u16116884811611688481 Keiichi Katsuragi-sama

Otonashi Issei es un chico que fue maldecido un día de verano y debe reencontrarse con una chica para liberarse de su maldición. Pero hay un problema, Esta maldición se basa en la leyenda de "Hikoboshi y Orihime" y ellos solo pueden encontrarse un día en especifico. Si intentaran encontrarse antes del dia, la maldición ocultaría la existencia de ambos haciendo que aunque estuvieran en el mismo, no puedan verse aunque lo deseen con todas sus fuerzas, y consumirá el tiempo de vida del protagonista.


Romance Romance jeune adulte Tout public.

#drama #258 #310
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Encuentro

Era Julio de 2007 y estaba por empezar el Tanabata, esa celebración de verano donde se escriben deseos en una hoja de colores y lo colgamos en un árbol de bambú, esa misma celebración donde se celebra el reencuentro de Hikoboshi y Orihime después de un año de estar separados...

Lo que más me gustaba del Tanabata Matsuri eran los fuegos artificiales, incluso tenía un lugar secreto donde verlos... era un lugar donde el cielo parecía más cercano y las estrellas brillaban más de lo normal...


Aquel lugar estaba en la cima de una colina justo al lado del festival y solo yo lo conocía...

O eso era lo que quería pensar...


Esa noche, el cielo nocturno de verano era hermoso, las estrellas brillaban más de lo normal, tanto así, que parecía que se habían preparado para celebrar Tanabata con nosotros los humanos.


Yo estaba en aquella colina mientras esperaba los fuegos artificiales al pie de un árbol, cuando de repente...

Se escucharon pasos ligeros...

Los arbustos se movían de forma leve y me puse en guardia...


— Dios mio, me he quedado atorada.

Se escuchó la voz de una niña que denotaba un poco de decepción o quizá desilusión...

— Quien anda allí.

Levante la voz al mismo tiempo que caminaba hacia los arbustos...

— ¡..!

La niña parecía haberse sobresaltado al escucharme, ella estaba en silencio por un momento y luego dijo:

— Esto... ¿Podrías ayudarme?

Aquella voz era hermosa, pero mas impresionante resultaba ser su torpe sonrisa, cualquiera creería que era una artista infantil o algo así...

— ¡Voy!

Deje de lado aquellos pensamientos y fui directo a los arbustos...

Mi línea de visión se había encontrado con la de ella y mi sorpresa fue:

— Demasiado hermosa...

Pensé y dije en voz alta.


Sus ojos azules destellaban pureza y su cabello negro era tan largo que le llegaban a las caderas. Llevaba puesto un Yukata blanco que la hacía parecer un ángel y sus sandalias parecían recién compradas...

— ¡Dios, podrías de dejar de mirarme como bobo y ayudarme!

Exclamo aquella niña haciendo un puchero.


Estoy seguro que en ese momento, mi cara se puso roja de vergüenza, así que mire hacia otro lado, respire profundo y me volví a dirigir a la chica desconocida...

— Es tu culpa por venir a este lugar, ¿qué hubiese pasado si yo no estuviera aquí?

Dije casi regañándola y al momento empecé a romper las ramas que la tenían atrapada.

— Es que las estrellas desde aquí se ver más hermosas, además apuesto que los fuegos artificiales se verán geniales también.

Dijo la niña mientras sonreía.

— Listo... ya rompí las ramas, intenta caminar hacia aquí.

Dije mientras daba unos pasos hacia atrás...

— Esto, ¡Muchas gracias!

La niña empezó a caminar lentamente, y al obtener la confianza de que su Yukata no se rompería ni se ensuciaría, camino más rápido hasta llegar a donde yo estaba.


— ¡Espera! ¿No se supone que este lugar es secreto? ¿Por qué estas aquí?.

Pregunte exaltado, no estaba molesto ni nada, pero si estaba sorprendido porque estaba seguro de que yo era el único que sabía de este lugar....

La niña empezó a reírse a carcajadas.

— ¿Cuál es el chiste?

Volví a exclamar con una voz alta...

— ¿Creías que este lugar solo lo conocías tú? déjame reírme mas fuerte-

Dijo la niña mientras reía.

— Hmp

Inflé mis cachetes y mire hacia otro lado con decepción.


— Vengo aquí todos los días y nunca te había visto, ahora dices que soy la invasora.

La niña seguía burlándose mientras me señalaba...

— Bueno que más da.

Recompuse mi rostro y mostré una sonrisa tratando de mostrar un poco mas de confianza...

— Soy Otonashi Issei, mucho gusto, estoy aquí para ver los fuegos artificiales.

— Mi nombre es Aina, vengo aquí todos los días para ver las estrellas.

Dijo Aina mirando hacia el cielo...

Lo que vino después fue un apretón de manos y luego caminamos ambos al pie de aquel árbol...

