1566617928 Francisco Rivera

Todo lector es siempre motivo del acto creador, y a sus personas dedico estas líneas...


Inspirant Déconseillé aux moins de 13 ans.

#-Lectores
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Usted, Caro Lector...

1. Usted Caro Lector, Lectora.

Pese a leer siempre, ya decida la hora convenida de emprender su propio acto de escribir y volverlo libro de lectura, para otros que se inician, como Usted, asumido en Caro Lector merecido.; pero también, Interesada y Cara Lectora atenta.


2. Haga malicia necesaria, en tanto sea lectura diaria y luego, convierta su manía propia en dúctil escritura de vida, respiración y creaciones propias; bien aparejadas a tal malicia derivada de tan propia lectura mejor emprendida, pues nunca es tarde para ingresar en las líneas creadas por una gama diversa de escritores -unos, con gloria y fama bien precedida; otros, intentando aproximarse a quienes han sido reconocidos al paso del tiempo.


3. Torne indispensable leer y en pensamiento constante mantenga rabiosa escritura, iniciada al amanecer, pues nunca es demasiado horario si continúa pasando las horas de todo anochecer redactando; que, cómo se comprende, las musas inspiran en lo dilatado de cielos estrellados o con barruntos de nubes y tormentas, descargas eléctricas o ante la tersura silente de cada noche en vela, mientras se expande la historia que espera su momento para ser contada o transmitida en sus aspectos de entrecruces de acción, personajes o motivos de escritura que ocupa tal acto de creación personal y en solitario.


4. No equivoque su lectura pasando del goce de escribir, saltando del intenso amar a su fulgurante dama de besos, abrazos y estertores arrebatados, sin antes haber atrapado toda creatividad henchida en honda comprensión de líneas, sentidos y significados mil, que ya se enquisten en su mente creadora, para devolver escritura cautivadora a potenciales lectores, allegados a su excelencia de posible esfuerzo literario, reconocido, leído y todavía, mejor comprendido.


5. Si escribe libro, convenga en no exponer soluciones entrampadas o aún, sin éstas, no fatigue a todo lector honrado, porque otorga lucidez privada a cada línea a él dedicada; haga gala de ingenio para resarcir, en lo probable, lo que todo interesado en creaciones propias entrega a sus motivados visitantes, dispensar historias a todos dedicados.


6. Si quebranta reglas de escritura procure dejar fina malla de comprensión de tales motivos ante toda lectura consumada, que por experiencia propia devuelve sentido de lo escrito ante su ser lectora asumida; y así, recrear mejor lo escrito y aún descrito, como todo lo narrado o mejor adaptado.


7. También uno, al escribir, forma estructuras progresivamente liberadas, siendo vivencia de redactar fuera de propia y aún ajena comprensión de autor, que sabe que en cada línea y sus palabras se asume riesgo potencial y hacer lucidez plena, ante cada lector que nos conjunta, ya en esta o en otra plataforma lectora; así, en cada hora dedicada o todo un día de escritura, haga lugar propio en ese hacer del asunto de escribir y departir lo escrito con quiénes frecuentan lo recién creado: fuerza compacta de lo publicado.


8. Si se logra conjuntar acción de cuerpo y función cerebral, aprenda a dejar contenido propio desde el cuál no sólo escriba, sino dialogue, sueñe en cada línea y haga del acto amoroso el mejor resultado de ese lecho, donde se forjan historias y pensamientos que ni las mejores universidades han de proveer en esa resolución escrita; y, como autor pleno de goce en tal acto creativo, haga también un lugar a cada mejor amar y dirija su resultado con tal o cual argumento creado, sólo ideado en usted, que goza de lo escrito y agradezca, asuma, ser a su vez también lector, por tan feliz complacencia suya, mejor servida y fielmente compartida.


9. Trate y retrate a su inconsciente y a cuántas nociones de sí mismo posea, para ventilar una a una; luego, si procede, acostumbre a reconocer su peso y posible exceso de creerse lo mejor del mundo, aunque tenga usted un nombre harto señalado, pronunciado o mentado.


