achingack Aching Ack

"Junkook despertó con un chico de piel canela abrazando su cuerpo, el chico de sus sueños" • KookV • Mención de otros shipps • ONE SHOT Historia inspirada en "Soñé contigo" de Carlos Sandess. HISTORIA PROPIA. PROHIBIDA SU COPIA Y/O ADAPTACIONES SIN MI CONSENTIMIENTO. NO SE PERMITEN TRADUCCIONES. NO SE PERMITEN OBRAS DERIVADAS.


Fanfiction Tout public.

#kookv #boyxboy #kooktae #soñecontigo
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Soñé Contigo


"Vengo a explicarte que hoy soñé contigo, justo al despertar lo recordé"



Se encontraba recostado sobre su cama, sus sábanas blancas cubriendo su cuerpo desnudo hasta la altura de su torso. La luz del día que entraba por su ventana lo hicieron removerse en la cama tratando de recobrar su sueño hasta que sintió un peso extra a su lado y en ese momento se dió cuenta que unos brazos y piernas de piel canela estaban abrazando su cuerpo. E inevitablemente una sonrisa apareció en el rostro de Jeon Jungkook.



"Todo estaba igual en el mismo sitio, tu boca justo donde la dejé.
Tú te acercabas poco a poquito, pero antes de tocarte desperté."



Un chico de piel canela y suave a la vista, ojos cerrados, pestañas largas y negras, de rostro fino con facciones marcadas, un pequeño lunar en la punta de su nariz y labios entre abiertos emitiendo pequeños pero suaves ronquidos. Kim Taehyung se encontraba desnudo y profundamente dormido abrazando el torso de un pelinegro.



"Voy a dormirme de nuevo, quiero cerrar los ojos, continuar el sueño, si tu ves que no me duermo,por qué no me contagias tus bostezos.
Que pena explicarte que hoy soñé contigo, sabía que eras tú, tenías el mismo shampoo ese que huele a mar.
Tu rostro estaba igual, tan parecido, tus pecas no faltaban las conté"



Jungkook se encontraba observando a tal bello chico, pasando sus dedos sobre el rostro de este y peinando los cabellos rebeldes que caían sobre su frente. Y ahí estaba, el chico con el que siempre había soñado y que era dueño de sus pensamientos y suspiros estaba ahí, dormido en su cama.


Y de pronto los recuerdos con aquél chico vinieron a la mente de Jungkook.




-Jeon Jungkook si no estás listo en cinco minutos te dejaré aquí y estarás solo otro fin de semana- dijo Jin, su mejor amigo que trataba de sacar al pelinegro de su habitación para que juntos fueran a una fiesta que Namjoon, novio de SeokJin, había organizado.


-No se por qué tanta insistencia en que salga, ya te dije que odio estar de mal tercio entre tu y Nam- le respondió el pelinegro bajando las escaleras de su casa mientras se colocaba su chaqueta de mezclilla.


-Aah, vamos, no va a pasar eso, además estarán los demás chicos, Jimin dijo que iba a llevar a alguien- dijo su mejor amigo de forma sugerente -además, ¿hace cuánto que no sales? Ya es hora de que te diviertas-


Y a Jeon Jungkook no le quedó otra opción más que seguir al más alto.



Cuando llegaron a casa de Namjoon la música resonaba por todo el lugar y esta ya estaba repleta de gente sosteniendo vasos rojos en sus manos que tenían alguna bebida alcohólica, otros estaban besándose en diferentes sitios de la casa y algunos más bailando en el centro de la misma y una que otra persona ya inconsciente.


En cuanto entraron Jin no tardó en localizar a su novio y fue directamente hacia él saludándo con un beso en los labios que el moreno correspondió tomando sus caderas e inclinando su rostro para profundizar más el beso.


No iba a ser el mal tercio eh.


Jungkook dejó a sus amigos en su asunto y decidió ir a servirse un trago a la cocina del hogar, no encontrando mucho más que algunas cervezas.


