fabicoronel2022 Fabi Coronel

Una historia sobre el fuego... Una mente loca y retorcida, apasionada y fanática por una teoría científica. ¿Qué podría salir mal?


Horreur Tout public.

#Jorge-Fabián-Coronel #libros-de-terror #flogisto #terror #ciencia
Histoire courte
1
1.8mille VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

El misterio del fuego

La teoría del flogisto, sustancia hipotética que representa la inflamabilidad, es una teoría científica obsoleta según la cual toda sustancia susceptible de sufrir combustión contiene flogisto, y el proceso de combustión consiste básicamente en la pérdida de dicha sustancia. Fue postulada por primera vez en 1667 por el alquimista/químico alemán Johann Becher para explicar el proceso químico de la combustión.



Loco y desquiciado, con sus cabellos alborotados caminaba dentro de su laboratorio. Cada paso era como si un gigante hiciera estragos dentro y fuera de su cuerpo.

Estaba frenético, enojado y con la mirada perdida en la nada. Parecía un demente en un estado de crisis. Se sentía abatido, aunque por dentro estaba asustado y preocupado.

Caminaba cinco pasos de ida, y cuatro de vuelta.

Cinco pasos de ida y cuatro de vuelta.

Cuatro pasos de ida y cinco de vuelta.

Le enfermaba la idea de que estuviera equivocado. Una persona tan brillante como él jamás podría llegar a equivocarse. La lógica, la magia y la alquimia[1] siempre irían de la mano.

Pero ahora él repetía como si fuera un disco rayado:

ser = flogisto + sal + agua, sal = ser - flogisto – agua

ser = flogisto + sal + agua.

En su mente una especie de voz le decía “ES MÁS QUE CLARA ESA ECUACIÓN. NADA PODRÍA ARDER SIN FLOGISTO. NADA. ABSOLUTAMENTE NADA”.

El fuego se había vuelto su obsesión. Las llamas parecían aparecer en sus manos y sabía que no estaban allí porque no le generaban dolor.

Seguía caminando y miraba sus manos arder en un fuego fantasmal que ahora se tornaba azul y comenzaba a desaparecer.

Miró hacia arriba y una lágrima rodó por sus ojos. Así fue que, como nunca había hecho hasta el momento, recordó a Dios y le pidió que lo ayude a pensar mejor.

Pero en ese momento, al bajar la vista, vio un ser hecho de fuego que se escondía detrás de una silla. Era un demonio que estaba ardiendo escondido, blasfemo y asqueroso. Con la boca abierta mostraba un agujero negro interior combinado con dientes chuecos y afilados. Jamás creyó ver un demonio llorar. Pero efectivamente lo estaba haciendo. De sus ojos tristes caían pequeñas llamas que denotaban lágrimas de tristeza.

_ ¿Por… Por qué… Por qué lo hiciste…? Dijo el demonio con una voz ahogada.

Él estaba atónito. Se había olvidado que estaba enojado. Ahora no sentía nada. Solamente estaba parado allí a casi 1 metro y medio de ese ser infernal ser que parecía morir de angustia.

_ ¿Q… Quién sos… Qu… Qué hice? Preguntó con voz casi aguda.

El demonio lo miró fijo, parecía comenzar a apagarse, pero solamente se estaba poniendose en posición fetal. Se llevaba los brazos a la cabeza y comenzaba a balbucear y gritar.

_ ¿Por… Por qué… Por qué lo hiciste…? Volvió a decir el demonio con una voz ahogada.

El miedo lo consumió por completo y se dijo estar loco. Creyó que todo su esfuerzo se iría si él no estaba. Se enfadó con el ser en llamas y lo señaló con un dedo.

Le dijo entre llantos y gritos que se fuera de su laboratorio y lo dejara pensar en paz porque tenía cosas más importantes que renegar con un ser infernal que estaba perdido en la tierra.

Pero no hubo terminado su última frase que el demonio se acercó exageradamente a su rostro. Tanto así que vio la tristeza en los ojos infernales. Sintió el aliento a azufre que emanaba de su boca abierta y de sus dientes afilados. El grito le perforó los tímpanos y sintió cómo la sangre comenzaba a salir lentamente por ambos oídos.

