endlessnight Goëthia D

Min Yoongi conoce el tacto más amable, aquel juzgado por su estilo de vida, pero que en realidad es alguien gentil.


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.
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El inicio de las mentiras

Dios, deja de mirarme así.

Para Yoongi era molesto tener que soportar las miradas, pero era mucho peor tener que soportar la de SuA. Aun siendo su amiga, habían cosas que no se sentía correcto; como preocuparla, y la conocía lo suficiente como para saber que ahora la invadía la curiosidad y sospecha, capaz preocupación exagerada, porque en sus años de amistad, ya se volvía experto en su predecir sus actitudes.

Estaban en la cafetería de la universidad, habían salido a comer antes de retomar las clases, y este era el único horario en el que coincidían, pues, Música y Artes estaban a horarios distintos, incluso solo podían verse en algunos descansos.

—No es nada por lo cual preocuparte, deja de mirarme así.

—Simplemente estoy a analizando el motivo de mentirme sobre esto—levantó su mano señalando la marca en sus manos.

Cerró los ojos, ocultando su cara entre sus manos, soltando un suspiro para tratar de repasar como podía hacer que ella entendiera que no había nada malo en realidad.

Realmente, sería más fácil si solo pasaras de esto.

Ya te dije que no es nada, en serio no ocurre nada malo Sua,—levanto la mirada y enfrentó a esos ojos preocupados—si ocurriera algo, te lo diría, si?

—Si alguien llegará a volver a ponerte un dedo encima, no sé como reaccionaría... En serio... O si necesitas hablar, o simplemente sentarnos a hacer nada...

—Ya hablamos de esto, eso pasó hace tiempo. Sé que cuento contigo, está bien?


Sua solo pudo asentir, volvió a mirarlo y estiró su mano para sostener la de Yoongi.

—Prométeme que me dirás si algo pasa, ya sé que no estamos en la escuela pero ahora puedo ser de ayuda. Ya no tienes que protegerme, podemos contra todo juntos.

—Fuiste la única que creyó en mi y te agradezco por ello, sabes que te aprecio.

Sua soltó una gran carcajada, y obligó al peligris a levantarse de su asiento, arrastrándolo fuera de las miradas curiosas.

—Se dice "Te quiero Sua", pero te lo dejo pasar por ser lindo.

—En realidad eres escandalosa, Kim Bora—Yoongi se separó de ella, para poder apreciar la cara relajada de su amiga.

Ah, en serio es tan lindo verla así.

—Es parte de mi encanto, Min Yoongi.

Ambos amigos frenaron por un gran estruendo tras ellos, donde frascos de pinturas y hojas volaron por todas partes. Sua solo sostuvo la mano la Yoongi para advertirle, pero para su desgracia, una de las cualidades de su amigo para fingir que algo no le importaba se desconectaba cuando él aparecía.

—Hola! Yoongi, Sua, hace bastante tiempo que no nos cruzamos. Perdón por esta escena, no puedo ver bien sin mis gafas —Un sonriente Tae saludo, sentado en el suelo intentado recoger todo aquello desparramado.

Yoongi se acerco sin dudar con Sua detrás de él, empezaron a juntas los frascos y hojas.

—Hola Tae, siempre dejando tus cosas por todos lados, mocoso —Sua creyó que podría reírse por el sonrojo que tenia su amigo, si no fuera porque eso los dejaría en evidencia, en realidad lo haría, pero Min Yoongi no podía negarlo y menos mentir sobre ello. Sentir atracción por un chico como Tae, era entendible.

—Hyung, prometo que ya no lo haré.

—Dices eso, pero míranos ahora.

—Hola, Tae —contesto Sua con un sonrisa hacia él , tratando de sacarlos esa burbuja antes de que su amigo pudiera encantarse más de lo posible— no te preocupes por eso, podríamos llevar esto hacia el salón, hoy nos toca la misma materia.

—En serio seria genial, muchas gracias ambos.

—Yo no creo poder ir —Sua tenia ganas de golpearlo, siempre que ella lograba tener una oportunidad para acercarse, él huía —tengo teoría musical en 5min, lo siento Tae, pero Sua va ahí, ella podría ayudarte.

Yoongi intento evitar la mirada de Sua, podía saberlo sin necesidad de eso.


Cobarde, es algo que ella diría.


Vio unos pucheros formarse en los labios de Taehyung, y en serio, quería gritarle a Dios que lo suelte, porque él no era su guerrero mas fuerte.


—Tae! Hola!


Los tres pudieron ver acercarse al pelinegro, y fue ahí donde Yoongi agradecía sus escusas, porque esto era un buen recordatorio. Tae merecía a alguien que lo haga brilla, no a él. Vio como los ojos del castaño se iluminaron al cruzarse con los de Jungkook, él en serio necesitaba salir de ahí.


