se arqueara más.


— ¿Te gusta eso, Taehyungie?


— Si, mierda. Si. —gimió el castaño cuando sintió unos dedos ásperos y calientes.


— ¿Quieres que te haga feliz?


La respuesta a esta pregunta fue un largo gemido, cuando Jeon paseó su lengua sobre la cabeza del pene. Repitiendo este movimiento varias veces, lo introdujo en su boca, chupándolo con cuidado. Taehyung alzó las rodillas, mordiéndose el pulgar de una mano y pasando la otra por el cabello del hombre.


Después de jugar con su miembro, Jeon separó las hermosas piernas un poco más, tocando con la punta de su lengua el orificio que se contraía ansiosamente.


— No es necesario que hagas eso. —soltó el chico, tratando de apartar la cabeza de Jungkook.


— ¿Lo has olvidado? Estoy aquí para decidir.


Volvió a tocar su entrada, lamiéndolo ligeramente y penetrándolo con la lengua. Cuando se aseguró de que estaba suficientemente húmedo, Jeon introdujo un dedo, comenzando a buscar el punto deseado. A los pocos segundos acertó, y el castaño soltó un fuerte gemido, aferrándose a las sábanas.


— ¡Más, hazlo de nuevo! —suplicó, y Jungkook repitió el movimiento.


Taehyung disfrutó sus dedos, gimiendo por un sufrimiento placentero, sintiendo que pronto se volvería loco.


— Por favor ...Jungkook ...te lo pido, basta ...quiero que ...


Jungkook alzó su cabeza y se levantó para tomar los labios del joven, sin dejar de mover sus dos dedos dentro de él.


— ¿Qué es lo que quieres? —siseó, continuando sus movimientos.


— Te quiero a ti. Quiero que me lo hagas, por favor.


— Pídemelo.


— Por favor, Jungkook.


— No, así no. Dímelo de la manera más vulgar que puedas.


— ¡Por favor, cógeme! Quiero sentirte dentro de mi, quiero que me folles hasta que te canses. ¡Por favor!


Jungkook sonrió satisfecho, sacando los dedos del orificio ya dilatado y levantándose ligeramente.


— Buen chico, pero primero quiero ver lo que puedes hacer con tu hermosa boca.


Taehyung inmediatamente se arrodilló ante su miembro y ni siquiera pensó en resistirse, sino que simplemente comenzó a complacer a su compañero. Era más grande de lo que imaginaba, pero así era mucho mejor. Lamió cada centímetro del órgano tan deseado, besándolo, pero sin tomarlo completamente en su boca.


— Mételo. —ordenó Jeon, disfrutando de la hermosa vista y de las placenteras sensaciones que Taehyung le había dado— ¿Eres bueno haciéndolo? ¿Te gusta?


— Si, por supuesto que si. —cantó el castaño, volviendo a la interesante lección.


— Termina y podré follarte.


Motivado con tales palabras, el castaño chupó su miembro con locura, tratando de complacer al chico, por lo que rápidamente cumplió su pedido. Y logró el resultado deseado.


Jeon lo tomó con brusquedad del cabello para hacer que se levantara y ponerlo en una posición adecuada. Enseguida lo puso de espaldas, con la cara hundida en la almohada y el culo alzado a una altura perfecta, al mismo tiempo que miraba cómo este meneaba sus caderas con impaciencia. Después de jugar un poco más con su orificio para humedecerlo y estirarlo, Jungkook puso la punta de su pene.


— ¿Estás listo? —susurró, a lo que Kim sólo movió sus caderas para encontrarse con su órgano e inmediatamente gimió al sentir ese miembro tan deseado.


Jungkook lo empujó dentro por completo, deteniéndose por corto tiempo, dejando que Taehyung se acostumbrara, y entonces comenzó a moverse. Los gemidos del castaño iban en escala, cada vez más sonoros. Jeon se inclinó y comenzó a besar la húmeda espalda de su amante, mientras continuaba moviéndose en el estrecho orificio, sosteniéndolo por sus prominentes caderas. Una ligera mordida en el hombro, y Kim se arqueó con una mezcla de dolor y placer. La razón los abandonó por un tiempo, dejando espacio sólo para la lujuria y el deseo ferviente de obtener tanto placer.


