sc-darelia1589087510 Christh SD

Lan XiChen solo cerró los ojos mientras la energía demoníaca invadía si núcleo dorado. La determinación de salvar a su hermano luchando contra el instintivo conocimiento de que cometer tal herejía sería una sentencia de muerte. "¿Por qué hago esto?" El repentino pensamiento hizo convulsionar sus músculos, resistiéndose a los miles de gritos que confundían a su mente. Pero era tarde, el antiguo jade se había perdido en un oscuro camino del que no había retorno "Me hubiera gustado tener algo solo para mí"


Fanfiction Série/ Doramas/Opéras de savon Interdit aux moins de 21 ans.

#romance #au #modaozushi #xicheng #jiangcheng #lanxichen #darkxichen
Histoire courte
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Egoísmo

La lucha continuaba en el exterior, los cadáveres se reunían sin fin como la oleada de un poderoso tsunami.

Sus piernas temblaban por el cansancio, su mano apenas podía sostener a Sandu y el sudor bajaba por un lado de su rostro.

Respirando con dificultad, JiangCheng mantuvo la mano en alto, indicando a las personas a su espalda que debían mantener silencio en aquel recoveco donde se ocultaban. Pasaron así algunos minutos más, antes de que por fin los cadáveres que merodeaban la zona se alejaran a gran velocidad.

El pequeño grupo, liderado por Wei Wuxian, había llegado para distraer al enemigo y darle tiempo a JiangCheng de sacar a su hermana de aquel lugar infernal.

--- A-Cheng.

La suave voz de Yan Li lo hizo girar en dirección a su pálida hermana, quien lo miraba con la tranquila seguridad de que la protegería pese al miedo que debía recorrerla. La tomó de la mano para confortarla, antes de soltarle y mirar al frente.

YanLi respiró profundo.

Orgulloso y lleno de ira, su hermano lideraba la secta Jiang con férrea determinación pese a su edad, dejando a los asustados discípulos retirarse a la seguridad del bosque, mientras él regresaba por su pequeña familia.

No podía estar más orgullosa de él y sabía, que padre y madre se sentirían igual de poder verlo.

Pero los pensamientos de JiangCheng no eran tan pacíficos, la situación era grave, mucho más de lo que habían esperado. El clan Jiang y Nie no serían suficientes para derrotar a este ejercito de cadáveres y todos ellos lo sabían.

El suave quejido del bebé en los brazos de su hermana, lo hizo tragar con fuerza. Su sobrino era demasiado pequeño, apenas tres meses de vida y ya estaba en peligro.

Con exactamente los mismos temores pasando por su cabeza, Jin ZiXuan, hasta el momento silencioso, se acercó a su cuñado.

--- Los protegeré, no dejaré que nada les ocurra.

JiangCheng lo miró ferocidad, demasiado frustrado para prestar atención a sus modales.

--- Sé que lo hará, líder Jin. Es por eso que la estoy dejando a su cuidado. ---acercándose a su hermana, la abrazó con fuerza antes de inclinarse y dar una suave caricia al pequeño Jin Ling. Era un niño inquieto que seguro, traería mucha felicidad a la vida de su hermana --- Te quiero --- susurró muy bajo.

Jiang YanLi casi dejó que las lágrimas bajaran por sus ojos, pero con toda la fuerza que caracterizaba a la familia Jiang, se contuvo y en su lugar, sostuvo la mejilla de su hermano en un cálido y firme apretón.

Sonriéndole con todo el amor que sentía por él, asintió.

--- Estoy muy orgullosa de ti, A-Cheng.

Se miraron el uno al otro, absorbiendo cada pequeño detalle y guardando a fuego en su memoria el rostro amado de lo que era, lo último que quedaba de su familia.

Pero así como el día termina, este breve momento de paz llegó a su fin cuando la brillante señal del clan Jiang iluminó el cielo.

Había llegado la hora de irse.

Jin ZiXuan se llevaría a su pequeña familia hasta el clan Meishan Yu, donde gozarían de la protección del clan al que una vez perteneció su madre. JiangCheng y Wei Wuxian por otro lado, irían a Yunmeng, actuando como una barrera entre los últimos vestigios del clan Jin y el oscuro cultivador que buscaba venganza.

