gnmultidimensiones Gastón Medina

Esnami, es una joven de cabello fucsia del planeta X-ion, cuya raza fue extinguida poco antes de que lograra huir con su familia. Bajo un mundo similar a la Tierra, llamado Herstein, donde sus líder, porta un objeto poderoso llamado "Esencia Psiquis". Ella se embarca en una aventura junto a un Cazador monstruo, llamado Kolt, en busca de otro objeto de gran poder que se encuentra casualmente, en su antiguo mundo, en ese momento dominado, por una raza extraterrestre llamada Oxitron. Nota: Leer luego del capítulo 4 de NEW POWER CAR.


Science fiction Déconseillé aux moins de 13 ans.

#guerrera #dimensiones #mundos-paralelos #extraterrestres #armas #naves-espaciales #power-car #gnmultidimensiones #ciencia-ficcion
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Esnami - La Esencia Psiquis (Parte 1)

Bajo una gran tempestad, camina un anciano de cara marcada por arrugas y cicatrices, su saco negro por poco toca el suelo empapado. Sus botas se oyen dar pasos fuertes en la oscuridad de un callejón.
Sale a mitad de un puerto, portando un maletín negro. Mira al frente a tres seres altos y encapuchados, que lo esperan bajo la lluvia, al lado de un extraño vehículo negro y largo.

Dos encapuchados más salen del mismo callejón y lo interceptan. El viejo sin sorprenderse levanta las manos con el maletín inclusive y estos lo registran con unos guantes especiales de detección de metales.

Uno de los tres, le hace señas para que se acerque, mientras que otro va al baúl del auto a buscar una plataforma de metal. Lo llevan al encuentro y busca en esta un botón central que, al pulsarlo genera un resplandor blanco. Lo voltea con la luz hacia abajo y al soltarlo, este flota en la altura en la que este.

El viejo apoya el maletín y dice en un idioma similar al alemán.

―Usted pagó ¿verdad?

―Sí ―dice una voz femenina, entre ellos tres―. Más vale que hayas traído lo acordado, pagué veinte mil “Unelds”, por celda.

Abre el maletín y entonces la encapuchada se emociona al ver quince celdas de luz con forma de cargador.

―Es aquí donde debo preguntar ―dice el viejo― ¿Qué arma usas?

―Una “Lug―100”.

―Una pistola… entonces es verdad ―mira de cerca― eres parte de aquel experimento del “Gran Imperio Herstein” para crear a los cien mejores asesinos del planeta Herstein.

―Era parte ―dice con pesar― todos se volvieron locos y empezaron a matarse entre sí.

―Eres la leyenda viviente ―asiente con la cabeza―. La número uno, prófuga en todo el mundo... Esnami.

El rostro de la mujer de piel pálida, ojos turquesa y cabello fucsia, se muestra ante él, muy seria.

―Creo que exageras... No soy ninguna leyenda, más bien, una mujer con suerte.

Un dron negro de gran tamaño vuela sobre el edificio y los detecta a todos. Se activa una sirena de alarma que se oye en gran parte de la ciudad.

―¡Alerta! ¡Alerta! ¡Violación de Ley 15315! ¡Violación del toque de queda absoluto!

Esnami toma el maletín e intenta huir en el auto con su gente, de reojo ve que el dron prepara un misil y lo dispara.

―¡Salgan de ahí! ―grita con desesperación.

El proyectil impacta y hace estallar el auto frente a ella, la onda expansiva la manda a volar y rodar en el asfalto. Al ponerse de pie, comienza a correr. Sus botas salpican el agua de aquel diluvio y el dron las detecta.

Esnami entra en una zona del puerto repleto de contenedores cúbicos, donde puede cubrirse un momento. Respira agitada, detrás de uno de estos, abre el maletín y toma uno de los cartuchos. Saca de su cinturón morado, el arma muy parecida a una Luger, una pistola calibre cuarenta y cinco con un cañón modificado con cuatro cobertores blancos, la culata presenta un espacio vacío, donde coloca el brillante cargador.

