francisco-rivera1553811071 Francisco Rivera

Narraciones para contarse a la luz de la Luna, y estar en medio de su circunstancia de baños de plata, atenta y misteriosa tal cual siempre es...


Histoire courte Tout public.

#encantamientos #cuentos #luna
Histoire courte
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Lunar

I

Hubo esa vez, cuando se encontraba preso de sí mismo que, en medio de la alcoba en la que reinaba un silencio atroz, el espacio reverberó desde un lastimero aullido, inundando otra vez los aciagos recuerdos del rey poderoso que fue, antes del encantamiento obsesivo y nocivo que mostraba la poderosa naturaleza salvaje de condición bestial que reflejó con nitidez inaudita el espejo de la vanidad no humana, dejada apenas atrás en los pasados minutos de la historia de Nunca Jamás que te estoy contando, justo en el momento en que vuelves a ignorar ser mi lobo propio, mientras desbaratas entre dentelladas de ignominia, marrullería y traición, esta versión no apta para niños de ambos sexos. Y colorín descolorido, este cuento por ahora se ha contado...pero no, no ha acabado...


II

Habíase visto en cierta ocasión, a un cazador furtivo dirigirse entrada la noche al umbrío bosque para tender una trampa a un depredador contumaz que merodeaba su granja y disminuía, de menos a más, sus aves de corral. Se dispuso a hacer certera inspección a fondo en círculos concéntricos. Así llegó hasta un claro de la espesura que parecía propicia para cautivarse con el espectáculo gratuito de la luz de la luna de octubre, la más bella y serena de todo el año. Dentro de su sorpresa, encontró un acceso a una oquedad sobre la superficie del terreno vegetal. Conducía al interior de una cueva. Atisbó detenidamente ese orificio y preparó su linterna de mano para graduar la intensidad de luz. Penetró en tramos cortos pero precavidos, a fin de evitar ser sorprendido ante cualquier ataque de algún animal agazapado en cualquier traicionero rincón. Recorrió cierta extensión de la misma y dio con una siguiente sorpresa: una galería natural y en medio de esta, se topó con un inesperado espacio donde se hallaba colocado, de modo insospechado, un gran espejo, cubierto con un manto, de manera que le semejaba la figura de un gran fantasma. Pensó para sí que, quizá se trataba de una estratagema no correspondiente a la voluntad de animal alguno, sino de algún habitante de esa cueva, probablemente un refugio de ladrón en solitario. Entonces se dispuso a preparar su escopeta, al mismo tiempo que con la boca de salida del largo cañón de esa arma, retiró el lienzo que ocultaba el reflejo de sí mismo. Una vez hecho esto, su imagen fue absorbida de manera inesperada por el espejo de cuerpo entero y encontró dentro de sí, en siguiente sorpresa, a todas las aves de corral sustraídas en cada noche desde que inició la depredación de su corral. Indudablemente el tiempo avanzó y, casi sin darse cuenta, no pudo evitar lanzar su propio canto pues ya ahora, en sorpresa final, anunciaba el despuntar del día siguiente y, sin colorín concluido, aún no he terminado, por lo que, otro cuento ha de ser contado...


III

Érase esta vez, en el primer momento de la noche inicial de las lunas de octubre, cuando hubo una reunión de espíritus de toda laya. Se votaría para seleccionar al candidato que los representase en el Consejo del Aquelarre Anual y consiguiera el tan ansiado pase a la Tierra en calidad de visitantes otoñales que se solazaran por espacio de treinta y un días, del mundanal ruido, de recuerdos y festejos lícitos, donde se comería y bebería; se amaría y se desenfrenaran los sentimientos y las pasiones de todo rango de cada uno de sus proclives miembros. Todo parecía ir viento en popa, y el candidato de unidad espectral sumó adeptos y se ajustó al presupuesto de campaña. Pero algo no marchó bien desde el el mismo instante en que se descorrió la evidencia de último minuto que desdibujó la campaña. Se lanzaron recriminaciones entre los candidatos de elección popular y de manera indudable, nadie quiso asumir la paternidad indolente que lastraba todo el trabajo empleado para obtener el pase a la gloria interrumpida por milenios de años transcurridos. Era notoria la falta de principios ante ese suceso inapropiado: las urnas estaban embarazadas y la paternidad se achacaba a todos y a ninguno de los candidatos...y así, a esperar a otro año y mes propicio aun cuando des colorín descolorado, sin el canto del gallo, aún no he terminado y un nuevo cuento será contado...














13 Septembre 2021 08:18:38 1 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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À suivre…

A propos de l’auteur

Francisco Rivera Por la escritura nos conoceremos y comunicaremos a través de textos de índole variada, como la que acabo de integrar

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Francisco Rivera Francisco Rivera
Escritos en luz de plata y brillo Lunar, que iré contando, luego de una pasada circunstancia que me alejó de este relato breve...
October 08, 2021, 23:20
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