sugalone Tiff Liss

donde kim taehyung es un omega dulce, cariñoso, adorable y pequeño que tiene un novio estoico, grosero y que vive metiéndose en problemas, además de medir casi 2 metros, llamado jeon jungkook. pero tae es el único que sabe lo que hay debajo de toda esa ropa negra de cuero y miradas llenas de frialdad. 𖥻 datos importantes ! ─ kooktae. ─ kook top ; tae bttm. ─ smut ; papi kink. ─ mención de little space. ─ extensión: O2 capítulos + O3 extras. ─ no copias ; no adaptaciones sin permiso. ─ portada hecha por: @cielodebusan


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.

# #papikink #kooktae #kookv #omegaverse #fanfic
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Uno.

El omega más tierno y amable del Instituto. Paseaba por los corredores a pasitos apresurados con las miradas de todos sobre él. Su olor a naranjas se esparcía por sí solo, dejando a alfas, omegas y betas de muy buen humor esa mañana, muchos se quedaban babeando por su inigualable belleza; cabellos rubios súper lacio, sedosos y brillantes, sus labios rosados con una pinta en una comisura, sus ojos café claro con ciertos toques grisáceos y su piel levemente bronceada siendo admirada por quienes lo miraban.

Llegó a su clase y abrió una gran sonrisa al ver a su alfa sentado en su puesto con su camisa sin mangas negra, pantalón de cuero negro mostrando bien sus fuertes muslos y cinturón bien ajustado detallando su cintura, donde colgaban algunas cadenas. Botas militares con una gruesa plataforma. Todo eso negro hacía acentuar su piel tersa y pálida con lunares esparcidos.

Corrió hacía él y se sentó con todo exaltando al mayor de aparente 1,89 de altura. Tae a su lado era tan solo un pequeñito cachorro.

─¡Hola, Kookie!─ saludó entusiasmado, rodeando el cuello blanquecino mientras el otro hacía una mueca.

─Hola, bebé...─ su voz gruesa estremeció a literalmente a todos los presentes en el salón, era muy extraño escuchar a Jeon hablando, aún más extraño ver cómo alguien como Tae logre estar cerca de él y además, mantener una relación aparentemente estable ─Ya te he dicho que no me llames así─ el fuerte olor de orégano rodeó al omega.

─P-pero me guta─ se excusó con voz aniñada y un puchero en sus labios.

Sintió su cintura ser tomada con fuerza, no dándole ningún tipo de miedo. Pues conoce muy bien a su alfa.

─Pero a mí no, bebé─ besó sus labios con delicadeza, Tae fue capaz de sentir el frío del piercing del pelinegro. No satisfecho, jaló de su labio inferior soltando una risita divertida.

─Kookie, ya dije que no hagas eso─ susurró tocando su labio maltratado.

─Pero me gusta─ respondió imitando la voz del otro, recibiendo un ligero golpe en su pecho.

─Alfa malo...

El alfa de Tae no podría ser un alfa normal. No, su alfa es nadie más ni nada menos que Jeon Jungkook, el alfa rebelde con mala conducta, que no respeta nadie y se mete casi siempre en problemas. Todos le temen por su fama y su mirada seria que parece acuchillar a quien mire a su omega.

¿Cómo demonios personas tan diferentes pueden tener una relación sana? Se preguntaban siempre todos del colegio, hasta los profesores. Bueno, ambos tienen tres reglas fundamentales en su relación que siguen fielmente... Pero empecemos con el día que se conocieron.

Tae simplemente se quedó sin puesto un día de invierno y el único lugar vacío era al lado de el alfa que le daba miedo. Ese día estuvo con el corazón a punto de salir por su boca cada vez que el estoico alfa se movía. Ninguno de los dos se decían algo.

Al paso del tiempo, Tae logró dirigirle la palabra, siendo respondido con desdén. De vez en cuando cambiaban palabras, el año pasó y el omega se sentía cada vez más atraído a su temible compañero. Al parecer la actitud rebelde y la ropa de cuero le atraen demasiado, además de la libertad que Jeon manejaba.

El 14 de febrero fue el día que decidió darle chocolates hechos por él y el alfa lo aceptó con su típica expresión seria, dándole la mayor de las inseguridades al rubio. A final de cuentas... Jungkook es un alfa malo y frío, no le importaba que un omega le regalara algo como chocolates...