10. En ese punto del sí mismo, haga necesaria luz en su inconsciente apartado, y sustituya actos de inconciencia escritora por mejor respuesta de autor consciente, que prepara otro momento de escribir, no sólo de leer, aún aquello que conduzca a nuevo inicio de escritura, como cuando emprendió un hacer de la lectura, en Usted, Caro Lector, quien hasta aquí ha leído mis palabras y ejemplo de escritura compartida...

Si hace luz y creciente comprensión a Todo Caro Lector Asumido, continuará en algo más de lo hasta aquí escrito; no desesperar en tal sentido.

En tanto esa feliz ocurrencia se presente, dejo aquí, por ahora, un serial de motivos respecto de escribir y leer pequeñas historias, incluidas en esta inspiración labor redactora.

Esperando que la Musa se presente hasta la memoria y el motivo prenda nueva escritura a Todo Caro Lector agradezco haberse tomado la molestia de leer lo descrito, y ahora paso a contar breves narraciones para feliz complemento de esta siguiente publicación que aquí se entrega.


2. Testing

Ha presenciado la sobrevivencia de poetas.

Le resultan incontables creadores revolucionarios de la palabra, como a su vez, de otras poéticas locas, versado ras del mundo que nunca se someten a lo dictado contra su propia naturaleza de ser lo humano; inextricable ser; siempre son y aún serán lo que todas y cada una en propia naturaleza conjunta, otorgando gracia mayor al planeta, ahora atravesado por un arranque de cuarta potencia de pandemónium, que ya cunde en tal oleada, recordando que pese a esto, han de sobrevivir a sus pretendidas muertes anunciadas.


3. Decisiones al vacío

Hago silencio propio mientras escribo un libro breve como el tiempo.

Sin ampliaciones posteriores, desarrollo tema de preocupación lectora y llamo entre líneas a las cosas que marchan dentro de una realidad impuesta.

Espero que lectores avezados piensen bien lo que aquí se lea.

Si logro hacer mejor entendimiento de orientar humanos esfuerzos, tal silencio cómplice comulgue con esta escritura de exposición de rupturas de todas las reglas impuestas en la vida, ante tan empecinado vivir a cuenta gotas o ante "gotario" diario.

De la cancelación de experiencias de liberar todas las ataduras que restan lucidez a propios y a extraños, como a las nuevas generaciones y a las que ya no lo son, todas alientan penosas edades degenerativas en cronicidades irremplazables.

Pero también a ti lector de posibilidades, al arriesgar y asumir responsabilidades humanas cuando ya no parece haber más y mejores probabilidades de vivir con plenas libertades.


4. Brevedades

Lo escrito a tales lectores sea ocasión para fondear sentimientos naturales espontáneos y para reconsiderar toda destrucción ajena a intereses propios que destruyen el sentimiento amoroso y sexual izan cualquier manifestación de esta demostración humana de quererse en todo lo alto.
Y, no sólo en cuerpo, sino en alma, corazón y sobre todo en comunión de sentimientos.

Es decir, quizá sea necesario reconsiderar el instante invasivo al actuar con descargo de pulsiones que sólo satisfagan a uno, no a otra o viceversa; pues son sujetos en igualdad de sensaciones y aún mejor, consientan que todo aquello que sea el mejor sexo y amor; deseo y pasión indómita, requieran entregarse en plenitud y sin ficciones.


5. Introducción

Decido escribir un libro debido a la interrogante del día, pues me apura a introducirle, Caro Lector, en favor de un personaje ficticio que, pienso concebir, desde la manera en que es o pudiera ser, por ejemplo:

¿Para qué presentarlo o para que presentarnos: Usted, él y yo...?

Y, aún quizá:

¿Será mejor proponer ser lo que no somos que lo que se es...?


6. Con Malicia

Malicia en el País de las Maravillas, deja saber a todos sus admiradores que ella va a recibir un premio especial contradictorio: "A la mejor actriz del presente año...".

Desgraciadamente, debe cambiar de roles y abandonar su propia y afamada maldad, pero: ¿Estará preparada para ello?