Él no tenia ganas de estar en ese lugar, por lo que solo se quedó en la cocina recargado sobre la pared tomando de ese líquido amargo y revisando las notificaciones de sus redes sociales en su celular.



-¿Aburrido?- Jungkook se sobresaltó al escuchar una voz que provenía de un chico que estaba en el marco de la puerta.


-¿Es muy obvio?-


-Oh no, claro que no, qué puede ser más divertido que revisar Facebook en medio de una fiesta- dijo el chico con tono de burla.


Esa noche Jeon Jungkook conoció a Kim Taehyung y todo se volvió interesante,esa noche vió la sonrisa más bonita que nunca antes había visto, esa noche aprendió a reconocer el olor del shampoo que desprendía el castaño cada que movía sus cabellos, también aprendió a reconocer cada parte del cuerpo de aquel chico de sonrisa cuadrada, esa misma noche se volvió adicto a unos labios que sabían a fresas, tal vez por el poco alcohol que había bebido o por algún bálsamo labial.



"Túte acercabas poco a poquito y antes de tocarte desperté.
Voy a dormirme de nuevo, quiero cerrar los ojos continuar el sueño."

Y el corazón del pelinegro se sentía cálido cuando estaba con el castaño encontrándose semidesnudos, compartiendo besos y sonrisas. Eso lo confirmó la mañana siguiente que estaban compartiendo el desayuno conociéndose el uno al otro, hablando sobre sus trabajos y todo lo que lesapasionabahacer.



"Si tu ves que no me duermo, por qué no me contagias tus botezos."



Esa tarde Taehyung salió del departamento de Jungkook despidiéndose con besos y caricias, no sin antes intercambiar números. También esa tarde Jungkook se dió cuenta que aquél chico era primo de su amigo Jimin y era la persona que lo acompañaba a la fiesta.

Desde ese encuentro la vida para ambos chicos había cambiado, pasaron meses teniendo citas, saliendo a lugares bonitos y unos cuantos paseos tomados de las manos.


Recordaba cada una de esas salidas, recuerda haber llevado a Taehyung al río Han, el pelinegro es fotógrafo y en ese paseo llevó su preciada cámara, amaba tomar fotos y sus favoritas siempre serían las de paisajes, pero esa tarde se dió cuenta que tener a Taehyung mirando los colores del cielo perdido en sus pensamientos era el paisaje más bonito y el que amaba más que cualquier otro.

Pero uno de sus recuerdos favoritos con el castaño fue aquella donde Taehyung lo llevó a una exposición de arte, Jungkook veía con ternura y admiración al castaño al verlo tan emocionado y ensimismado en las obras que se encontraban a su alrededor. El pelinegro dejó ser a su acompañante y se quedó mirando una pintura, a los pocos segundos Taehyung se puso a su lado dirigiendo la vista hacia la misma pintura pero deslizando lentamente su mano hacia la del pelinegro y cuando ambas manos estaban entrelazadas aparecieron unas sonrisas en ambos rostros que inútilmentetrataron de ocultar. Jungkook volteo a verlo pero este aún tenía su vista dirigida a la pintura tratando de no hacer contacto visual con el pelinegro para que no notara el color carmesí que comenzaba a hacer presencia en su rostro y tratando al mismo tiempo de ignorar el remolino de sentimientos que aparecieron en todo su cuerpo ante la sola mirada que el pelinegro le dedicaba. Pero lo que el castaño no sabía era que el hombre que estaba a su ladoamaba sus sonrojos, Jungkook amaba amaba cuando comenzaba a hablar rápido y a divagar dirigiendo la mirada a otro lugar producto de su vergüenzacuando le decía lo bonito que era, amaba sus sonrojos estando con él en la cama admirando cada parte de su cuerpo en la obscuridadde su habitación donde la única luz que los iluminabaera la de la Luna.


Y todo intento de Taehyung por ignorar lo que el pelinegro producía en él fue fallido cuando el más alto por apenas unos centímetrosafianzó el agarre de sus manos, ambos dándose cuenta que sus manos encajaban a la perfección, en ese momento eran solo ellos y nadie más, en ese momento los dos sabían lo que querían, solo faltaba decirlo en voz alta.


