K
Katterin Rodriguez


La historia describe como una familia esta involucrada en un asesinato y cuenta como las personas van percibiendo lo mismo, de formas diferentes.


Récits de vie Interdit aux moins de 18 ans.

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“Cuando la vida se inunda de deseo y de avaricia, lo limites éticos se ven dispersos haciéndose invisibles e inconcebibles”

Noviembre 25 del 1947 7: 00 pm

Noticias de última hora hace unos minutos, el Candidato a la presidencia Jose Gustavo fue víctima de un atentado terrorista perpetrado en el centro de la ciudad. Se dice que un grupo de tres personas son sospechosas…

- Joder, ¿por qué ellos están aquí?

Corrí sin descanso, tenía que huir o si no me iban a matar o a encerrar en la cárcel, aunque probablemente me matarías dentro de la cárcel, no Mónica?. Mi corazón estaba agitado, mis manos sudorosas por lo que había hecho, acababa de disparar a una persona, lo que no sabía es que esos perros iban a presenciar todo y probablemente ellos me iban a delatar, así que tenía que irme. Y saber que al final todo fue culpa de ella y su forma de saber qué hacer para sacarme de la vida simple y aburrida que llevaba.

Años atrás

Conocí a Rosario cuando yo tenía 25 años, era un joven que se dejaba enamorar muy fácil y pensé que ella iba a ser la última persona con la que yo estaría en una relación. Era una niña con una altura de 1,60 cm, con cabellos negros, ojos azules, blanca, y un cuerpo escultural para los 16 años que ella tenía, me enamore muy rápido y tenía el sentimiento de hacerla mía, aunque por la fuerza fuera. Para mi sorpresa ella se enamoró de mí y esa fue la oportunidad que yo esperaba para casarme.

Al cabo de algunos años, yo empecé a sentirme aburrido, teníamos dos hijos y en su momento fueron mi felicidad, pero luego de madrugadas y tiempo invertido todo era tan fastidioso que me agotaba estar en la casa. Para mi alivio, en la oficina llego una nueva empleada que era despampanante, su nombre era Mónica y era una mujer fornida, con una altura de 1,60 cm, con cabello castaño, ojos marrones, morena, con unos senos bien formados y un culo que gritaba obscenidades y luego de un par de interacciones quería que fuera mía sin importar el costo.

Yo era el gerente financiero, así que yo gestionaba el manejo del dinero en la empresa, y eso cautivo a Mónica, me sentía como si tuviera 20 de nuevo y ver que ese bombón podría estar a mis pies me encendía. Después de algunas semanas, mi casa era un infierno para mí, pero desde el momento que Mónica accedió a acompañarme a un motel las cosas cambiaron rotundamente.

Ese día habíamos salido más temprano y entre risa y juego ella muy atrevida se acercó a mí y empezó a insinuarme que estaba aburrida y que quería jugar un rato. Yo expectante e hipnotizado por sus insinuaciones, no aguante mis ganas de poder poseerla, así que decidí llevarla a un motel. Lo bueno era que sabía que ni mis hijos ni mi esposa estarían por estos lugares a estas horas, ya que ellos salían del colegio más tarde.

- Llegamos princesa

- Eso veo, ¿qué quieres hacer? - Me dijo mientras se relamía los labios y ponía sus manos en sus senos

No lo soporté más y me lancé a besarla mientras pasaba mis manos por su corta falda, tocándola, pero no lo suficiente para hacer que ella me deseara. Duramos unos minutos adentro haciendo esto, hasta que no aguante más y le dije que entráramos y ella accedió con una cara de placer que quería seguir viendo. No supe controlarme, entramos y recuerdo que no cerré bien la puerta, pero eso no tenía importancia, ya que en ese momento podía hacerla mía, las veces que quisiera.

- Mónica, te deseo tanto. Qué rico va a ser esto

- Ignacio, cariño, ya sabes que puedes hacerlo siempre que quieras desde ahora

Al escuchar estas palabras la besé ardientemente y empecé a desnudarla, mientras la tocaba para seguir deleitándome con su cara de placer. Pero un segundo nos distrajo, ya que escuchamos como una persona corría por el pasillo. Al girar mi cabeza, me percaté que la puerta estaba abierta, así que me detuve y me pare a cerrarla. Y mientras iba y volvía Mónica se quitó la ropa quedándose en lencería bastante sexi, al ver tal espectáculo no lo soporte más y la toque hasta que estuviera lista para tomarla. Continuamos por unos minutos en estos juegos hasta que lo hicimos, y todo mi mundo se volcó al placer y el deseo que había olvidado. Luego de algunas horas de hacerlo sin parar; Mónica y yo nos dormimos.