O eso creía cuando recibió un peluche de su personaje favorito que costaba una fortuna el 14 de marzo, día blanco. Su corazón saltaba feliz abrazando el corazón de gudetama y terminó de morir de felicidad cuando el alfa le dio un beso en la frente sumando una preciosa salida al cine.

Meses después, en un ataque de celos Jeon declaró a Tae como su omega y que lo dejaran de coquetear. Ese día Tae volvió a casa gritando, la relación se formalizó cuando Jungkook le dio un anillo de acero con detalles de flores en color negro y le dijo: "ahora sí, al fin eres mi omega"

Las clases estaban a punto de empezar cuando la campana sonó. Tae se iba a quitar de encima del regazo de su alfa pero este no lo dejó, el omega le miró con una ceja alzada.

─¿Jungkookie?

─Quédate─ dijo en un tono bajo.

─No puedo, grandote. Al profesor le va parecer una falta de respeto a su clase.

─¿Y eso qué?

─No sé si recuerdas pero, yo sí respeto las reglas─ acarició su cuello donde se encontraba un lunar el cual que a veces es escondido por una mancha morada los fines de semana, sí es que entienden.

─Romper una de ellas no hará nada mal─ hizo una mueca de desagrado. Odia que ambos tengan morales diferentes, pero eso sólo lo hacía aún más tentador. Esperaba un día ver a su bebé haciendo algo malo, algo que no sea saltar sobre él mientras una que otra dice groserías.

─Si te dejo besarme como te gusta ¿me bajas de tu regazo?─ quería piedad, necesitaba salir rápido antes de recibir una reprimenda.

─Tentador─ sonrió ligero y con interés ─¿Es todo lo que me puedes ofrecer?

─No me hagas amenzarte con ya sabes qué─ su voz salió tan firme y un poco más baja de lo normal.

─Vale, vale, bájate─ soltó la cintura del omega.

─¿No quieres el beso?─ preguntó un poco desanimado. Vale, esperaba que aceptara la propuesta.

─No, bajate, es lo que querías─ vio que él no se movía, lo sentó en su lugar.

─ Pero yo-

Tae bajó la mirada con los ojitos aguados. Ugh, odiaba cuando Jungkook era así con él. ¿Por qué tuvo que mencionar aquello y amenazarle?

Jungkook rodó los ojos. A veces su omega es muy confuso, sin embargo lograba saber todo lo que le sucedía.

Lo hizo voltear a verlo, levantando su rostro desde su mentón. Sin perder tiempo estampó su boca con la contraria, sus labios moviéndose con brusquedad sobre los del omega. Su lengua se adentró a la cavidad del contrario, saboreando cada rincón, tomando a Tae por completa sorpresa.

Sus compañeros a veces los miraban rápidamente, pero con la mirada de Jungkook sobre ellos los hacía fingir que nada anda pasando. El miedo a morir ¿saben?

Tae gemía bajito en la boca contraria, pidiendo aire. Sentía que se iba a caer de la silla de no ser porque el alfa le sostuvo uno de sus muslos con su otra mano libre, apretando la carne.

Jungkook mordió sus labios con algo de fuerza, soltandolo y dejando besos por su mandíbula, bajando hasta su cuello, quedándose allí. Tae boqueó por aire sintiéndose aliviado de por fin respirar

─¿Feliz?─ preguntó su alfa contra la piel de su cuello.

─S-sí... casi me ahogo, pero sí.

─Bien, bebé, a la próxima no haré nada de esto─ dio de hombros sentándose bien en su lugar.

─¡No!─ negó llamando la atención de todos, pero al ver la mirada asesina de Jeon, volvieron su vista al frente ─Alfa~

─Eres tan confuso─ comentó para sí mismo volteando a ver esos ojos claros que aunque no lo menciona, le encantan. Tomó su mano haciendo a Tae mirar abajo, distrayendolo y así aprovechó para besarle la frente con una sonrisa de oreja a oreja que desapareció cuando se separó de él ─Gracias al cielo, logro saber que quieres o piensas.

Tae sonrió en grande. Ama saber que su alfa trata de comprender sus contradicciones, es como uno de los detalles que indican que ese alfa enorme de apariencia de matón, lo ama de verdad.

El profesor entró, evitando mirar a la parejita que se veían como un par de enamorados, tampoco le gustaba recibir aquella mirada asesina de Jeon.

─Iré a tu casa hoy─ dijo Tae sacando sus cosas y dejándolas en la mesa.

