fehnixx La Dama De Negro

Luego de perder una de las batallas mas importantes para salvarlos a todos Takemichi hace un trato con la bestia azulada, uno por el cual se arrepiente mas pronto que tarde. ⚠️ ESTE ES UN FANFIC DE TOKYO REVENGERS QUE VIENE CON SEXO EXPLICITO (VIOLACION) QUE PUEDE AFECTAR A ALGUNOS LECTORES LEER BAJO SU RESPONSABILIDAD ⚠️


Fanfiction Anime/Manga Interdit aux moins de 18 ans.

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Histoire courte
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VIDA PERDIDA

Después de aquella pela, esa que se suponía dejaría en libertar a Hakai y su familia, esa que no se pudo ganar, esa en la que todo se fue al carajo, se juntó con aquel demonio y llego a un trato, a uno por el cual se arrepentiría por el resto de sus días.


—Supongo que al fin de cuentas si eres hombre —expuso con voz grabe aquel hombre de casi dos metros, sentado en el sofá con las piernas abiertas, dejando ver su bien trabajado cuerpo —jure por un momento que no vendrías... —

—yo... siempre cumplo lo que prometo —Takemichi estaba intentando controlar sus nervios todo lo que más podía, intentando que su voz no temblara pues no estaba del todo seguro que es lo que ocurriría ese día —ahora... tu dime si serás capaz de cumplir tu promesa... —


El peliazul dejo escapar una sonrisa mientras observaba fijamente al más bajo de manera despectiva ante sus amarillas iris él no era más que un juguete —claro... siempre y cuando tú te encargues de bajar mis niveles de estrés... si no, no me quedara de otra más que volver a casa con mi hermosa familia —


—solo dime que tengo que hacer... y así terminaremos con esto rápido —no se había atrevido a acercarse al más alto, aun se sentía inquieto, seguía pensando en las palabras del mayor cuando lo fue a ver al hospital después de casi matarlo a golpes “si no quieres que ese par termine muerto, que todos ustedes mueran ven a verme cuando salgas de aquí, te daré la oportunidad de que todo cambie”.


—ven aquí... —le ordeno mientras se acomodaba en el sofá, se había mudado luego de visitar a Takemichi en el hospital, era un pequeño apartamento de un ambiente, pero lo suficientemente grande como para vivir cómodo —te enseñare... como calmar mis nervios... —le dedico una sonrisa que a cualquiera le helaría la sangre —tal y como se lo enseñe a Yuzuha... —


El rubio se acercó al mayor dudoso, algo en el ambiente lo estaba haciendo sudar, algo le decía que no iba a ser una paliza lo que recibiría ese día —¿a qué te refieres?... —le lanzo al más alto una feroz mirada, aquella niña había sufrido suficiente como para que siguiese ensuciando su nombre de esa forma.


—solo arrodíllate basura —gruño mientras se desabrochaba el pantalón —y más te vale que no sienta tus dientes porque o si no te los voy a arrancar —jamás le había hecho algo así a su hermana tampoco era un enfermo, además de que Dios jamás se lo perdonaría, el incesto no estaba bien visto en su religión —que esperas bastardo... ¿o prefieres que sea esa niña la que lo continue haciendo? —le observo con cierto desprecio, era una mezcla la que tenía en su mente, se había obsesionado con aquel renacuajo durante la batalla, lo había visto, aquel pequeño cuello, aquel delgado cuerpo, cubierto de sangre, con aquella resistencia, cada vez que lo golpeaba se volvía a levantar una y otra vez, lo había excitado, durante la pelea se había puesto tan duro que se asustó de sí mismo y ¿ahora?, lo iba a confirmar, si realmente se había excitado por aquel rubio escuálido o por la adrenalina del momento.