¿El potencial público la recibirá en ese nuevo rol?

¿Algún amable lector o discreta lectora que antes haya sido -cada cual- mala persona y que, de un momento a oro, se convierte en lo opuesto, podrá auxiliarnos en este sentido?


7. Tarea

Ante la excesiva carga de trabajo escolar, trato de "estirar" el tiempo lo mejor que puedo; creo haberme excedido esta vez: roto el calendario, el descanso de este o aquel otro "puente" de asueto, aún me tiene corriendo por su pista interminable.

Y, así ha sido hasta ahora, pues ante velocidad constante, he pasado de educación secundaria a la de universidad, sin lograr recordar de cuándo el tiempo, por ejemplo, no me alcanzaba para hacer las viejas tareas que mal empiezo a recordar, si es que alguna vez fueron ciertas... hechas y presentadas a tiempo...


8. Libros

Cuando escribo libros sin cuenta, los temas que abordo se multiplican y amplían la brevedad inicial que en cada obra escrita supongo, debió ceñirse a diez o veinte páginas por capítulo.

Demasiadas palabras se atan a unos cuántos párrafos y, tras no rebasar cien de estos, y, además, seguidos, me angustia ese ruido de Babel en que se ha convertido lo recién escrito.

¿En verdad quise escribir cien párrafos de igual número de obras o de ese total de párrafos ingobernables?

¿Les ha ocurrido a ustedes, queridos lectoras y amables lectoras, que también se atreven con la pluma, el lápiz, el papel o en la transcripción electrónica?


9- Trascendencias

En el ego que me cargo estos días, hay sonidos lastimeros que paso por quimeras, sin que sea yo un prestidigitador cualquiera; pues como yo, hasta ahorita, nadie:

¿Estamos...?

¿Acaso ustedes, atentos lectores... no?


10. Escribanías

Y bien, me propongo titular lo escrito ante tu vista primera, como un esfuerzo de escritor que sólo redacta problemas existenciales.

Ante eso, deberás resolverlo sin el aporte de mis resoluciones propias.

¿Crees que podamos demostrarnos de lo que ambos somos capaces de hacer, al respecto?


11. Quebrantos

En este departamento abjuramos de las reglas y de toda gramática, a la que consideramos susceptible de sufrir quebrantos propios.

En consecuencia, quienes padezcan de accidentes gramaticales, hagan favor de pasar al parvulario ortográfico, sintáctico o morfológico: o bien, si lo prefieren, empalmen su léxico y calcen orejeras burras; eso sí, en estricto acomodo de ángulo a cuarenta y cinco grados de la pared que se les indique.


12. Chica

Mi novia es una chica de estructuras de experiencia progresivamente liberadas.

Ante esto, deja tirados por el camino de la vida sus prendas interiores junto a su propio peso existencial.

No me disuade de ser ella, siempre, ser más transparente que el aire que antes respirábamos en comunión casi perfecta.


13. Mago

Cuando el mago elimina nuestro inconsciente como espectadores de su acto, extrae de la chistera de un sombrero de fantasía, su consiguiente sorpresa; así, da lugar a otra conciencia ajena a nosotros, hacia sí mismo y a todos los demás asistentes a su espectáculo.

Es más: nos "sitúa" en un "más allá" que cancela "nuestro propio Estar Ahí".

De un salto demudamos el mundo conocido, como el Ser lo que Somos y, a su vez, la creencia compartida en un Dios en el que fuimos educados.

Prosigue en su acto y sobreviene cierto silencio prolongado al pasar a ser objetos de su acto.

Ahora no puedo decir lo que he sentido, pues estas orejas, cuerpo y nervioso movimiento desde mi olfato inusitado, me impide declarar lo recién experimentado:

¡Y mucho menos, sin zanahorias para una monda incontrolada...!


14. Equipo

En mi labor común de cada día, sucede algo extraño y no menos correspondiente: ser ese ser observador y luego, pasar a ser observado.