─Me parece muy bien.

Cuando empezaron a salir juntos, a Tae le parecía raro que su novio no lo llevara a su casa. Y en una de esas ocasiones, en medio de una rabieta le preguntó si le daba vergüenza llevarlo a su casa o vergüenza de presentarle a sus padres. Lo cual el alfa negó rotundamente.

Insatisfecho, amenazó con llorar sino le decía el motivo por el cual evitaba llevarlo a su hogar y logró convencer a Jeon. Jungkook no soporta oír los llantos y sabía que eso lo iba a convencer.

Aunque en realidad, Jungkook no quería ver a su omega llorar. Lo que menos quería era eso. Y ese día conoció no sólo la casa, sino su cuarto.

Sólo Tae conoce su secreto, puede amenazar contar que le dirá a alguien y Jungkook lo cree, pero no lo haría nunca. Comprende a su alfa y no le haría nada malo ni aunque este fuese el doble de peor persona que él.

Después de varias horas dentro de esa prisión la cual llaman escuela, los alumnos salieron casi corriendo, menos la parejita.

Ambos caminaban por los pasillos con las manos juntas. Jungkook estaba en su mundo, ya su omega estaba tan distraído que al recordar algo, se le escapó una palabra.

Papi...─ Tae abrió sus ojos en sorpresa llevando su mano a la boca.

Mierda...

Jungkook le miró atento con una sonrisa significativa en sus labios, Taehyung sintió sus mejillas quemar por la manera en que Jeon le miraba.

─¿Sí, bebé?─ su voz salió rasposa y eso era una mala señal, Taehyung buscaba manera de evitar aquello que su alfa tenía en mente. Lo que menos quería era que sucediera eso en la escuela.

─Ah...─ las feromonas de orégano se hicieron más presentes y se sintió drogado por un momento ─Yo-

Pasaron frente a la puerta del baño y allí el alfa lo sostuvo por su cintura para entrar dentro de este con rapidez, cerrando la misma con seguro. El rubio se sentía indefenso y pequeño y se sintió aún más indefenso cuando fue alzado de golpe, sus piernas agarrándose a la cintura de su pareja por instinto.

─¡Jung-

─Sabes muy bien que cuando me llamas así, te quiero follar─ colocó las manos del omega a cada lado de su cabeza contra la pared.

─Se me salió, alfa... estamos en la escuela, ten piedad de mí─ pidió la respiración agitada, el fuerte aroma de su alfa lo estaba haciendo perder cualquier tipo de control en su cuerpo y lo que ahora necesitaba... era que su alfa le diera ese tipo de atención ─. Pueden escucharnos y-

─Que lo hagan, así saben que solo yo puedo tenerte debajo de mí mientras me entierro duramente en tu lindo culito.

Taehyung jadeó por lo que este le había dicho, aunque se estuviera resistiendo, en el fondo sabía que tampoco iba a negarse al toque de su alfa.

Sus labios fueron tomados de la misma manera que en la clase, de una forma brusca y ahora necesitada. Su alfa lo empujó más contra la pared, subiendo su suéter dejando a su vista su torso con algunas manchas moradas, rojas y mordidas de la vez pasada.

Jeon sonrió al ver que sus marcas seguían ahí.

─Eres jodidamente precioso─ abrió el cinturón del pantalón holgado de su omega, jalando la prenda junto con el boxer y así dejando los bien formados glúteos expuestos junto con su miembro semierecto. Tomó ambos montículos de carne entre sus manos masajeándolos en movimientos torpes y algo desesperados, tanteando con uno de sus dedos entre estos la apretada entrada de su pareja ─Tan exquisito y tan mío.

─A-ah... alfa─ llevó una de sus manos a su boca tratando de amortiguar sus gemidos al sentir dos dedos jugando con sus zonas erógenas en su entrada ─En la escuela, no... Si nos atrapan-ah t-te mataré...─ dijo, aunque su cuerpo se estaba entregando a el contrario.

─Vamos, pequeño omega. Sabes que no puedes resistir a mí─ Jungkook enterró sus largos dedos al fondo, apenas logrando oír el gemido de su omega ─Anda, nadie nos va a encontrar. De todos modos la puerta está cerrada─ susurró pasando su nariz por el cuello bronceado ─Bebé, juguemos un poco.