Ya se encontraba frente al más alto cuando escucho aquellas frases resonar en sus oídos haciendo que la ira llenara su cuerpo —¡eres un maldito enfermo! —aquellas frases le salieron del alma al igual que el golpe que intento darle, que claramente no consiguió —¡eres repugnante... es tu maldita hermana! —


Sujeto la delgada muñeca del rubio apretándola al punto de dejar una marca mientras reía burlescamente —supongo que tendré que disciplinarte primero... —quito la sonrisa de su rostro al tiempo que abofeteaba el rostro ajeno, rompiendo uno de aquellos tentadores labios consiguiendo que sangrara —pero no te preocupes... será dolorosamente delicioso —susurro jalando al más bajo hacia él para así lamer apenas el hilillo de sangre que caía por su comisura —ahora comienza de una buena vez —puso su mano en el hombro del menor obligándolo a arrodillarse entre sus piernas —no debo repetir que tengas cuidado con tus malditos dientes ¿cierto? —aclaro tomando con una de sus manos la nuca ajena y así empujarlo a su entrepierna donde su glande ya palpitaba deseoso de salir de su bóxer —tómalo —ordeno el peliazul.


Aquella bofetada le sacudió el cerebro, sentía que podía desmayarse solo con un golpe de aquella bestia e incluso sus iris se llenaron de lágrimas, lagrimas que no dejo que escaparan —e-estás loco... —le tembló la voz cuando el mayor lo hizo caer de rodillas —espera...no quiero esto... —aclaro sintiendo como su mejilla se golpeaba contra la dureza que se escondía bajo aquella delgada tela —¡esto no fue lo que acordamos! —esta aterrado no podía creer hasta qué punto se encontraba de loco el más alto.


—cierra la puta boca... —la voz del mayor se escuchó cual rugido en la habitación —supongo que no entiendes en la situación en la que te encuentras —llevo su mano libre a sacar su miembro comenzando a presionarla contra los rosáceos labios del rubio —tu asquerosa boca se abrirá solo para tragarse mi pene a no ser que quieras no poder volver a abrirla jamás —aclaro mientras jalaba el cabello ajeno obligándolo a abrir los labios para así introducir su falo hasta lo profundo de aquella húmeda garganta, tan cálida y suave, sintió como un escalofrió recorrió su espina —si... —se relamió mientras movía ligeramente su cadera contra la pequeña boca del menor, deleitándose con aquella expresión de horror, era eso lo que lo ponía así de duro, lo que lo excitaba tanto, ver al rubio total y completamente a su merced, quería más, más de aquellas expresiones de miedo y dolor —mira... y eso que no entra del todo, aun así, pareciera que te ahogas —su mano empujo la nuca del menor obligándolo a tragar más de lo que su boca le permitía —si tan solo fuera un poco más profundo podría verte llorar ¿cierto? —se burló del menor comenzando a entrar y salir de aquel húmedo agujero, escuchándose las pequeñas arcadas que huían de su boca.