Después de este día la vida de Rosario y mis hijos me parecía insignificante, Mónica y yo entramos en el juego de pasión desenfrenado haciéndolo donde pudiéramos, en la oficina, en el baño, en la papelería era genial, me sentía vivo, pero como todo en la vida cambia, ella también lo hizo. Un día yo llegué a la oficina y ella no me determinó, espere que estuviéramos solos y trate de hablar con ella.

- Muñeca, ¿qué tienes conmigo?

- Suélteme maldito, ¡no quiero verte!

- ¿De qué hablas linda? - la tome de la cintura

- ¡Que me sueltes!, no puedo creer que estuviera jugando conmigo todo este tiempo

- ¿Jugando?

- Estás casado y yo soy tu amante, además de eso tienes dos hijos

Me sentí frío al escuchar las palabras que salieron de su boca, no quería perderla, ya que ella era lo único que me sacaba de esta asquerosa monotonía, así que decidí decirle todo.

- Es verdad- empecé a decir mientras se me aguaban los ojos- pero a la única a quien amo es a ti, yo daría todo por ti así que no me dejes

- ¿Crees que soy un juego para tu diversión?

- ¡No!, déjame demostrártelo

- ¿Cómo? Voy a hacer lo que quieras

- No lo sé Ignacio, déjame pensarlo

Se soltó de mis brazos y corrió, mientras yo la vi alejarse. Por un par de semanas ella me ignoraba y yo la observaba de lejos, lo que produjo que mis deseos por poseerla de nuevo se intensificaran al punto de decir que me obsesioné. Lo peor fue que yo intente desahogar estas ganas con otras mujeres de todo tipo, pero ninguna era igual que ella, al punto que iba a diario a la zona de las prostitutas, que estaba rodeada de moteles y por alguna razón unas tiendas de dulces famosas. Luego de unos meses más, ella se volvió a acercar a mí, y yo como un niño caí en sus dulces palabras que me decían que yo era el mejor y que su cuerpo no había podido superar todo lo que hacíamos, que extrañaba estar conectada conmigo y que me amaba desenfrenadamente, así que ella iba a estar conmigo sin importar mi vida familiar. Ese día ni volví a la casa, todo lo que supe fue que la explosión de placer fue tan incontrolable que alcanzo a ser adictiva, y lo más extasiante es que era por mí que sucedía. Mi ego y mi racionalidad se nublaron por esas sensaciones y después de un tiempo me era insoportable ver a Rosario y escuchar cualquier cosa relacionada con “mi casa”.

Después de que mi actitud cambiara, no sabía si era porque yo lo empecé, pero mis hijos me ignoraban. La más insoportable era María, me jodía por todo y más de una vez quise golpearla para que dejara su actitud rebelde, pero; la compasión y el remordimiento que me daba con Rosario me detenían, así que solo la insultaba y la encerraba en su habitación. Por otro lado, Juan parecía una niña, amable y delicado, y me emputaba que mi hijo no fuera un macho real, así que decidí ignorarlo, haciendo que su actitud se tornara fría alrededor mío. Por otro lado, Rosario era tan fácil de manipular y tan amable que me hacía dar asco, así que solo me aproveche de lo que sabía que podía, ya que no me interesaba tener relación con sus vidas tan aburridas.

Mónica era mi amante y me daba felicidad que era como mi perra, ella me daba lo que yo quería y yo accedía a sus solicitudes que no eran ni complejas. Un día me dijo que necesitaba dinero porque su familia estaba atravesando cosas muy duras, y como quería rescatarla del infierno para que yo fuera el único para ella como Rosario, accedí. A medida que pasaba el tiempo se volvió costumbre que yo le cumpliera con todos sus caprichos, pero yo ni cuenta me daba, al punto que me gastaba el dinero para la comida y gastos de mi casa. Un día que ya no tenía el mismo dinero, ella me dio una idea muy brillante.

- Amor, necesito dinero

- Mónica no tengo lo mismo de antes

- Ya lo sabía, todo es culpa de tu familia – dijo al borde de las lágrimas

- Amor, lose, pero ¿qué más puedo hacer?

- ¡Oh, ya sé! - dijo emocionada- tengo una idea, si metes a tus hijos a esta institución distrital que es más barata, no tendrías tantos gastos como ahora.

- ¡Sí, tienes razón!

Ella era tan inteligente y sexi que no me importaba donde estuvieran Juan y María de todas formas, María no tenía que estudiar para poder criar hijos y Juan era un hombre, así que era imposible que no pudiera trabajar.

