dansart04 Daniel Martinez

Dilian Manríquez, un chico que se ve con la dificultad de la reencarnación, tendrá que aprender a vivir e intentar cambiar los errores del pasado, así como la muerte de su amada, muchos misterios por resolver y responder a la pregunta "¿Qué me sucedió?"


Thriller/Mystère Déconseillé aux moins de 13 ans.

#death #dead #true #love #future #past #378
1
114 VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

Comienzo de una nueva historia.

-¡Por favor, para!-

La voz de una mujer se vio silenciada por un disparo en la cercanía, el cual puso fin a su vida misma...

Con un fuerte resplandor entrando por la ventana, abría mis ojos y admiraba la habitación, ésta habitación que tanto me agradaba, quien diría que está es la segunda vez que la habito.

-Parece una realidad algo exhausta.- Mencionaba mientras me disponía a ducharme para ir a mi primer día de preparatoria. -Tal vez no sea tan malo hacerlo de nuevo-

Justo cuando me miraba al espejo antes de entrar a la regadera, me gustaba admirar esos pequeños detalles en mi rostro, el mismo rostro de la vez anterior. Mientras lo hacía no podía evitar notar que unas cuantas lágrimas corrían en picada por mis mejillas, esto se debía gracias a que me empezaban a llegar recuerdos de mi vida pasada, podría soñar extraño pero fui condenado a repetir mi vida por alguna razón que simplemente desconocía. Recordaba rostros de mis antiguos amigos, de mis hijos, de mi esposa e inclusive de diversas personas que me guiaron por lo corta que fue mi vida.

-¡Rayos!, tengo que apresurarme o llegaré tarde el primer día, no hay tiempo para llorar-

Quitando una a una mis prendas, logré quedarme completamente desnudo para poder meterme a la ducha. Ésta era cálida puesto que me encantaba el agua caliente y esta misma me hacía relajarme de tal forma que me ayudaba a olvidar mis problemas, había ocasiones en que me ponía a cantar en la ducha para poder disfrutarla un poco más, aunque siempre me veía interrumpido por algún llamado de mi madre. Ella era una persona genial, no era muy estricta pero tampoco era una mujer que te pasara de largo cualquier tontería, simplemente era la mejor madre que pudo haberme tocado en ambas vidas que he tenido y mi padre, por el contrario, era un tipo rudo que no soportaba ni el más mínimo error, si hacía algo mal en vez de ayudarme a mejorar solamente me azotaba para intentar aprender "mi lección" y evitar equivocarme otra vez.

El tiempo pasaba y ya estaba listo para irme a la preparatoria, cabe mencionar que vivo en la ciudad de Monterrey, un lugar donde hay una gran cantidad de Universidades con diferentes tipos de Bachilleres, de los cuales yo me encontraba en "IBEC Universidad", un lugar que se miraba un tanto cómodo. Yo estaba desayunando cuando mi madre entraba a la cocina a apurar mi salida, me entregaba algo de dinero y me daba una copia de las llaves de la casa; se puede decir que no somos una familia de dinero pero no vivimos mal; ella me daba un beso en la frente y me decía: "Te deseo suerte en el comienzo de tu nueva fase, cualquier cosa me dices Y te apoyo"

Después de eso recuerdo que se fue y yo procedí a hacer lo mío, salí con camino a la preparatoria, en la calle logré observar a una chica que se me hizo conocida.

-¡No, la chica del vestido extraño!- Corriendo pretendía esconderme entre los vehículos para no ser visto por la chica.

No hice más de 10 minutos, puesto que vivía relativamente cerca de la universidad. Ya estando ahí me encontré con una de las peores situaciones.

-Lo siento compañero, estoy hecha un desastre y dejé mi orden en casa.- Comentaba Darla.

Darla era una chica bastante agradable, atractiva y bastante creativa, pero todo lo que llegaba a ella terminaba destruido o en el desorden. Por otra parte, mi peor pesadilla se hizo presente.

-¿Qué?, ¿Contigo?- Gritaba Hyuki en el aula. –De todos los perdedores, ¿tenía que sentarme contigo?-

Puede que no entiendan por qué ella es así, sucede que un día yo estaba moviendo un gran envase con agua fresca, esta era de un color rojo intenso, así que lucía deliciosa, ella portaba un vestido de tonos claros y rosas, además de que era importado del extranjero. Yo sellé mi tumba al momento de tropezar y tirarle encima todo el líquido, desde entonces vivo escondiéndome.

-¿Qué te sucede?, ¡Responde!, ¿Cuándo me vas a pagar mi vestido?- Lo tomaba de su camisa y lo amenazaba poco a poco.

-¡Cálmate, solo es un vestido!- Replicaba con seguridad

-¡Eres un tonto!- Lo soltaba con fuerza dejándolo caer a su silla.

~Mientras él se ponía con rumbo a iniciar su nuevo camino, su madre se encontraba en una de las peores situaciones~

Ésta mujer había ido a hacerse unos cuantos estudios médicos, por lo que en este mismo día se encontraba recibiendo los resultados en el hospital al que había consultado.