Y cuando menos lo pensaron el departamento de Jungkook estaba lleno de las pertenencias de ambos, ya sin siquiera saber que cosa era de cada quién, lo mismo pasaba con el departamento de Taehyung; cuando menos lo pensaron ya estaban pasando todo su tiempo juntos, el pelinegro pasaba todos los días a recoger al bonito castaño a su trabajo, que era en una galería de arte, para después ir a cenar a cualquier lugar y se les hizo costumbre caminar sobre las frías calles de Seúl bajo las luces de la ciudad, compartiendo caricias y besos que estaban cargados de sentimientos y que demostraban más allá de lo que podían llegar a expresar con palabras.


Y Jungkook recordaba todos esos momentos bonitos que pasó con Taehyung mientras seguía admirando el rostro de su chico, así como también le fue inevitable no pensar en los amargos.



Kim Taehyung era una persona muy atractiva y eso era algo que nadie lo podía negar, ¿quién en su sano juicio no quedaría atrapado por esa sonrisa bonita? Y por lo mismo no era de sorprenderse que traía a muchos chicos y chicas detrás de él, pero hace dos años y medio el corazón del castaño le pertenecía a un chico de cabellos rojos, Jung Hoseok.


Kim Taehyung y Jung Hoseok, dos chicos atractivos de personalidades maravillosas que al estar juntos irradiaban felicidad y amor, todo iba bien, eran la pareja que todos envidiaban y lo que todos soñaban tener. Eso fue hasta que Hoseok consiguió una oferta de trabajo en el extranjero justo después de su graduación de la universidad. Pero ambos tenían planes diferentes, el pelirrojo en el extranjero podría desempeñarse y sobresalir como un buen hombre de negocios, el castaño ya tenía muchos compromisos y contratos que cumplir con diferentes galerías de arte. Ambos estuvieron de acuerdo en que la mejor decisión era separarse por el momento, o por lo menos hasta que ambos cumplieran algunos de sus sueños, tal vez en el futuro coincidirían en alguno de ellos. Prometieron esperar el uno por el otro.


Pero Taehyung sabía que esa promesa era algo vacía, porque ninguno de los dos consideró otra opción más que separarse, el sabía que ya nada era como antes, porque de un momento a otro ya no habían besos ni caricias, las palabras bonitas habían dejado de decirse y realmente no creía que si las cosas fueran a mejorarse esperando por un futuro, si los sentimientos comenzaban a desvanecerse estando en el mismo país, ¿quién le aseguraba que esos sentimientos nos iban a irse y desaparecer por completo?


Y así fue, después de que el pelirrojo tomara ese avión, perdieron todo tipo de contacto, ningún mensaje y ninguna llamada.


Taehyung estaba viviendo una vida tranquila, tenía amigos y familia que lo querían mucho, el trabajo de sus sueños, vivía cómodamente, ¿qué más podía pedir?


En una de las cenas familiares su primo y mejor amigo Jimin lo invitó a una fiesta de uno de sus amigos de la universidad que sería esa misma noche, él no estaba convencido, no conocía a nadie de la universidad de su primo pero hacía un buen tiempo que no salía a divertirse, así que solo aceptó.

Ya estando en la fa fiesta de Namjoon (lo supo porque Jimin lo estuvo presentando a todos sus amigos) decidió ir por algo de tomar a la cocina de la casa, su primo estaba hablando animadamente con un chico de piel blanca y de cabellos ceniza, Yoongi, según recordaba.


Y cuando se encontraba en el marco de la puerta divisó a un chico que estaba recargado en una de las paredes del cuarto, vistiendo unos jeans rasgados negros con una camisa del mismo tono y una chaqueta de mezclilla con un vaso rojo en una de sus manos y en la otra su celular revisando cualquier cosa. Y si Taehyung dijera que ese chico solo se veía muy atractivo en aquella posición no estaría diciendo más que un eufemismo. Y ya saben como acabó esa noche.