En esto hay mantenimiento absoluto; por ejemplo, en circunstancia física, reconozco sorpresa de ser, en mí, un formidable observador empedernido.

Como también para estar dentro de un equipo de observación participante y luego saber que se modifica lo que observamos por el mero acto de observar.

Así, al declarar mi objeto de estudio bajo apoyo de ciertas ciencias humanas, me modifico como observador por el acto de observar lo que me atrae.

Me dicen entonces que, ante esa circunstancia, hay universalidad que reconoce diferencia de cualidad como instrumento mismo, al permitirse conocer lo observado, en tanto continúe en ese plan de observador obcecado; luego, de manera análoga, puedo ser observado por otras observadoras en semejanza:

¿Dónde queda, entonces, cuando es ella mi incuestionable objeto de observación ir refrenada que me acusa de ser degenerado e invasivo voyeur de siete suelas?


15. Genio

La lámpara encontrada en el basural me hizo ilusión de levantarla, limpiarla y frotarla; así, constato si hay o no, genio adormilado.

No espero gran cosa, y en segundos aparece; luego, de inmediato replica mi lentitud de decisiones.

De mala manera pido disculpas tras advertir mi subsecuente estado dubitativo de resoluciones personales.

Cruzado de brazos, me guía de manera imperativa y apurada en un inmediato protocolo de deseos.

Ordenó en el acto cuánto "concibo" en mi mente; con ironía leve de ese terrible genio, cumple un primer deseo, no menos acre y amenazante.

En seguida, se expresa con cierto e incontrolado enfado, de la siguiente forma:

— ¡Los "cerdos" de la sociedad en la que vives, son personas, pero ellos no muestran nunca compasión por las que les resulten ajenas, como-tú-comprenderás!

¡Bien!

¡Te concedo nunca tenerles consideración, y a otra...! Después de su intervención, hace una pausa, y vuelve a establecer lo consiguiente:

— Dado que no deseas demostrar compasión ante quienes consideras, específicamente tus opuestos más cercanos: lo concedo.

¡Y, a otra más...!

Nuevamente hace un breve silencio, y deja ver una sonrisa maliciosa e ir refrenada, para comentar lo siguiente:

— ¡Ser la persona que crees ser y que yo creo que eres, has de ser la persona donde quieras estar; pero, dónde quiera que sea tal lugar, no has de permitir que se encuentre en sitio distinto que no sea ése el que ahora deseas: así que... concedido!

Tras escucharlo, ahora me doy cuenta que me encuentro dentro -y, él, afuera-, de esa lámpara.

Me regresa al sitio del que nunca debió salir, como del sitio de dónde la recogí.

A su vez, de haber alterado el orden de las cosas que suelen estar donde se encuentran... y tantas otras apreciaciones que ahora resultan ociosas y completamente inútiles...


16. De amoríos inveterados

En las ecuaciones del campo amoroso, no hay respuesta refaccionaria cuando se intenta dar salida única al problema de ese amar con todas sus constelaciones.

Hay, sí, un gran número de soluciones y todas ellas pretenden desentrañar el universo del amor en amar sin más qué amar.

Las chicas reconocen, por extraña circunstancia, si cada una es o no es la que da una pista para iniciar nuevo ensayo o hacer recreación de modelo de un universo enamorado, al menos, en la primeras semanas e incluso, en algunos meses venideros como cuando está por ocurrir el equinoccio de primavera.

Después, hay que empezar a plantearse o replantearse las siguientes ecuaciones de dicho campo amoroso; lo que equivale entonces a empezar desde cero y a configurar de nueva cuenta un universo entero...


17. Abundancia

En la abundancia de modelos de universos amorosos, suele haber causal de cierto desconsuelo al teorizar el amar y llegar, incluso, a trivializarlo; o bien, a volverlo relativo.

A todo esto, es de gran aliciente llegar al amor por observaciones propias del amar.

Así, a decisión tomada con toda franqueza, habrá próximos latidos del corazón en redobles de pareja.

Es decir, abundando palpitaciones que empequeñecen los ridículos modelos relativistas, cuando no es tan grande el amar como a veces se piensa que debe ser sentido.

