dameephemere Efímera

Jungkook es un actor novato que ha logrado cautivar el corazón de cientos de espectadores, pero no hay algo que desee más que tener el mismo efecto en Taehyung, con quien anhela tener una relación que no desaparezca una vez apaguen las cámaras.


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans. © Obra registrada en Safe Creative. Prohibida su copia y/o adaptación.

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Closing the gap


N/A: Holis~ Una personita me dijo que no le molestaría que publicara su comisión, así que decidí pasarme brevemente por aquí para compartirles esta pequeña historia. Espero la disfruten





Profesionalismo.


Taehyung tenía eso de sobra, sin lugar a dudas. Cada una de sus líneas era pronunciada de forma perfecta, y si no fuera porque Jungkook lo había visto trabajar de cerca —y porque era actor también— hubiera creído ciegamente que aquella confesión de amor era real,


Pero no lo era.


No eran más que palabras vacías, actuadas, dichas de manera convincente para que la audiencia enloqueciera. Incluso esa mirada en sus ojos no era más que una gran mentira, la dulzura y el cariño que parecía desbordar tenían la única intención de lograr que la confesión fuera mucho más desgarradora.


—Es tan romántico —Miyeon susurró, completamente cautivada por la escena, apretando sus manos contra su pecho—. No hay otro actor que llegue al nivel de Taehyung-ssi, tenemos suerte de poder trabajar con él.


Jungkook se limitó a asentir, mostrándose de acuerdo con ella; ambos eran actores relativamente nuevos y el que estuvieran compartiendo set con un sunbae tan reconocido como él era un privilegio. El pelinegro tan solo había tenido un total de cuatro papeles secundarios antes, pero había dejado una muy buena impresión en los directores, consiguiendo que le dieran la oportunidad de tener un papel co-protagónico junto a nada más ni nada menos que Kim Taehyung, algo que muchos actores solo se permitían soñar.


Había tenido una numerosa cantidad de escenas junto a él, lo que lo había hecho esforzarse y exigirse como nunca antes. Era evidente que habían contado con que el mayor le sirviera de apoyo y compensara ligeramente cualquier carencia en la actuación de Jungkook, pero también debía reconocer que jamás le había puesto tanto empeño a un proyecto como a ese en particular. Taehyung había sido su modelo a seguir, e incluso lo había mencionado en una de las entrevistas que había hecho pocos meses después de debutar, afirmando que trabajar con él era uno de sus objetivos a cumplir.


Sin embargo, no había esperado que la vida los hiciera cruzarse tan pronto, y el hecho de que sus habilidades actorales no fueran lo suficientemente buenas habían conseguido que Jungkook se sintiera terriblemente tímido a su alrededor. El pelinegro había querido impresionarlo, había deseado escuchar algún cumplido de su parte, pero las cosas no habían salido tan bien al principio. Taehyung lo había saludado de manera educada en la lectura del guión, y Jungkook había olvidado como respirar, provocando que el grupo de productores en la sala rieran por su reacción.


Después de ese vergonzoso primer encuentro, el menor había pasado incontables horas practicando para su primera escena juntos, queriendo que fuese perfecta, que fluyera sin siquiera el más mínimo error de su parte. Intentó acercarse a él, hablarle lo suficiente fuera del set para que durante las grabaciones su complicidad se viera genuina y la confianza entre ellos no se viera demasiado forzada.


Taehyung había puesto de su parte también, facilitando las cosas y haciéndole contar las horas para grabar su siguiente escena juntos. Jungkook podría ver actuar al mayor por el resto de su vida, era simplemente exquisito, cada expresión, cada gesto, cada sonrisa… El pelinegro casi sentía que debía pagar por cada consejo o cada indicación que recibía de su parte, ya que estaba seguro de que no los conseguiría ni en las mejores escuelas de actuación.


Muchos de sus colegas le habían dicho que la cantidad de presión al trabajar al lado de un actor con quince años de experiencia más que él sería enorme, pero Jungkook nunca se había sentido de esa manera. Admiraba a Taehyung, por supuesto, y no quería perjudicarlo de ninguna manera, pero jamás había estado en sus planes sentirse intimidado por su presencia, o mantener su distancia al tratarse de alguien mayor.


Jungkook solo era seis años menor que él, pero ambos estaban en sus veintes, por lo que se había permitido tener una confianza especial con su querido sunbae. Quizás había exagerado un poco en su intento de hacer que su amistad ficticia se viera más verídica, pero al mayor no parecía importarle, y si a algún otro colega le molestaba como el pelinegro lo trataba detrás de escena, ese no era su problema. Que todos ellos no tuvieran la valentía suficiente para acercarse al mayor, no iba a impedir que Jungkook lo hiciera, más bien todo lo contrario.


Taehyung era un actor carismático, pero el hecho de que fuera mucho mayor y experimentado que la mayoría de sus coestrellas no ayudaba mucho a que estos se sintieran a su mismo nivel. Puede que en la ficción fuera totalmente capaz de retratar a alguien de veintidós, pero una vez que las cámaras se apagaban… sus veintinueve años parecían crear una pared entre el resto de los actores jóvenes y él.


Y ese era un detalle que a Jungkook no había hecho más que agradarle, deleitarlo incluso. Porque aquello significaba que la atención del castaño podría estar más tiempo sobre él, y que no tendría que competir con alguien más por ella.


—¡Corte! Ambos hicieron un excelente trabajo, volvamos para grabar la siguiente escena. —El director Lee sonrió a Taehyung y a Kayoung, quienes suspiraron antes de poner distancia entre ellos.


Jungkook esperó pacientemente a que el mayor terminara de hablar con el productor, caminando junto a él en dirección al vehículo que se encargaría de regresarlos a la ciudad para seguir grabando.


—Hyung, estuviste realmente increíble —el pelinegro murmuró apenas estuvieron relativamente a solas, sentados en la parte trasera de la minivan.


—Gracias —Taehyung sonrió ligeramente en su dirección, un atisbo de vacilación en su mirada—, aunque creo que debí tomar su rostro durante la última toma, no estaba en el guion, pero... —Sus labios se fruncieron al contemplar esa posibilidad, y su tono se volvió un poco inseguro.


—La escena fue perfecta tal y como la hiciste. —Jungkook se acercó un poco más, provocando que sus hombros chocaran y consiguiendo que los ojos de Taehyung se encontraran con los suyos—. Incluso sentí mi corazón acelerarse y la confesión no era para mí, no tienes nada de qué preocuparte, hyung.


El castaño rio suavemente, y Jungkook se sintió orgulloso al ver la tensión en sus hombros liberarse. Taehyung era perfeccionista, minucioso —quizás demasiado— y ciertamente a veces no sabía cuándo detener sus autocríticas. Era algo que el menor había aprendido acerca de su personalidad con el paso de los meses, y se había puesto como propósito asegurarle que había hecho un impecable trabajo apenas lo veía comenzar a dudar de sus capacidades.


—Tal vez tengas razón, Lee no hubiera dudado en decirnos que la repitiéramos si no hubiera cumplido con sus expectativas. —Taehyung humedeció sus labios antes de tomar el guion y buscar una página en particular—. ¿Lograste practicar con Miyeon-ssi?


—No, tenía una sesión de fotos programada para esta mañana. —Jungkook sonrió de lado, abriendo su propia copia del guion—. ¿Practicarías conmigo ahora? —El mayor lo miró con los ojos entrecerrados, pero el pelinegro mantuvo su expresión inocente—. Sabes que lo hago mejor cuando repaso mis líneas contigo, además… si me ayudas, te daré esto.


Jungkook sacó una barra de chocolate de su bolsillo, viendo la expresión contraria llenarse de pura diversión. Taehyung había insistido en que debía ensayar sus escenas con Miyeon antes de rodarlas, pero el pelinegro siempre se encontraba buscando excusas para hacerlo con él en su lugar. No era algo personal contra Miyeon, sino más algo relacionado con… inspiración. Era más fácil para Jungkook actuar de manera romántica junto al mayor, y además podía pasar más tiempo con él de esa manera.


—De acuerdo, pero será la última vez. —Ambos sabían que no lo sería, pero Jungkook asintió de todas maneras, dejando que el castaño tomara el chocolate de sus manos con una sonrisa victoriosa—. Tú empiezas.


—¿Sooyoung-ah? Creí que te habías ido —Jungkook recitó de memoria, sin quitar su vista del mayor, quien leyó brevemente todo lo que tenía que decir antes de mirarlo.


Yo… Hay algo que debo confesar. —Taehyung apretó sus labios, fingiendo un nerviosismo que claramente no sentía.


—¿Confesar? ¿Acaso tú también vas a declararme tu amor? —El tono de Jungkook fue ligero, juguetón incluso, acompañando más que bien la pequeña sonrisa que tiraba de sus labios—. Estoy bromeando, no tienes que poner esa cara. —Jungkook acomodó un mechón de pelo inexistente detrás de la oreja de Taehyung, alargando un poco el contacto, simulando que era el cabello de Miyeon.


