magie-black Magie Black

¿Por qué me has dejado? ¿Acaso jamás te importé? ¿Me amaste como yo te amé a ti? Duele y siento que todas estas preguntas, plasmadas en este papel, jamás tendrán una respuesta. Solo deseo que sepas, que te odio, así como te amo. Y que si vuelves, aunque lo niegue una y mil veces, estaré esperando por ti. Soy tuya y siempre lo seré. Pero solo vuelve, por favor. Vuelve. Te amo, por siempre, para siempre y un día más. HISTORIA CON CONTENIDO CLICHÉ. DERECHOS RESERVADOS.


Romance Romance jeune adulte Tout public.

#romance #amor #embarazo #lagrimas #besos #ciega #-accidente
8
5.1k VUES
En cours - Nouveau chapitre Tous les samedis
temps de lecture
AA Partager

Capítulo 1


Diciembre 9 de 2021 (Actualidad).


Me encontraba recostada junto a Penny en mi cama, de manera que nuestras cabezas casi colgaban hacia atrás. Ambas en silencio total, intentando hallar alguna respuesta que nos ayudara a resolver el problema en el que nos encontrábamos o más bien, en el problema en que yo me encontraba.

La presión que ejercían mis puños, denotaban lo asustada y nerviosa que me encontraba en ese momento. No había solución o de hecho sí lo había, pero no estaba del todo convencida.

Y me frustraba.

—Sigo sin poder asimilarlo—Repentinamente se oyó el susurro de Penny a mi lado—Quiero decir, no pensé que se trataría de esto y…—Suspiró—No sé qué decir.

Negué, intentado no llorar—Y yo no sé qué hacer, lo cual es peor.

La sentí removerse a mi lado—Tal vez se equivocó—Comentó sonando no muy convencida de sus palabras—Ha habido casos en donde si ha acertado, luego de la segunda o tercera prueba. Tal vez estamos maquinando sobre algo que tal vez no es nada.

Tragué saliva—Has repetido la palabra Tal vez…—Me quejé cubriendo mi rostro—Son populares por algo y eso es por su efectividad.

—No en un cien por ciento.

Bufé—¿Y qué con eso? —Me quejé entre sonidos lastimeros—Dios santo, ¿Qué voy a hacer?

Una de sus manos se posó sobre mi hombro—Oye, no entremos en pánico ¿De acuerdo? Aún existe la posibilidad de que todo se trate de un error… hay que volver a intentarlo.

—Ya sería la cuarta vez y no podré tolerar el mismo resultado. Penny es imposible que sea falso, las pruebas las tenemos y están allí, burlándose de nosotras en nuestros rostros—Mis lágrimas al fin descendieron por mis mejillas—Se acabó.

—Pandora, tan solo cálmate—Fregué mis mocos como una niña pequeña—Yo estoy aquí y voy a apoyarte, tienes que saber eso—Apreté mis labios—Ahora volveremos a hacerlo y si resulta en lo mismo…

—Estoy en las ruinas, mi vida en el deporte se terminó, mi madre me matará. Eso sin contar que tendré que cambiar…—Me idealicé a mí misma en esa situación y fue imposible no sentir escalofríos.

—No. Iremos al médico, no se habla más. Ahora levanta ese trasero de la cama y vamos al baño.

—Penny…

—Ahora—Tomó mi mano y la posó sobre su hombro—También estoy en Shock Pandora, es que, no sé… es extraño—Comentó mientras me guiaba—Toma…—Tanteé con mi mano libre, un recipiente pequeño, de plástico—Ya sabes que hacer.

Gruñí con cansancio—Sí, lo sé—Tomé el pomo de la puerta y me dispuse a ingresar.

—Todo saldrá bien. Presiento que luego de esto dejaremos de preocuparnos, jamás me equivoco.

Asentí, confiando en sus palabras.

(…)

La alarma sonó, sobresaltándonos a ambas que con pánico, brincamos de la cama emitiendo un chillido.

—¿Pandora? ¿Están bien?

Gemí de frustración—Eh, sí. Estamos bien, Selene, no te preocupes.

—Sí, señora, solo vemos películas de terror, ya sabe… buenos niveles de adrenalina—Selene emitió un sonido dudoso ante la contestación de Penny—Mantener el espíritu vivo y…

—Estamos bien—La interrumpí, queriendo abofetearme.

—De acuerdo. Si necesitan algo, me avisan.

Asentí—Bien.

Silencio.

Y más estresante silencio.