Si usted descarta aquellos sentimientos que deben a todo amor su existencia de parejas célebres del mundo, haga manifiesto propio u ecuaciones diferentes y ceda su campo sentimental a otro navegante, que llevará a mejor puerto el corazón de la que alguna vez fue su chica, y redoble, no en palpitaciones en perfecta bina amorosa, sino todo su odio, por haber arribado a ese estado de maldita la cosa.


18. Infante

Cuando se es infante suele creerse que en esa etapa de vida nada se sabe de la expansión del universo amoroso.

Toda introspección llevada a cabo es palanca idónea para obtener propio modelo estático del universo que, desde ese estar, ama al universo de sexo distinto -pese a que, por erráticas no precisas o aún, precipitadas, puede amarse a alguien del mismo sexo, sin mediar los riesgos y el señalamiento de segundas o terceras personas-, lo que demuestra que todo sentir y toda pulsión no es sólo reflejo de amar en solitario, sino estar mejor acompañado, aunque las criticas sean de avisperos agitados...


ANTE ESTE LAPSO NECESARIO, AHORA PERMITA USTED, CARO LECTOR, DEJARME HACER OTRO SILENCIO MERECIDO, Y TOMAR RESPIRO PARA VOLVER A ESCRIBIR LO CONSIGUIENTE QUE ELUCUBRO, ESPERANDO SEA DE NUEVO AGRADO MERECIDO...


19. Mitos y Humanos

En un conjunto de los primeros que me ocurren, nos explicamos los segundos por ser el origen de todo lo existente.

Así fantaseando la historia nuestra, consideramos posible la aparición de seres sobrenaturales, como esta mujer de lamentos que ya me lleva sin oposición alguna y con toda la pérdida del alma mía.

Y, aún, quizá, por la canción última la reconozcas en ese grito postrero:

Ay, mis...!"


CONCLUIMOS ESTE RELATO Y AGRADECEMOS AL LECTOR SU VISITA Y LECTURA AL MISMO... PERO, ESPERE, HABRÁ OTROS RELATOS MÁS ADELANTE, NO DESESPERE...


20. ¿Qué es ser un lector activo?

En esa interrogante, todo libro a leer, si es acorde a la preferencia literaria, sin importar el género o el sub género del que se está dispuesto a disfrutar, llama la atención a las particularidades que encierra el acto de leer.

Su importancia personal y en solitario, reúne el interés necesario para imponerse un hábito o costumbre de saber que, en el momento de recorrer las líneas, los argumentos, la imaginación puesta en letra y la tinta contenida sobre el espacio que contiene todo libro, suscita la sorpresa y confirmación de lo que espera quien lee, respecto de qué autor y texto lee.

Las ediciones que presente tal o cual texto, lo ennoblecen ante el interés manifiesto otorgado por ese público lector que, incluso, puede estar antecedido por reediciones y reconocimientos otorgados en su demanda, interés y lo que contiene -contado, narrado, expuesto- por el autor o la autora que lo concibe y lo ofrece para su conocimiento y disfrute.

En ese sentido, un lector activo reconoce la importancia de la obra escrita por autores del pasado y del presente.

Un lector activo adquiere un libro, con mayor o menor sacrificio para leer su contenido y apreciar la evolución de quien es autor del mismo.

Un lector activo puede quedar disculpado si no abusa de la citación de tal y tal referencia bibliográfica y reitera una actitud que descansa en el hecho de haber adquirido un ejemplar determinado y además, supone -en primer lugar, para sí mismo- que es reciprocidad personal con lo escrito con el autor que le interesa; quizá, en segunda instancia, ese libro no le suscita indiferencia -que no ocurre lo mismo con quienes se desinteresen de lo que, en el primer caso, ocurre lo opuesto-; así, la espera de salida de una edición de cualquier casa editorial, siempre mantiene la expectativa de valorar determinadas características que "ese" libro concita en todo lector activo: su edición es buena, mala o regular; cuán útil y manuable se presenta; es fácil o relativo el poder adquirirlo en términos de precio, y un largo etcétera que parece no estar de menos en cada lector de tal naturaleza.