Al asegurarlo no sólo la culata brilla, si no que desde el cañón los cuatro cobertores se abren y flotan a su alrededor. Esnami sonríe y toca el suelo para impulsarse con un salto, uno totalmente fuera de la gravedad del planeta.

Llega a la altura del dron y con el arma encendida dice.

―¡Muerte al Höchste!

El rayo pulveriza el dron y hasta atraviesa uno de los contenedores detrás de este.

―Voy a aprovechar mi energía ―dice―. Para impulsarme con gravedad al diez por ciento, lo más lejos posible. Cae lentamente y salta de nuevo para salir rápido de la mira de los militares de uniforme rojo.

Desactiva su poder para continuar corriendo por los oscuros callejones y calles de la apagada y bulliciosa ciudad.

Los helicópteros vuelan bajo, muy cerca de los techos de unas casas precarias, buscando algún rastro de ella. Incluso varios policías militares, bajan en grupo para adentrarse en los callejones.

Esnami se topa con dos de estos, que intentan atacarla con picanas pero ella toma a uno y entre puñetazos y patadas, lo reduce para usarlo de escudo contra su compañero. Le arroja el cuerpo encima y salta hacia el para darle un puntapié en el rostro.

Al caer, ambos policías yacen derrotados, concentrada avanza en su camino al escondite. Aparece un patrullero en medio de la calle, el auto negro con sirenas rojas despliega dos pantallas metálicas para inmovilizarla con descargas eléctricas.

Ella cae arrodillada y siente la corriente fluyendo por su cuerpo en plena lluvia. Los dos encapuchados aparecen por un lado y por el otro para matar a ambos policías a sangre fría, solo utilizando tácticas de combate cuerpo a cuerpo. Rompen las pantallas y ayudan a Esnami a continuar.

Con un patrón de golpes a una puerta, le abren sin dudar. Se ocultan en un viejo edificio que pasa desapercibido para los policías que continúan merodeando la zona.

En medio de ese salón oscuro, bajan a un subsuelo secreto, donde finalmente encienden las luces. El amplio subsuelo del edificio está repleto de pequeños cuartos y hasta una oficina, donde ella finalmente se quita la capa, al igual que sus acompañantes.

La mujer, viste un sobretodo de cuero color morado, pantalón también de cuero negro y una camisa holgada color turquesa claro, se coloca sus pendientes y finalmente se sienta en un cómodo sofá frente a su escritorio, largando un suspiro de alivio.

―Gracias por lo que hicieron chicos, pero no quiero que se vuelvan a arriesgar así, pudieron atraparlos y saben cuál es la pena por violar el toque de queda.

―Sí, señora ―dicen ambos ayudantes, uno de cabeza rapada y otro directamente calvo.

―De todos modos no pienso quedarme de brazos cruzados frente a estos tiranos... Los he soportado todos estos años, desde que nos llevaron al “Centro de Reclusión 101” a mí y a mi familia.

El calvo se sienta frente a ella y le dice con seriedad.

―Señora, se ha arriesgado mucho por estas celdas, ¿Por qué pidió tantas?

―Es cierto ―dice el joven de cabeza rapada― una de estas rinde trescientos mil disparos con su arma especial.

―Roger, Bajeet, lo que planeo es un golpe y bien fuerte y preciso... Al König de nuestra nación (refiriéndose al rey). He escuchado que tiene hospedado a alguien, que tiene en su poder, un objeto muy valioso.

―He oído esa leyenda ―dice Roger, el de cabeza rapada― hablas de la Esencia Psiquis, objeto que vino desde un mundo de salvajes a manos de un tal Sahir.

―Y luego ―dice Bajeet― el primer dictador o sea el primer Höchste, Hint, se lo quitó.

Esnami los ve, convencida y responde.

―Chicos, todo es cierto. Ese objeto es real...

―¿Cómo sabe eso, líder?

―Les he contado, cuando mi familia me trajo a este mundo a los diez jahrers (diez años), pero a los "diez jahrers xioninos" en términos hersteins, sesenta y cinco jahrers y medio.

―Sí, en ese momento se vivía una gran guerra aquí ―dice Roger.