—No hacia falta que vengas, saber que puedo arreglármela.

—Quería venir, te lo dije, si?

Ambos quedaron atrapados entre miradas y risas, en una especia de ambiente cálido, incluso demasiado para los presentes. Tanto que Sua tuvo que soltar una pequeña tos para hacerse notar. Oh, el amor joven de dos chicos tímidos era adorable, pero ella debía proteger el corazón de su persona favorita.


—Oh, Yoongi Hyung, Sua noona, un gusto verlos, espero que estén bien.

Ambos respondieron, viendo como Jungkook fue agarrando algunas de las cosas que sostenían de Tae, dijeron algunas bromas, pero Yoongi ya no prestaba atención, podía ver en Sua una gran necesidad de irse, buscando opciones.


Él lo agradecía, no quería hablar de ello y menos ver esa escena frente a él.


—Tengo clases así que debo irme, nos vemos otro día Tae, fue agradable coincidir, hasta pronto Jungkook —hizo un ademan con la cabeza y dio media vuelta, algo en su pecho molestaba.


No seas ridículo, sabias que era imposible.


—Adiós Hyung, espero que nos vemos más seguido —soltó Tae —espero que podamos comer juntos en estos días.

—Espero que te vaya bien, aun recordamos la comida que prometiste.


Oh, a veces odiaba su boca cuando Sua no estaba para detenerlo, como cuando los invito eso.


—Sí, deberíamos arreglar eso.


Escucho la risa de Sua, Dios, ella era molesta, a veces era desconcertante como de bien lo conocía.


—Adiós para ti tambien Yoongi, nos vemos en la cena.


Empezó a alejarse de ahí a pasos apurados, llegando a su edificio fue a unas de los patios internos y se sentó en una de las bancas. Soltando aire como si todo hubiese sido demasiado para él. Cuando empezó a notar a Kim Taehyung, solo era eso. No llamaba su atención, por mas atractivo que fuere, eso no era lo que lo cautivo. Era todo él.


Lo conoció por medio de sus escapadas para ver a Sua, donde se adentraba al edificio de Artes a husmear, inspirarse para poder componer. Se acerco a él cuando lo vio colgar una pintura, empezaron a hablar cuando Yoongi empezaba a sentir necesidad de conocerlo más, Sua lo descubrió luego de unos días, porque lo veía mas emocionado, pero poco duró.


Sus inseguridad lo absorbieron, su miedo a generar un vinculo fuerte con él lo asusto, temía oscurecer la alegría de aquel Sol y apagarlo.


¿Crees que él miraría a alguien como tú?

Oh, cariño. Vas a contaminarlo.


Sua se lo repetía, ella siempre apagaba su mente y la llenaba de sus pensamientos, era agradable escucharla, pero cuando tenia estos momentos de soledad, su mente lo atacaba. Era desconcertante, luego de 1 año de conocerse, hacia ver a Tae como su secreto y paz, él lo inspiraba. Tae era bastante social, siempre rodeado de personas, siempre siendo alguien alegre y carismático, el chico perfecto de artes, pero era satisfactorio cuando con él se dejaba ser un niño mimado, alguien con molestias y no tan alegre como se mostraba, donde las sonrisas que obtenía al molestarlo era cálido.


Empezaron las visitas regulares, una dinámica para hablar con Sua, pero nunca fue algo demasiado intimo, ya que siempre hubo una gran pared entre ellos construida por Yoongi. En donde fue consiente de un Tae tratando de traspasarla en varia ocasiones, pero su miedo era mayor a cualquier cosa, siempre lo arruinaba cuando tenia la oportunidad de hacer algo que quería, y esa vez no era la excepción, en donde empezó a ver como otra personas logro encontrar hacerlo brillar de una forma que le dolía.


Jeon Jungkook, de la facultad de Danza, un par de años menor que Tae empezó a ir las galerías, descubriendo.


Mientras más se acercaban, mientras más se relacionaba con ellos, dolía.


Empezó a separase de a poco, la muralla sirvió para ocultar sus sentimientos, pero aun dolía. Jungkook no tenia la culpa, él lo entendida, solo dolía. Y le molestaba de si mismo no poder estar entre ellos, porque en verdad le caía bien, tambien amaba como hizo a Tae cada día feliz.


—Esto es molesto —susurro, cerrando los ojos.


Sintió como alguien se sentaba cerca de él, abrió los ojos y lo vio.


—Hola Min Yoomgi, soy Kim SeokJin. Y estoy interesado en ti.





8 Novembre 2021 05:05:51 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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