-Disculpe señora, pero los estudios no salieron como esperábamos.-

-¿A qué se refiere doctor?, dígame que está bromeando. -

-Para nada señora, no podría jugar con algo tan frágil como esto, usted se encuentra en un peligro en el cual su esposo fue el causante de esto y es muy probable que su organismo empiece a dejar de generar la suficiente producción de células para cerrar sus heridas.-

-Entonces ¿qué es lo que puedo hacer? -

-Desafortunadamente no tenemos aquí en la clínica algún medicamento controlado que pueda ayudarle a la generación de células, éste problema recién se va descubriendo y la situación con este medicamento es que como aún está en si versión de prueba, podría llegar a generar algún cáncer en el cuerpo humano, uno muy acelerado.-

-Y eso sólo sería empeorar el problema, pero si funciona quiere decir que podría salvarme de agonizar por las heridas, ¿No es así? -

-En eso no se equivoca, lamentablemente aún no contamos con pruebas en humanos por los riesgos que se corren. -

-¿Podría ofrecerme como voluntaria para estos tratamientos? -

-Si usted acepta hacerlo, aun sabiendo que su vida está en riesgo y no piensa levantar cargos en contra de la institución por si algo falla, entonces con todo gusto podría meterla como sujeto de pruebas. -

-Lo hablaré con mi familia y le comunico mañana para confirmarle o declinar la oferta. -

-Estaría perfecto, no olvide su seguridad antes de todo, recuerde que ésta institución se hizo para poder generar un bien. -

La madre se encontraba un tanto preocupada, pero ella quería hacer lo posible para poder seguir apoyando a su único hijo, no sabía que era lo mejor así que decidió esperar para hablarlo con él...

~La consulta terminó y ésta mujer se había retirado hacia su hogar. Su hijo "Dilian", como recordamos, se encontraba en la preparatoria en su primer día, hay que ver cómo le está yendo~

Al parecer, y para mala suerte del joven, algunos de sus compañeros ya se conocían, las primeras 3 horas de clase fue de lo más normal, las clásicas presentaciones entre los alumnos, maestros y parte del personal académico de la institución educativa, todo parecía andar normal hasta que se topó con algunos rostros conocidos, no estaba poniendo atención a su entorno, puesto que estaba un tanto perdido pensando en otras cosas, cuando lo notó éste evitó el reaccionar de mala manera y así no dar la impresión de "un bicho raro".

En una de las tantas ocasiones, Dilian tuvo que hacer una presentación un tanto elaborada y así lo hizo de tal manera de llamar la atención lo suficiente:

"Me llamo Dilian Manríquez, soy procedente de la ciudad de Guadalupe pero actualmente vivo en Monterrey, tengo la edad de 18 años y uno de mis pasatiempos es el escribir historias, en algún momento de mi vida pensé en convertirme en un escritor, sin embargo no cuento con el apoyo suficiente por parte de mis padres, me gusta creer en algunas cuantas teorías de la vida como la reencarnación, la repetición de vida, entre muchas otras; sé de algunos deportes como Basquetbol, Fútbol, Voleibol, entre otros cuantos en los cuales he recibido algunos reconocimientos, espero poder ser amigo de ustedes."

Gracias a esto, logró que algunos chicos se fijarán en él, y así mismo, empezar a estrechar lazos con sus compañeros, de los cuales no recordaba mucho.

Esto fue la mayor parte de la mañana, cuando las clases terminaron se fue con algo de prisa hacia su casa, puesto que su madre le había hecho una llamada anteriormente, de la cual le dejó grabadas unas cuantas palabras: "Hijo, cuando llegues a casa tenemos que hablar, te esperaré con la comida hecha, no tardes"

~Él no sabía que era lo que le iba a venir, aunque ya había vivido todo esto, el no recordaba algunas de las cosas importantes como esas, muchas de las veces tenía pesadillas acerca de cómo terminó su vida a manos de un hombre de capa oscura, el cual le dio final junto con su esposa, tenía que intentar evitar todo lo malo y así es como quiso aprender a vivir, hasta ahora sólo recordaba esa escena, algunos nombres y rostros de sus antiguos amigos con los cuales se relacionaba demasiado, generando una clase de pequeña familia...~

Durante su camino a casa, no podía evitar el pensar en lo que le había mencionado su madre, sentía preocupación, un sentimiento que no recordaba haber sentido antes o al menos no en esa magnitud. Se vio interrumpido por un rostro familiar, una chica la cual había visto en su clase pero no recordaba su nombre.

-¡Hey!, Dilian, ¿cierto?, voy contigo en clase.-

-Sí, soy Dilian, ¿Tú eres? -

-Me llamo Hyuki, ¿te molesta si te acompaño?, parece que vamos para el mismo vecindario. -

-No, para nada, ¡vamos! -

-¡Genial!, no sabía que me tocaría algún chico que viviera cerca de donde yo habito. -

-Realmente yo tampoco, no suelo salir de casa porque me la paso leyendo o viendo series.-

-Te entiendo, como no he visto a nadie de nuestra edad por aquí, no me he animado a salir, espero que podamos ser amigos. -

Justo en ese momento llegaron en el punto donde tenían que separarse, fue algo corto por la distancia de la Escuela hasta sus casas y para su sorpresa, uno vivía a lado del otro.

-Parece que aquí nos despedimos, fue un gusto conocerte, ¡nos vemos mañana! -

Este se alejó con dirección a su casa mientras que Hyuki, entraba a la suya.

Era momento de que él supiera lo que sucedía con su madre, lo cual podría ser malo para él, ya que su madre era su todo, era la razón por la cual se encontraba cuerdo y si llegase a perderla perdería más que a una madre, perdería parte de su vida y eso le aterraba.

27 Septembre 2021 05:59:34 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
1
Lire le chapitre suivant La charla

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 19 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!