―Así es, nos atraparon y nos condenaron a una vida de esclavitud en los campos, mis padres murieron y yo... ―su mirada se torna pesada― fui participe de esa masacre... "los cien mejores asesinos del mundo"... Qué estupidez. Fue entonces cuando vi ese objeto brillante colgando del cuello de ese maldito Höchste del G.I.H. No le preste atención, hasta que lo vi por aquí en la “Zona A3”, hace días en manos de “Blesser”.

―¿El Höchste actual? ―dicen ambos sorprendidos.

―Un ser poderoso en mi mundo natal me contó de aquel objeto, el cual brinda inteligencia... Ese maldito, seguro la uso para dominar el resto de las potencias del mundo, en el gran imperio que conocemos, el cuarto y definitivo.

―¿Y así piensas atacarlo, Esnami? ―dice Bajeet― ¿no crees que él podría asesinarte? Llevas prófuga desde los comienzos de la tercer “Gran Guerra” hace más de treinta jahrers. Si te atrapan estarás muerta.

―Voy a atacarlo mañana, tomaré ese objeto y volveré a mi mundo natal, X-ion. Le pondré un tiro en la cabeza antes de irme y terminaré con este imperio... Los Königs de cada zona verán a su superior caído.

Limpia el cañón de su arma y la guarda en su estuche, frente a sus compañeros.

Una nave espacial con forma casi triangular, vuela a gran velocidad, buscando un objetivo entre los planetas.

Un ser de raza desconocida, muestra un rostro humanoide con colmillos que salen de sus labios, como si se tratara de un felino. Si cabello anaranjado y muy crecido hasta por los hombros, por poco afectan su visión, lleva un saco marrón con detalles en amarillo, al detalle en su cuerpo musculoso.

Cazador número 25, repórtese e informe.

Cazador 25, Kolt, rumbo al planeta Herstein, sin problemas.

―¿Qué objeto has localizado, Kolt?

El extraterrestre sonríe y responde.

―La Esencia Psiquis... Por fin la localizamos.

Esa mañana nublada en la ciudad capital de la Zona A3, la gente no hace más que hacer las compras y trabajar, utilizando brazaletes de acero inoxidable con la marca de una “H”. Las reuniones entre amigos para tomar algo o comer, se convierten en focos de vigilancia para los policías militares, que portan anteojos que detectan y procesan toda información personal de estos brazaletes.

***

Esnami, planea el golpe al ayuntamiento central de la capital, junto a sus hombres y mujeres.

―...Descuiden ―dice Esnami―. El techo se nos tiene que caer encima para que esto no funcione.

―¡Si! ―gritan con entusiasmo.

―En marcha.

Sus guerreros se preparan con fusiles, pistolas y cuchillos, para partir con ella.
Una vez en la calle se dispersan para no generar sospechas, la joven de cabello fucsia se pasea por la calle llamando la atención de mucha gente, la cual va vestida con trajes, vestidos y un corte de pelo reglamentario.

Uno de los policías camina por la vereda junto a su compañero y en una esquina ven la presencia de la joven, que al instante detectan como “indocumentada”, ella sonríe y levanta las manos pálidas.

―Es... ¡Es la prófuga! ―dice el joven de uniforme verde oscuro.

―¡Arrestala! ―responde su compañero.

En el ayuntamiento, un enorme edificio de ventanales grandes que cubre toda una manzana, se eleva ochenta pisos y es el más alto en la ciudad.
El König, un hombre obeso y calvo, uniformado con un uniforme militar azul y con cintas rojas cruzadas de forma transversal se prepara en la terraza para recibir el helicóptero del comandante, el Höchste, ser supremo del mundo, Blesser.

Este hombre, es el primero en bajar del mismo, mostrándose como un señor de más de sesenta años, cabello caño y bien corto con bigote. Vestido con un uniforme militar rojo oscuro, camisa blanca y corbata del mismo color que el traje, estrecha la mano de su subordinado.

―Buenos días, mi Höchste ―dice el líder de la nación.

―Buenos días, König Pears.

―¿Que lo trae a la Zona A3?

―Hoy será un día importante, para mi vida y para el resto del mundo.