Con sus corazones latiendo con fuerza, salieron de su escondite y corrieron a través de los escombros de lo que había sido antes la torre Koi, la oscuridad de la noche y la fluctuante luz de las llamas dando un aspecto tenebroso al lugar, sus pasos sonando inusualmente altos en el silencio que reinaba.

--- Espera --- Jin ZiXuan detuvo su avance cuando llegaron a los escalones que los sacarían de aquí.

Guardando su espada, acomodó bien la capa sobre la cabeza de su esposa y de su hijo para protegeros de la llovizna que había comenzado a caer. Entonces en un movimiento fluido, tomó el delicado cuerpo de YanLi entre sus brazos, el peso de ambos tan ligero, que solo enfatizó la importancia que estas dos personas tenían en su vida. YanLi sostenía un trozo de su corazón y Jin Ling era sangre de su sangre.

Debía protegerlos.

--- Cierra los ojos --- susurró a su esposa, quién sin dudarlo, hizo lo que le pidió.

Por desgracia, solo podían protegerla del terrible cuadro frente a ellos, más no de los escalofriantes sonidos que la persona dejaba salir.

Mientras caminaban a paso lento y cauteloso, JiangCheng miró con resentimiento al imbécil que con sus egoístas acciones, había puesto en riesgo la vida de su hermana y sobrino, el causante de las innumerables muertes en el clan Jin.

Meng Yao.

Colgaba sostenido por finos hilos de energía resentida, hilos que atravesaban sus extremidades y se movían cada tanto, aumentando la agonía.

Merecía un castigo aún peor, pensó JiangCheng cuando vio la figura de su hermana y sobrino siendo sostenidos por Jin ZiXuan. Relegados al exilio cuando debieron vivir entre las comodidades y lujos que su hermana y sobrino merecían.

Pero el ansia de poder de Meng Yao y Jin Guangshan costó la caída del clan Jin y ahora, una guerra entre los tres principales clanes restantes y un cultivador cuyo poder era tan grande como temible.

Con un breve chasquido de dientes, miró al frente.

--- Veo al líder Jiang insatisfecho con mi regalo.

La suave y melodiosa voz los hizo detener.

De entre las sombras, apareció una silueta silenciosa. La oscura túnica enmarcaba un cuerpo elegante y masculino; la suave brisa jugaba con los amplios pliegues de tela y con el cabello castaño. La pálida piel y el blanco brillo de Liebing, solo enfatizaron la belleza etérea del hombre que los miraba.

El primer jade y anterior líder del clan Lan, un dios oscuro que los miraba con una mezcla de frialdad y compasión.

JiangCheng se tensó cuando la mirada del jade varió entre su hermana y su cuñado.

--- Esperaba que el líder Jiang, de todas las personas, comprendiera mis acciones --- dijo Lan XiChen , la tristeza coloreando el expresivo rostro --- pero en lugar de ello, ayuda al último heredero del clan Jin a escapar de su merecido castigo.

Alarmado, JiangCheng puso su cuerpo como barrera entre la mirada cruel del jade y la familia Jin.

Jin ZiXuan había cometido errores, entre ellos, confiar en su medio hermano Meng Yao, pero ZiXuan era el hombre que su hermana amaba y era el padre de su sobrino. Era ahora parte de su familia y JiangCheng no permitiría que su hermana enterrara a nadie más.

Alzo la barbilla y se cruzó de brazos. Sandu ahora flotando a su costado y apuntando al jade.

--- Me temo que está malinterpretando mis acciones. Es a mi familia a quien estoy cuidando.

El rostro del jade estaba en blanco, vacío de emociones mientras pensaba.

Entonces asintió, acercándose algunos pasos más e ignorando la mirada hostil tanto de JiangCheng como de Jin ZiXuan, este último intentando no pensar en la sangre que bajaba de su costado, sus heridas demasiado graves para enfrentar al jade si este los atacaba.

--- Comprendo. El valor de un hermano supera cualquier principio aprendido -- dio un paso al costado, hasta que pudo mirar a los ojos de Jiang YanLi. Increíblemente, la joven estaba compuesta, sosteniendo a su bebé con cuidado maternal --- Señorita YanLi, --- saludó con una sonrisa antes de continuar--- ha puesto a su hermano en un terrible dilema. Él debe proteger a aquel hombre que la sostiene en brazos, solo para complacerla y yendo en contra de los principios de justicia que cada clan enseña.

JiangCheng hizo un sonido indignado, pero el jade no le prestó atención mientras continuaba hablando.