Ese día hice todos los trámites y le di la noticia a María primero, ya que ella había llegado temprano a la casa, y luego hablaría con Juan y Rosario. Para mi sorpresa María se enojó ese día y me reclamo, realmente era una desagradecida egoísta.

- Padre, porque tenemos que ir a esa escuela, es muy peligrosa

- Ya es una decisión tomada María, así que no insista

- Padre, por favor no nos hagas esto

Escucharla reclamar al borde del llanto me aparecía tan patético, todo era para que ella y su hermano tuvieran lo suficiente para decir que estudiaron. Así que estalle por la indignación, ella debería estar agradecida que no la sacara de estudiar y tiene la desfachatez para joderme, ¡ja!. Ahora los pájaros le tiran a las escopetas, pues.

- ¡Juemadre que no joda más ya es una decisión tomada!

- ¿Por qué tiene que ser así?, no lo entiendo

- Obviamente usted no va a entender, su cerebro no es más grande que una nuez y además usted debería estar agradecida por seguir estudiando, de todas formas para tener chinos no necesita un título.

Luego de que estas palabras salieran de mi boca, vi en el rostro de María tristeza con una fusión de ira y decepción, pero ella accedió y subió a su cuarto. Luego de unos minutos, no pude esconder mi felicidad, así que necesitaba decirle a Mónica, pero para hacerlo tenía que asegurarme de que María no escuchara, por lo que subí a su habitación y la vi profunda, así que acto seguido tome el teléfono y le marque.

- Hola Mónica, soy yo, Ignacio

- Hola lindo, ¿ya me tienes mi encargo?

Sentí éxtasis cuando me dijo lindo, tanto que sin quererlo mi cuerpo reacciono a su voz.

- Claro muñeca, tengo el dinero, aunque tuve que meter a los pelados en una escuela de pacotilla, haría todo por ti preciosa

- Awww mi amor que lindo, ¿me lo puedes llevar a la oficina?

Cuando dijo que la oficina, me pareció raro porque ella me había pedido anteriormente que solo tuviéramos interacciones laborales ahí por seguridad, pero algunas veces no se podía evitar algunos encuentros.

- ¿A la oficina?, ¿estás segura de que quieres hacer el intercambio ahí? Porque no quiero que mi vida hermosa y yo nos metamos en problemas

- Si cariño está bien, nos metemos al baño como siempre y de paso jugamos un rato

Al escuchar esas palabras mi cuerpo volvió a reaccionar, pero para mi desgracia vi que Rosario y Juan estaban por llegar, así que tuve que detenerme. Por lo que respondí.

- ¡Uh! Qué rico, claro que sí. Bueno, mañana hablamos que mi vieja está llegando, adiós.

Luego de hablar con Rosario y Juan todo estaba completo, para que ellos cambiaran de colegio y yo ganarme el dinero para poder divertirme con Mónica.

Luego de unos meses ese dinero era directamente para la vida personal de ella y por ese culo y estas tetas, me parecía justo. Los meses pasaron y todo continuo normal hasta que la noticia de María me hizo estallar.

Junio 1 de 1946

Yo estaba en la oficina, era un día normal, hasta que llego una llamada de la institución de estudio de mis hijos.

- Buenos días, señor, habla con el rector del Colegio de sus hijos

- Buen día, que es lo que necesita

- Le hablo para informarle que su hija María fue expulsada de nuestra institución

- ¿María?, ¿ahora que hizo esa niña?

- Hace unos días tuvieron un altercado con uno de sus compañeros y resulta que cuando la interrogue sobre lo sucedido me trato muy mal y como usted sabrá, nosotros estamos educando niños, no bestias groseras y agresivas. Así que yo y la junta estudiantil hemos decidido que María no tienes más lugar en este decente recinto.

- Me disculpo profundamente, pero ¿no hay alguna forma de solucionarlo?

- No señor, eso es todo, que tenga buen día

El rector me colgó el teléfono con una arrogancia que me dieron ganas de matarlo. Mi ira se elevó y quería hacer un escándalo, pero como si fuera premeditado, Mónica entro.

- Amor, ¿qué sucedió? - me dijo mirándome tiernamente

- La perra de María no se sabe comportar, me sigue metiendo en problemas y me sigue jodiendo la vida. Sentí como Mónica me agarraba por la cintura poniendo sus grandes senos en mi espalda, lo que me relajo completamente.

- Amor cálmate, yo tengo una buena idea

- Dime, ¿cuál es?

- Hay un convento que es adecuado para las niñas como María, ahí las educan y salen siendo damas que saben cómo servir a los otros. Mírame a mí – dijo mientras me empezaba a tocar- yo salí de un lugar como esos y soy la persona que soy gracias a ellos.