Pears no deja de sentirse extrañado con la declaración de Blesser, sin embargo ambos pasan a conversar al interior del edificio.

La nave color plateada ingresa en el planeta a una velocidad que rompe con la barrera del sonido y más allá.

Kolt, entre el grueso cabello que cubre su rostro, sus ojos aparentemente humanos, se vuelven más grandes, incluyendo el Iris y la pupila.

―¡Por la emoción casi pierdo mi forma! ―sonríe, mostrando dientes afilados y más grandes de lo normal.

Cada hombre y mujer de la resistencia de Esnami, toma su posición en cada ventana y extremo de los edificios que están rodeando el ayuntamiento.

Uno de los soldados de A3, ingresa a la sala haciendo un saludo con la mano extendida apoyada en su pecho, ambos diligentes de su nación, dejan de hablar.

―Habla ―dice Pears.

―Alguien fue capturado König, pide hablar con el Höchste...

Blesser sonríe de reojo y dice.

―Sí, sabía que vendría... Hazla pasar.

―¡Mi Höchste! ―dice Pears, sorprendido.

―Descuida, tengo un plan, colega... Recuerda lo que dijo “Franz”, antes de su ejecución... "No me temblará la mano a la hora de sentenciar el destino..."

―Tiene usted razón, mi Höchste, lo seguiré.

―Necesito hombres eficaces. ―dice Blesser.

―Todos los que hagan falta ―truena los dedos y los soldados, hacen saludo al mismo tiempo.

―Perfecto ―sonríe el dictador.

En una base militar en las afueras de la capital, notan por radar, la desbordante velocidad de aquella nave y se comunican con los altos mandos por video llamadas.

―¡Señor! ¡Una nave ingresó a la atmósfera! No es de este mundo.

―Es imposible ―dice el comandante―. Envía las coordenadas y todas las pruebas visibles al ayuntamiento.

Esnami ingresa al salón del último piso, un lugar excesivamente amplio, donde enormes ventanales dejan pasar la luz anaranjada de fuera.

Tanto Pears como Blesser, se asombran al ver a la mujer, esposada y sin armas, con un gesto de suma confianza en sí misma.

―Esnami... Mi último experimento, al fin has regresado ―dice Blesser, con una sonrisa maquiavélica.

―¿Por qué siento que planeaste todo esto?, viejo.

―Porque así fue, niña... He planificado este encuentro e incluso todas las salidas posibles a lo que está por venir.

―Para hacer algo como esto, tiene que ser muy inteligente... ¿Verdad? ―su mirada demuestra que sabe mucho de él―. Con inteligencia puedes ganar batallas, tomar territorios... Dominar el mundo a tu antojo y por qué no, el universo.

Blesser cambia su expresión un momento, se siente un poco presionado, pero no deja que le afecte. Observa a su colega y apoya la mano en su hombro.

―Puede retirarse, Pears.

―Sí, mi Höchste... ―hace una reverencia y deja la sala.

Blesser camina alrededor de la mesa y se muestra con mucha calma ante Esnami.

―Ya que serás eliminada y los soldados tienen pacto de silencio, seré breve... Sabes que llevo mi amuleto conmigo ¿verdad?

―Si... ―se juega el cuello― La Esencia Psiquis.

El dictador, desajusta su corbata y de un colgante saca el objeto en forma de pequeña moneda, salvo que tiene varias esferas que rodean una perla brillante de color lila.

―Esto me ayudo a tomar el liderazgo, el Höchste de entonces me lo dio cuando ganamos la guerra en el jahrer 983... Poco después de adoptarte ¿recuerdas?

―El peor jahrer de mi vida, sabiendo que en alguna parte del universo, mi mundo caía.

―Sí, me lo has contado miles de veces... Te crie desde los diez hasta tus dieciocho actuales.

―Si torturarme te parece "criar", entonces lo has hecho bien, maldito viejo.

―Cuando estalló la crisis del bando occidental, comenzó la tercera y última guerra pasé al mando y tome el resto del mundo, si, con inteligencia... Necesitaba un buen grupo de asesinos para convertirlos en la élite del Gran Imperio Herstein... Pero tenías que huir.