—Yo… —La pausa que hizo el mayor fue más corta que la indicada, y una expresión temerosa adornó sus facciones, de manera tan natural que Jungkook tuvo que repetirse en su mente que aquello no era real—. Yo sé quién escribió la carta que recibiste.


—¿Lo sabes? —Jungkook soltó el guion para tomar los hombros de Taehyung, apretándolos ligeramente—. Fue Soojin, ¿cierto? ¿Ella te lo dijo? Ella…


—No —Taehyung lo interrumpió en voz baja, su mirada evitando la suya de manera evidente—. No fue Soojin, fue… fue otra persona.


—¿Entonces quién? —Jungkook frunció el ceño, su tono confundido perdiendo un poco de fuerza—. ¿Quién más podría…


Fui yo. —Los ojos del castaño finalmente volvieron a encontrarse con los suyos, con una intensidad demasiado fácil de malinterpretar—. Creí que lo adivinarías, creí que te di suficientes pistas, pero entonces dijiste que había sido Soojin… —Taehyung tomó una profunda respiración, rompiendo el contacto visual—. Tú querías que fuera Soojin, y realmente siento que mi carta te haya hecho pensar que…


—Sooyoung-ah —Jungkook murmuró con ternura, llevando una de sus manos a su mejilla para levantar ligeramente su rostro, el afecto en su voz demasiado presente como para ignorarlo—. Sooyoung-ah —el menor repitió, esta vez más cerca.


Te amo —Taehyung confesó, conteniendo la respiración cuando los dedos contrarios se deslizaron hacia sus labios con delicadeza—, no sé cuándo empecé a hacerlo, pero sí tengo la certeza de que nunca he amado a alguien más que—Oh, es mi teléfono.


Jungkook contuvo una mueca de fastidio cuando la expresión de Taehyung cambió a una totalmente diferente en una fracción de segundo, volviéndose más ligera al contestar la llamada que había roto su pequeña burbuja. El pelinegro desvió su atención a la ventana, repitiendo las líneas de Tae—Miyeon en su mente.


“Pero sí tengo la certeza de que nunca he amado a alguien más que a ti.”


No le había parecido una grandiosa confesión cuando la había leído por primera vez, pero viniendo de Taehyung ciertamente tenía un impacto diferente, al menos desde el punto de vista totalmente subjetivo de Jungkook. Miyeon seguramente haría un gran trabajo cuando grabaran la escena, pero dudaba que pudiera causar la misma impresión, que pudiera lograr transmitir tal desgarradora honestidad que te erizara la piel.


Era increíble, pero también injusto. Era terriblemente injusto que Taehyung pudiera afectarlo así, que pudiera mirarlo como si fuera el amor de su vida en un instante para luego mirarlo con nada más que diversión al siguiente. Jungkook casi deseaba que no fuera tan buen actor, porque entonces no tendría que recordarse cada pocas horas que aquello que había visto en sus ojos no era más que…


—Miyeon-ssi. —La voz de Taehyung lo hizo levantar la mirada, y el ceño del menor se frunció al escucharlo continuar—. Jungkook-ah quiere practicar para su próxima escena, ¿cambiarías asientos conmigo?


—Por supuesto —Miyeon accedió sin dudar, apresurándose a tomar sus cosas de su asiento, y el pelinegro no pudo evitar tomar el brazo de Taehyung para detenerlo cuando este intentó ponerse de pie, interrogándolo con la mirada.


—Necesitas corregir un par de detalles —el mayor explicó con una sonrisa inocente, zafándose de su agarre con facilidad—, esta vez, intenta prestar más atención a sus ojos en lugar de sus a labios.


Jungkook sintió su rostro calentarse, sin pasar por alto el brillo travieso en los ojos de Taehyung cuando este se alejó, perdiendo la oportunidad de responder cuando Miyeon tomó asiento a su lado. Sí, quizás se había distraído un poco en sus labios, ¿y qué? No era la primera vez que pasaba, aquello no era lo realmente importante. Lo que valía la pena destacar era el hecho de que el mayor no se había mostrado escandalizado por ello, sino que en lugar de ignorarlo como usualmente hacía, había bromeado un poco con él.


Taehyung era muy difícil de leer a veces, sus señales eran algo confusas, pero Jungkook era optimista. Y podía ser paciente, aún quedaban un par de semanas de grabación, y el menor estaba seguro de que para el final, ambos estarían en la misma página, o lo suficientemente cerca como para que los límites fueran borrosos.




[...]




—¿Le darías esto a Taehyung-ssi por mí? Debe usarlo en su próxima escena. —Jungkook observó la chaqueta que HyungSik le estaba ofreciendo, asintiendo con una brillante sonrisa—. Vendrás a la cena de esta noche, ¿cierto?


—Claro —el pelinegro no hizo esfuerzo en ocultar su buen humor—, no me perdería de ver a Taehyungie hyung borracho por nada en el mundo.


—Buena suerte convenciéndolo de venir, pocas veces lo he visto en estas cenas, ¿sabes? Creo que no es su estilo. —HyungSik iba a agregar algo más, pero se alejó rápidamente ante el llamado de uno de los estilistas, dejando a Jungkook bastante consternado.


El menor había dado por sentado que Taehyung asistiría, ya que era uno de los pocos días en que todo el elenco estaba en el set, y algo que la mayoría había estado anticipando después de tantas horas de trabajo. Sus pasos se dirigieron al exterior, hacia donde había visto dirigirse al mayor unos minutos atrás, y lo encontró apoyado junto a una de las máquinas expendedoras.


Con un cigarrillo entre sus labios.


Jungkook no recordaba haberlo visto fumar antes, fue una imagen que le llevó unos minutos procesar antes de finalmente acercarse.


—No sabía que fumabas, hyung. —El pelinegro trató de que su tono no fuera de reproche, pero solo fue parcialmente efectivo.


—Lo dejé hace un tiempo —Taehyung respondió, su vista trasladándose de su rostro a lo que traía en sus manos—. ¿Eso es para mí?


—¿Qué te hizo recaer? —Jungkook le entregó el abrigo, la curiosidad creciendo en su interior a un ritmo vertiginoso, como cada vez que se trataba de algo relacionado al mayor. El pelinegro deseaba saberlo todo sobre él, hasta el más mínimo detalle—. ¿Estás estresado por tu nueva película?


Una pequeña sonrisa tiró de los labios de Taehyung, una que Jungkook no había visto antes, una que no mostraba real felicidad.


—Puedes decir eso, sí. —El mayor dio otra calada, desviando su mirada hacia el cielo sobre ellos. Se estaba haciendo de noche—. Es un proyecto difícil.


Jungkook lo estudió por unos segundos, pudiendo adivinar que Taehyung no estaba mintiendo, pero que tampoco estaba siendo del todo honesto con él. Presionarlo sería poco inteligente de su parte, especialmente cuando el mayor no se había mostrado muy conversador durante todo el día. Algo le decía que se trataba de un tema sensible, dado que parecía estar a segundos de ponerse a la defensiva.


—Tu siguiente escena es la última de hoy, después de eso podremos ir a beber nuestro propio peso en alcohol —Jungkook bromeó con una sonrisa ladina, sintiéndose mejor al ver las comisuras de Taehyung temblar—. No te preocupes, nadie estará sobrio como para juzgarte.


—De hecho, ya tengo otros planes —Taehyung no se mostró demasiado afectado por la forma en que la expresión del menor se apagó, deshaciéndose de la colilla del cigarrillo en un cesto cercano—. Pero cuento contigo para que me digas si ocurre algo interesante.


—¿No puedes postergarlo? —Jungkook no tenía muchas esperanzas, pero jamás se perdonaría si no lo intentaba al menos una vez—. Será más divertido contigo allí.


—No —la respuesta fue demasiado rápida como para ser casual—, pero estoy seguro de que ni siquiera notaras mi ausencia luego de un rato.


Jungkook presionó sus labios en una línea, sin siquiera molestarse en ocultar su escepticismo ante esa declaración. La única razón por la que había aceptado ir a esa cena era por Taehyung, y esa misma razón ahora estaba desvaneciéndose frente a sus ojos.


¿Ya había dicho lo injusto que era la vida con él?


—¿Prometes ir la próxima vez? —El pelinegro notó la forma en la que los hombros contrarios se tensaron ante esa pregunta, optando por no darle tiempo a pensar en alguna excusa—. No puedes faltar, hyung, ¿quién sabe cuándo volveremos a trabajar juntos?


Taehyung tragó saliva con dificultad, su rostro luciendo culpable por un breve momento, y Jungkook supo que sus palabras habían causado el efecto esperado mucho antes de obtener una respuesta verbal.


—De acuerdo —el mayor dejó escapar un pequeño suspiro—, prometo estar libre la próxima vez.


—Más te vale, o me veré obligado a arrastrarte. —El pelinegro sonrió de manera significativa en su dirección, viendo a Taehyung poner los ojos en blanco antes de volver al interior para grabar su siguiente escena.