Lo pensé, pero era la mejor solución, estaba cansado de María y sus tonterías, así que accedí. Mónica muy amablemente me ayudo a hacer los papeles y a las dos horas ya estaba todo listo. Ese día salí temprano de la oficina para ir a informarle a María, a Rosario y a Juan, pero a medida que iba acercándome a la casa la ira me volvió porque ella me iba a traer mala reputación, me distraje tanto que ni me di cuenta cuando llegué a la casa. Cuando me baje entre por la puerta casi rompiendo la puerta y llame a Rosario.

- ¡Rosario vega ya! – grité

- ¿Qué paso? – dijo ella preocupada y algo asustada, cosa que me gustaba

- ¡¿Qué es lo que ha estado haciendo con María?! Me llamaron a la oficina diciéndome que la habían expulsado...

- ¿Qué dijo mijo? – Rosario se puso pálida, ella no sabía qué estaba ocurriendo

- Esa perra es una grosera por su culpa

Cuando terminé de decir esas palabras, vi que María estaba entrando a la casa, así que decidí que esto era lo último que iba a soportar de una mujer. Apenas entro le golpeé la mejilla y vi que ella quedaba medio en shock y le dije.

- No puedo creer que esté criando a una hija tan desagradecida y malcriada. Y todo es su culpa Rosario, definitivamente las perras solo pueden criar a otras perras

Iba a continuar con mi discurso y ella me interrumpió con una cara de sínica.

- No puedo creerlo, por fin se va a deshacer de mi

La ira me supero, y le dije que se callara.

- Cállese esa puta boca, estúpida, malcriada todo por culpa de su Madre que no los puede criar

Y volvió a interrumpirme por defender a Rosario.

- A mi madre no la meta señor

No sé qué fue lo que más me enojo, pero antes de que se atreviera decir alguna otra cosa la volví a golpear, y para mi sorpresa descubrí que no era una mala técnica para callar a estas putas.

- Usted no es nada para levantarme la voz, puta inmunda

Pero ella seguía respondiéndome.

- Y usted no es hombre suficiente para tener una mujer como mi madre

Estaba que la mataba y le grite esperando que me provocara más, pero para mi sorpresa se detuvo.

- ¡Lárguese!, no la quiero ver y si la veo la voy a acabar perra desagradecida.

- Listo, haga lo que se le dé la gana

Tomo a Rosario que estaba llorando y la subió, pero yo seguía con adrenalina, así que decidí ir a donde las putas para desestresarme. Cuando gire mi cuerpo, vi como Juan veía las cosas y me dio risa dar me cuenta que ella se había detenido probablemente por ese que ni hombre era. Esa noche lo hice con 4 putas diferentes y la golpeé hasta que todo mi éxtasis se esfumara, era genial este sentimiento, ver como ellas lloraban de placer me emocionaba. Unos días después llevé a María a la institución para que dejara de joderme y crearan una perra más domable.

Noviembre 25 del 1947 7:20 pm

Tenemos avances de este cruel hecho. La policía ha logrado recuperar, la Colt 45 M1911 A1, que fue el arma de este infame hecho. Y se esperan por confirmación de la identidad del asesino…

Cuando llegue al punto de encuentro que tenía con Mónica, estaba emocionado, ya que con esto iba a poder hundir a Rosario y Mónica sería mi perra por siempre, y solo tuve que matar al pendejo que jodía a Mónica. Respire un momento, y entre a la casa, pero vaya que sorpresa me di.

Marzo 13 de 1946

Rosario, luego de lo de María, trataba de que yo siempre estuviera contento, así que hacía lo que yo le pedía y me atendía; pero, por el contrario, Juan era un fastidio. Mi rutina se volvió largarme de la casa, trabajar, jugar con Mónica y volver.

- Ignacio mijo, levántese que ya está listo el desayuno

- Ya estoy bajando Rosario, que intensa se ha vuelto.

(Bajando por las escaleras)

- ¿Cómo le está yendo en el trabajo?

- Igual que siempre

- Bueno, gracias a la Virgen Santa

- Claro

Lo único que me jodía es que se preocupara como si yo no me supiera cuidar, era un fastidio soportarla, y por otro lado, que me comentara los problemas que tenía Juan, ni que yo fuera la niñera de ese mocoso.

- Mijo me ha estado diciendo las docentes de Juan que…

(Golpea el plato contra la mesa)

- ¿Y yo que tengo que ver ahí? Si el pendejo ese no es capaz de ponerse los pantalones, él solo entonces ¿qué piensa hacer? Y todo es culpa suya que no lo deja crecer como un barón. Yo para eso les traigo plata para comer y no pueden solo estar callados y no meterme en sus tonterías. Y si esto continua, pues métalo en un colegio militar que ahí si lo educan, así como nos tocó hacer con María y meterla en el internado ese.