--- La familia Jin no puede ser buena, ya lo han demostrado ---la antes sonriente expresión cambió a algo retorcido y triste --- Jin GuanShan ha intentado robarme a Liebing y mis valiosos escritos antes de morir. Jin ZiXun ha intentado poner una trampa a mi querido hermano y a su compañero de cultivación y aquel medio hermano --- señaló a Meng Yao, ahora convulsionando por el dolor que sufría. La ira y la traición tensaron más el rostro del jade --- ha robado tesoros del clan Lan, intentó asesinar al líder Nie y ha liberado a Xue Yang, quien como sabrá, atentó contra la vida de dos cultivadores antes de ser capturado de nuevo.

Triste y más furioso de lo que sus palabras pudieran expresar, notó que si se acercara un poco más, podría capturar a Jin ZiXuan antes de que pudieran detenerlo.

Dio otro paso con esa intención, pero se vio distraído por una leve presión en su pecho.

Sorprendido, miró la punta de Sandu presionada a la altura de su corazón. Brillante y afilada, fue movida con tal velocidad que él no lo había notado.

Entonces regresó sus ojos al serio Jiang WanYin, quién aún no se había movido de su posición pero que en un increíble despliegue de orgullo, logró exprimir suficiente cultivo para mantener a Sandu firme en su contra.

Cuanta tenacidad, cuanta absurda terquedad.

Algo se agitó en el interior del jade, un leve atisbo de quién fue antes, despertado por el brillo de amenaza en los ojos violáceos. Esa extraña presión que hizo vacilar los latidos de su corazón, trajo consigo una comprensión breve pero certera.

--- Comprendo sus palabras, Zewu-jun, pero me temo que no cambiaré de opinión. --- la femenina voz le hizo apartar su atención del hermano. Ella, al igual que su hermano, le mantuvo la mirada sin mostrarse ni un poco atemorizada.

La agitación en su interior creció, se volvió imperativa, como un oscuro susurro que le instaba a actuar.

--- La sangre es más espesa que el agua.

--- Cierto. Pero aún si llega el día en que mi esposo me traicione --- Jin ZiXuan se sintió ofendido pero mantuvo su silencio. Recordarle su presencia al jade no parecía buena idea --- entonces --- continuó YanLi --- al menos viviré con la tranquilidad de que yo he actuado impulsada por el más honesto amor, que he dado mi confianza a quien yo creo, lo merece --- una dulce sonrisa curvó los labios de la joven --- Es lo único que podemos hacer, ¿no le parece, Zewu-jun? Recordar que nuestras acciones no son definidas por las decisiones de otro. Que confiar en la persona equivocada no hace de nosotros unos tontos, sino que es quizá, una prueba a nuestro sentido de la compasión.

Un silencio ominoso cayó en el pequeño grupo.

Los tres hombres no pudieron evitar sentirse impresionados por tal muestra de sabiduría de una persona, cuya apariencia delicada, despistaba de la fuerza de carácter que poseía.

Zewu-jun pensó en las palabras de la chica. Eran sutiles en su reprimenda y en su súplica, le pedían tener compasión de Jin ZiXuan.

Pero más allá de eso, lo que atrajo la atención del jade fue la inherente temple que solo el clan Jiang parecía poseer, capaces de enfocarse en un objetivo y volverse ciegos a la magnitud de los obstáculos que se les cruzaran. Temple que llevaba a esta joven a enfrentarse a él sin importar la diferencia de poder, solo para proteger a ese esposo suyo. Misma que mantenía a un agotado Jiang WanYin sosteniendo a la flotante Sandu contra su pecho, a usar su propio cuerpo como escudo para proteger a Jin ZiXuan por el único motivo de que era al que su hermana amaba.

No era secreto la apatía que se tenían entre si Jin ZiXuan y los jóvenes de Yunmeng, pero tampoco era secreto que dejaban eso de lado sin dudarlo, solo para dar gusto a la hermana mayor del clan.

También recordaba con mucha claridad la forma en que el joven Wei protegió a WangJi ante la trampa de Jin ZiXun, sin importarle su propia seguridad. Cómo defendió el nombre de XiChen solo porque sabía, que las ofensas en su contra herían a WangJi.

Cuanta lealtad.