La forma en que se sonrojó, fue demasiado sutil, y quizás para otra persona hubiera pasado totalmente desapercibida, pero no para Jungkook.


Jamás para Jungkook.




[...]




Taehyung se mantuvo fiel a su palabra, y pese a que claramente no había estado en sus planes pasar la siguiente noche del sábado en un restaurante junto a sus coestrellas, estaba haciendo un esfuerzo.


Por Jungkook.


Era tan evidente que él era el único motivo por el que estaba allí que el pelinegro debía pellizcarse cada pocos minutos para no sonreír como idiota. El alcohol no ayudaba a que se sintiera menos conmovido por la actitud del mayor, y ciertamente no colaboraba con su misión de mantener sus manos para sí mismo.


En algún momento de la noche, Jungkook se encontró con sus brazos alrededor de los hombros de Taehyung, manteniéndolo a su lado pese a que nadie tenía la más mínima intención de arrebatárselo, o siquiera querer intentarlo. El mayor se había quitado el maquillaje, y lucía peligrosamente atractivo en aquel suéter que dejaba sus clavículas al descubierto. Jungkook se sentía más atraído hacia él con cada minuto que pasaba, y que este último no hiciera algún esfuerzo por alejarse de la incómoda posición en la que el menor los había puesto solo hacía que fuera más difícil mantener el control.


Jungkook quería acercarlo aún más, quería deslizar sus manos por sus hombros, por su rostro, sus labios… pero no podía hacerlo, y cada vez que se veía al borde de caer en la tentación… bebía otro vaso de soju.


A veces dos.


Taehyung no se sorprendió demasiado cuando las palabras de Jungkook empezaron a perder total coherencia y se comenzó a reír de cosas que ni siquiera eran graciosas. Con la cantidad de vasos que lo había visto tomar, no había que ser un genio para darse cuenta que la sobriedad había abandonado por completo su cuerpo.


—Ya bebiste demasiado. —Taehyung puso la botella fuera de su alcance, frunciendo el ceño al verlo con ánimos de protestar—. Creo que es suficiente para el resto del mes.


—Solo… Solo un poco… —Jungkook cerró sus ojos, dejando caer su cabeza sobre el hombro del mayor, sin siquiera terminar su oración—. Todo… Todo da vueltas, hyung…


El castaño se carcajeó al entenderlo —no sin algo de dificultad— y se puso de pie, ayudando al menor a hacer lo mismo


—Será mejor que lo lleves a casa, Taehyung-ssi. —HyungSik sacó su teléfono de su bolsillo, mirando con aire divertido como el pelinegro tropezaba con sus propios pies—. Llamaré un taxi.


—Eso haré —Taehyung murmuró en respuesta, aun con su vista en el rostro de Jungkook, quien había vuelto a mirarlo con una sonrisa tonta en sus labios—. Lo sacaré a tomar un poco de aire, nos vemos el lunes.


El resto del elenco se despidió de manera efusiva de ambos, la mayoría en igual estado que Jungkook, o en camino a estarlo. Era casi medianoche y si tenía que ser honesto, el castaño no había planeado quedarse tanto tiempo, pero no es como si hubiera tenido otra opción con el menor renuente a soltarlo y bebiendo como si fuera a morir a la mañana siguiente.


—Creo… que necesito ejercitar más, ¿cómo es que eres tan pesado? —Taehyung se detuvo en la puerta del restaurante para recuperar el aliento, suspirando cuando Jungkook dejó de apoyarse en él para hacerlo en una pared cercana—. ¿Puedes caminar? —El pelinegro no respondió, sino que en su lugar pareció quedarse dormido por unos segundos—. Debes estar bromeando…


Contra su propia voluntad, Taehyung no pudo evitar reír, cuidando que el menor no se cayera hasta que finalmente el taxi se detuvo frente a ellos. Meterlo en el vehículo fue todo un reto, pero sacarlo una vez llegaron al edificio donde el pelinegro vivía fue incluso peor. El mayor no había bebido más de una botella, y quizás había sido su más inteligente decisión en mucho tiempo porque de lo contrario, no hubiera sido capaz de mover el cuerpo de Jungkook en lo absoluto. O siquiera recordar cuál era la puerta correcta teniendo en cuenta que solo había estado allí una vez, y no más de quince minutos.


—No puedo creer que esté haciendo esto... No me había tocado cuidar de algún otro actor en mucho. —Taehyung revisó los bolsillos del abrigo del menor por sus llaves, encontrándolas luego de un par de segundos de búsqueda—. Jamás hubiera adivinado que hablarías menos cuando estás borracho… Creo que te prefiero así.


Aunque no era del todo cierto.


Jungkook no había pronunciado palabra alguna en todo el viaje, pero no porque se hubiera quedado dormido de nuevo, Taehyung casi hubiera preferido eso. Por el contrario, el pelinegro se había dedicado a mirarlo como si estuviera en una especie de trance, con una expresión que sólo podía calificarse como hambrienta.


Y seguía haciéndolo, observándolo como si el castaño fuera a desaparecer apenas desviara la mirada. Con tanta intensidad que era difícil no sentirse cohibido, o halagado, haciéndole casi preferir que estuviera hablando.


—Creo que ya puedes caminar por tu cuenta —Taehyung intentó soltarlo, pero Jungkook no se mantuvo en pie, sino que dejó que todo su peso lo aplastara contra la puerta, cerrándola una vez estuvieron en el interior del apartamento.


El castaño tragó saliva al verse atrapado, su cuerpo siendo presionado por el del contrario y sus labios a escasos centímetros de los suyos. Jungkook puso ambas manos a cada lado de su rostro, haciendo claros esfuerzos por aclarar su mente y fallando.


—No t-te alejaste… —el pelinegro murmuró en voz baja, su aliento golpeando el rostro de Taehyung y mareándolo en el proceso—. L-Lo sabes… —El mayor dejó de respirar al sentirlo besar su mejilla, sus labios casi quemando contra su piel—. E-es imposible que no… lo s-sepas… —El tono de Jungkook era acusador, un poco ofendido incluso, pese a que sus palabras no eran muy claras.


—¿S-Saber qué? —Taehyung no era el más borracho de los dos, pero era quien más necesitaba aire, sin lugar a dudas.


—Lo q-que siento… p-por ti… —Jungkook acercó una mano a su cuello, su agarre firme a comparación del pulso tembloroso del castaño—. Lo s-sabes…


—No —el mayor susurró, sintiendo su rostro enrojecer al sentir los labios ajenos moverse hacia su boca—. No sé de qué—


Jungkook lo besó de manera desordenada, ansiosa, con tanta desesperación que fue demasiado difícil para Taehyung resistirse a él. El pelinegro no estaba pensando racionalmente, moviendo sus labios sobre los suyos con urgencia, buscando más cercanía y sin darle tiempo para respirar. Era un beso terrible, frustrante, especialmente por el hecho de que ningún otro lo había hecho sentir así antes, tan bien y tan mal al mismo tiempo. Ningún beso lo había dejado tan complacido como insatisfecho, porque sin importar cuantas veces Jungkook lo besara, no lograba ser suficiente, no conseguía apagar la voz en el interior de su mente que le repetía que aquello no tenía ningún significado, ¿cómo podría tenerlo cuando el menor apenas podía mantenerse en pie? Probablemente ni siquiera fuera a recordarlo cuando despertara al cabo de unas horas.


Era inquietante, el poder que tenía Jungkook sobre él era alarmante en verdad.


—Me gustas… —el menor susurró contra su boca, sin separarse del todo y bajando por su mandíbula, sonriendo ligeramente cuando Taehyung dejó escapar un suspiro—. Me gustas, hyung…


Parecía que Jungkook había nacido para torturarlo, era enloquecedor… y tan cálido, su aliento golpeando su cuello mientras seguía repitiendo las misma dos palabras como si se tratara de un mantra.


Y hubiera sido muy fácil dejarse convencer, si no fuera porque Jungkook era un excelente actor, con una habilidad que mejoraba cada día. Y era tan joven que—


Taehyung gimió débilmente al sentir los dientes del menor clavarse en la piel de su cuello, con fuerza, apaciguando el dolor con su lengua y succionando la zona con una clara intención de dejar una marca allí. Hubiera sido hasta divertido si no fuera porque la forma en que Jungkook estaba magullando su piel carecía de total inocencia, y porque estaba seguro de que aquello que estaba frotándose contra su muslo no era precisamente su pierna…


Sin embargo, cuando estuvo a punto de empujarlo lejos… se detuvo.


Fue tan abrupto que Taehyung se sintió desorientado por unos minutos, en los que sintió la frente del menor caer sobre su hombro y su respiración volverse estable.


Mierda.


—Tenías que quedarte dormido una media hora antes, no ahora. —El castaño golpeó su frente con la palma de su mano, maldiciendo en voz baja.


Dios… realmente necesitaba un cigarrillo.




[...]




Evidentemente no lo recordaba.