- Bueno

Luego de eso sentí como náuseas de recordar lo de esa perra, porque quería volver a golpearla, así que mejor me fui al trabajo

- Si ve que ya me daño el apetito, mejor me largo.

Mónica seguía igual de sexi y me traía tan loco que me encantaba cogérmela sin descanso. Los problemas empezaron cuando ya no tenía dinero, así que ella empezó a distanciarse.

- Hola linda

- Señor Ignacio, buen día

- ¿Por qué tan seria?

- Basta, necesito dinero, y ya que no me amas como antes, tengo que hacerlo yo misma

- ¡Ahg! Mónica ya te dije que no es mi culpa, no tengo de donde sacar más dinero

Ella se giró abruptamente y me dijo

- Claro que si lo tienes, eres el gerente de la empresa y tú controlas las finanzas, si sacas un poco nadie se va a dar cuenta

- Mónica, eso es peligroso

- Ves, ya lo sabía, tú no me amas más, entonces es mejor que no me busques más

Al ver que ella estaba decidida a irse, accedí a hacerlo.

- Espera Mónica, está bien, lo voy a hacer

- ¡¿En serio?!

- Claro

Ella estaba tan emocionada que me dio un abrazo muy fuerte, haciendo que sus senos se sintieran encima mío. Esto me prendió y como hacía varios días que no lo habíamos hecho, me excite. Aprovechando de que no había nadie rondando, empecé a tocarle la espalda y luego baje a sus glúteos, a medida que pasaba el tiempo, ella empezó a dejar salir algunos ruidos que me excitaban cada vez más, y no lo soporte y la hice mía al lado de la ventana mientras ella me suplicaba por más. Luego de esto, los meses siguientes empecé a hacer lo que Mónica me dijo, al principio fue una cantidad pequeña y luego más y más grande, pero los directivos no se enteraron y la empresa después de esto quebró. Las noticias se esparcieron rápidamente, muchas personas se quedaron sin ingresos y me entro un poco de ansiedad y culpa, hasta que Rosario un día me abordo recordándome lo complejo que era la situación.

- Buenas noches, Ignacio

- ¿Qué hace usted levantada a esta hora?

- No debería ser yo la que pregunte él ¿por qué de su tardanza?

Me sorprendió un poco que ella hiciera un comentario como ese, así que quede algo sorprendido, pero no me importaba mucho.

- Ya va a empezar con sus tonterías, ¿qué más cree que estaba haciendo? Si no es trabajando para darles de tragar

- ¿Trabajando? ¿En qué maldita empresa? ¿La que se está yendo a la quiebra?, y yo claro, como una estúpida hasta ahora me entero.

Nunca había visto a Rosario así, me enojo que me reclamara y me hizo poner algo nervioso.

- ¿Cómo se enteró?

- ¿Cree que estoy idiota o que soy tan tonta como para que una noticia casi nacional no me llegue?

- Le pensaba decir después, pero como sé que se pone toda histérica, preferí no hacerlo para ahorrarme el fastidio

- ¿Qué vamos a hacer?

Al decirme esto, me di cuenta de que yo no podía permitir que ella se creyera lo suficiente independiente para ganar, porque aunque ahora ella era mía, no sabía qué podría pasar si empezaba a ganar plata, así que decidí cortar todos sus deseos de una.

- Vamos, me suena a muchos, yo soy el hombre de esta casa el que trae la comida y eso no va a cambiar, ninguna mujer mía va a trabajar, yo veré que hacer, usted siga con su trabajo de alimentar y cuidar a su único hijo que si sirve por ahora para algo.

No puedo negar que estaba enojado por lo inservible que me pensaba, pero ella era solo una mujer, no creí que pudiera hacer nada sin mí. Algunos días después, Mónica me dijo que iba a ir al instituto donde fue criada porque tenía ganas de ver a la directora que la vio crecer y que por eso iba a faltar algunos días. Mientras su ausencia, yo me la pase desahogando mis preocupaciones con chicas jóvenes hermosas de un prostíbulo algo conocido, pero aun así extrañaba a Mónica. Ella regresó y me dijo que todo había salido muy bien y que estaba feliz por la reunión.

Octubre del 1946

Todo seguía la misma rutina hasta que María produjo otro desastre. Llegaba de estar con Mónica a cenar, cuando Rosario me da la noticia que María había escapado.

- Me llamaron en la tarde para informarme que María escapo

- ¿Escapo esa desgraciada mal agradecida?