Tan diferente a la gente a su alrededor: Huaisang, Meng Yao, MingJue. Creyó que tenía a su lado a su propio grupo de personas en quienes confiar, pero se equivocó terriblemente. Solo había sido una herramienta conveniente para el uso de otros.

El triste contraste hizo al pulso en su interior volverse una marea incontrolable que hizo a sus labios mover antes de comprender lo que impulsaba sus palabras.

--- ¿De verdad confía en ese hombre?

--- Lo hago.

--- ¿Y usted, joven Jiang, confía en ese hombre?

JiangCheng frunció el ceño, las venas en sus manos visibles ante el esfuerzo que le requería mantener a Sandu firme. No podía moverse de su posición y sostenerla en la mano, no quería estar tan cerca de alguien que había seguido avanzando pese a que el arma ya había atravesado las capas de tela y que a pesar de estar herido por el filo plateado, no parecía consciente de ello.

La diferencia de poder ya era demasiado grande, no podía otorgarle además, la ventaja de la cercanía.

--- Confío en el juicio de mi hermana.

Los ojos carmesíes de Zewu-jun brillaron cuando este sonrió, la energía resentida envolvió su mano antes de que este, en un gesto casi casual, tomara a Sandu del filo antes de girarla y sostener la empuñadura. La espada se agitó ante la orden de JiangCheng de volver, pero el fuerte agarre del jade no vaciló.

--- ¡Suelta a Sandu!

--- Es usted un hombre afortunado --- el jade miró a un pálido Jin ZiXuan. La herida de la batalla anterior debía seguir abierta.

--- Lo soy, Zewu-jun. Lo soy.

El jade asintió ignorando a los hermanos Jiang, su atención solo fija en el heredero de la secta Jin... o lo que quedaba de ella.

--- La joven dama Jiang asegura su inocencia y el joven Jiang apoya a su hermana y por ende a usted. La integridad de dos personas están en sus manos y yo no puedo hacer nada para asegurar si su esfuerzo valdrá la pena. Pero hay algo que sí puedo hacer.

Lan XiChen soltó a Sandu, que regresó a la mano de su amo con una fuerza inesperada, haciéndole tambalear. Aprovechando la precaución de la pareja y la breve distracción del otro, levantó a Liebing; el agudo sonido del instrumento resonando hasta despertar y hacer llorar a Jin Ling.

JiangCheng se acercó para estar junto a su hermana; el llanto del bebé, la maldición de ZiXuan y los arrullos de YanLi, ahogados por el sonido gutural de los cadáveres que comenzaron a aparecer de la nada hasta rodearlos. JiangCheng se preparó, pero en cuanto cada salida fue obstruida, los cadáveres se detuvieron, estáticos y casi silenciosos.

Lan XiChen guardó su arma, mirándolos tan serio que era escalofriante.

--- Ustedes confían en la sinceridad de Jin ZiXuan, pero yo no puedo. Ya no. --- la mirada triste del jade hizo a la joven sentir compasión, hasta que escuchó lo que dijo después --- Así que le daré a la familia Jin la oportunidad de probar sus palabras... ¿Joven Jiang, estaría dispuesto a quedarse mi lado?

La estupefacción llenó a los tres.

No comprendían que en su claro deseo de proteger al otro habían despertado el anhelo en Zewu-jun, quien en su retorcido pensamiento, estaba convencido de que podría obtener la misma lealtad de ellos con solo pedirlo.

--- ¿Zewu-jun?

La voz vacilante de Jiang YanLi lo obligó a explicarse.

--- La seguridad del joven Jiang dependerá de mi, si su esposo o su hijo muestran no ser confiables, cobraré justicia en Jiang WanYin. --- Zewu-jun no parecía comprender que estaba amenazando la vida de alguien inocente. La energía resentida había destrozado cualquier moral que quedara en su interior.

Solo podía pesar en cuanto quería eso para si mismo.

La joven YanLi ya tenía a alguien en su corazón, además de una obvia compasión que solo haría más contrastante la oscuridad en el interior del jade; el joven Wei Ying cuidaba de WangJi, y era tan alegre y vivaz que lo desconcertaban.

Pero el joven Jiang...

--- Por favor, espere --- YanLi miró a su hermano, pero A-Cheng se mantenía atento al jade. Se alarmó cuando se dio cuenta de que estaba considerando seriamente las palabras del Lan XiChen. --- Zewu-jun, mi hermano no...