—Creo que ya es hora—Suspiré intentando convencerme de que esto solo se trataba de una pesadilla.

Podría serlo ¿No?

—Iré a buscarlo—Asentí, percibiendo como se ponía de pie y caminaba un par de pasos, para luego tardar alrededor de cinco minutos.

¿Por qué tarda tanto?

Fruncí mi ceño con impaciencia—¿Penny? —Tragué saliva al oír cómo se acercaba a mí— ¿Y bien? —Retorcí mis manos con nerviosismo—¿Cuál es el resultado? —La única respuesta que obtuve fue más silencio—¿Penny?

—Iremos al médico.

Me tensé ante su respuesta—¿Qué?

Penny carraspeó—Iremos al médico, en este preciso momento.

—¿Por qué?

—Solo vístete, voy a acompañarte y nos sacaremos las dudas. Odios estas pruebas del infierno que siempre se equivocan y solo sirven para darnos sustos y hacer que mojemos nuestros pantalones pensando…

—¡Penny! —Chillé ante su diarrea verbal—¿Cuál fue el resultado?

Penny suspiró—Positivo. De nuevo.

Mierda.

(…)

Hice una mueca ante el pinchazo en mi brazo y me removí incómoda ante la sensación punzante en esa zona.

—Esto ya está, linda—Asentí, mientras sentía como posaba un algodón al retirar la aguja.

—¿Cuánto tardan los resultados? —Cuestioné presionado el algodón contra la herida.

—Alrededor de diez minutos, es bastante rápido—Carraspeó haciendo chocar alguna especie de vidrios—Esa clase de hormona es fácil de detectar—Mojé mis labios—Ahora, toma mi mano. Te llevaré con tu amiga.

—Gracias—Susurré, elevando mi mano extendida hacia el frente.

La doctora rió—No agradezcas—Caminó conmigo hasta la salida del consultorio—Aquí está tu amiga—Habló divertida hacia Penny.

—Muchas gracias por traerla de vuelta—Me sostuvo—¿Cuándo hay que venir a por los resultados?

—Se los daré dentro de diez minutos, como le expliqué a la señorita, es un análisis muy sencillo.

—Oh…¡Excelente! ¡De lujo! —Acaricié mi rostro con frustración, mientras tomaba asiento—Espero que nos traiga buenas noticias.

—Bueno, eso dependerá de cual sea la noticia que ustedes esperan…—Comentó la doctora—Ahora iré a ver esos análisis, no tardaré.

—Claro, no hay problema—Hablé emitiendo una leve sonrisa. Con mis manos llevé mi cabello hacia atrás y bajé mi cabeza intentado de alguna manera poder resguardarme de lo que estaba segura que se aproximaba.

—Todo saldrá bien.

Hice una mueca—Eso dijiste antes de que realizara la última prueba.

—Irá bien a partir de ahora—Negué sintiéndome una idiota—Oye ¿Qué harás si resulta como no queremos que resulte?

—¿Qué?

—Me refiero a que si el resultado no es lo que esperábamos ¿Vas a decirle?

Mordí mi labio. No había pensado en eso, es que ¡¿Cómo iba a pensar en eso?! No tenía tiempo para ello, no por ahora. No hasta salir de dudas, pero, si resultaba que sí.

Lo que estaba sucediendo ahora mismo, sería el menor de mis problemas.

—No lo sé, Penny—Acaricié mis temblorosas manos—Él pronto irá a estudiar a Italia y está muy entusiasmado con la idea. Ambas sabemos cuánto luchó por ganar esa beca y esto solo…—Suspiré—Además hemos estado discutiendo debido a su viaje de estudios. Él espera mantener una relación a distancia y yo no estoy muy de acuerdo con eso. No lo sé… ¿Qué debería hacer?

—Yo creo que lo mejor sería decirle, es decir, después de todo él hizo su parte…si sabes a lo que me refiero—Apreté mis labios—No tienes por qué temer, él lo tomará bien. Ya lo verás.

—Señorita O’Neill—Elevé mi cabeza hacia la voz de la doctora—Aquí están sus resultados. Le recomiendo llevarlo con el Doctor Coria, él es obstetra y es especializado en esto. Lleve ahora mismo los análisis y luego él sabrá que recomendaciones darle y como guiarla durante esta etapa ¿De acuerdo?

¿Recomendaciones?

¿Obstetra?

¿Etapa?

¡¿De qué carajos estaba hablando esta mujer?!