- Ignacio por Dios es nuestra hija

La rabia que sentía con María era tan incontrolable que si la veía la iba a matar.

- Esa inútil no es nada mío, una vieja que no puede casarse ni criar niños, no sirve para nada. Y mejor así, menos gastos para mí, y más en esta situación en la que estamos.

Estaba tan alterado que estaba hablando, hasta que escuche el sonido de unos platos rompiéndose y a Juan gritando.

- ¡¿Como un idiota como usted se puede considerar como padre?!

- ¡Juan, por favor no digas eso!- dijo Rosario mientras yo trataba de entender que era lo que estaba haciendo Juan

- Madre, este señor está diciendo tonterías sobre mi hermana y ¿tengo que soportarlo todo?, estoy mamado de sus estupideces y…

Y él seguía diciendo estupideces hasta que algo dentro de mí me hizo pararme y dirigirme hacia donde él estaba y le grite.

- ¿Y quién carajos se cree este idiota para llamarme así?

- Un hombre real no como usted

¡¿Un hombre real dijo?! Mi ira me descontrolo, me tiré encima de Juan y lo estaba golpeando y ver como se retorcía debajo de mí me dio un éxtasis que fue muy electrizante. Mientras lo golpeaba, y veía como sangraba y trataba de defenderse, de mi boca salían toda clase de insultos y me sentía tan excitado saber que yo tenía el poder y la emoción se extendió hasta la idea de porque no matarlo o dejarlo paralítico. Pero esos pensamientos fueron interrumpidos por un disparo, el comedor quedo en silencio mientras yo me giraba hacia el lugar donde provenía el ruido.

- ¡Basta ya los dos, Ignacio, apártese de Juan!, ¿es que lo piensa matar?

- Deje esa maldita cosa que una vieja ni sabe manejar eso ni es capaz de usarla

- ¡Que se quite encima de Juan!, o ¡¿es que quiere verme usarla?!

Aunque el escenario era algo gracioso, al momento supe que tenía que dejar así las cosas porque la expresión de Rosario era fría e inexpresiva. El sentimiento fue tal que sentí que podría morir. Me pare, salí de la casa y no volví luego de algunos meses. Después de ese día, sentimientos de culpa y miedo me empezaron a invadir mi mente, además de esto, Mónica cada vez se ocupaba más tiempo con su familia, ya que al parecer había ocurrido un problema en la casa de ellos.

Enero del 1947

Me enteré de que Juan estaba en el hospital, y como a mí no me convenía que la policía se enterara de la situación, porque iban a empezar a indagar y había la posibilidad de que descubrieran lo que hice con los fondos de la empresa, pague los servicios médicos de ese asqueroso perro. Luego de esto me entregue al alcohol y a las prostitutas. Un día, estaba en un bar y me emborrache, después de esto tengo recuerdos borrosos, ya que resulté en la casa de nuevo, recuerdo que entre gritando el nombre de Rosario y yo estaba convencido de que estaba ahí, pero por más que busque y revolqué la casa no había nadie más que yo. Al día siguiente, me levanté con dolor de cabeza y jaqueca, me bañé y me volví a ir, ya que no quería llenarme de recuerdos y culpa.

Abril del 1947

Luego de unos meses, Mónica estaba más en la casa y empezó a volver a mí como siempre, me atendía y me la cogía. Lo que hizo que esos sentimientos que me atormentaron, cesaron al punto que era más fácil de reprimirlos, y bueno, como no podría si ella era como mi droga, debo decir que, esporádicamente, resultaba en la cosa; pero de la misma borrachera solo llegaba y me iba de nuevo. Y luego de esto, me recupere, estaba mejor, más sano, y con más placer que antes, Mónica dejaba que hiciera lo que yo quisiera y la diversión aumento cuando empezó a traer a más amigas de ella.

Después de esto, un tal Gustavo, empezó a hacerse famoso por el pensamiento idealista que tenía, quería igualdad y paz en un país como este, pero honestamente me parecía muy estúpido hasta que Mónica intervino. Un día yo llegué, y encontré a Mónica llorando, cuando llegue lo que hizo que me preocupara porque ella no era ese tipo de chica.

- Cariño, ¿estás bien?

- Amor, no lo estoy. Un tipo en el trabajo me está acosando.

Cuando esas palabras salieron de su boca, me enloquecí, honestamente yo no quería que Mónica volviera a trabajar, pero ella insistió tanto que me convenció, pero ahora ella está sufriendo por un hombre.

- ¿Cuál es el nombre?