_ ¿Por… Por qué… Por qué lo hiciste…? Volvió a decir el demonio con una voz ahogada.

Y ahí se vio entre las llamas del infierno viviente que tenía frente a él.

Se vio como si estuviera en un cine hecho de fuego.

Él estaba parado frente a cincuenta personas. Tenía un cajón lleno de pollitos bebé y hablaba.

Decía que un metal era considerado como un ser muerto del mismo modo que un huevo cocido o un pollo quemado hasta quedar asado, al que le ha sido privada de uno de sus principios constituyentes. Explicaba cómo en alquimia si se toma el polluelo y se lo somete a un fuego intenso, el flogisto desaparece, si se intensifica el ardor hasta calcinarlo por completo, todo rastro de flogisto y agua desaparecen quedando sólo la sal. Si se hubieran recogido todas estas volatilizaciones en un recipiente, sería luego posible restituir la vida al polluelo en forma de huevo reuniendo sus 3 principios siguiendo los métodos alquímicos, en un nuevo nacimiento.

Pero el show no terminaba en esa explicación, sino que comenzaba a mostrar cómo el fuego consumía al cajón lleno de aves que comenzaban a piar cada vez más y fuerte debido al dolor que les causaba.

La gente se tapaba la boca y algunos comenzaron a llorar. Le empezaron a gritar “MONSTRUO MONSTRUO POR QUÉ LO HICISTE… ¿CON QUÉ NECESIDAD?”

Así es que exclamaba entre gritos y sollozos:

Si el ser consiste en la suma de esos tres principios (el flogisto se componía de dos, el alma y el espíritu), eliminando uno de ellos deja de ser, pero volviendo a juntarlos voy a poder volver a revivirlos… lo prometo… ¡NO DEJEN DE CREERME!

Pero para la gente solamente era un show aberrante y satánico. Comenzaron a irse entre llantos y sollozos que ahora se veían en ese “cine infernal” que le provocaban los ojos del monstruo al lado de su rostro.

_ ¿Por… Por qué… ¿Por qué lo hiciste…? Volvió a decir el demonio con una voz ahogada.

Y ahora observó su mano. Veía llamaradas de fuego intenso que comenzaban a nublarle la vista. Empezaba a sentir que se quedaba ciego de la intensidad luminosa. Creyó por un momento que sus experimentos fueron en vano y sintió dolor. Dolor en su interior y exterior.

Esta vez no era mentira. Su cuerpo empezaba a entrar en combustión. En su afán de taparse los ojos había volcado un mechero de alcohol que ahora consumía todo su laboratorio incluyéndolo a él.

Y ahí fue que demonio le mostró una imagen macabra que se le había ocurrido como una posible hipótesis. Había pensado quemar a otros seres vivos para luego buscar la forma de devolverles el flogisto y revivirlos.

(ser = flogisto + sal + agua, sal = ser - flogisto – agua

ser = flogisto + sal + agua)

Pero cuando quiso pedir perdón su cuerpo se desvaneció. Su mayor pasión ahora era su peor traición. Por lo que había vivido era por lo que ahora lo llevaba a la muerte. Y ahora para calmarse se decía: DENME SAL Y AGUA Y VOLVERÉ A SER YO, PORQUE SOLAMENTE ES EL FLOGISTO LO QUE ARDE EN MI INTERIOR. Solamente es eso… ¿O no?

[1] Doctrina y estudio experimental de los fenómenos químicos que se desarrolló desde la Antigüedad y a lo largo de la época medieval y que pretendía descubrir los elementos constitutivos del universo, la transmutación de los metales, el elixir de la vida, etc.


Seguime para más contenido en https://jorgefabiancoronel.wordpress.com


Escuchalo en https://open.spotify.com/episode/3xakuuo0EOKKDHAyDhz9Bl?si=c0df274de6d843fd

2 Mai 2022 23:09:14 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
0
La fin

A propos de l’auteur

Fabi Coronel Jorge Fabián Coronel. 36 años de edad. Escribo sobre terror y misterio.Mi alma está perturbada. Mi mente no creo que esté bien. Creo en fantasmas y a veces hablo con ellos en mi soledad.

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~