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Su mirada oscura y penetrante está fija en mi, recorre cada centímetro de mi cuerpo con ella tratando de mirar en lo más profundo de mi ser.

Analizando hasta el más mínimo movimiento que realicé.

No importa cuántas veces haya hecho lo mismo sigue causando un sentimiento de terror desde mis entrañas. Un escalofrío recorre mi espina dorsal al momento que se levanta de la silla en la cual estuvo sentado todo este tiempo, sus pasos son pausados y elegantes.

Cómo un león al acecho, listo para saltar directo a tu cuello.

Cada paso que el da, es uno que yo retrocedo en la cama, me hago un ovillo abrazando mis piernas contra mi pecho. Puedo sentir como las lágrimas empiezan a brotar de mis ojos.

Tengo miedo.

Miedo de lo que él me hará, miedo que haga eso que siempre hace y provoqué el sentimiento cálido, causando que el corazón me palpite con esa enfermedad en la cual he caído y soy muy cobarde para aceptarlo.

No puedo sentir nada por él. No. No puedo hacerlo.

Es incorrecto.

Sus pasos se detienen a orillas de la gran cama, en ningún momento sus ojos dejaron de observarme. Sus dedos se posan en mi barbilla haciendo que alce la cabeza y nuestro ojos se conecten.

—Shh. No llores, pequeño— dice secando las lágrimas de mis mejillas con sus dedos.—No me gusta ver tu carita triste.

Taehyung acerca su rostro al mío y junta nuestros labios en un beso lento y suave. Siento como mi corazón se acelera por el acto y no puedo evitar no corresponder al beso.

Me siento sucio cuando Taehyung empieza a recorrer mi cuerpo con sus grandes y frías manos, tocando mi anatomía tan dulce y cariñoso. No sé en qué momento terminé con Taehyung arriba de mi, entre mis piernas.

Una suave mordida y una succión es lo siguiente quesiento en mi cuello, suelto un gemido y arqueo la espalda.

Esto está mal. No puedo disfrutar la manera en la que él me toca cada vez que me hace suyo. No puedo enamorarme de mi secuestrador. No puedo amar a Taehyung.

Él es un lobo disfrazado de cordero para pasar desapercibido sin que nadie sospeche lo que su mente enferma esconde.

Ni siquiera yo sospeche de Taehyung, él era el típico chico tímido y silencioso del salón, quien diría que es un monstruo psicópata del cual yo estúpidamente estoy enamorado.

¿Por qué a quien engaño?, estoy malditamente enamorado de Taehyung aunque lo niege, no hay vuelta atrás.

El éxtasis me llega al cuerpo haciendo que leves espamos recorran cada célula de mi piel al momento que Taehyung entra de una sola estocada hasta lo más profundo de mi ser.

—T-taehyung...—enredo las piernas en su cintura cuando siento que comienza a moverse.—Ah...

Vuelve a besarme, está vez los labios de Taehyung son demandante y posesivos, tan adictivos como una droga. Un pecado que me invita caer en sus ojos de demonio.

Mis uñas marcan su espalda a causa del gran placer que me provoca.

—Eres mío, Jungkook. Siempre lo serás.

Quiero responderle, afirmarle que seré suyo a pesar de que nuestra historia no es la mejor, que están cliché, llena de dolor, lágrimas, desesperación, miedo, amor y cariño. A pesar que no tuvimos el mejor comienzo, quiero estar con Taehyung aunque eso signifique que deba sacrificar mi libertar por él. Por este amor enfermó.

—Te amo—su voz ronca y grave llega a mis oídos como un afrodisíaco un instintivo que hace que mueva las caderas al ritmo de sus estocadas.

Y de pronto tengo la necesidad de decirle que lo amo también, que desde hace unos meses mi corazón empezó ahnelarlo, en cada palpitacion pronuncia su nombre.

—Yo también te amo, Taehyung—decido decirle, no tiene sentido que lo siga ocultando.—Te amo a ti y a nuestro bebé.

Sus ojos se dirigen a mi vientre de tres meses, acariciando suavemente y una sonrisa surca de sus carnosos e hinchandos labios.

Toma mi miembro y comienza a masturbarme al ritmo de sus movientos y sin poder evitarlo mi escencia sale expulsada en un poderoso orgasmo. Taehyung acelera sus estocadas tocando mi próstata mandando miles de estremecimientos causando que vuelva a correrme, siento como Taehyung lo hace en mi interior, manchando mis paredes con sus escencia.

Taehyung besa una vez más mis labios antes de salir de mi interior y acostarse a mi lado, abrazándome contra su pecho.

Recuerdo que cada noche lloraba e imploraba que me dejará libre, que me dejará ir. Todas las veces que le gritaba a la cara todo mi odio y rencor por privarme de mi libertar. Más Taehyung ni siquiera sé inmutaba, solo se quedaba sentado en esa misma silla y me observaba con sus ojos azabaches, en silencio mientras yo lo maldecia y lloraba hasta quedarme dormido.

Pero todo cambio cuando él me besó, porque no sentí asco o aberración por su cercanía y eso me hizo tener miedo y paranoia más todo se fue al carajo cuando yo me enamoré de él y me enteré que encontraba en cinta.

Y no me arrepiento de hacerlo conocido y de sentir este amor enfermó.

27 Septembre 2020 22:56:34 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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