Jungkook no había sacado el tema, y se había mostrado genuinamente agradecido al enterarse cómo había llegado a su apartamento, sin dar señales de recordar algo fuera de lo común.


Taehyung había predicho correctamente que el menor olvidaría lo sucedido, y durante los últimos tres días casi había deseado que lo mismo le hubiera pasado a él. Quizás si se hubiera emborrachado también no tendría problemas para mirar al pelinegro a los ojos, o para concentrarse en las líneas que debía aprender.


Era una distracción, recordar sus palabras o la forma en que lo había besado, cada vez que Jungkook se le acercaba en el set. El castaño no sabía qué pensar, y algo le decía que tomar en serio aquella “confesión” sería una mala idea. Jungkook le había dejado en claro lo mucho que lo admiraba a nivel profesional, que había visto todas sus películas y lo consideraba algo así como un modelo a seguir, por lo que probablemente estaba dándole demasiada importancia a algo que no lo merecía.


Si se esforzaba lo suficiente, casi podía pretender que el beso no había sucedido, que no había sido más que un truco creado por su cerebro para atormentarlo, ya que estaría mintiendo si no dijera que no había pensado alguna vez lo que se sentiría besarlo… Taehyung no era tonto, podía fácilmente identificar qué era aquello que sentía al ver a Jungkook sonreír dulcemente en su dirección, pero jamás iba a dejar que eso afectara su trabajo.


Sin embargo, era difícil pretender que nada había sucedido cuando por la mañana debía maquillar su cuello para que su estilista no lo juzgara con la mirada. Era difícil ignorarlo cuando su piel hormigueaba al rozarla con la punta de sus dedos.


No es como si no hubiera considerado en algún punto que el pelinegro pudiera llegar a sentir al menos una décima parte de lo que Taehyung sentía por él, ya que Jungkook era muy honesto respecto a lo que pensaba y decía, pero de considerarlo a luego esperar algo más… había una gran diferencia.


Aunque el menor siempre se esforzara en mostrarse maduro ante él, Taehyung no podía dejar de pensar en lo joven que aún era. A su edad, el castaño ya llevaba mucho tiempo en la industria, pero Jungkook tan solo estaba empezando… Taehyung tenía la seguridad de que le aguardaba un futuro brillante, su actuación era algo que pocas veces había visto en alguien con tan poca experiencia, y realmente deseaba que nada se interpusiera en su camino hacia el éxito.


Ni siquiera él mismo, o sus sentimientos.


Un rumor acerca de su sexualidad sería suficiente para perjudicar las carreras de ambos, y lamentablemente no estaban ni de cerca de estar en la misma situación. Taehyung planeaba actuar un par de años más antes de finalmente retirarse para tener un poco de la vida normal que no había gozado desde que era un niño. Jungkook, en cambio, recién estaba dando sus primeros pasos, haciéndose un lugar entre otros actores de su misma edad.


Sería una verdadera lástima que un talento como el del menor se viera manchado por algo así, por lo que quizás era una cuestión de buena suerte de que Jungkook no recordara nada.


—Creí que te ayudaría a practicar tus líneas, pero llevo sentado aquí veinte minutos y ni siquiera has notado mi presencia. —Jimin chasqueó sus dedos frente al rostro del castaño, logrando que reaccionara—. ¿En qué pensabas?


Taehyung rascó su nuca al mismo tiempo que dejaba escapar un suspiro, negando con la cabeza para dejar de darle vueltas al mismo asunto.


—Nada, toma esto y empecemos a practicar. —El castaño le pasó el guion a su mejor amigo, quien arqueó una de sus cejas antes de darle un vistazo a la escena que iban a ensayar.


—Aw, comienzo a pensar que estás secretamente enamorado de mí, y esta es tu forma de declararte. —Jimin pasó una mano por sus hombros, dejando un sonoro beso en su mejilla—. No puedo creer que debas decir esto en verdad, es demasiado cursi.


—Lo sé —Taehyung hizo una pequeña mueca—, pero ha habido cosas peores.


—Cierto. —Jimin rio cortamente antes de retornar su mirada al guion—. Y es uno de los últimos capítulos, ¿cierto? Serás libre de este personaje muy pronto y entonces podrás meterte del todo en el de policía que es mucho más interesante.


Su amigo tenía razón, no era propio de él perder el tiempo de esa forma. Debía enfocarse en rodar perfectamente sus últimas escenas y cerrar ese proyecto sin muchos problemas para poder darle toda su atención a la película que recién había empezado a filmar.


Sí, sonaba como un excelente plan.




[...]




Taehyung la estaba besando.


Aunque estrictamente hablando, el personaje de Taehyung estaba besando al personaje de Kayoung, pero el punto era el mismo. Era una escena emotiva, con el castaño tomando su rostro con delicadeza mientras sus labios se movían con suavidad sobre los de la pelirroja. Romanticismo empalagoso en su máxima expresión.


Jungkook casi podía imaginar los awww de la audiencia cuando se transmitiera esa escena.


—¡Corte!


Taehyung se separó de la actriz con gentileza, y ambos compartieron una breve sonrisa antes de que fueran interrumpidos por la estilista de Kayoung. Jungkook se acercó al mayor al verlo solo, tratando de que su expresión no dejara ver sus reales sentimientos.


—Hiciste un gran trabajo, hyung. —No era una mentira, como actor el pelinegro no tenía más que elogios para él. Taehyung no tenía que enterarse de sus verdaderos sentimientos respecto a ese beso.


Al menos no todavía.


—Gracias. —El castaño lo miró por una fracción de segundo, pasando rápidamente su atención a su teléfono.


—¿Cenamos juntos esta noche? Ha sido un día largo y no te quedan más escenas. —Jungkook esperó que el mayor lo mirara ante esa oferta, torciendo sus labios al no conseguirlo.


—Lo siento, debo memorizar mis líneas para mañana.


—Podemos ir a tu apartamento luego, puedo ayudarte a practicar —el menor insistió, ocultando su irritación lo mejor que pudo, aquella que se había ido formando con el paso de los días.


—No tienes que hacerlo. —El tono de Taehyung era extraño, carecía de la naturalidad o la calidez a la que se había acostumbrado, y seguía sin mirarlo.


—¿Qué hay de mañana? ¿Estás libre? —Jungkook apretó las manos en puños al ver al castaño negar con la cabeza—. ¿Tienes planes?


—Le prometí a Jimin-ah que iría a verlo.


—¿De verdad? ¿Qué hay de la próxima semana? —Esta vez el pelinegro no escondió su molestia, frunciendo el ceño ligeramente al no recibir la respuesta que esperaba.


—No creo que pueda cenar contigo, las grabaciones para la película están terminando muy tarde.


—No importa, puedo pasar por ti, después de todo tienes que comer algo… —Jungkook suavizó su expresión al finalmente conseguir que Taehyung lo mirara, pero la misma se oscureció totalmente al no poder reconocer la honestidad que solía haber en sus ojos, percibiendo nada más que falsedad en sus siguientes palabras.


—No, no hay razón para que hagas eso, deberías enfocarte en tu siguiente proyecto.


Era ofensivo, que el mayor estuviera usando sus habilidades actorales con él para engañarlo, fingiendo una despreocupación que nada tenía que ver con su verdadera personalidad. Aquella actitud solo confirmaba sus sospechas de que algo andaba mal, y que Taehyung realmente lo estaba evitando como a la peste.


—Como las grabaciones están por terminar decidiste dejar de pretender que te agrada el actor nuevo, ¿es eso? —El tono de Jungkook no fue más que un débil murmullo, ya que aún estaban rodeados de personas en el set, pero la irritación en él fue inconfundible.


—¿Qué quieres decir? —El castaño trató de disimular su sorpresa, la confusión tiñendo su rostro de manera evidente.


—Escuché muchos rumores sobre ti, pero había pensado que no eran más que mentiras —el pelinegro hizo una pausa, riendo sin ápice de diversión en su rostro—, ahora no estoy tan seguro de ello. —Era un golpe bajo, pero Jungkook estaba enfadado, y presenciar la última escena de Taehyung tampoco había ayudado a que su humor mejorara.


—¿No estás tan seguro? —El tono del castaño lo sorprendió por su rudeza, pero más que eso, había comenzado a sonar molesto también—. ¿Realmente vas a creer lo que dicen esos imbéciles?


—No lo sé, ¿debería? —Jungkook se acercó al mayor, asegurándose de que solo él pudiera oírlo—. No haces más que confundirme con tu actitud misteriosa.


—No tengo idea de qué estás hablando. —El pelinegro bufó ante su táctica de fingir demencia, si Taehyung creía que iba a funcionar con él… estaba muy equivocado.


—Me has ignorado por una maldita semana —decirlo era incluso peor que pensarlo—, y en lugar de decirme la razón para que podamos hablarlo como adultos maduros, no has parado de inventar excusas para evitar pasar tiempo conmigo. ¿Estás seguro de que eres el mayor de los dos? Porque eso es bastante infantil, hyung.