- Jose Gustavo

- Lo voy a matar, como se atreve

- Amor, pero es muy peligroso

- No te preocupes, tú solo has una oportunidad de que yo acabe con ese tipo y ya

- Gracias amor, te amo

Tenía que demostrar que ella era solo mía y que nadie más la iba a tocar. Por otro lado, mi cabeza empezó a tener pensamientos de Rosario, aunque hacía mucho tiempo que no la hacía mía, sigue siendo una mujer despampanante. Luego de unos meses, me entraron las ganas de cogérmela de nuevo y ver como salían sus lágrimas debajo de mí mientras me suplicaba que no lo hiciera, el deseo aumento tanto que decidí que iba a hacerlo para tener a Mónica y a esa perra a mis pies. Mientras tanto, Mónica y yo planeamos como íbamos a hacer el asesinato, y así el tiempo transcurrió.

Noviembre 17 del 1947

En la mañana Mónica y yo acabamos de organizar el procedimiento de lo que iba a pasar. La idea era que yo disparara y votara el arma dentro de la alcantarilla, luego llegaba a la casa de uno de sus amigos donde me esperaba. Ella iba a pedir vacaciones por tres semanas para que tuviera la cubierta y después nos iríamos una semana para que la policía no tuviera sospechas sobre nosotros.

Luego de cogérmela ese día, decidí que Rosario seguía siendo mi esposa y que ella tendría que complacerme porque ese era su deber. Me arreglé, tome el auto que habíamos comprado con Mónica, compre unas rosas que eran sus favoritas y llegue donde estaba Rosario.

- Buenas noches mija

- Buenas

Cuando entre, la vi en la cocina, tenía el delantal que más le gustaba, tenía el cabello suelto, mientras la falda que traía era algo corta con una blusa apretada, lo que me encendió un poco.

- ¿Cómo se encuentra la mujer más linda del planeta?

- ¿Qué es lo que quiere?

- Oh nada, solo estaba en el trabajo y me preguntaba que hacia cuanto tiempo no cumplí usted con sus deberes maritales. Entonces decidí que hoy sería un buen día

- ¿Trabajo?, ¿de qué está hablando? No tengo ni las ganas ni la energía para cumplir hoy con sus deseos, alguien al que ni siquiera se en que trabaja o que ni siquiera se preocupa por sus hijos no me interesa

Al escuchar como trataba de defenderse, me dio risa y las ganas de hacerla mía se encendieron. Se veía tan provocativa mientras trataba de darme razones para negarse, que no pude aguantarme más y le dije:

- Jajaja yo sabía que con putas como usted no se puede.

Quería que recordara que se sentí que un hombre de verdad la poseyera y como ella siempre era tan blanda nunca se negaba a deleitarme. Tumbamos lo que estaba en la mesa y yo quede encima de ella, mientras la intentaba besar yo veía con tanto éxtasis sus inútiles esfuerzos de quitar me dé encima, me sentía como una bestia devorando a un lindo conejo y la ropa estaba estorbando. Pero lo que no me esperaba era que ese conejo ya no estaba domesticado, en un segundo sentí como un cuchillo me atravesó pierna y el dolor me hizo tranquilizar, retrocedí quitándome de encima de ella y cuando la volví a ver me disparo al lado con un arma que tenía en las manos.

- ¡Lárguese y no vuelva jamás, a menos de que quiera que le meta una bala en la cabeza!. Me dijo Se veía tan deliciosa que no pude controla mis ganas de reír.

- Ja, ¿cuánto quiere puta inmunda?

- Que se vaya, ¿qué es lo que no logra entender?

- Aunque me largue recuerde vieja asquerosa que yo sigo siendo su marido a menos que usted o yo me muera, usted sigue siendo una de mis propiedades

Me levante y me di cuenta que estaba sangrando, me dio rabia ver mi ropa dañada y no iba a permitir que esa vieja se saliera con la suya mientras que me humillaba de esta forma, así que cuando terminara el trabajo que teníamos con Mónica, la iba volver mi esclava y a su hijo mi perro, solo era esperar y seria uno de los mejores momentos de mi vida.

- Cuando termine de hacer un trabajo en 15 días usted y su hijo asqueroso me van a conocer

Noviembre 25 del 1947 7:20 pm

Cuándo entre, recordé que Mónica había estado actuando raro, pero que, aun así, pude cumplir con la misión de matar a Jose, Lo que no me esperaba era que mis hijos me vieran y que Mónica me traicionara.

- Mónica ya llegué, vámonos.

(Sonido de armas cargadas y risas)

- Jajaja se los dije, este tipo de hombre son muy fáciles de controlar

Cuando vi a Mónica, estaba rodeada de hombres armados, quede en shock pero luego reaccione.

- Amor, ¿qué es lo que está pasando?

