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Geoff es un hombre que busca de trabajo. En unos departamentos cerca de su casa, Una señorita le ofrece dinero por cuidar a su hijo. Sin embargo, Supo que nunca debió aceptar ese trabajo. Aprendió, que nunca debes dejar a un niño solo.


Horreur Déconseillé aux moins de 13 ans.

#psicológico #cuento #terror #295
Histoire courte
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El Niñero

Mi bajo presupuesto me obligó a ser niñero.

Una tarde, Pensaba en formas de conseguir dinero rápido y sencillo. Sin embargo, No encontré ninguna opción con la que me conforme. Pregunté a mis amigos y llamé a familiares, Hasta que finalmente consulté en las casas vecinas. A cinco calles de mi hogar, situaban unos departamentos. Me tomé el valor de pasar puerta por puerta, Y encontrar suerte.

En la habitación 147, Una señorita bastante amable, (Y bonita..) Me ofreció cuidar de su hijo pequeño. En pocas palabras, ser niñero.

Esto duraría solo tres horas según ella, No dudé en aceptar. La señorita se veía esperanzada, No podía defraudarla. Y no solo eso. También necesito algo de dinero ..

Me dijo que lo cuidara el día de mañana, ella estaría esperandome en la puerta antes de salir.

Mañana es hoy, Finalmente me encontraré con la joven mujer.

Nunca antes había cuidado a un niño, Pero me aseguré de hablar con ella y me dió indicaciones básicas.

Me vestí de manera cómoda y a la vez presentable. Un suéter verde opacado, junto con unos pantalones negros serían suficiente. Voy a cuidar un niño, no iré de fiesta.

Preparé una mochila con lo necesario, y me aproximé hacia los departamentos.

Allí estaba la señorita en ropa formal. Sostenía un bolso en ambas manos
mientras me esperaba con una bonita sonrisa.

Extendí la mano para saludar. Hizo lo mismo y procedimos a platicar. -Por favor, asegúrese de que no pase mucho tiempo solo con sus juguetes y hágalo tomar una siesta de media hora.-Dijo mirándome con angustia. Entendí su preocupación y contesté tranquilamente.-No hay problema, Lo cuidaré bien.-. Ella asintió. -Esta bien,. regresaré a las ocho. Hora en la que mi hijo debería estar dormido y en la que acaba tu trabajo.- recalcó.

Pocos minutos después me entregó las llaves del departamento. Dijo que no habían otras de repuesto asi que tendría la responsabilidad de cuidarlas. Finalmente ambos entramos al departamento para que el niño me conozca.

Él era un pequeño de cabello claro, pecas, y estaba carente de un diente de leche.

La madre se agachó junto al pequeño y le explicó que yo sería su niñero.

-Cariño, Él será tu nuevo niñero. Te cuidará por hoy, ¿Entendido? cuídado, corazón. Mamá volverá pronto. ¿Si?-

El joven me miró de reojo con curiosidad.

Luego de eso nos despedimos de la señorita y se fue a su trabajo.

Miré mi reloj, Eran las 5pm. ¿El objetivo? tres horas.

Ví al niño jugar con sus juguete.

Me acerqué a él. Con amabilidad meticulosa, pregunté.

-Hola pequeño, ¿Cómo te llamas?.-

El niño me miró con sorpresa, Abrazó su juguete de trapo y contestó.

-Mi mamá dijo que no hable con extraños..-

Pronto interrumpí. -¿Que? ¡Pero tu madre me acaba de presentar!, Yo vengo a cuidarte. Me debo encargar de ti, ¿Entiendes? Tranquilo.- Él aceptó con incertidumbre. -...Bueno..Soy Calen. Pero mi mamá me dice Cali.-

Sonreí y le acaricie la cabeza. Es adorable.

-¡Un placer conocerte Cali!-

-Mi mamá me llama Cali. No tu, señor.- interrumpió.

..Adorable pero algo difícil.

-Bueno.. Llámame Geoff. ¿Tienes hambre?-

El niño intentó contestar. Pero hizo una pausa y miró hacia otro lado.

-No lo sé, Dejame preguntarle a mi hermano.-

Sonreí y lo dejé en lo suyo. Revisé que no hayan objetos peligrosos cerca, y me fijé qué había en la nevera. Solo una ensalada y una botella con jugo de naranja.

Dios, las mujeres y su inexplicable obsesión con lo nutritivo. Aunque entiendo, tiene un hijo al que cuidar..

Espera, Ahora que lo pienso.. La señorita no me habló de ningún hermano. Demonios, ¿Fue para evadir mas cantidad de pago?. Suspiré liberando mis lamentos y busqué a Calen para que me muestre a su hermano. Si cuido de otro niño, por lo menos debo saber cómo es y donde está.

-¿Calen?-Pregunté.