Sus iris se abrieron de par en par dejando escapar un pequeño quejido cuando su cabello fue jalado —espera... esto no está bien...yo soy un agh... —su voz fue ahogada al sentir la dureza ajena adentrarse en su boca, obligándolo a entrecerrar ligeramente sus orbes, podía sentir aquel saborcito que era una mezcla entre sudor y el sabor de la piel del mayor, dulce con un toque amargo, lo sentía presionando en su garganta, consiguiendo que perdiera el aliento, el aroma un tanto fuerte de la entrepierna del mayor lo mareaba y sus manos se fueron por instinto a los muslos de Taiju intentando alejarse de la entrepierna del mayor pero sus intentos fueron en vanos solo conseguía que el más alto empujara más su nuca contra sus cadera, sintiendo las arcadas apoderarse de su boca —ngh... —se quejaba y movía su lengua en un intento vano de hablar, su boca se estaba llenando de saliva, saliva que no podía tragar —veo que ya te acostumbras —se mordió el labio inferior mientras aceleraba el ritmo de sus caderas quería llegar aún más profundo en aquella garganta —ah... si mueves así tu lengua harás que me corra... ¿eso es lo que quieres pequeño? —saco por completo su miembro de aquella boca viendo como un pequeño hilillo de saliva lo unía a la boca del menor —ahora hazlo tú mismo...haz que me corra y tal vez todo termine en esto y no más —Takemichi dejo escapar un suspiro al conseguir oxigeno nuevamente, por un momento pensó que moriría, alzo sus iris nublados por las lágrimas que retenía, sintiendo como su saliva caía apenas por su comisura mezclada con la sangre, ahora no solo le dolía la boca si no también la garganta —s-si... lo hago...¿luego puedo marcharme? —sus manos temblaban, estaba asustado, hubiese preferido ser molido a golpes que aquello, jamás pensó que haría algo así con un hombre, el mayor era un demonio —claro~ solo hazlo de una puta vez —le murmuro con cierto timbre dulce mientras golpeaba ligeramente su glande contra los labios ajenos —solo haz que me corra y todo esto acabara... —el rubio llevo sus temblorosas manos a tomar el miembro ajeno, comenzando con un suave vaivén, de arriba hacia abajo movía el prepucio del más alto —chúpalo... —ordeno el peliazul a lo que el más bajo acerco su boca introduciendo la cabeza del glande en su cálida cavidad, regalándole pequeñas caricias con su lengua, redondeando la misma mientras succionaba entrecerró sus iris con cuidado, quería pensar en algo más, pronto acabaría todo aquello —no cierres tus putos ojos, no eres mi novia, mírame mientras lo haces quiero ver como disfrutas comerte mi polla —alzo su mirada al mayor con cierto deje de odio, adentrando tanto como podía aquel trozo de carne en su boca, presionándolo contra su paladar con su lengua, mientras su mano se encargaba de masturbar la parte que no entraba en su boca —ngh... un poco más rápido pequeño —le ordeno mientras empujaba la nuca del menor, se sentía bien, la calidez, lo húmedo —eres... muy bueno chupando penes... seguramente no es la primera vez que lo haces ¿no? —se burló mientras se ponía ligeramente de pie —esto se está volviendo aburrido —le dedico una maliciosa sonrisa mientras tomaba su cabeza con las manos comenzando con profundas y fuertes estocadas contra aquella boca, podía ver como la sangre caía por el mentón ajeno, aquello le excitaba, el cómo las lágrimas del más bajo se escapaban contra su voluntad, conseguía que le doliera el vientre bajo —agh... voy a correrme... —gruño adentrando tanto como pudo su miembro en aquella dolorida garganta —y más te vale tragarlo todo... —le ordeno sintiendo como se derrama su semen en él, como su falo palpita, temblando apenas al ser succionado su miembro en aquel desesperado intento del rubio de no ahogarse, tragando por instinto —eso es....¿te encanta cierto? —una vez se descargó por completo salió de aquella boca admirando la escena, como el rubio se veía perturbado, humillado por completo, simplemente le encanta — bien... ven aquí —lo tomo del brazo arrojándolo contra el sofá —continuemos... ahora quiero verte suplicar —arranco de aquel delgado cuerpo los pantalones junto a su ropa íntima.


Por un momento pensó que moriría asfixiado cuando aquel liquido se disparó en su garganta, intentaba tragarlo, tan amargo y espeso, pero le costaba incluso se escapó un tanto por su comisura, pero al menos había acabado ahora podría irse, todo había terminado y no pensaba volver jamás a ver al mayor —n-no... espera...tú dijiste... —el horror se apodero de su cuerpo al verse tirado sobre el sofá y sin pantalones, comenzó a patear intentando liberarse del mayor, le dio un golpe en el rostro aprovechando el momento para huir, pero aquello no le duro pues sintió como le jalaba del cabello azotándolo contra el piso —bien bastardo... yo iba a hacer esto por las buenas... pero supongo que tu no lo quieres así —expuso girando al rubio para que quedase de frente a si mismo —voy a devolverte el favor por dos —rio mientras se limpiaba la sangre que caía por su nariz ante la patada ajenas para luego volver a abofetear al menor nuevamente —¿creíste que podías marcharte, así como así?... ¡se supone que vas a calmar mis nervios no alterarlos aún más! —le grito volviendo a dar una segunda bofetada más fuerte que la anterior, y luego otra aún más fuerte viendo como ante los golpes el más bajo salpicaba el piso de sangre —supongo que te gusta terminar en los hospitales —tomo el rostro ajeno con una de sus manos y apretó los hinchadas mejillas —voy a jugar contigo hasta que me aburra —le encantaba verlo así, aquello lo ponía aún más duro y ya se encontraba listo para una segunda ronda —bien veamos que hay aquí... —abrió las piernas del más bajo apreciando aquel pequeño y flácido miembro —pero mira que ternura... —se burló del menor observando como el rostro ajeno se enrojecía aún más —pero no es esta parte la que me interesa si no está —llevo uno de sus dedos a punzar la pequeña y rosada entrada del más bajo —veamos cuanto puedes llorar... —le dedico una sádica sonrisa mientras presionaba con su dedo adentrándolo lentamente en el interior ajeno —parece muy apretado... ya quiero estar aquí dentro pero primero debo prepararlo tampoco es que quiera que te desmayes... —bufo apenas mientras tomaba las caderas del menor y las alzaba acercando su lengua aquel pequeño lugar.