Jungkook y Taehyung ya llevaban cuatro meses saliendo en citas, cuatro meses de muestras de cariño, cuatro meses desde que compartieron aquella noche, y ambos no podían estar más felices por eso, aunque solo faltaba un solo paso para hacerlo oficial, algo que ambos realmente querían.


El pelinegro tenía todo planeado, llevaría a Taehyung a desayunar a su restaurante favorito, después irían a una exhibición de Van Gogh a la que el castaño tanto deseaba ir, después irían paseando por las calles de Seúl hasta llegar al río Han, aquel río que fue testigo del amor que desprendían y ahí mismo Jungkook le pediría al castaño por fin ser su novio.


Taehyung estaba muy emocionado por el plan que el pelinegro tenía para ellos dos, aunque este le omitió la parte de la propuesta por supuesto. Así que ahí estaba, esperando la llegada de Jungkook en una de las mesas de su restaurante favorito. La campanilla de la puerta del lugar resonó y Taehyung dirigió su mirada a la entrada esperando ver al pelinegro. Sin embargo vió a alguien más, un hombre de traje y de buen porte, facciones marcadas y cabellos rubios, él podría distinguir esa forma de caminar sin ningún problema, pero, ¿qué hacía Hoseok ahí?


No se inmutó de cuánto tiempo se quedó mirando al ahora rubio hasta que sus miradas conectaron, Hoseok sin dudarlo se dirigió con una sonrisa en sus labios a la mesa donde se encontraba el castaño.



-¿Tae? ¿Taehyung? ¡Oh por Dios por supuesto que eres tú!-


-Hola Hoseok- contestó el castaño aún sin poder creer que la persona que en algún momento amó estaba justo en frente de él.


-Uh... eh, si, yo... yo de hecho iba a ir a visitarte aunque no sé si sigues viviendo en el mismo edificio pero quise primero pasar a comprarte uno de esos postres de fresa que tanto te gustan- el rubio le decía con una sonrisa que se ensanchaba cada vez más y un ligero sonrojo apareciendo en sus pómulos -He regresado Tae, regresé por ti, hicimos una promesa-



Taehyung no dijo nada, seguía sin poder creer que esa persona estuviera ahí y diciéndole tales palabras.


-Tae, ¿estás bien? pareces sorprendido-


-Lo estoy- dijo el castaño un poco aturdido -Hoseok será mejor que hablemos en otro lado- Taehyung se levantó de su asiento y caminó hacia una pequeña terraza que tenía el lugar con un rubio siguiéndole por detrás.


-Hoseok, yo...- comenzó hablando el castaño, sus palabras siendo interrumpidas al sentir unas manos que acunaban su rostro.


-Se que pasó mucho tiempo y que quizás hayas encontrado a alguien más, pero Taehyung yo nunca dejé de amarte, te he querido todo este tiempo y no pasó ni un día en el que no pensara en ti- le dijo el rubio ya muy cerca de su rostro.


-Si eso fuera verdad habrías mandado por lo menos un mensaje, Hoseok esa promesa que hicimos fue en vano y ambos lo sabíamos, aparentábamosante los demás ser la pareja perfecta pero entre nosotros ya no había ni una caricia- respondió Taehyung tomando entre sus manos las que sostenían su rostro y mirando hacia los ojos del otro -Hoseok eres una gran persona, de eso no tengo duda, eres muy exitoso eso te lo aseguro y fuiste una persona muy importante en mi vida, te agradezco todo porque en su momento me hiciste feliz y lo que tuvimos fue verdadero, pero eso ya acabó hace mucho, Hoseok hoy tengo a otra persona que me hace muy feliz y que amo con todo mi corazón-


-Vaya, realmente lo dijiste- contestó el rubio con un tono de melancolía en su voz -Pero digo la verdad Kim Taehyung, te sigo amando, tal vez ya no de la forma romántica, pero te amo porque también me hiciste feliz, vine a visitarte, estoy de paso solamente, quería saber si te encontrabas bien, después de todo siempre fuimos amigos-