Atrapó la piel del cuello de el omega en su boca y chupó con fuerza, añadiendo fuertes mordidas que hicieron a Tae delirar y frotarse contra la erección del azabache con necesidad.

─Agh- maldición, papi─ se quejó entre dientes ─Fóllame, pero no me hagas gritar, por favor─ pidió con ojos llorosos. Quería sentirlo, pero tenía miedo de que los encuentren y se metan en un problema. Aunque... la adrenalina en pensar que eso pase lo estimula de una manera increíble y no tenía idea de porqué.

El olor del baño empezaba a molestar a Taehyung, así que dejó sus feromonas fluir por todo el lugar. Así enloqueciendo a su alfa que le hizo más marcas en el cuello y movió su boca a sus hombros a hacer lo mismo, jalando su suéter a un lado exponiendo su piel.

De un momento a otro, la boca de su alfa atrapó su pezón entre sus dientes. Eso contando con que ahora tenía otros dos falanges de la otra mano en su interior, haciendo amago de abrirlo para dilatar.

Su lubricante natural salía en abundancia, empapando los dedos, sus muslos temblorosos y algunas gotas cayendo al suelo.

─Mírate nada más. Tan necesitado de mí─ Jungkook mordió con fuerza desmedida el botoncito maltratado, consiguiendo oír un grito de placer de su rubio ─Oops...─ sonrió con descaro.

─Oops cuando tu polla esté dentro de mí, papi─ se quejó sintiendo los dedos volver a expandir su ano a los lados, separando sus cachetes en el acto ─¡Agh! Papi─ lo miró a los ojos en súplica ─No me hagas gritar, no quiero que nos atrapen o no vas a poder meter tu polla en mí─ besó los labios del mayor, ronroneando cuando empezó a tocarle lentamente en su entrada.

─Que no me llames así, mierda.

Sin más preámbulos, abrió su cinturón y el pantalón de cuero. Se bajó el boxer, dejando libre su gran hombría. En seguida volteó a Taehyung en su lugar, solo dejando ver cómo este pegaba su mejilla a la pared y arqueaba su espalda, poniendo en pompa su redondo culo, y se dirigió a la entrada chorreante de su omega, empezando a presionar el glande haciendo ilusión de que penetraría.

─Mhg...─ el rubio empezó a mover sus caderas, necesitaba de ese gran trozo embistiendo contra su interior ─Papi, fóllame─ pidió en una suplica, haciendo al alfa sonreír lo cual lo desesperó más.

─Haceunos minutos no querías. A ver, dime que te hizo cambiar de parecer.

─T-tus dedos dentro de mí y tus m-mordidas me hicieron querer que me folles─ decía sabiendo que era eso lo que quería oír ─Papi, tus dedos son muy buenos, me tocan donde me gusta y me hacen gemir como si mi celo hubiera llegado antes de tiempo, pero prefiero tu polla dentro de mí. Tocando hasta lo más profundo posible de mí ser─ sabía que su lado necesitado y descarado volvía loco a su alfa ─M-me partes en dos tan bien y duro─ rasguñó los brazos de su alfa para que así no soltase su pequeña cintura, escuchandolo gruñir ─Olvida lo que dije, hazme gritar, te necesito.

─A tus ordenes, mi amor.

Jungkook sacó de sus bolsillos un condón. Le pidió al rubio que lo abriera y que se lo colocara. Taehyung mordiendo sus labios y dejándolos brillosos en el proceso, se giró por un momento para colocarle el condón lentamente, sintiendo lo caliente y palpitante de la hombría.

Jeon lo sostuvo fuerte de sus caderas cuando este volvió a estar de boca contra la pared y lo penetró lenta y tortuosamente hasta la mitad, manteniéndose así para porovocar a el omega.

─Mhm...─ por la ráfaga de placer que lo invadió de golpe, se había levantado un poco, su pecho sudado resbalando por los azulejos de la pared ─M-muy g-grande─ Jungkook se enterró más, tocando sus zonas erógenas, la cual hizo a Tae gemir alto.

─Tú lo pediste, bebé─ le recordó, con su voz gruesa siendo oída por todo el baño.

Salió de él, lentamente. El cuerpo invadido moviéndose inquieto por las sensaciones que estaban haciendo un remolino en su interior. La polla tocaba todos sus puntos, no había uno que no lo estuviera. Le dio otro deleite de gemidos a su alfa y rasguños en sus muslos cuando Tae apretó sus caderas para que comenzara a penetrarlo.