Ahogo un grito de miedo al sentir la primera bofetada, luego la segunda su mundo daba vueltas y su rostro ardía, le dolían los golpes y cuando dio la tercera perdió por unos segundos el conocimiento motivo por el cual llevo sus brazos por instinto a cubrir su rostro cuando despertó —L-Lo siento... lo siento... —expuso entre sollozos escondiendo su rostro, sentía que le había pasado por encima un camión, le dolía el cuerpo ante aquel brutal golpe que le dio el mayor contra el piso —p-pero... dijiste que podía irme...que si lo tragaba me podría ir... —se siente humillado y aterrorizado —e-espera...no ahí... esta sucio —chillo cerrando sus piernas con fuerza presionando apenas la cabeza del mayor —n-no...yo... soy un chico…soy hombre... —lloro apenas, está desesperado, pero no pudo evitar que su columna se flexionara un tanto ante la primera lamida a su entrada —b-basta... no quiero esto... —suplico, sintiendo aquella húmeda lengua adentrarse en su interior, comenzando a lamer sus paredes obligándolo a llevar sus manos a cubrir su boca para así ahogar aquellos sonidos impuros que querían dejar su cuerpo —tienes un agujero... lo demás no importa —murmuro el mayor mientras besaba la entrada ajena, haciendo sonidos húmedos —bien...ahora empecemos con los dedos... quiero bien dilatada esta pequeña entrada... al menos si queremos que esto entre —apunto a su miembro rígido y palpitante, llevo dos de sus dedos a la boca del menor, quitando aquellas estorbosas manos, los adentro y presiono el paladar ajeno, humedeciendo los dígitos para así llevarlo con aquella saliva a aquel apretado esfínter —relájate niño...esto será divertido —comenzó a mover los dedos en su interior, de arriba hacia abajo, presionando la próstata del rubio observando como este gemía de placer, como su pequeño miembro se alzaba deseoso —mira... eres un pervertido y te regalare un poco más de placer —se relamió antes de introducir el miembro ajeno a su boca comenzado a succionar al mismo tiempo que separa sus dedos dentro del menor imitando unas tijeras —a-agh~ no... detente...yo..ahh~ no quiero esto...por favor... —a pesar de decir aquello sus caderas se movían ligeramente en busca de la aquella húmeda boca, deseosa de más de aquellos dedos, sintiendo como sus paredes palpitan y presionan los dígitos ajenos, queriendo más, más del mayor —ya...no más... yo…voy a volverme loco...T-Taiju... por favor... —los gemidos poco a poco escapaban de su cuerpo al igual que su dignidad —perfecto... —murmuro dedicándole una pequeña mordida al miembro del rubio —ahora sí... —quito sus dedos y paso a posicionar su palpitante glande en aquella estrecha entrada —ahora mírame... y suplica por mi... —se rio frente al menor comenzando a introducir su miembro lentamente en aquel lugar, quería que el menor sintiera cada centímetro de su pene, que se amoldara a él, que temblara por el —no... precioso no esconderás tu rostro —sujeto las manos del rubio sobre su cabeza con firmeza, presionando aquellas frágiles muñecas —me vas a dejar ver cada maldita expresión —con su mano libre se sujetó a sus caderas y de una profunda estocada adentro por completo su miembro en el menor, viendo como su rostro se desfiguraba por el dolor y aquello lo prendió incluso lo hizo gemir de placer —bien... me encanta...eres tan lindo —se inclinó comenzando con su fuerte vaivén, penetrando con violencia el interior del menor —y eres mío... —le susurro contra el rostro lamiendo aquellas lagrimas que se derramaban —n-no...me duele...agh —negó asustando, removiéndose desesperado quería huir, huir de aquel lugar, sentía como si sus caderas fueran romperse en dos, sentía que lo dividía en cada estocada —por favor... alguien...ayúdeme... —suplico entre lágrimas provocando que aquella bestia que lo estaba poseyendo acelerara el ritmo, más profundo, más violento, más fuerte —eso... es... tu interior me esta succionando...eres una maldita puta... —se burlaba con cada acción, aunque de vez en vez gruñía por el puro placer —mírate... tan pequeño... puedo hacer lo que quiera contigo —lo tomo de la cintura obligándolo a sentarse sobre su miembro, adentrándose aún más en su interior, observando cómo se abultaba ligeramente el vientre del menor —mira...aquí...