Esas palabras hicieron que el alma y cuerpo del castaño se relajaran, sin embargo aún estaban demasiado cerca y Jungkook los miraba desde la entrada del lugar interpretando algo más. Y entonces Taehyung escuchó la puerta del restaurante ser cerrada con rudeza, giró su rostro y lo último que pudo ver fue la espalda del pelinegro quien salía con prisa, eso no significaba nada bueno, fue ahí cuando Taehyung se dió cuenta de la cercanía de más que estaba teniendo con Hoseok, así que sin más se alejó con un movimiento brusco y tomó su su abrigo que todavía estaba en el asiento en donde se encontraba minutos antes y sin siquiera despedirse y sin ninguna explicación hacia el rubio, salió corriendo por aquella puerta tratando de alcanzar al pelinegro.



-¡Jungkook! ¡Jungkook detente!- el castaño gritó ya bastante cansado de correr detrás del pelinegro, y este se detuvo.


-¿Qué me vas a decir? ¿Que lo que vi no es lo que parece?- Jungkook le dijo a unos pasos lejos del otro.


-¡Es que no es lo que parece! Lo que viste no es lo que estás pensando Jungkook- el castaño trató de avanzar unos pasos hacia el pelinegro para acortar la distancia entre ellos, fallando en el intento al ver que el otro retrocedía.


-Vamos Taehyung, ¿todo este tiempo me viste la cara? ¿todo esto fue un juego para ti?-


-¿Qué? ¡Claro que no! Como te atreves a decir eso- contestó Taehyung frunciendo el ceño, él realmente no creía lo que estaba diciendo Jungkook.


-Agh, ¿por qué mejor no regresas con ese chico?, te veías bastante feliz- Jungkook dijo sin siquiera pensar en lo que estaba diciendo y si es que sus palabras estaban teniendo sentido.


-¿No me dejarás si quiera explicarte?-


-No hay nada que explicarme Taehyung, vi lo suficiente- le dijo dándole la espalda para irse lo más pronto de ahí.


Y Taehyung no podía creerlo, ¿de verdad lo había dejado ahí sin siquiera darle la oportunidad de hablar?El día estaba arruinado.



Pasaron los días, Jungkook se sentía como un verdadero idiota, pero ver a Taehyung siendo sostenido por alguien más y dedicándose una mirada que no expresaba más que cariño ,más añadiendo los suaves y muy pequeños sonrojos que tenían los rostros de ambos chicos hizo que en su interior experimentara un sentimiento de amenaza e inestabilidad ante lo que estaba viendo pero no pudo evitar no reaccionar así, ahora no tenía a Taehyung pero ¿cómo arreglar las cosas si él había sido el que dijo que no quería una explicación? ¿si quiera tenía el derecho a pedir una después de dejar al castaño solo en medio de la acera?


Pero es que después de esa pelea Jungkook no dejaba de soñar con Taehyung, no dejaba de ver esa sonrisa y ojos bonitos en sus sueños, anhelando poder volver a tenerlo una vez más entre sus brazos, le dolía ver la ropa mezclada de ambos en el closet, le dolía ver los libros que Taehyung había dejado en su departamento. Y ahora tal vez Taehyung no querría ni verlo.



"Y aunque al final desperté me quedo con tu recuerdo y aunque te vayas, si duermo estarás, si duermo estarás aquí"



Taehyung no se encontraba muy diferente al pelinegro, estaba muy afligido ante la pelea que habían tenido, pero lo que más le hacía sentirse triste era que no le dejó ni si quera decir una palabra, no lo dejó decir nada. Pero era algo tonto mantenerse así, ¿en serio iban a dejar todo lo que habían formado? ¿iba acabar así? Él no quería eso.


Una semana después Jungkook estaba en su estudio con gente que le estaba ayudando a organizar la exhibición de sus fotos que daría ese mismo fin de semana en una de las galerías importantes de arte, una en las cuales Taehyung trabajaba.