Taehyung no pasó por alto el tono burlón que el menor usó al final, sintiéndose ligeramente avergonzado por haber sido descubierto. No es como si hubiera creado tantas excusas, pero su actitud definitivamente no era la misma que una semana atrás, y esperar que Jungkook no lo notara había sido demasiado ingenuo de su parte.


—Realmente he estado ocupado. —El castaño estaba seguro de que había sonado convincente, pero una sola mirada al menor le confirmó que no lo estaba engañando.


—¿Vas a decirme que no has tenido tiempo para leer mis mensajes? ¿Pese a que lo único que haces cuando estamos juntos es mirar tu teléfono? —Jungkook chasqueó su lengua, luciendo mucho más irritado que minutos atrás—. No cuestiones mi inteligencia de esa manera.


—No me gusta tu tono, tú jamás—


—Y a mí no me gusta que jueguen conmigo, creo que te lo dije cuando nos conocimos. —Jungkook sonrió en su dirección, recordando aquella conversación, una muy interesante en verdad—. ¿Vas a decirme qué ocurre? No tienes que fingir conmigo, hyung.


—No estoy… —Taehyung frunció el ceño, varias emociones pasando por su rostro antes de que volviera a mostrarse enojado—. No tengo nada que decirte porque no estoy ignorándote, lamento no poder pasar tanto tiempo contigo como antes, pero no es como si pudiera postergar mis compromisos solo para que estés feliz.


—¿Realmente vas a seguir negándolo?


—¡No estoy haciendo tal cosa! —El rostro del castaño se contorsionó a causa del estrés, y Jungkook le lanzó una mirada que consiguió enfurecerlo aún más—. ¿Sabes qué? Piensa lo que quieras, si quieres creer esos rumores, hazlo, no me interesa.


—No vas a ir a ningún lado. —Jungkook lo tomó de la chaqueta para evitar que Taehyung se alejara, adivinando fácilmente que aquello último no había sido más que un pobre intento por acabar la conversación—. No he terminado conti—


El pelinegro tuvo que mirar dos veces para asegurarse que sus ojos no le estaban jugando una mala pasada, y su cuerpo se puso rígido cuando pudo comprender de qué se trataba. El cuello de Taehyung había estado totalmente oculto bajo una bufanda, pero al intentar mantenerlo en su lugar esta se había aflojado, dejando al descubierto una marca que claramente estaba a pocos días de desaparecer.


Pero que aún estaba ahí, como un recordatorio de lo que había sucedido.


—¿Qué demonios es esto? —Jungkook llevó una mano a su cuello, sin importarle que alguien lo viera, sintiendo el poco autocontrol restante en su cuerpo luchando por no evaporarse. Sin la molesta tela de por medio, el pelinegro pudo ver que la marca era más grande de lo que había pensado en un primer momento, y la sola idea de que Taehyung lo hubiera permitido a mitad de las grabaciones hizo que algo en su interior se retorciera—. ¿En qué estabas pensando?


—No es de tu incumbencia. —El mayor golpeó su mano para alejarla de su piel, dando un paso atrás para volver a poner distancia entre ellos.


—¿No lo es? —Jungkook arqueó una de sus cejas, recordándose que tenían testigos que podían escucharlos—. Creo que debemos discutir sobre eso.


El menor tomó su brazo con fuerza, y empezó a caminar en dirección a los pasillos, manteniendo una expresión que esperara no mostrara todo lo que estaba pasando por su cabeza. Estaba furioso, disgustado, pero sobre todo sentía la necesidad de hacerle entender a Taehyung que su paciencia tenía un límite y acababan de cruzarlo.


—Suéltame… E-Estás lastimándome… Jungkook… —El castaño humedeció sus labios cuando vio la puerta que pertenecía a su camerino, y no pudo evitar jadear cuando su espalda chocó contra ella desde el lado de adentro, quedando en una posición terriblemente similar a la que había experimentado una semana anterior—. ¿Qué—


—¿Has tenido algo de diversión esta semana, hyung? —Jungkook soltó su brazo, moviendo sus manos hacia sus hombros para liberarlo de su chaqueta, haciéndola caer al suelo—. ¿Es por eso que has estado ignorándome? —Sus dedos tiraron de su bufanda, dándole el mismo final que a la anterior prenda e inspeccionando la camisa que dejaba su cuello perfectamente al descubierto. Taehyung se sintió incapaz de moverse entonces, preso de la mirada que se detuvo en su rostro—. Parece que practicaste mucho para tu escena de hoy, tu dedicación es admirable.


—No fue así —el mayor murmuró, pese a que sabía que eso no iba a cambiar el rumbo que habían tomado los pensamientos ajenos.


—¿De verdad? —Jungkook rodeó su cuello con su mano derecha, desplazando su vista nuevamente a la marca para analizarla con una intensidad aterradora—. No tuviste tiempo para cenar conmigo, pero si para que alguien más deje esto en tu cuello, ¿no crees que es injusto?


Taehyung respiró con algo de dificultad, pese a que la presión en su garganta no era demasiada, sintiendo su rostro calentarse al sentir el aliento de Jungkook chocar contra su piel.


—Estaba dándote tiempo, traté de no apresurarme para no arruinar el rumbo de las cosas. —El pelinegro rozó su mandíbula con la punta de su nariz, su voz siendo lo único que podía escucharse en la habitación—. Creí que de esa manera entenderías que iba en serio, pero creo que me equivoqué al ser demasiado paciente contigo, no debí darte la oportunidad de ir a buscar a alguien más.


¿Alguien más?


Taehyung frunció ligeramente el ceño ante lo que estaba insinuando, la extrema cercanía del menor haciéndole difícil la tarea de entender a qué se refería exactamente.


—Me molesta, ¿sabes? Que se haya atrevido a marcarte así. —Los labios de Jungkook rozaron su mejilla, y sus dedos se deslizaron por su cuello para desabrochar los primeros botones de su camisa—. ¿Por qué perdiste el tiempo con alguien más cuando pudiste llamarme a mí? Es realmente molesto, que cuando yo estaba preocupado por ti, tú estabas dejando que otra persona te tocara…


Taehyung se estremeció cuando un par de manos frías se deslizaron por su pecho, notando recién entonces que su camisa había quedado abierta. Su cerebro estaba teniendo problemas para prestar atención, el castaño no podía concentrarse en lo que hacían sus manos si es que quería escuchar lo que Jungkook estaba diciendo. Sus oraciones eran complicadas, y aunque Taehyung no estaba entendiendo del todo lo que quería decir, se sentía abrumado por la forma en que parecía estar reprochándole algo…


—¿No dirás nada? ¿No vas a decirme que me detenga? —Jungkook cuestionó contra sus labios, deslizando sus manos hacia su espalda para acercarlo más a él—. Deberías, ¿sabes? Porque estoy a nada de follarte contra esta misma puerta, sin importarme que alguien pueda escucharnos.


Taehyung sintió la sangre acumularse en sus mejillas al oírlo hablar tan crudamente, sonando muy diferente al Jungkook que había conocido durante los últimos meses, aquel que lo miraba con adoración pura y que siempre estaba buscando su atención. Este Jungkook estaba mirándolo con enojo, pero también con necesidad y anhelo, como si estuviera haciendo un terrible esfuerzo por no arruinarlo.


Era adictivo, y enloquecedor ser el objeto de su deseo. Era excitante, la manera en que sus rodillas parecían querer ceder ante su propio peso y su corazón estaba latiendo fuertemente en sus oídos. Jungkook no estaba bromeando, y Taehyung probablemente debía decir algo, cualquier cosa, pero su garganta estaba seca, como si no la hubiera usado en décadas.


—¿Es eso lo que quieres? Porque puedo darte eso, puedo darte eso y mucho más, hyung…


Dios… Lo estaba besando, Jungkook lo estaba besando de nuevo… pero de manera totalmente diferente a la primera vez. No había torpeza ni desesperación en ese beso, sino más bien una determinación y una codicia que no tardó en consumirlo. Carecía de gentileza, y la forma en que sus manos estaban recorriendo su espalda podría haberlo hecho desplomarse si no fuera porque la puerta tras de él le ofreció algo de apoyo.


No se detuvo.


Jungkook lo besó por lo que parecieron horas, y Taehyung estaba comenzando a pensar que eso era lo único que haría, pero entonces sintió las manos ajenas descender con una posesividad que no hubiera sido bienvenida de tratarse de otra persona. Viniendo del menor, en cambio, provocó que un temblor lo recorriera desde su cabeza hasta la punta de sus pies. Taehyung estaba temblando de placer, y sus manos no tardaron en aferrarse al pecho del menor cuando este bajó sus pantalones, los cuales afortunadamente no pusieron mucha resistencia.


—Está bien, no tienes que decir algo, puedo saber lo que quieres con solo tocarte.