Dándole una fuerte nalgada, Jeon detuvo las embestidas y sacó su miembro. Taehyung soltó un jadeó de frustración, pero en cuanto Jeon le pidió que se volviera hacia él, sonrió de inmediato viendo que sólo cambiaba de posición. Jungkook volvió a entrar en él, esta vez lanzando una pierna del chico sobre su hombro. Taehyung apretó los dientes, pero Jeon enseguida lo tomó de la mandíbula para hacer que abriera la boca, introduciendo su dedo índice para que el castaño lo succionara mientras él intensificaba los movimientos de sus caderas. Gemidos fuertes y vulgares inundaron la habitación, ambos a punto de terminar.


Taehyung terminó corriéndose abundantemente, gritando el nombre de Jungkook, acompañado de groserías y malas palabras, vertiendo el líquido espeso sobre su vientre. Jeon hizo unos cuantos movimientos más dentro del chico, sacando el miembro sin dejar de bombearlo, Taehyung se levantó de inmediato para ponerse de rodillas frente a Jeon, recibiendo la descarga que terminó en su boca, parte de sus mejillas y barbilla. Saboreó el líquido y con su lengua lamió el resto que podía alcanzar, después, con un dedo, recogió las gotas restantes para llevarlas a su boca. Cuando terminó de limpiar su cara, el chico comenzó a chupar la punta del miembro de Jungkook, que seguía de pie, lo que lo obligó a temblar.


Los dos chicos cayeron a la cama y respiraban fuertemente luego de haber tenido un orgasmo impresionante.


— Nadie me había hecho tan feliz con una lengua y un par de dedos. —dijo el castaño, respirando más o menos normal.


Ambos se rieron, descansando sobre las caras sábanas de satén.


— Entonces, ¿qué piensas ahora sobre mi propuesta de ser el rostro de mi empresa?


Taehyung se tocó el labio inferior con aire pensativo, mirando hacia el techo.


— No lo sé, yo no trabajo de acompañante. —sonrió, recordando su primera reunión.


— ¿Y si te pago con una buena noche por cada sesión de fotos?


— Entonces estoy listo para organizar sesiones de fotos todos los días, si es que realmente puedes pagarme tanto.


— ¿Tal vez comencemos con un photoset de ropa interior?


Taehyung se levantó sobre sus codos y miró a Jungkook con ironía.


— ¿Qué? La ropa interior femenina se te vería perfecta. Tus proporciones son más que aptas.


— Si, ya veo, como una fantasía. —rió, mientras se acercaba a sus labios con acecho.


— Medias negras y un corsé.


— Creo que podemos discutir esto en tu oficina.


— ¿Sobre mi escritorio?


— Sí, cuando llegue a firmar todos los documentos necesarios.


Jungkook miró el bello rostro del chico, sonriendo tiernamente y paseando sus delgados dedos por el prominente pecho de su amante.


— Te espero el lunes a las diez en punto. Y ahora, creo que puedo pagarte un adelanto para algún trabajo futuro.


Jungkook alzó el rostro de Taehyung delicadamente por la barbilla, besándolo suavemente en los labios.




FIN

26 Novembre 2022 22:06:01 9 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

𝑲𝒉𝒂𝒐𝒔 👑 Bienvenidos al manicomio de la perdición, estuve fuera de mi mundo pero ya estoy devuelta. Así que esperen lo mejor.

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Anna Tormo Anna Tormo
Gracias. Breve y muy directo. Me encanta!!!🌹😘
Vale Cerezita Vale Cerezita
ESTO ME ENCANTA MUCHOOO
December 17, 2022, 16:27
MONTAE GR MONTAE GR
Dios esto estubo súper HOT 🔥
December 13, 2022, 15:50
AP Annie P.R.
Uuuffff candente e intenso.
December 04, 2022, 01:52
𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖔𝖋𝖊𝖗 𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖔𝖋𝖊𝖗
A mi me hacen esa propuesta y yo no pienso dos veces. Es más. Firmamos sobre la mesa jajajjaja
November 28, 2022, 18:23

~