─¿Menos?─ preguntó Jeon con la mirada lujuriosa, pero se preocupaba por su omega, no quería lastimarlo de verdad solo por ser tan brusco.

Tae asintió, tomando una bocanada de aire. Le encanta sentirse lleno por el gran paquete que se carga su alfa; sin embargo, su orificio estaba muy estrecho y no se adapta muy rápido al tamaño, es muy difícil recibirlo en esas condiciones incluso si había sido preparado con anterioridad.

Jeon se quedó quieto, esperando. Sin querer estar sin hacer nada, además de memorizar la hermosa cara de su omega en estos momentos, empezó a lamer el cuello de Tae, subiendo hasta la oreja. Cuando era su lengua en esas zonas, le da cosquillas.

─¡A-alfa!─ daba pequeñas risitas, alzando sus hombros por la sinhueso haciéndole cosquillas ─N-no haga eso.

─¿Y esa formalidad?─ susurró contra el lóbulo de su oreja, volviendo a lamer. Toda la dermis de su omega tenía un sabor salado por el sudor, pero su aroma a naranjas es irresistible para él.

─S-salió de la nada─ se aguantaba las risas para no llamar la atención─Grandote...─ dijo el apodo que le puso a Jungkook por literal todos los sentidos en él.

El azabache dejó de hacerle cosquillas y lo miró con una sonrisa normal. Tae se guardaba muy bien esa sonrisa y se sentía feliz en que sólo él puede verla.

─¿Ya estás más relajado?─ besó el hombro de su omega, está vez sí haciendo una mala cara por el sudor excesivo.

─Sí, papi─ sonrió ─Lléname con tu polla.

Jungkook volvió a penetrarlo, ondeando su cintura lentamente y escuchando los gloriosos gemidos del omega quien se retorcía y temblaba bajo su cuerpo. Cuando este comenzó a mover su cadera hacia atrás para más profundidad, Jeon empezó a embestir con ímpetu. El cuerpo de Tae se mantenía en la pared, recibiendo todo de su alfa que tenía la mirada en cómo entraba y salía de este... su redondo culo tragándose toda su polla era una imagen que Jeon no quería perderse por nada del mundo y eso lo incentivó a moverse aún más rápido.

Sus choques causaban que los glúteos de Tae crearan ondas, y generaba un sonido chicloso que los mantenía ensimismados.

Sus gemidos salían altos y daba unos pocos gritos, sintiendo la polla abrir aún más en su interior, en esos momentos de verdad pensaba que se iba a partir en dos.

Jungkook adora ver como su omega pone sus ojos en blanco, sabe que lo está haciendo delirar y llegar al límite. El sudor bajando por su rostro y su boca roja e hinchada lo excitan de una manera excesiva. Su omega es precioso, caliente y principalmente:

─T-todo mío─ susurró en un gemido ronco sobre el hombro del omega, arremetiendo fuertemente dentro de él.

─Ah- ¡Agh, sí, sí! Papi...─ le llamó con una voz bastante ida, con todo su cuerpo temblando ─Tócame, p-por favor.

Jungkook sabe que le está pidiendo que lo masturbe, pero en vez de hacer el típico vaivén, apretó el miembro en sus manos, su pulgar tapó el orificio del pene y sintió el interior de su omega apretarse en toda su extensión.

─¡No- agh, mierda... alfa, alfa, alfa~

─Es para que dure un poco más, bebé─ besó sus labios que no dejaban de hacer esa sinfonía que tanto ama de su rubio, sus maravillosos gemidos.

Tae lloriqueó, quería venirse, sentía que iba a venirse, no le molestaría un orgasmo doble, pero eso no le importó a Jungkook. Le gusta hacer que el rubio pase de todos sus límites para llegar a la cúspide de su placer de la forma en la que él le gusta.

El cuerpo que sostenía temblaba y se rectoría de placer, recibiendo todas sus estocadas y pidiendo por más, además de mover su trasero hacia atrás en sincronía con los movimientos rudos de su alfa.

En su burbuja de deseo y placer, lograron oír pasos y voces aproximándose. Jungkook sonrió por ello al ver la cara asustada de su rubio y el muy malnacido aceleró más las estocadas, sus pieles haciendo un ruido muy obsceno y ruidoso que embargaba todo el pequeño espacio. Aunque para Tae era peor que lo oigan gemir.

