evelyn-serra-castro1535600440 Elly Castro

La protagonista narra como su esposo es encontrado asesinado y ella es encarcelada como si fuese la culpable. Cuento creado para el reto El cuento corto largo de la Copa de los Autores.


Thriller/Mystère Interdit aux moins de 18 ans.

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Sombreros de copas

Los escuché venir por mí, y no pude controlarme.

Empecé a luchar con ellos. Probablemente eso me hacía parecer más culpable pero no me importaba. Mi esposo recién había fallecido. Estaba ahí, cubierto de sangre en el sillón con su periódico como todas las mañanas.

Apenas lo vi no pude dejar de pensar en lo difícil que sería sacar la mancha de sangre de su camisa blanca de Ralph Lauren. Tendría que darle a María, la sirvienta, para que la llevara a la lavandería. No puedo dejar que María la intente limpiar por sí sola, es la peor sirvienta que había tenido en años. Ójala fuese un poquito como Cristina, la criada anterior. Esa mujer era capaz de sacar cualquier mancha de la tela más fina sin dejar ninguna prueba de que hubiese estado ahí. Pero Cristina había conocido a un jardinero que le regalaba flores, mi jardinero. Se fueron con ella embarazada y él cargando flores que estoy segura que arrancó de mi jardín. Me quedé sin criada y sin jardinero hasta que encontré a María, una chica mayor que Cristina pero demasiado despistada. Dejaba los platos sin fregar y siempre llegaba tarde, incluso hoy, el día que asesinaron a mi esposo todavía no aparecía. Cuando esto termine voy a tener que despedirla.

Exterioricé mi odio a María y a su ineptitud golpeando con fuerza a los policías que me agarraban. El forcejeo duró más o menos unos cinco minutos. No sé en que momento me encontré esposada y siendo llevada hasta la comisaría o algún lugar parecido.

Hay una especie de lapso de mi memoria en esas horas. Recuerdo gente hablándome, mi mamá llorando y un señor con sombrero de copa. Recuerdo pensar que el sombrero de copa ya pasó hace mucho tiempo de moda. ¿Por qué el señor seguiría usándolo? ¿Acaso no tiene una mujer que le corrija sus malos gustos?

Catherina había venido a verme a la celda. La primera vez yo estaba dormida. Bueno, realmente me hice la dormida. ¡Qué mal me caía esa mujer! No solo porque era mi suegra y lo hiciera para cumplir los estereotipos de suegras malvadas, simplemente no me gustan las mujeres que combinan pieles de animales con cuadros. Me parece despreciable. La segunda vez no me dio tiempo fingir pues cuando entró me encontraba lavando mi uniforme.

—¿Por qué lo hiciste?

— No lo hice.

-Siempre has sido un poco inestable con tu locura pero atreverte a asesinar a mi hijo de ese modo… — La señora no lloraba ni mostraba odio solo la miraba fijamente.

— No lo hice. Nunca podría asesinarlo de esa forma. Su ropa toda sucia. Nunca, nunca podría haber hecho algo así. Todo estaba tan sucio.

Un sonido se sintió golpeando la puerta. A mi me sobresaltó pero a Catherine pareció aliviarle.

— Es suficiente, Catherine.

Era el señor de sombrero de copa. Tal vez él pensaba que se veía distinguido de esa manera pero no lo hacía. Me dolían los ojos de verlo vestido así. Deseé preguntarle a mi esposo si también opinaba lo mismo por lo que me volteé a verlo recostado en el inodoro de la celda como si fuese su butaca.

6 Mai 2022 04:20:11 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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