Taehyung se quejó débilmente cuando Jungkook se alejó de repente, pero pronto entendió sus razones. En un solo movimiento, el menor lo dio vuelta, empujando su rostro contra la puerta y uniendo sus labios a su cuello, sin tardar en empezar a torturar la zona con sus dientes. El mayor gimió de forma ahogada cuando tres dedos llenaron su boca, arqueando su espalda al sentir la erección de Jungkook frotarse contra él, aun cubierta por la tela de sus jeans.


Al cabo de un momento, en el que se encargó de llenar de saliva los dedos de Jungkook, lo sintió dejar un suave beso sobre uno de sus hombros antes de alejar su mano de su boca. Hubo un sonido de plástico rasgándose, y algo frío cayó sobre su trasero, que no fue difícil de identificar como lubricante. El pelinegro empapó bien sus dedos antes de guiar uno al interior del mayor, sacándole un gemido cuando lo arqueó sin darle mucho tiempo a acostumbrarse a la intrusión.


—¿No dejaste que te follara? —Jungkook succionó la unión de su cuello y su hombro, sonriendo ligeramente contra su piel—. ¿Acaso fuiste tú quien lo hizo? Sigo estando celoso…


Taehyung sollozó cuando un segundo dedo se sumó al anterior seguido de esas palabras, preparándolo con movimientos impacientes. Lo último que el pelinegro había dicho hizo eco en su cabeza, haciéndole prestar atención. ¿Jungkook estaba celoso? ¿De él mismo?


No tenía sentido…


—Shh… O alguien va a escucharte, hyung, no creo que quieras eso.


Jungkook tomó su rostro con su mano libre, girándolo para atrapar sus labios y acallar todos los sonidos que quisieran salir de su boca. La posición no le permitía a Taehyung besarlo de manera correcta, pero aun así se sentía increíble, sus sentidos completamente intoxicados por el menor. El castaño se perdió en él, en la calidez que transmitía y en la pasión que desbordaba.


Casi no lo sintió alejarse, pero el vacío en su interior se extendió demasiado como para ignorarlo, y Taehyung tuvo que romper el beso para mirar qué era lo que lo mantenía tan ocupado. Lo encontró deslizando un condón sobre su erección, y el aire pareció escapar de sus pulmones al comprender que Jungkook realmente iba a follarlo contra esa puerta, a tan solo metros de muchas de sus coestrellas y también el direc—


Un sonido casi inhumano escapó de su boca cuando el pelinegro embistió contra su cuerpo sin más, llevando sus manos a sus caderas y fundiéndolos juntos, entrando por completo en su interior sin darle tiempo a prepararse mentalmente. No dolió, y el hecho de tenerlo en su interior lo llenó de una satisfacción que iba más allá de lo meramente carnal, aunque no pudo detenerse a pensar mucho en ello, ya que Jungkook se alejó casi del todo para luego embestir con fuerza, prácticamente empotrándolo contra la puerta.


Jungkook empezó a follarlo a un ritmo acelerado e intenso, profundo. Era difícil respirar, pero Taehyung apoyó ambas manos contra la superficie de madera para darse algo de estabilidad, mordiendo sus labios para evitar gemir tan alto, agradeciendo que el agarre en sus caderas sea lo suficientemente firme como para mantenerlo de pie. No recordaba la última vez que había sido tratado con tanta rudeza, pero sería tonto comparar todas sus anteriores experiencias con Jungkook, quien estaba presionando todos los lugares correctos en su interior en cada estocada, quien iba a hacerlo correrse vergonzosamente rápido si seguía con ese ritmo incansable.


Era ridículo en verdad, que el pelinegro estuviera follándolo de esa manera por un malentendido que él mismo había creado, pero una parte del castaño definitivamente estaba disfrutando de verlo celoso, de sentirlo marcar su piel como si realmente existiera alguien más para Taehyung. Era ridículo, puesto que habían pasado meses desde que el menor era la única persona que deseaba sentir de esa manera, a quien deseaba entregarle todo de sí.


—Te sientes tan bien, desearía poder follarte por siempre, hyung… —Jungkook mordió el lóbulo de su oreja, respirando de manera pesada contra su rostro—. Quisiera ser el único para ti, el único que pueda hacerte sentir así de bien…


Taehyung cerró sus ojos, suspirando al sentirlo tomar una de sus piernas para cambiar ligeramente el ángulo, embistiendo con tanta fuerza que incluso pensar se volvió una tarea complicada. Era… demasiado, pero no es como si Taehyung fuera a decirle que se detuviera, había pasado muchas semanas imaginando cómo sería tenerlo debajo de su piel, y la realidad estaba superando con creces sus expectativas, de hecho, estaba destrozándolas a sus pies con cada choque de sus caderas.


Cuando volvió a besarlo, lo hizo de la misma forma en que lo estaba follando, de manera desordenada y exigente, enredando su lengua en la suya y creando sonidos que no hacían más que excitarlo. Jungkook lo besaba como si lo hubiera hecho cientos de veces antes, y recorría su cuerpo como si lo conociera incluso mejor que él.


El orgasmo de Taehyung lo tomó por sorpresa, nublando su vista y haciéndole imposible la idea de seguir moviendo sus labios contra los suyos. Pequeñas lágrimas cayeron de sus ojos cuando el pelinegro no se detuvo, su piel hipersensible y sus piernas temblando por la sobreestimulación. El hecho de que Jungkook ni siquiera hubiera tenido que tocar su erección para hacerlo correrse hizo que una ola de vergüenza lo inundara apenas volvió un poco en sí, ya que probablemente aquello borraría cualquier duda que el menor pudiera tener acerca de lo mucho que lo había disfrutado.


Jungkook cubrió la mano del mayor que estaba apoyada en la puerta con la suya, y enredó sus dedos con firmeza, sus movimientos siendo mucho más frenéticos y erráticos que antes, evidenciando que estaba cerca de su límite. Taehyung arqueó mucho más su espalda, y giró un poco su cuello para observarlo, logrando que sus ojos se encontraran por unos segundos antes de que el pelinegro se corriera dentro del condón.


Fue como si el mundo volviera a iniciarse, una vez que Jungkook dejó de moverse y solo se encargó de sostenerlo en un agarre de acero, del cual no había chance de poder escapar. Como en una película, Taehyung fue capaz de volver a escuchar los sonidos que venían de afuera de esa habitación, y el peso de lo que había sucedido tomó un par de minutos en atravesar aquella nube de placer que se había alzado alrededor de su sentido común.


El pelinegro fue el primero en moverse, alejándose de él para deshacerse del condón, sin soltar al mayor para evitar que cayera. Taehyung se quejó débilmente cuando sintió su cuerpo ser trasladado, y su respiración quedó atascada en su garganta cuando se encontró sentado sobre el regazo de Jungkook, y sobre su muy desnuda erección. Para empeorar aún más las cosas, no pudo ocultar su expresión de la mirada contraria, ya que el menor tomó su barbilla para observarlo con atención.


—Es una lástima que no haya podido ver tu rostro, eres demasiado lindo… —Jungkook rodeó su cintura con su brazo libre y tiró de él hacia sus labios, besándolo esta vez con mucha más paciencia, con ternura y delicadeza. Taehyung no pudo resistirse a este cambio de actitud, abriendo su boca y aferrándose a la tela de su camiseta—. Estoy enamorado de ti, hyung.


Fue tan inesperado que el castaño se quedó totalmente quieto al escucharlo, aun con sus narices en contacto y sus respiraciones entrelazándose. Taehyung temió haber oído mal, ya que claramente había perdido un par de neuronas en los últimos minutos.


—¿Qué—


—Estoy enamorado de ti, me he estado conteniendo todo este tiempo porque quería hacer las cosas bien, ir paso a paso hasta que te sientas listo, pero… —La expresión de Jungkook se oscureció un poco y su mirada volvió a enfocarse en su cuello, aun sin superarlo del todo—. Esto hizo trizas mi determinación, la sola idea de que eligieras a alguien más me hizo perder el control de mí mismo…


Taehyung humedeció sus labios, sin querer demostrar lo bien que se había sentido escuchar una confesión como esa, saber lo mucho que podía afectarlo. No obstante, creía que era injusto que siguiera pensando de manera errónea, que siguiera insinuando que el mayor lo había traicionado. No es como si ellos tuvieran algún tipo de compromiso, pero ignorar todos esos meses de sutil coqueteo sería tonto teniendo en cuenta donde estaba sentado en ese preciso momento.


—Fuiste tú quien lo hizo —el castaño observó las cejas contrarias elevarse, y mordió ligeramente su labio inferior antes de continuar—, fue el sábado pasado, bebiste demasiado y lo olvidaste.


—Tú… —La expresión de Jungkook pasó de la sorpresa a una de alivio en pocos segundos, para luego llenarse de diversión—. ¿No me lo dijiste antes a propósito? Querías ponerme celoso, ¿cierto? —El pelinegro volvió a acercarse a él, sus labios moviéndose sobre los suyos sin esperar una respuesta—. ¿Tanto querías que te follara?