—Yo lo llevaré—Habló Penny ante mi falta de voz—¿Dónde está el consultorio del doctor?

—Un piso más arriba. Les recomiendo ir ahora, nos vemos luego señoritas.

—Un gusto—Me despedí sonando tensa.

Penny chasqueó la lengua—Bueno, Pandorita, hora de ir a ver a ese doctor.

—¿Es usted el doctor Coria? —Cuestioné presionando el hombro de Penny, quién se quejó.

—Sí, lo soy ¿Ustedes…?

—Mi nombre es O’Neill…—Sacudí mi cabeza y gruñí ante la risa de mi amiga—Quise decir Pandora…—Carraspeé—Soy Pandora O’Neill.

El doctor emitió una leve risita—Pues un gusto, Señorita O’Neill ¿A qué se debe su visita?

—Bueno…—Rasqué mi nuca—Acabo de realizarme unos análisis, porque no me sentía muy bien este último tiempo y la doctora, eh…—¿Cómo se llamaba? —Eh, no recuerdo muy bien su nombre—Reí incómoda.

—¿La doctora Bane? —Asentí, sonriendo abiertamente—¿Tienes los análisis aquí?

—Aquí están—Los extendí, esperando a que los recibiera.

En el transcurso de esto, Penny había optado por mantener la boca cerrada, lo que era muy conveniente para mí.

—Tomen asiento, por favor—Obedecimos ante su orden. Una vez acomodada, me enfoqué en oír como el doctor cerraba la puerta del lugar y luego tomaba asiento frente a nosotras—Veamos…—Rasgó el papel y luego hizo silencio, supuse que estaba revisando los valores—Bien, aquí analizamos a la Hormona Gonadotropina Corionica y dependiendo los valores en los que está hormona se encuentra, sabremos si es positivo o negativo…—Nos explicó con tranquilidad. Penny tomó mi mano derecha y la presionó con fuerza—¿Están listas?

—Sí, solo dígalo—Ordené sintiendo el terror correr por mis venas.

—Está bien. Aquí dice que presentas una sensibilidad mayor a 20 mUI/ml.

Ambas hicimos silencio—¿Y eso quiere decir? —Cuestionó con impaciencia Penny.

—Quiere decir que el resultado es positivo…—Mi respiración se detuvo—Estás embarazada. Pero solo por ecografía, podré decir casi con exactitud de cuanto estás.

—Santo dios—Oí a Penny.

—Haré la ecografía en este preciso momento, así que, ¿Podría ayudar a su amiga a recostarse en la camilla? —Le habló el doctor hacia Penny, puesto que me encontraba en un estado de petrificación—¿Señorita?

Bueno, al parecer no era la única.

Penny carraspeó—Eh, claro sí—Percibí como se ponía de pie—Pandora, ven conmigo.

—Penny…—Susurré abatida—Penny…

—Lo sé, estoy aquí. Ahora ven conmigo—Ella sostuvo mi peso y me ayudó a llegar a la camilla para luego recostarme con cuidado.

—Voy a subir tu camisa hasta el principio de los senos ¿Está bien? —Asentí ante el anuncio del Doctor—Sentirás algo frío sobre tu abdomen, pero no debes preocuparte, es un gel—Di un respingo ante la fría sensación—Ahora solo mantente quieta—Asentí sin poder hablar. Apreté mis ojos al sentir como llevaba de un lado a otro el artefacto y ejercía una leve presión—Aquí está. Apenas tiene el tamaño de una semilla de sésamo y crece a un ritmo casi frenético…—Comentó—Mide aproximadamente 6 mm de largo y tiene muy buena salud. Es importante que sepan que en esta semana empiezan a formarse sus riñones, su hígado, su sistema nervioso, su cabeza y su tronco.

—¿Qué es eso de allí? —Oí a Penny preguntar con fascinación en su voz.

—¿Esa prominencia de allí? —Penny emitió un leve sonido en forma de asentimiento—Eso a medida que el embrión crezca, se convertirá en su corazón.

—Vaya.

Carraspeé llamando su atención—¿De cuánto estoy?

—¿Recuerdas la fecha del último dia de sangrado?

Frunci el ceño, intentado recordar la fecha exacta—Creo que fue en Octubre, veintinueve de Octubre.

—Perfecto, dame unos segundos—Lo oi teclear velozmente y luego carraspeó—Estás de cinco semanas, lo que se traduce en dos meses.

¿Dos meses?

¡¿Dos meses?!