Jungkook se encontraba escogiendo las fotografías que iba a presentar, fotos de diferentes paisajes y lugares, unas a blanco y negro y otras tantas a color, pero sin duda la que más resaltaba entre todas las imágenes era aquella donde un castaño veía los colores anaranjados de un bonito atardecer, aquel chico que transmitía la tranquilidad con la que estaba ese día, una de las fotos favoritas de Jungkook solo porque se encontraba el chico de sus sueños.


El día llegó y la exhibición estaba siendo un éxito, muchas personas asistieron a admirar su trabajo y otras tantas se le acercaban dándole ofertas de trabajo muy tentadoras que el castaño respondía con un "gracias" y una pequeña reverencia. Estaba siendo relativamente una buena noche.


Y otra vez se encontró mirando la fotografía del castaño, estaba muy perdido en sus pensamientos, tanto que no se dió cuenta de la presencia de cierta persona que se encontraba justo a lado de él.



-De verdad escogiste esa foto- Taehyung le dijo mirándose a sí mismo en la imagen.



Demonios, Jungkook de verdad había extrañado escuchar esa voz que le fue inevitable no sentir un nudo formándose en su garganta.



-Lo hice-


-No pasó lo que crees-


-Taehyung...-


-No, escúchame- y volteó su mirada hacia el pelinegro -Se llama Hoseok, fue alguien importante en el pasado, lo amé mucho y fueron días muy felices, pero eso se acabó Jungkook, se acabó hace dos años cuando él persiguió sus sueños al extranjero e incluso se había acabado desde mucho antes-



Ah, Jungkook no se había sentido más estúpido que aquella noche.



-Lo que viste no significa nada, él solo está de visita en Seúl, y él iba camino a visitarme para aclarar las cosas y terminar todo de una buena vez, no me pidas que lo olvide porque no lo haré, más allá de haber tenido una relación él y yo, tuvimos una amistad y me enseñó muchas cosas y me ayudó a ser la persona que hoy soy Jungkook-


Las lágrimas en los ojos del castaño comenzaban a aparecer -Jungkook te amo, eres mi presente y te quiero en mi futuro también- le dijo sintiendo como sus mejillas se calentaban y hacían aparecer un bonito color carmesí en ellas.



Taehyung deslizó lentamente su mano hacia la del pelinegro para entrelazarlas, como lo hizo la primera vez que se encontraban mirando una pintura. Y Taehyung se sintióaliviado cuando Jungkook correspondió a su toque.



-Lo siento- dijo el pelinegro al mismo tiempo volteándose a ver al castaño para quedar de frente a él -De verdad lo siento, soy un imbécil, no debí dejarte así, debí haberte escuchado, perdón, perdón, de verdad lo siento Tae, estos días sin ti han sido los peores de mi vida-


-Está bien Kookie, está bien- dijo el castaño abrazando al chico que tenía enfrente.



Y cuando Taehyung lo llamaba "Kookie" sabía que realmente todo estaba bien entre ellos.


Esa noche Jungkook no esperó a que su exposición terminara, tomó al chico y pasaron la noche abrazados, compartiendo besos, caricias y sonrisas de por medio, entregándose uno al otro, haciéndose uno.



Ahí se encontraba Jeon Jungkook, había perdido la noción del tiempo observado al que ahora era su chico, oficialmente después de otras citas, y es que incluso teniendo a Taehyung con él durmiendo a su lado o estando abrazados en el sofá viendo cualquier película de Netflix o sentados en la orilla del río viendo como el atardecer terminaba y el Sol se escondía para que en su lugar saliera la Luna, aún teniéndolo junto a él seguía apareciéndose en sus sueños y lo amaba, lo amaba como a nadie.



"Y aunque al final desperté me quedo con tu recuerdo y aunque te vayas, si duermo estarás, si duermo estarás ahí"

-¿Ya estás despierto? Vamos Kookie vuelve a dormir- le dijo el castaño afianzando su agarre a su cintura buscando el calorcito que su cuerpo le daba.



Si, definitivamente amaba mucho a ese chico y que a pesar de siempre verlo cuando dormía, él estaba ahí cuando despertaba, su sueño era él y estaba ahí.












Aching Ack 🍒

27 Juillet 2020 21:40:02 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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