- ¿Amor? – se acercó a mí y me golpeo dejándome en el suelo- qué iluso asqueroso, ni amor ni nada, ya hizo lo que necesitaba, ya ahora eres desechable

Quede sorprendido, no entendía qué estaba pasando.

- ¿De qué está hablando Mónica?- grite con la fuerza que tenía

- Déjeme presentarme de nuevo, mi nombre es Mónica Sarmiento, soy una de las líderes de las cabecillas más importantes de la droga de este país. Y para mi propósito necesitaba a un estúpido que mediera el dinero y la cubierta, para poder moverme. Lo que no esperaba era que el idiota tuviera una hija lo suficientemente lista para huir de uno de mis formadores de putas más grandes y seguir escabulléndose hasta el punto de que no la he podido localizar para darle lo que se merece.

Quede frío, no podía creer que una mujer me estuviera hacienda esto, todo hacia parte de su plan. Entonces el pensamiento de lo que había acabado de hacer me inundo y pregunte desesperadamente sobre esto.

- Entonces, ¿qué fue lo que hice?

- Fácil despejarme el camino, y estoy agradecida por eso

- Perra, ¡¿qué fue lo que me hizo hacer?!

- Jjajajajaja ¡¿yo?! No me haga reír, el que se enloqueciera por una vagina no fue obligado. Como sea mi trabajo está hecho, así que larguémonos muchachos.

- Y ¡¿yo?! – pregunté

- Nada solo vas a morir por nosotros, el descontento y el sufrimiento de la gente que tenía esperanzas en Jose va a recaer encima de ustedes.

Sentí miedo, y me di cuenta de que lo que había hecho no tenía solución ni salida.

- Chicos antes de irnos ciérrenle la boca a ese tipo, de todas formas la policía ya viene- dijo con una expresión fría Mónica

- Si jefa- respondieron esos hombres

Se acercaron y sin una duda tomaron cuchillo y a pesar de que suplique y rogué me cortaron la lengua y me dejaron tirado, en ese momento vi como la vida con Rosario y mis hijos era lo mejor que había tenido y ya no podía recuperarla por completo, pero aun así sabía que si les pedía perdón iban a correr hacia mí como lo hacían antes.

Noviembre 25 del 1947 7:40 pm

Se informa a los ciudadanos que ya están en persecución del sujeto. Se recomienda que la ciudadanía no se involucre en esta captura.

La policía entró en la casa y me arrestaron por asesinato. De inmediato me llevaron al hospital, mientras trataban de detener el sangrado, yo me desmaye. Al día siguiente me desperté, me habían conseguido salvar, pero no podía volver a hablar, en ese memento lo único que quería era ver a mi familia y abrazarlos, pero la policía entro y me trajo una respuesta que me impacto.

- Su familia su encontrada muerta a las horas de la mañana

Cuando me dijeron eso, sentí un balde de agua helada por el cuerpo, y lo negué con la cabeza. ¿Ellos estaban muertos?, no podía creer eso, eso significaba que ellos me habían dejado solo para afrontar todo esto. No era posible si yo les había dado todo lo que tenían, ¿por qué se atrevieron a morir antes que yo? Llore de la frustración y de la rabia que me genero pensar en eso, vi a las enfermeras entrar e inyectarme algo y me dormí de nuevo.

Luego de dos meses, me dieron de alta de hospital para llevarme a la cárcel y cuando me trasladaban para ese lugar, un titular de la radio me dio vida de Nuevo.

Noticias de última hora, acaba de caer la banda criminal conocida como Los Sarmiento. Su líder, siendo una mujer de nombre Mónica, es capturada luego de que se encontraran las pruebas de que ella era una narcotraficante que tenía relación con una organización de trata de blancas. Su fachada era un convento donde jóvenes mujeres entraban y desaparecían misteriosamente.

Me alegré saber, que ni yo ni la mujer que me había dominado íbamos a estar bien. Luego de unas horas de viaje, me esperaban en las celdas hombres indignados, que por meses me hicieron todo tipo de cosas indescriptibles, yo me sentía vacío y la soledad me consumió completo.

Luego de tanto que pasaba, unos meses después un hombre entro con un arma.

- Con esto tu familia va a ser completamente libre.

¡¿Mi familia?!, si jaja era lo mejor - cerré los ojos y espere

Fin


Si quieres leer las pates anteriores puedes ingresar a estos links:


1. Primera parte: https://www.wattpad.com/story/317288544-%C2%A1%C2%BFque-hubieras-hecho-t%C3%BA

2. Parte dos : http://17990292-841153.renderforestsites.com/

3. Parte tres: https://clubdeescritura.com/usuario/perfil#folder-196875


15 Août 2022 21:46:46 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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