Llegué a escuchar sonidos en un armario, supuse que se escondió. Me acerqué al armario pero una voz detrás de mi me detuvo.

-¡Si tengo hambre, señor Geoff!.-

Me giré y ahí estaba Calen. ¿Que fue el sonido del armario entonces? ¿Su hermano? mostré mi inseguridad. -hey Calen, ¿Donde esta tu hermano?.-

El niño sonrió y sostuvo sus mejillas.-Hmm..¿No se? ¡Pero dijo que tenía hambre! Le gustan las galletas de chocolate.¿Tienes?- Preguntó. Suspiré y propuse. -Puedo ir a comprarlas.-

Calen extendió sus pequeños brazos y exclamó .-¡Galletas ASI de grandes!-

Luego de asegurarme que se quede entretenido con algo.. Salí del departamento, cerré la puerta con llave y Me dirigí a la tienda. El pequeño dijo que jugaría un rato con su hermano.

No se porqué la señorita no me dijo nada de un segundo hijo. Es decir, Cuidar un niño esta bien. ¿Pero dos? No habría aceptado aunque tuviera experiencia.

Entré a la tienda y agarré unas galletas con chispas de chocolate. las dejé en el mostrador y un señor me cobró. Puse dinero de mi propio bolsillo, Espero la madre me de pago extra por eso.

El señor de la tienda me habló antes de retirarme.

-Oiga, Usted no es de por aqui, ¿Verdad?.- Preguntó.

Por supuesto que vivo cerca de aqui, Pero no frecuento por esta zona en concreto. Dudé y respondí. -Mas o menos. ¿Como sabias?-

El hombre soltó una carcajada. -Tu cara no me suena de nada, ¡Jajaja!-

No se si deba ofenderme o alegrarme por eso.

-Disculpe, Me retiro. Estoy trabajando de niñero..-

Sin embargo, el hombre de la tienda alargaba la conversación. Que extraña manía tienen los vendedores de charlar.

-¿Niñero? ¿A quien vas a cuidar? ¡Aquí nos conocemos entre todos!- Exclamó.

Dudé por un momento, Pero contesté.

-Calen y su hermano.-

La alegría de su expresión se fue al escuchar mi respuesta. ¿Que ocurre? ¿No los conoce?

-E-Estas de broma, ¿No?.- Preguntó algo tartamudo.

-No.-Expresé confuso.

-Dejate de mentiras, El hermano de ese niño murió hace cuatro meses.-.





Regresé al departamento con mal sabor de boca. Hoy me lavé los dientes. Lo que me dejó desconcertado fueron las palabras del hombre. ¿Cómo que morir? No puede ser.. ¿Entonces con quien hablaba Calen? No me digas que hay un extraño en el departamento. Me apresuré en entrar, Dejé las llaves en un mueble y busqué al niño

-¡Calen!- exclamé.

Por suerte el pequeño estaba jugando. Si hay un extraño aqui, no debo asustar a Calen. Solo intenté no sonar sospechoso. -Calen, ¿Puedes decirme donde esta tu.. hermano?-

El niño me miró con desorden . -Él esta jugando conmigo, ¿De que hablas?-

-¿Cómo que jugando contigo? No estas con nadie, Calen. ¡Anda, dime donde está!- repetí. Levanté la voz por nervios, debo cuidar cómo actúo o podría asustarlo. Calen se mostró atemorizado y murmuró. -N-No entiendo señor Geoff.. l-le dije que mi hermano esta aqui, ¡Junto a mi!.. Perdon..-

¿¡Cómo que junto a él!? ¿Está demente o que? Sé que es un niño, pero no puede ser que me esté diciendo ese tipo de cosas. Joder, Señorita.. ¿Como mierda cría a su hijo?

-Buff..- Suspiré y volví a razonar. -Esta bien , Calen. Perdoname a mi... Oh, mira. Te traje las galletas que querías.- comenté, intentando calmar el ambiente.

De verdad no sirvo para cuidar niños. Espero esta sea la primera y última vez que sea niñero.

-¡Gracias! ¡A mi hermano le van a encantar! Se las daré. . .- El pequeño miró a la nada, y continuó. -¡Aqui tienes hermano! Son tus galletas favoritas.-

...¿El esta bien en serio? me alejé de allí desorientado, me decidí sentar en un sofá que había en una esquina y pensé.

¿Que mierda está pasando?

N-No se cómo actuar. ¿Es algo normal entre padres que sus hijos hablen solos? Dios.

El hombre de la tienda parecía saber. ¿Debo regresar allí? Pero no es seguro dejar al niño solo..

Uh.. no creo que le pase nada grave.

-Hey, Calen. Voy a.. Comprar mas galletas, ¿Ok?- Expresé. El niño se vió feliz y asintió.