Taehyung iba a defenderse, pero Jungkook estaba besándolo de nuevo… de una forma tan tierna que su corazón amenazó con detenerse, salir de su pecho y explotar. Era una sensación abrumadora, incomparable a cualquier otra.


—Sal conmigo… Sé mi novio, hyung —el pelinegro murmuró entre besos, su agarre alrededor de su cintura volviéndose mucho más fuerte—. No tenemos… que decírselo a nadie… si no quieres… Seamos exclusivos, ¿sí? —Jungkook succionó su labio inferior, sonriendo al escucharlo suspirar—. ¿Qué dices?


Pese a que claramente esperaba una respuesta, fue complicado para Taehyung decir algo si él seguía besándolo… Por eso es que tuvo que empujarlo para tomar una gran bocanada de aire, parpadeando para organizar sus ideas.


—E-Espera… ¿Novio? —Jungkook asintió, nada más que pura honestidad brillando en sus ojos—. ¿Estás seguro? Aún eres joven, podrías cambiar de opinión en un par de semanas, darte cuenta de que no es lo que realmente—


—No hay manera de que cambie de opinión, hyung —el menor lo interrumpió, dejando un corto beso sobre sus labios—. Te deseo, lo he dejado muy en claro y no me avergüenza admitirlo, pero eso no es lo único que siento al verte. Estoy realmente enamorado de ti, quiero estar a tu lado, quiero que conozcas a mis padres y a mi mascota, quiero que tengamos muchas citas y saber todo lo que haya que saber para hacerte feliz.


—¿Una relación? ¿Eso es lo que quieres? —Taehyung apretó la tela entre sus manos al considerar esa posibilidad, una que no se había atrevido a analizar con cuidado por temor a decepcionarse.


—De hecho, quiero mucho más… —Jungkook besó una de sus comisuras, su tono volviéndose mucho más serio—. Pero creo que una relación es suficiente, por ahora.


—T-Tu carrera está empezando, y la crítica no tendrá piedad si llegan a siquiera sospechar que… —Los labios del mayor temblaron, sus miedos aun impidiéndole darle esa respuesta que estaba en la punta de su lengua.


—Solo tienes que amarme de vuelta, podré soportar cualquier cosa si al final del día te tendré a mi lado. —Jungkook no parecía compartir sus preocupaciones, o más bien dicho, parecía haberlas superado ya, haciéndole muy difícil la tarea de seguir buscando excusas—. Di que sí.


El castaño podía reconocer una buena actuación a kilómetros de distancia, y había oído tantas confesiones que sería difícil contarlas, pero no estaba viendo a un actor interpretando un personaje en ese momento, estaba viendo a Jungkook, a la preciosa persona que había llegado a conocer y a adorar con todo su ser.


Sería tan fácil aceptar, dejarse envolver por su propuesta y no pensar en nada más… Sería fácil, porque estar con él se sentía correcto, verdadero, de lo más auténtico que el mayor había tenido la dicha de presenciar.


—Sí —Taehyung respondió finalmente, porque jamás había ignorado o detenido a sus sentimientos, y su única razón para no demostrarlos había sido la idea de que el menor no sintiera lo mismo por él, al menos no con la misma intensidad. Su diferencia de edad lo había llevado a pensar que Jungkook no querría nada serio que perjudicara su trabajo, pero si ese no era el caso… no iba a negarse cuando le provocaba tal felicidad y dicha con solo sonreírle de esa manera.


—Tampoco tienes permitido cambiar de opinión. —El pelinegro deslizó sus manos por su espalda, haciendo demasiado evidente el hecho de que Taehyung seguía casi desnudo mientras que él aún contaba con todas sus prendas.


—No lo haré. —El castaño rodeó su cintura con sus piernas cuando Jungkook se puso de pie, alcanzando a sostenerse de su cuello antes de que su espalda chocara contra la pared.


—Voy a follarte de nuevo. —No era una pregunta, el menor lo dejó muy en claro al volver a sacar otro condón de uno de sus bolsillos.


—Apresúrate… —Taehyung susurró, contradiciendo a la voz de la razón que le estaba recordando que aún estaban en su camerino, con personas a tan solo unos pasos.


—Y otra vez, hasta que no puedas vivir sin mí, hyung…


Aquello también sonaba como una afirmación, una que Jungkook tenía mucha confianza en hacer realidad.




[...]




La filmación había acabado temprano.


Eran cerca de las ocho de la noche y Taehyung se encontraba conduciendo hacia su departamento, su mirada desviándose hacia su teléfono en el asiento del copiloto cada vez que se detenía en un semáforo.


—Eres ridículo, Kim, lo tienes con sonido… —Pese a sus palabras, no pudo evitar que sus labios formaran un mohín cuando estacionó y la pantalla no mostró ni un mensaje nuevo—. Las grabaciones para su nuevo drama acaban de empezar —Taehyung murmuró para sí mismo, en un vano intento de no sentirse desanimado.


Una vez fuera del auto, se encaminó al ascensor y no tardó más de cinco minutos en abrir la puerta de su apartamento, prendiendo las luces en su camino hacia la cocina. Su mirada se trasladó al teléfono en su mano, pero antes de que pudiera siquiera desbloquearlo, su cuerpo se tensó al sentir unos brazos rodear su cintura. Una cálida respiración golpeó la piel de su cuello, y Taehyung se relajó rápidamente al reconocerlo, sin tener la necesidad de verlo.


—Llegas temprano, hyung… —Jungkook susurró contra su piel, besando su mandíbula cortamente, provocando que una sonrisa se dibujara en el rostro del castaño, quien dejó que su espalda se apoyara en su pecho.


—Me sorprendiste —Taehyung murmuró en respuesta, tomando una de las manos del menor entre las suyas, cerrando sus ojos cuando lo sintió apretar su agarre a su alrededor.


—Feliz aniversario… —El pelinegro besó su mejilla, su tono volviéndose ligeramente divertido al continuar—. ¿Acaso estabas triste porque pensaste que lo había olvidado?


Taehyung no respondió, su rostro tomando un poco de color al imaginar la expresión que debía haber tenido al cruzar la puerta. En lugar de decir algo, se giró entre sus brazos para enfrentarlo, deleitándose con la ternura que pudo ver en los ojos de Jungkook, junto a un par de otros sentimientos igual de gratificantes. El castaño no desvió su mirada de la suya, llevando sus manos a su cuello para unir sus labios en un dulce beso, lento, que terminó por derretir su corazón una vez más.


Había pasado un año.


Y aunque no hubiera sido precisamente fácil, los buenos momentos habían predominado en aquellos doce meses, donde su relación había ido fortaleciéndose y llenándose de confianza. Taehyung debía reconocer que sus temores habían regresado para atormentarlo en más de una oportunidad, y que más de una vez había medio esperado que Jungkook le pusiera un fin a lo que tenían. Sin embargo, el menor nunca había vacilado en demostrarle lo que sentía, lo mucho que lo amaba… y lo había terminado convenciendo de que sin importar los días que pasaran sin verse, la chispa que había entre ellos no iba a apagarse ante la mínima adversidad.


—Feliz aniversario —Taehyung volvió a besarlo una vez más, suspirando al ver una gran sonrisa tirar de sus labios.


—Te extrañé. —El tono de Jungkook se volvió más bajo, y rio ligeramente entre dientes al hundir su rostro en su cuello—. Quería llevarte a cenar a un lugar especial, darte el regalo que compré para ti… Ya sabes, hacer esta noche memorable.


—Pero no puedes. —Taehyung trató de que su voz no sonara demasiado decepcionada, casi esperando que el menor dijera que tenía que irse a grabar o algo parecido—. No es la gran—


—Oh, sí que lo haré, pero pensaba proponerte cambiar un poco el orden tradicional de las cosas... —Jungkook se alejó un poco para mirarlo, y el castaño elevó sus cejas con sorpresa al comprender a qué se refería. El menor hizo una mueca al obtener esa reacción, y sus manos aflojaron el agarre en su cintura—. Soy un terrible novio, ¿cierto? Lo siento, es solo que te he extrañado mucho y—


—Eres tan tonto a veces, amor. —Taehyung se carcajeó un poco antes de tomar su mano y llevarlo hacia su habitación, dejando caer su abrigo al suelo y aprovechando que Jungkook estaba desprevenido para empujarlo sobre la cama—. El orden no importa, será memorable incluso aunque pasemos la noche aquí y comamos ramen. —El mayor se deshizo de su camisa antes de subirse encima de Jungkook, quien se lo quedó mirando mientras se encontraba apoyado sobre sus codos, con un amago de sonrisa amenazando con dividir su rostro a la mitad—. Aunque sí me gustaría saber qué regalo preparaste.


—Un… —el pelinegro gimió débilmente cuando Taehyung se sentó sobre sus caderas, jugando brevemente con el borde de sus pantalones—. Un anillo… Son dos de hecho, uno es para mí.


—¿Anillos de pareja? —Taehyung suprimió una sonrisa al verlo asentir, sin querer mostrar lo enternecido que a veces se sentía cuando Jungkook se comportaba como el romántico empedernido que era—. ¿En serio?