—No te asustes, es normal no haberte dado cuenta. Muchas mujeres, primerizas generalmente, confunden los síntomas de embarazo con los del periodo menstrual y no es hasta la cuarta y quinta semana en donde la prueba de embarazo, ya sea, test, análisis de sangre u orina, da un resultado factible.

Quité una lágrima de mi ojo—¿Q-qué debo hacer ahora?

—Te recomendaré Ácido fólico y es de vital importancia que comiences a tomarlas y así evitar blastopatías que resulta en la espina bífida. Debes consumir el doble de proteínas que consumías antes del embarazo, Hierro y Calcio. Por esto mismo, te derivaré a un nutricionista colega mío y te ayudará en esto último—Apreté mis puños—Para finalizar, te daré una carta con las fechas de las ecografías y las de vacunación.

Se supone que enterarte que estás embarazada debe ser una noticia alegre, pero en este momento de mi vida no lo era. La duda, la angustia y el miedo se habían acumulado en mi cerebro de tal manera que lo único que la ocupaba era esto.

Temía por el embarazo, temía estarlo.

Y ya he descubierto que sí. Lo estaba.

Ya había dejado de ser un problema, pero en su lugar otro se ubicaba y era el decirle a mi madre, a Nana Hailey, a mis amigos y sobre todo decirle a él.

(…)

—¿Estás segura de esto? —Cuestionó Penny. Habíamos vuelto a mi casa y a escondidas de Selene ingresamos a mi habitación.

—Tengo que hacerlo. Él merece saberlo—Me encogí de hombros sintiéndome decaída—Voy a marcarle.

—¿Le dirás por teléfono?

—Claro que no—Suspiré—Le diré que debo hablar con él—Guiada por la voz de mi celular, marqué su número.

El número al que usted se intenta comunicar está fuera de servicio.

Fruncí mi ceño, mientras colgaba y volvía a marcar.

El número al que usted se intenta comunicar está fuera de servicio.

Gruñí sintiéndome molesta. Habíamos discutido, pero eso no significaba que me ignorara.

—No contesta y mi celular está por apagarse—Avisé a Penny.

Penny bufó, tamborileando sus dedos sobre su celular—Acabo de llamar y solo escucho la voz de esa operadora—Suspiró—Llamaré a su madre ¿Qué dices? —Asentí de acuerdo con ella— ¿Hola? ¿Dana?... ¡Hola! sí, soy yo Penny—Silencio—Muy bien, gracias…Estaba buscando a su hijo. Pandora necesita hablar con él y no podemos ubicarlo y pensamos que us…—Penny calló abruptamente— ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? —La preocupación surcó mi pecho—¿A sí nada más?... pero…jamás dijo nada, quiero decir, sabíamos, pero se suponía que—Suspiró—Está bien, hablaré con ella—Nuevamente silencio—Claro. Sí… está bien, no es su culpa de todas formas—Tragué saliva al percibir que en el tono de voz de Penny, la rabia era la que ocupaba el primer lugar—Está bien, la veo luego, Dana. Adiós.

—¿Qué ocurrió? Penny, ¿Está todo bien?

—Necesito que me escuches y no te alteres, porque puede hacerle daño al bebé ¿Sí? —Asentí frenéticamente—Él no está—Fruncí mi ceño—Dana dijo que adelantaron su ingreso y él decidió marcharse.

—¿De qué estás hablando?

Penny sostuvo mis manos—Asher tomó el vuelo hacia Italia.

¿Qué?

—Es broma ¿Verdad?

—No pandora, lo siento.

No es cierto.

No podía ser cierto.

Mis lágrimas cayeron en cascada, no pude soportar más el no llorar. Él se había ido, como si no le importara, como si nada de lo que vivimos importara.

—Tampoco se despidió de Ben y Dick, solo se marchó. Dana era la única enterada, de hecho, ella creía que sabíamos—Sollocé cubriendo mi rostro con una de mis manos y la otra inconscientemente se había posado sobre mi abdomen—No llores, o lloraré también—Me abrazó con fuerza.

—Me ha dejado, Penny. Me ha dejado.

No me dio tiempo de decirle sobre mi embarazo.

Y cuanto dolía eso.

27 Juin 2020 11:23:55 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
4
Lire le chapitre suivant Capítulo 2

Commentez quelque chose

Publier!
Cris Torrez Cris Torrez
interesante sigue así!!!
July 31, 2020, 13:49
Cris Torrez Cris Torrez
interesante sigue así!!!
July 31, 2020, 13:49
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 34 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!