--- Usted dijo que confiaba en la integridad de Jin Zixuan y el joven Jiang dice confiar en su juicio. --- Lan XiChen la miró con desconcierto. Debía ser lógico lo que eso significaba --- Si es así, entonces a la inversa debería ser igual. Lastimar al joven Jiang la herirá a usted y por tanto, a Jin ZiXuan. Esto debería disuadir a su esposo de cualquier acción poco honorable.

---Zewu-jun.

Jin ZiXuan fue interrumpido con brusquedad por el jade.

--- No hable. Conozco bien a la familia Jin y son personas impulsadas por metas y objetivos ambiciosos, tan hábiles con las palabras como con las armas. No deseo escucharle.

--- Pero su petición es innecesaria. Me quedaré yo, así podrá vigilarme de cerca.

Lan XiChen negó con la cabeza.

--- He dicho todo lo que necesito --- recalcó antes de extender la mano en invitación al joven Jiang --- ¿Lo hará?

JiangCheng miró a su hermana y a su sobrino.

En realidad, no le importaban las razones detrás de la ilógica petición del jade, lo importante aquí es que Zewu-jun estaba dispuesto a dejar de lado su intento de eliminar a toda la familia Jin.

Ya lo había dicho, no lo lastimaría mientras ZiXuan no le diera motivos y a diferencia de este último, él no estaba tan herido, solo agotado. Podría defenderse si lo necesitaba.

--- Deme su palabra de que estarán a salvo de usted.

Lan XiChen asintió.

--- Siempre que sean confiables.

--- No. Usted no irá tras Jin ZiXuan o cualquier descendiente suyo. --- ignoró las suplicas bajas de su hermana o la segunda señal de su secta a la lejanía. Si Wei Wuxian llegaba, solo buscaría detener a Zewu-jun y JiangCheng no quería darle apertura al jade de regresar a su cruzada sangrienta. --- No importa lo que hagan, no lastimará a ninguno de ellos.

Zewu-jun lo miró un par de segundos, la marea en su interior golpeando sus pensamientos de una dirección a otra hasta hacer que su piel hormigueara.

Lo quería, quería aquello que su hermano y que Jin ZiXuan habían obtenido.

--- No creo que sea un trato justo.

Los ojos de JiangCheng se entornaron.

Fue la traición de Meng Yao y las manipulaciones de Huaisang lo que llevaron al jade a tal estado. Así que le daría una garantía que nadie más podía.

--- Le daré mi lealtad --- para reforzar sus palabras, enfundó a Sandu con un gesto brusco --- Yo Jiang WanYin, bajo el título de Sandu ShengShou, no intentaré nada en su contra en ningún momento, ni permitiré que nadie más lo haga. Ni con armas o ayuda de un tercero.

Pero Zewu-jun bajó la mano, la decepción llenándolo.

El joven Jiang era demasiado orgulloso para darse por vencido, preferiría morir antes de rendirse. Él...

--- Esta mintiendo.

El bufido lleno de indignación fue sonoro.

--- Zewu-jun, me insulta si cree que soy tan patético para recurrir a la mentira. Solo las basuras cobardes mienten.

--- ¡A-Cheng!

--- JiangCheng --- Jin ZiXuan quiso acercarse, pero el jade fue más rápido. Shouyue apuntaba a su garganta en menos de un parpadeo, sin que Zewu-jun necesitara alejar su atención de JiangCheng.

--- ¿Me da su palabra? Sé que no se retractará si lo hace.

YanLi sostuvo a A-Ling con más fuerza, el agotado bebé dormitaba después de tanto llorar, luego miró a su hermano. No podía permitir que A-Cheng fuera herido, su amado hermano ya había pasado por demasiado.

--- A-Chen, no puedes.

Esta vez, fue JiangCheng quien extendió la mano. Su ceño fruncido con decisión.

--- La tiene. Juro por el honor del clan Jiang, que mientras quede un aliento en mi cuerpo jamás mentiré o traicionaré a Lan XiChen, nacido bajo el nombre de Lan Huan y portador del título de Zewu-jun.

La terrible sensación de presión en el interior de Lan XiChen, se transformó en un ardiente pulso.

Con una suave sonrisa, guardó su espada y usó a Liebing para abrir un camino entre el mar de cadáveres de túnicas amarillas y grises. Al final de este, justo al borde de las escaleras, WangJi y el joven Wei Wuxian esperaban.