Otras sorpresa de añadido pueden resultar respecto del interés lector de personas que no son del país de origen de edición; es decir, siempre muestran mayor interés por lo que escribe un autor nacional.

Y, si llama la atención de cada lector activo este aspecto, con mayor razón está la ocasión puesta para aprovechar la lectura desde promociones recientes en México -desde Alcaldías a Estados; desde el propio Estado Mexicano que cuenta con posibilidades de lanzar en plataformas electrónicas aquellas obras de escritores nacionales imprescindibles-; dicho esto, con interés de potenciar a más lectores ocasionales para convertirse, grado a grado, en lectores agraciados y en transformación a lectores activos

Por ahora lo dejamos en este punto; lo que se ha expuesto va en favor de quienes leen dentro de esta plataforma; pero también, de quienes se nos permite publicar y continuar disfrutando de ese favor...


21. Por la lectura nos conocemos y esperamos disfrutar lo conocido de leer:


Pongo un caso de trascendencia de lectura en un sujeto cualquiera que lo hace para disfrutar combatir el tedio y la amargura.

Por ejemplo, se pregunta qué leer; cuándo hacerlo; cómo disfrutarlo y dejarse trasladar en lo que lea.

Tras esos momentos de interrogantes, toma un libro y encuentra asociaciones de ideas; metáforas; lenguaje coloquial y tecnicismos.

Sin embargo alguno, pasa de la lectura de romance a la de aventuras; de la de horror a la de amor; de la épica al drama y de la novela al cuento.

Enseguida se las ingenia para desdoblar su persona en otro ser, acaso un protagonista de lo que lee; una circunstancia donde se sucede el hecho; un momento de transporte sobre una alfombra mágica o bien, tocando la flauta para conducir a millones de ratones, fuera de la ciudad imaginaria.

Pero algo más se imagina: ser gigante y no preferir llamarse Gargantúa; ser un pequeño David y gozar con las hondas hertzianas de su nave espacial.

También se impone el dominio de tocar una cítara y mirar -frente a frente- a su cobra favorita; en otro intervalo de poder, se encuentra ante el sabio rey Salomón y le ofrece un momento de distracción a través del cubo "Rubik" e inmediatamente traban los colores que corresponden donde deben encontrarse en común y así, abrir las puertas del Palacio de Samarcanda, para escuchar las palabras de un expedicionario extranjero, un tanto extravagante y que responde al nombre de Marco Polo, acompañado por un pequeño grumete que se llama Peter Pan.

Ni qué decir, cuando escuchan el "Vals de las Flores", esparciendo aromas, notas y sucesos extraídos de los Jardines de la Alhambra, en la que se corteja una princesa mora y un recio beduino que posee la capacidad de ser invisible a los ojos del irascible padre de esa hurí de ensueño.

Dado cada suceso en tiempo indefinido, el lector agradece sostener la desesperanza, el temor, la frustración y oras cosas escapadas de la Caja de Pandora, para soñar y ensoñar las veces que lo requiera la situación que postra al mundo en la siguiente pandemia, endemia, sindemia o epidemia aparecida como en lo que lee, en algún lugar pero dentro de la milenaria China, que Gengis Kahan hubiera deseado dejar incomunicada a tan enorme territorio, en momentos en que otros personajes de carne y hueso se proponen reestablecer los viejos imperios del pasado, tropezando con la misma piedra de la historia que, no es, por ahora, punto de interés de lo leído...

14 Novembre 2021 16:05:51 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Rhyan Yun Rhyan Yun
Sinceramente, esto es lo que llamo yo, una verdadera obra. Glorioso, nada más que decir, tomas las palabras y las haces completamente tuyas.
December 12, 2021, 03:50

  • Francisco Rivera Francisco Rivera
    Muchas gracias por tu comentario. La escritura es deleite y sabor en solitario, y cuando resulta grata al lector, es motivo acertado para continuar escribiendo y departiendo con gente como tú. December 12, 2021, 05:45
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