―Mataron a mi familia, solo por ser diferentes... Vine por ese objeto que traes ―señala con odio―. Me iré a X-ion de inmediato.

―Ya me anticipe a tu plan, querida.

Truena los dedos y más de treinta soldados, salen de atrás de las cortinas con sus fusiles preparados para matarla.

―Has olvidado un detalle, Blesser ―mira con seguridad.

―¿Tus amigos? ―sonríe― sabía que no venias sola.

Maldita sea ―piensa.
Blesser les avisa por radio a los soldados que se encuentran en el perímetro de la terraza.

―Disparen.

La resistencia de Esnami, ven el reflejo del lente en las miras y Roger grita por radio.

―¡Cúbranse!
La lluvia de disparos de luz comienza, el vidrio de las ventanas estallan y Esnami teme lo peor.

―¡Blesser! ―le grita con desespero.
El dictador la apunta y con gesto de satisfacción dice.

―Yo gano... siempre gano.

Un rayo de luz amarilla cruza el cielo y hace estallar el techo del edificio, Blesser y Esnami caen al suelo de aquel piso mientras todo a su alrededor es destruido con soldados inclusive.

―¡¿Qué es esto?! ―dice Blesser―. Estoy... ¿sorprendido? ―piensa.
Se pone de pie y ve justo en el borde del edificio, la nave de seis metros cuadrados desde la que sale Kolt, algo sonriente pero manteniendo la serenidad. ―Así que usted es el portador de la Esencia Psiquis –dice en el idioma que ambos entienden.

―¡¿Quién es usted?! ―dice Blesser, enojado.

―Mi nombre es Kolt y vengo del planeta Leniat, Legión Terrestre y soy...

―Un “Cazador Fylakto” ―dice Esnami, mientras hace un esfuerzo por ponerse de pie― son seres que buscan estos objetos antiguos y tu Blesser… ―lo señala―. Eres un obstáculo para él.

―La dama tiene razón ―dice Kolt― deme el objeto, o lo destruiré con mis dientes.

―¿Piensas que no me resistiré sin pelear? ―dice el dictador.
Muchos de sus soldados llegan a la destruida sala, por varios accesos que sobrevivieron a la explosión, Esnami fastidiada con el plan que se le vino abajo, no puede encontrar muchas salidas a lo que está sucediendo.

Soy un objetivo, tanto para Blesser como para ese cazador del universo... ―piensa―. Pero tengo más salidas si me uno a...

¡Kolt! ―grita Esnami.

El ser musculoso se detiene a escucharla con cierta educación, a pesar de su intimidante apariencia.

―También vine para matar a este viejo... Te ayudare a conseguir tu objeto, a cambio llévame contigo en tu siguiente misión.

Kolt sonríe y responde.

―Tienes valor, trato hecho.

―¡Bien dicho! Unamos fuerzas ―dice Esnami entre dientes.

Blesser por primera vez confundido, toca su collar y este resplandece en lila.

―No dejaré que se lo lleven… ¡Soldados! ¡Mátenlos!

La mujer xionina, se encoge para tomar impulso y salta ahora con menos gravedad, para apoyarse momentáneamente en los pocos muros que tiene. Llega al cielo, apunta su arma al piso, donde están los soldados y presiona el gatillo.

El arma activa el cargador luminoso, el exterior del cañón se abre en cuatro puntas y amplifica los disparos.

Esnami tira contra los soldados, mientras cae lentamente con su cuerpo más liviano. Kolt corre hacia Blesser con potencia, su enorme masa hace temblar el suelo y el dictador se congela del miedo. Varios soldados llegan a cubrirlo pero Kolt los noquea de un solo golpe, tanto al pecho como al rostro, haciendo que sus huesos se rompen al completo.

Esnami cae detrás de Kolt y continúa tirando con su arma especial, una vez que cae el último, el ser extraterrestre levanta a Blesser con uno de sus musculosos brazos y le sonríe mostrando sus colmillos de animal.

―Está bien ―dice el dictador, sonriendo― sé cuándo una batalla está perdida.

Se quita la cadena del cuello y lentamente le da aquella perla brillante.