Fui a la tienda.

Me atendió el mismo hombre. Lo saludé y pregunté.-Disculpe las molestias, Señor. Pero.. tengo una consulta fuera del tema.-

-¿Que sabe del departamento número 147?.. Quienes viven ahí, siendo específico.-

El hombre tomó una bocanada de aire y explicó. -Eh.. ¿Prefíd?, La mujer que vive ahí llegó con dos niños y un padre. Pero, pocos meses después algunos vecinos nos enteramos de la muerte de Falen. uno de sus dos hijos. Ni idea de que ocurrió, pero me contaron las vecinas. y te dije, que nos conocemos entre todos. esa es la poca cosa que sabemos de esa familia.-Finalizó.

-¿Muerto? ¿Pero porqué murió? ¿Y que pasó con el padre?- volví a preguntar, con cada vez mas dudas. El señor se encogió de hombros y repitió. -Es lo único que se, lo demás no tengo idea. -

Suspiré y me despedí del él. No podía estar toda la tarde fuera del departamento, tengo que cuidar a Calen.

Su hermano murió.. Entonces no me preocuparé por ningún intruso en el departamento. Sin embargo, sigo teniendo dudas. ¿El niño de verdad ve algo?

No lo sé.

Regresé y entré al departamento. Comencé a sentir presión al notar el silencio de la habitación. -¿Calen..?-Pregunté.

No obtuve respuesta. Espera. ¿Cerré la puerta al irme?

¡DEMONIOS!

¡Deje la llave en el mueble! ¡La puerta quedó abierta! Santa virgen..

¿Qué haré ahora? ¿Busco al niño? Miré en mi reloj, Eran las 6:32pm. Aún sobra tiempo para que venga la madre. Me apresuré en salir y buscar a Calen.

No había nadie fuera, ¡No hay absolutamente nadie a esta hora! ¿¡Es en serio?!


Corrí por la calle, miré alrededor, Y no ví al niño. ¿Dónde pudo haber ido?

Dios.. Ayúdame...

Seguí buscando, hasta que finalmente escuché su voz.

-¡Señor Geoff!-

Seguí la voz con el corazón palpitando a mil por hora. cerca de allí había un bosque. No me extraña, es un pueblo rural.

Seguía escuchando la voz del niño llamarme, Corrí mas rapido de lo que pude.

-¡Señor Geoff! ¡Ven a verme!- Escuchaba.

-¡Quédate donde estas, ya voy!-

Sin embargo, no ví ningún niño. Pronto dejé de escuchar su voz. -¿¡Calen?! ¡Dime donde estas!-

Pero no escuchaba nada mas que el viento y los latidos de mi corazón.

-¡Calen!- volví a gritar, casi dañando mis cuerdas vocales.


Miraba alrededor, no encontré el camino de regreso . ¿Donde estoy?

No puedo más, me pesa el cuerpo. El estrés me gana. Sudando y con la respiración agitada me caí de rodillas al suelo.

Escuché pasos, Levanté la cabeza y ahí estaba Calen. Mi alivio al encontrarlo fue incalculable. -¡Calen! Por dios, ¡Me alegra que estés bien!- expresé.

-¿Señor Geoff? ¡Estaba acompañando a mi hermano!- Exclamó.

-¡Ya basta Calen!, ¡Tu hermano no está contigo! ¡Él murió!-Grité con precipitación. ¡Esto debe acabar!.

Sin embargo, no medí mis palabras. Las lágrimas comenzaron a caer de las mejillas de Calen. -¿Q-Qué..? P-Pero mi hermano..Él..S-Sigue vivo.. ¡Me dijo que me llevaría con él! ¡Quiero estar con mi hermano!- Gritó, luego de eso comenzó a correr. Me puse de pie rápidamente y corrí detrás suya.


-¡HERMANO!- gritaba.

-¡CALEN!-grité.


Pronto volvímos a la carretera, y en desprevención.. Calen fue atropellado.

-¡¡¡CALEEN!!!-

El auto se detuvo y bajó el conductor quejándose. -¡JODER! ¡Mira por donde caminas! ¡Ahora me darán multa!-

-¡Cállese idiota! ¿¡No ve que acaba de atropellar a un niño?!-

El hombre frunció el ceño, y me grtó la verdad.

-¡Fue su culpa haberlo descuidado!-

Me acerqué a Calen, y lo agarré por la cabeza. El pequeño estaba vomitando sangre. me repugnaba, pero no quise alejarme. -Calen..- comenté.


-P-Por fin...estaré..con mi hermano..-murmuró, antes de caer rendido en la muerte.




Nunca más trabajaré de niñero.


20 Mai 2020 00:04:19 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
1
La fin

A propos de l’auteur

. . Soy joven y escribo por afición. ¡Bienvenidos!

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