¿duele? —cuestiono apretando la zona viendo como el rostro del menor se contraía y dejaba escapar un sonoro quejido —N-NO.... detente no toques... duele...duele...mucho... —chillo negando, llevando sus manos por instinto a los hombros del más alto intentado mantenerse lejos de aquel miembro, apretando su rostro contra el cuello del más alto, sintiendo su olor, era agradable, una extraña mezcla en su interior lo confundía, le dolía como la mierda, pero al mismo tiempo el tacto del mayor mitigaba el dolor y lo ayudaba a calmarse —por favor... no más... no puedo más....voy a morir —aquellas frases hicieron que el peliazul se erizara, lo dejo esconder su lindo rostro solo porque se sujetaba de sí mismo — mira... ¿morirás?... veamos si puedo hacer que mueras... —le susurro al oído para luego tomar con firmeza aquellas caderas comenzando a dar fuertes estocadas, empujando en aquel cálido interior —ngh...sigue apretando...tu culo se siente tan bien... —mordió con cierta fuerza uno de aquellos blanquecinos hombros haciendo que sangrara y que el menor llorara un poco más —ya...basta...ahhh...se siente raro...mi estomago arde... —ya estaba más que aturdido, aquel brusco movimiento se siente como si fuera una muñeca, lo mueve a su antojo y juega con su interior como quiere —ya no más...ayuda...ayuda... —abrazaba con fuerza el cuerpo del más alto entre lágrimas sintiendo como su cuerpo tiembla, como su esfínter se contrae succionando aquel miembro en cada estocada —s-solo... un poco más... —le gruño el mayor acelerando su vaivén de caderas, apretando con fuerza aquel delicado y magullado cuerpo, sintiendo como su miembro palpita y su respiración se agita —estoy... a punto…voy... a correrme... —acerco su boca a morder el cuello del menor dejando escapar su semilla, desbordando su interior, marcándolo ya no solo con su esencia si no también su piel con aquella fuerte mordida, temblando apenas ante la electricidad que recorre su cuerpo —no... no lo hagas dentro...Taiju...por favor ahhh —de su boca escapo un gemido ante la repentina mordida curvando su espalda, lo sentía, llenando su interior, desbordándolo, profanando cada parte de su interior, estaba sucio —no...porque... —lloraba escondiéndose en el mayor se sentía asqueroso —yo...yo no quería....lo siento.... —estaba fuera de sí, desconectado de su mente —lo siento...perdón... —lloraba tembloroso al tiempo que Taiju lo quitaba de encima de su cuerpo, quitando su miembro semi flácido, de su interior, lo dejo caer al piso, observando su obra de arte, viendo como su semen escurría por los glúteos del más bajo —…. —guardo silencio un momento con esto lo confirmaba le encanta hacerle daño al menor, era aquello lo que lo excitaba tanto —te daré cinco minutos para que continuemos... —


Luego de aquello el rubio desapareció para sus amigos, para su familia, Taiju se encargó de que nunca más saliera de aquel departamento, lo hizo completamente su juguete, se obsesiono con su cuerpo, no podía estar tranquilo si no destrozaba por completo a Takemichi en cuerpo y mente, si bien no volvió con Yuzuha y Hakai, si siguió en las pandillas, si se fue el futuro al tacho de la basura y Takemichi jamás pudo volver en el tiempo, jamás pudo salvar a nadie ni siquiera así mismo de aquel demonio que abusaba de él día tras día.


1 Juillet 2022 02:28:19 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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