―Gracias ―responde― pero eso no quita el hecho de que quisieras matarme.

Lo manda a volar con sus fuerzas abismales contra un muro aún de pie, choca con violencia y cae sufriendo mucho. La chica armada se acerca lentamente y se agacha a su lado para apuntarle el arma a la cabeza, entre lágrimas. El dictador sonríe moribundo por ese último golpe, la mira a los ojos y le dice.

―Adelante, hazlo.
La mujer con odio en sus ojos, tiene el dedo apoyado en el gatillo, el arma se carga lentamente con el contenido de la celda que tiene por cargador.

―De todos modos morirás, Blesser.

―Nunca pude crear algún plan contra un ataque extraterrestre, nunca se me paso por la cabeza... De algo estoy seguro, no te conviene aliarte con él.

Kolt con el objeto en mano grita.

―¡Tu! Mujer de cabello extraño... Lo hiciste, puedes venir. Un trato es un trato...

―Ahora voy, músculos ―dice Esnami.

Quita el arma de la cabeza de quien fue su secuestrador y la guarda en su estuche. Abre comunicación con Roger y le dice.

―Entren al edificio y terminen el trabajo, quedas a cargo de la resistencia.

―Pero... Líder, ¿a dónde va?

―Vuelvo a casa ―dice en voz baja.

Kolt estando dentro de la nave, activa todo el sistema en su tablero. Esnami entra por uno de los costados y se sienta detrás.―Gracias por llevarme de cacería ―sonríe― mi nombre es Esnami, músculos.
―Soy Kolt, de Leniat ―dice sin más.

Roger y Bajeet están por entrar al edificio, armados hasta los dientes, cuando ven al cielo la nave de aquel ser, desaparecer en el cielo rojizo y nuboso.

Esnami, ve por la ventanilla de la nave, como el mundo en el que vivió un poco más de cincuenta y dos años, desaparece en menos de diez segundos, al alejarse a velocidades extraordinarias.

Kolt deja el piloto automático y gira el asiento, al mismo tiempo que emerge frente a él una mesa enorme y blanca, apoya la moneda con la perla en el medio y dice.

―Es increíble, el poder de la inteligencia...
Esnami se acerca y dice.

―Luche contra ese dictador toda la vida, siempre tuvo ese objeto en su poder para ganar la guerra definitiva y así dominar el mundo.

―Curioso ―dice extrañado.

―¿Qué cosa?

―En ese mundo eras la única con una apariencia muy diferente ―la mira a los ojos― como si no fueses parte de él.

―No lo soy ―dice sin miedo― mis padres me llevaron ahí buscando refugio y luego los asesinaron.

―Entiendo, ese fue el hombre que los mató.

―Así es... ―desvía la mirada sintiendo dolor en su pecho.

―Entiendo ―repite con pesar.

―¿A dónde vamos? Músculos.

―Conozco un planeta en la dimensión Beta... Dicen que ahí hay otro de estos Fylaktos...

―¿Cómo se llama?

―No lo sé, pero es un objeto nato de esa dimensión y se ubica en el planeta ―analiza bien la ruta en el mapa holográfico en su brazo izquierdo―. “Oxitron”.

La mujer retrocede más pálida que de costumbre, el nombre de aquella raza resuena en su cabeza y titubea.

―¿Qué sucede, Esnami? ―se levanta Kolt del asiento.

―Esa especie... Aniquiló a la mía...

Corre a una especie de enorme baño, el cual se encuentra en la zona del fondo de la nave y se encierra.

Kolt ante esa reacción, toma aún más confianza en ella y le dice.

―Entiendo que te sientas así, pero no te preocupes... ―carga el arma en su guante izquierdo―. Yo los destruiré, considéralo una venganza.

26 Novembre 2022 11:31:52 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Alvaro Gómez Alvaro Gómez
Felicitaciones, caudal inagotable de creatividad y talento, gracias por compartirlo para que muchos puedan disfrutarlo.
November 29, 2022, 01:01

  • Gastón Medina Gastón Medina
    Gracias tiototom! Espero que te haya gustado y bueno a seguir publicando :D November 29, 2022, 01:32
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