Las espadas en sus manos dejaban en claro lo cerca que estuvieron de abrirse camino a la fuerza.

XiChen los miró por un segundo.

Su querido hermano había intentado distraerlo mientras el joven Wei atraía a los cadáveres con unos curiosos sellos, creados en el último minuto en un despliegue de habilidad.

Pero Zewu-jun ya había encontrado a Jin ZiXuan, así que se fue antes de que su hermano lograra disuadirlo.

Ahora lo saludó con un leve gesto de su cabeza.

--- Que tengan un viaje seguro, dama Jiang.

Pero YanLi solo miraba a su hermano.

--- Estaré bien --- JiangCheng acarició la cabeza de Jin Ling por un segundo.

--- Pero...

--- He dado mi palabra. --- miró a su cuñado --- Llévatelos de una buena vez ---gruñó en dirección a ZiXuan, alejándose un par de pasos.

Este solo pudo torcer la boca con frustración ante su incapacidad de hacer algo, era un duro golpe para su orgullo tener que depender de su cuñado para proteger a su familia.

Los gruñidos y sonidos de los cadáveres le recordaron que no podía darse el lujo de quejarse, el jade podía matarlo con apenas esfuerzo y todavía podía cambiar de opinión.

Con un duro asentimiento, se alejó cargando a una protestante YanLi, quien alternaba la mirada entre los presentes, seguro intentando encontrar otra solución pero sin conseguirlo.

JiangCheng no despegó la vista de ellos hasta que desaparecieron en el bosque, los cadáveres cerrando el camino después de ello.

Miró al jade, quien pacientemente esperaba, jalando los hilos que mantenían prisionero a Meng Yao cada cierto tiempo, como un niño aburrido que jala del borde de su ropa.

--- Debo ir a Yunmeng, hay cosas que arreglar ahí.

LanHuan sonrió.

--- No.

La simpleza de la respuesta lo crispó.

--- ¿Disculpe? Soy el líder de la secta, debo atener mis responsabilidades...

Mientras hablaba, quiso alejarse, pero el leve ardor en su brazo lo detuvo, un segundo toque en su pierna y uno más en su mano lo obligaron a detenerse. Sorprendido, observó las rojizas gotas de sangre tiñendo su ropa y bajando por el dorso de su mano.

--- ¿Qué...?

Entonces, con el casi inexistente fuego que aún ardía de los restos de la torre Koi, pudo discernir el vago destello de los hilos metálicos que lo rodeaban como si de una telaraña se tratara.

Mientras JiangCheng observaba a su hermana partir, LanHuan imaginó que este querría irse. Después de todo, con su familia al cuidado de WangJi, XiChen no los atacaría por respeto al cariño que le tenía a su hermano.

Eso quitaba la única razón por la que el joven Jiang había aceptado quedarse, seguro encontraría una manera de alejarse, de engañarlo para renunciar a su trato... de irse de su lado.

Así que rodeó al joven Jiang con las delgadas cuerdas de acero que guardaba consigo. No permitiría que lo engañaran de nuevo, el joven Jiang dio su palabra y ahora debía cumplir con ella.

--- Con mi promesa, su "familia" podrá quedarse en muelle de loto. Su hermana junto al joven Wei Wuxian, podrán manejar la secta sin problema alguno... usted no será necesario en un largo tiempo.

JiangCheng quiso protestar, pero el movimiento de su garganta al querer hablar provocó una cálida humedad bajando por ella, advirtiéndole de la presencia de más hilos alrededor de su cuello.

Un mal movimiento y perdería la cabeza, estaba seguro.

Iracundo, solo pudo fulminar con la mirada al jade mientras este se acercaba, el cálido aliento tocando su rostro en una cercanía incómoda e insultante. Los ojos carmesí brillando cuando el jade sonrió con una satisfacción que no era natural.

--- Dulces sueños, líder Jiang.

Sintiendo una repentina presión entre la curva del cuello y el hombro, JiangCheng solo pudo dejarse llevar por la inconsciencia, forzada en él por los delgados dedos del jade.

28 Janvier 2021 09:59:26 1 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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À suivre…

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Christh SD No acepto ningún tipo de copia, modificación o adaptación de mis publicaciones. De encontrar alguna y de no llegar a un acuerdo, será denunciada sin más. Si mis ideas te gustan, dame el crédito correspondiente (inspirado de___, tomado de___, en consideración a___)

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