Se tapó la boca como pudo, pero sus manos fueron quitadas y alzadas sobre su cabeza por la mano libre de Jeon. Encaró a su alfa y lo fulminó con la mirada. Quería matarlo.

Mordía sus labios fuertemente tratando de que no lo oigan. Cuando los pasos se fueron, pudo abrir su boca en alaridos de placer.

Jungkook dejó sus manos, siendo rasguñado y sus pezones siendo pellizcados. En eso le dio una estocada tan fuerte a su omega que lo hizo venirse aún con su pulgar tapando el orificio del miembro.

El grito de Tae fue tan fuerte que el alfa se asustó, creyendo que lo lastimó. Lo tomó por el rostro con una mirada preocupada.

─¿Estás bien, bebé? ¿te lastimé? ¿me excedí? Perdóname, fue sin quer...

─Estoy...─ buscaba regular su respiración ─Muy bien, alfa─ sonrió. Otro detalle que indica que su novio lo ama es su preocupación ─Sí te pasaste, pero... Se sintió muy bien─ le guiñó para ver si así le creería.

─Huh...─ Jungkook dejó caer su frente en el hombro del omega, con los ojos cerrados del alivio mientras seguía en su interior ─Diablos...

─¿Ya te corriste? Puedes seguir, no le veo problema a otro orgasmo─ llevó una de sus manos hacia atrás para así enredar sus dedos en los mechones del azabache, recibiendo un asentimiento.

Jungkook volvió a moverse en su interior, pero sin ser tan brusco como antes. Tae gemía contra su oído, temblando por la sensibilidad dándole más placer a su alfa. No duró mucho para que el orgasmo terminara de acabar con él y así poder correrse esta vez. Jeon por su parte, llenó el condón y su miembro se hinchó en el interior del omega, recibiendo un quejido de este.

Ambos respiraban agitados, sus olores y sudor se hacían uno por la cercanía.

─Me siento sucio allí abajo─ comentó Tae, sus piernas estaban temblorosa y su alfa lo notó, sujetando su cintura mientras esperaba el momento para poder salir de él.

─Hum... ¿puedes mantenerte en pie, bebé?

Tae sin querer saber, sólo le indicó que soltara su cintura y con sumo cuidado logró estar de pie, aunque las piernas seguían temblando, Jeon salió lentamente de él cuando la hinchazón bajo.

─Inclina tu cuerpo hacía adelante, levantando bien tu culo.

El rubio se sintió avergonzado al oír eso, pero lo hizo. Su entrada quedando a la vista de su alfa.

Su cuerpo enteró se estremeció y alzó más su trasero al sentir algo húmedo y blando empezar a lamer los bordes. La lengua de Jungkook limpiaba el lubricante escurridizo de su omega, aquella esencia que se escurría por sus muslos, todo lo estaba limpiando Jeon con su sinhueso.

─Kookie...

─Que no me llames así─ le dio un azote, haciendo que Tae se exalte.

─Creo q-que ya está bien─ dijo en un pequeño gemido.

─Bien─ pasó su lengua por todo el períneo, dándole espasmos al más bajo.

Tae se volvió a enderezar, dando media vuelta para ver a su alfa con el condón en mano. Miró la esencia blanca que de vez en cuando, termina en su boca. Jungkook lo notó y sonríe con picardía ante la idea que se le cruzó por la mente en ese momento.

─Abre la boca─ alzó el rostro de Tae.

El omega apenas obedeció y de bonus sacó la lengua. Jungkook volteó el condón sobre su boca, su esencia cayendo en sus papilas y parte de su rostro. A los ojos del mayor, era la más excitante vista.

Lo vio tomarse todo y llevar los restos de semen que se escaparon hacia su boca. Y como si nada hubiera pasado su rubio sonrió.

─¿Nos vestimos para ir a tu casa?

Jungkook asintió con la cabeza. Insistió en vestir a su novio viendo que estaba cansado y un poco dolorido.

Salieron con cuidado del baño y por fin sintieron el aire húmedo. Las nubes se formaban en el cielo, indicando que pronto lloverá.

─¿Sabes lo que eso significa?─ cuestionó Jungkook con una leve sonrisa.

─No, ¿qué significa?

─Que te quedas a dormir conmigo y ya sabes quiénes─ abrió una sonrisa genuinamente feliz.

Tae adora saber que esas sonrisas son sólo para él.

31 Octobre 2022 03:24:23 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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