—No puedes rechazarlo, pasé semanas buscando unos que fueran lo suficientemente similares pero que al mismo tiempo no llamen la atención. —Taehyung detuvo sus movimientos, mirando al menor con una expresión que probablemente mostró exactamente lo que estaba pensando porque agregó—: Lo sé, ven aquí.


El castaño apoyó sus manos en su pecho antes de unirlos en un nuevo beso, riendo cuando Jungkook los cambió de posición para luego deshacerse de todas las prendas restantes sin dejar de besarlo. Cuando sus pieles volvieron a encontrarse, Taehyung dejó escapar un suave jadeo, disfrutando de la cercanía y del roce, volviendo a sentir su mente nublarse por el deseo y la felicidad que el menor provocaba.


Jungkook dejó un camino de besos por su cuello, y sus labios adoraron su pecho con ternura mientras sus manos se hacían con el lubricante que el mayor guardaba junto a la cama. Sin prisa, uno a uno sus dedos fueron perdiéndose en el interior de Taehyung, y se encargó de succionar la sensible piel de sus muslos en lugar de la de su cuello, recordando que el mayor tenía una sesión de fotos al día siguiente. Pocas veces se controlaba realmente, pero se conocía a sí mismo, y sabía que no iba a dejar ir a Taehyung con el tiempo suficiente como para que cubriera todas las marcas que quería dejar en él.


—G-Guk… —El castaño tiró de su cabello con desesperación, con sus ojos vidriosos y sus pupilas dilatadas. No fue capaz de decir algo más, pero Jungkook lanzó una sonrisa ladina en su dirección, moviéndose para dejar un beso en su frente.


—No me mires así, soy débil ante ti y estoy tratando de ser gentil… —Taehyung no lo dejó alejarse, rodeando su cuello con sus manos para buscar sus labios—. Quiero hacerte el amor, hyung, no me tientes.


El castaño dejó escapar una risita que hizo a Jungkook finalmente tomar un condón, usando más lubricante sobre su erección antes de ubicarse entre las piernas del mayor. No había pasado mucho desde la última vez, pero si lo suficiente como para que tuviera cuidado de no lastimarlo, especialmente en una noche como aquella. Era increíblemente satisfactorio ver a su hyung desmoronarse rápidamente cuando la desesperación y la impaciencia predominaba en sus encuentros, pero aquella imagen no tenía nada que envidiarle a la que aparecía frente a sus ojos en momentos como aquel, en los que Jungkook se unía a él con parsimonia.


El pelinegro casi quería fotografiarlo, poder retratar la expresión en su rostro cuando estaban conectados tan íntimamente que casi podía sentir su placer mezclarse con el suyo. A veces sentía que jamás podría tener suficiente de ese sentimiento, que nunca podría amarlo las veces suficientes. Era una sensación con la que había aprendido a lidiar, pero que solo lo había alentado a intentar una, y otra, y otra vez.


Jungkook mantuvo cuidadosamente el ritmo de sus embestidas, yendo hasta el límite, disfrutando del sonido de la voz contraria quebrarse entre gemidos que aumentaban de volumen a medida que pasaban los minutos. Las manos de Taehyung se clavaron en su espalda, rasgando superficialmente su piel al verse sobrepasado por todas sus emociones, que no hacían más que aflorar al escuchar las dulces palabras que el pelinegro susurraba sobre su piel. Siempre era perfecto junto a Jungkook, y la forma en que conseguía derribarlo para luego volver a reconstruirlo era insuperable.


—Te amo, hyung, este será el primer aniversario de muchos. —El menor besó suavemente la punta de su nariz, dejando caer parte de su peso sobre él—. Lo prometo.


Taehyung quiso responder, pero la presión en la parte baja de su estómago lo hizo temblar, sintiendo que no duraría mucho más tiempo… Parte de él no quería que aquella noche se acabara, pero la otra —aquella que le recordaba que ya tenía treinta— estaba pidiéndole que no se dejase llevar demasiado.


—Estoy muy cerca, hagámoslo juntos. —Jungkook llevó una mano a su erección, acariciándolo un par de veces al mismo tiempo que sus embestidas se volvían un poco más rápidas.


El castaño lo sostuvo contra sí mismo, suspirando felizmente cuando el menor se quedó quieto sobre él, gimiendo cuando luego de un par de segundos se vino también, manchando el cuerpo de ambos. No tuvieron prisa por moverse, recuperando el ritmo de sus respiraciones con sus piernas entrelazadas y envueltos en un abrazo.


—Te amo mucho más —Taehyung respondió tardíamente, sonriendo cuando el menor se apoyó sobre uno de sus hombros para besarlo—. Puedes darme mi regalo ahora, quiero verlo.


Jungkook se incorporó para buscar en el bolsillo de sus pantalones, regresando con él en un abrir y cerrar de ojos. Tomó su mano izquierda y deslizó el anillo en su dedo anular con delicadeza, contemplándolo por unos segundos antes de buscar su mirada. Había tanto afecto en sus ojos que Taehyung solo esperaba estar trasmitiendo lo mismo, de manera tan clara como el agua.


—¿Dónde está el tuyo? —El pelinegro lo dejó caer sobre la palma de la mano contraria, sonriendo ampliamente cuando el castaño lo imitó, dejando un corto beso en sus nudillos—. Me encantan.


Eran discretos, y tal y como había dicho Jungkook, eran lo suficientemente diferentes como para no conectarlos a simple vista. Nadie más tenía por qué saber la dimensión de sus sentimientos, era algo que les pertenecía exclusivamente a ellos.


Su amor no necesitaba testigos ni miles de cámaras para ser real.


Y solo iba a salir a la luz cuando ambos lo quisieran.

29 Août 2022 05:26:42 27 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
167
La fin

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𝒕𝒉𝒂𝒎𝒂𝒓𝒂 𝒕𝒉𝒂𝒎𝒂𝒓𝒂
Sencillamente me encantó 💜💜💜
KIM Luna KIM Luna
No entiendo porque no lo había leído antes, me encantó 💗 Tu forma de escribir me gustó demasiado

  • Efímera Efímera
    Graciasss por haberle dado una oportunidad 💘💞 2 weeks ago
leia abad leia abad
Ahhhh es muy bueno, nunca había encontrado algo así
October 29, 2022, 16:29

  • Efímera Efímera
    me alegro que te gustara 💖 3 weeks ago
S I L K S I L K
Ame, por favor más historias así de lindas. <333
October 15, 2022, 07:39

  • Efímera Efímera
    I'll try my best kskdks gracias por leer 💜 3 weeks ago
NB Nataly Benítez
Me encanto❤️eres muy buena escritora
September 21, 2022, 21:21

  • Efímera Efímera
    Graciasss, de veras 🥺💝 3 weeks ago
Nubikat21  Nubikat21
Waoo... . 😲 🤗 Me encanto, y no sabes lo emocionada que me haz dejado. Gracias por escribir tan bonito. 🥰
September 05, 2022, 20:48

  • Efímera Efímera
    Muchas gracias por leerme 🥺🥺💞💞 September 12, 2022, 09:15
Toto_VJK Toto Toto_VJK Toto
Hermosa 💖
September 05, 2022, 02:09

  • Efímera Efímera
    Gracias uwu ❤ September 05, 2022, 02:29
Any L Any L
💜💜💜
August 31, 2022, 03:53

Jazmín Jazmín
Todo fue tan soft 🥹 gracias por escribir tan bonito y gracias a lo chica que quiso comprartir con nosotros la comisión
August 30, 2022, 14:30

  • Efímera Efímera
    Todo muy cursi ya sé ksdksk gracias a ti por leer! ✨💖 September 05, 2022, 02:26
k kjhjjvgbn
Muy lindo todo, gracias a ambas 💗
August 30, 2022, 04:27

PR Perla Rubí
Gracias por volver con algo tan increíble con esto ♡.
August 30, 2022, 04:09

  • P R Perla Rubí
    Te quedo muy bien, la idea es increíble y definitivamente la complementarse super bien ♡. September 05, 2022, 03:04
  • Efímera Efímera
    La idea no me pertenece pero traté de hacerle justicia 🥺💞 September 05, 2022, 02:26
PR Perla Rubí
Me encantó ♡.
August 30, 2022, 04:04

Aquí Leyendote Aquí Leyendote
Me encantó 💜 Gracias personita de la comision
August 30, 2022, 03:08

  • Efímera Efímera
    Me alegra que te gustara :3 💕 September 05, 2022, 02:24
AS Anni Sunny
Que hermoso como extrañaba leerte mil gracias 💜💜
August 29, 2022, 14:51

Alma Takarai Alma Takarai
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh!!!!!! Lo amé mucho 😭💜💜💜💜💜
August 29, 2022, 05:28

  • Efímera Efímera
    Gracias a ti por ser tan paciente 🥺💖 September 05, 2022, 02:24
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