Los fuegos artificiales habían comenzado y el sonido que se escuchaba era uno de alegría, la niña a mi lado miraba encantada los fuegos artificiales y yo me levante del suelo...

— ¡Aina-chan mira!

Dije mientras trepaba el árbol y le extendí mi mano...

— ¿Eh?

— Los fuegos artificiales se ven mejor desde aquí, no te los pierdas.

Dije con una sonrisa intentando convencerla.

Ella pensó por un momento mirando en varias direcciones, y al final asintió extendiendo su mano...

— Bien.

Al decir esa palabra, reuní todas las fuerzas que tenía, y ayude a Aina a subirse al árbol...

— Ya que estas aquí arriba, será más rápido subir a la cima.

le dije a Aina mientras subía de forma rápida a la cima.

Recuerdo que aquellas ramas eran lo suficientemente cercanas para subir y bajar fácilmente, también había una rama en especial que parecía un asiento, justo allí era a donde iba en aquel momento...

Parecía ser que Aina jamás había montado un árbol, pero igual pudo trepar sin ningún problema y se sentó a mi lado...

En ese momento, destellos de colores iluminaron el cielo y mis ojos no despegaron la vista en ningún momento...

— Hmm, has dicho la verdad, se ven mejor los fuegos artificiales desde aquí.

Dijo Aina con una sonrisa...

Pasaron los minutos y ambos estábamos en silencio mientras mirábamos el cielo inundado en colores... y como toda obra tiene que terminar...

El último fuego artificial hizo que el cielo brillara nuevamente en colores y para cuando termino su efecto, las estrellas aparecieron detrás con un brillo hermoso e intenso...

— Oh, ¡Allí están!

Dijo Aina señalando el cielo.

— ¡Hikoboshi-sama y Orihime-sama!

Dos estrellas que formaban parte de un triángulo en casi todo el año, justamente hoy se habían acercado una de la otra...

— ¿No crees que esas estrellas se parezcan a nosotros?

Pregunto Aina mirándome con una sonrisa.

Las tres estrellas simbolizaban algo, Altaír y Vega eran dos enamorados, mientras que Deneb eran las malvadas circunstancias que los mantenían separados...

Solo una vez al año estos dos enamorados podían verse, solo porque el guardián de las circunstancias descansaba de su trabajo de un año...

— Oye, Hikoboshi y Orihime están enamorados, tu y yo nos conocimos hace media hora.

le dije con una voz sarcástica mientras miraba al cielo estrellado.

— ¿Eh? ¿Pero no se supone que ellos dos se habían enamorado a primera vista?

Pregunto Aina haciendo un puchero...

— A dónde quieres llegan, Aina-chan.

Mi línea de visión había ignorado por completo el cielo estrellado, y mire el rostro ruborizado de Aina.

— Piénsalo... vengo aquí todos los días del año para ver las estrellas, tu solo vienes los días de Tanabata a ver los fuegos artificiales... ¿No crees que eres como Hikoboshi-sama?

— ¡No soy como Hikoboshi! vengo muchas veces en el año, es imposible que Orihime trabaje en el mismo lugar que yo y no pueda verla.

Exclame con sarcasmo personificando a Hikoboshi con las últimas líneas...

Aina sonrió un poco.

— Oh querido Hikoboshi, espero verte mañana en la noche para mirar juntos las estrellas.

Dijo Aina como si estuviese recitando un verso.

La mire por un segundo y luego asentí...

Ambos nos reímos.

— Vamos a bajar, seguro tus padres están preocupados].

Le dije a Aina, extendiendo mi mano para ayudarla a bajar.

Los dos bajamos en silencio, y llegamos al pie del árbol...

— ¿Vienes mañana?

Pregunto Aina haciendo una voz solitaria...

— ¡Si, seguro!

Asentí con todas mis fuerzas.

— Entonces, es una promesa, nos vemos mañana, Hikoboshi-sama.

Dijo Aina mientras desaparecía en medio de los arbustos...

— Nos vemos... Orihime-san.

Dije entre los dientes mientras sonreía...

Esa noche, fui maldecido...


El Guardián de la Circunstancias había despertado antes de tiempo y descubrió el encuentro entre Orihime y Hikoboshi...

El resultado fue...

Una casa siendo consumida por un fuego abrazador, Padres asfixiados sin ruta de escape, un envió a un orfanato y finalmente, una noche siguiente que nunca jamás llego...


Desde esa noche han pasado 12 años...

No volví a ver a aquella chica llamada Aina, pero creo recordar como era su rostro en aquel entonces...

7 Juillet 2022 17:36:44 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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En este universo solo existe una regla. Una regla que crea a las demás. Se le llama "La regla de la creación" Eso es Dios... un sistema de creación de reglas que no se deben romper, pero aún así lo hacemos por nuestro bien como ser humano. En savoir plus Tsukumonogatari Series.

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