Cuento corto
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Vuelta atrás

Había tenido un día difícil, el confinamiento estaba sacando lo peor de mí. Llevábamos casi dos meses de cuarentena debido a la pandemia del coronavirus y ya me estaba volviendo loca. Sin tv y sin cerveza…

Ya no soportaba el encierro, ya no soportaba estar en casa haciendo lo mismo cada día de mi miserable y aburrida vida. Cierta noche decidí tomarme una pastilla para dormir, necesitaba alcanzar un sueño profundo y placentero, uno en el que lograra alejarme de la horrible y tétrica realidad por lo menos por unos instantes. Yo solo quería perderme en los sueños, alejarme por un momento de las malas noticias, los espacios cerrados y la gente de mal genio. Si, ya sé que suena a hipocresía, pero esa persona errática y amargada que desea que el mundo se acabe solo para no seguir viviendo la misma rutina no soy yo, solo es mi mal humor hablando. Lo siento por eso. Después de pasar mi pastilla con un poco de agua me fui directo a la cama. Todo estaba en silencio, mis acompañantes ya se encontraban disfrutando de lo que tanto anhelaba, el dulce sueño. Abrazada en mí almohada no demoré en, como ellos, rendirme a él y así recordar que hay cosas mejores que la realidad. O eso creí yo.

Cuando reaccioné sentí como si hubiese estado durmiendo durante una eternidad. Estirándome abrí los ojos y lo que vi ante mí me confundió. Por alguna razón yo me encontraba acostada en una litera de aspecto extraño, me sentí completamente fuera de lugar. Mire a mi alrededor y todo era desconocido, estaba en un lugar que no se le parecía en nada a mi habitación y junto a mí no se hallaba mi familia. Me estrujé los ojos inquieta.

Además tenía la extraña idea de que todo se inclinaba de una manera que me hacía sentir mareada. Me creí desvariar. Me levanté de la cama intentando ponerme en equilibrio. Una gran confusión me embargó, temí por mi cordura y por un momento pensé que mi cerebro había hecho corto circuito. Aquel lugar era tan extraño, en mi memoria no había recuerdos de haber estado allí jamás. Todo era extraño y antiguo; la litera de madera, el pequeño closet, el piso y el movimiento, ese horrible movimiento que hacia doler la cabeza. Me levanté con paciencia de la cama intentando descifrar el enredo en el que me encontraba, entonces me di cuenta que llevaba una ropa como de antaño. ¡Qué ridículo! ¿Quién me había vestido así? Me dije que tenía que ser una broma.

Esperando estar en lo cierto salí a explorar aquel raro lugar, la cabeza me dolía de tanto pensar. Aquellos pasillos me resonaron en la cabeza, sentía que los recordaba de alguna parte pero no sabía de dónde. ¿Cómo se puede recordar un lugar sin haber estado jamás allí? Mientras recorría los pasillos me crucé con mucha gente, todas vestían ropa de otra época y ninguna hablaba mi idioma, era frustrante. Asustada corrí tanto como mis piernas me lo permitieron buscando una salida. Mientras subía niveles en aquel lugar tan grande pude apreciar que había más lujo, más elegancia. La gente era más fina y estirada, sin embargo seguían vistiendo ropa de otra época. Cuando por fin salí al exterior me encontré en la cubierta de un barco que para mí mala suerte era el Titanic. ¿Pero qué pastilla me tomé? ¿Una que hace viajes en el tiempo? Y justo tenía que aparecer en un barco que se va a hundir. ¡¿Por qué me persigue la desgracia?!

Tenía que volver y la única forma que se me ocurría era lanzarme por la borda. Tal vez si era un sueño simplemente despertaba en la época correcta. Me acerqué al borde, había anochecido recientemente por lo que la gente se había retirado a otras áreas. Con miedo comencé a subirme en las barandas, temía que mi experimento no funcionara y yo quedara varada en medio de un océano que sabía perfectamente estaba a temperaturas cercana al punto de congelación.

Un alboroto me sacó de mis pensamientos, volviéndome noté que a unos cuantos metros de mí, Jack rescataba a Rose de caer al agua. Curiosa me quedé mirando todo el drama, entonces se me ocurrió; ¿Por qué esta época? ¿Por qué este barco? ¿Por qué este momento? ¿Será que estaba allí para cambiar la historia? Quería pensar que era así.

Cambiar la historia no sería fácil, había muchas cosas por hacer y tan poco tiempo. Era necesario poner en marcha un buen plan. Así que los días siguientes me dediqué a armar un plan donde la mayoría saliera beneficiado. Y mientras estaba en eso los vi juntos, encontrándose a hurtadillas, escondiéndose de ojos vigilantes, de personas que solo les interesa beneficiarse a sí mismas sin darle ni un solo espacio al amor o la libertad. Desde la distancia los vi enamorarse lo cual fue una de las cosas más dulces que había visto en mi vida.

Sabía que decir lo que sucedería, decir el destino de aquella embarcación en la que muchos habían apostado sus sueños no funcionaría. Porque claro quien creería a cualquier persona que de repente empieza a decir que “el barco que jamás se hundirá” en realidad si lo haría. Así que me dediqué a dejarle a Rose pistas para que cuando el barco llegara a puerto seguro ella lograra escapar de las personas que la tenían bajo un yugo sin fin. En una carta le expliqué todo lo que tenía que hacer y lo que tenía que tomar para que cuando se marchara con su verdadero amor pudiera hacer su vida como se lo merecía. Después esperé a que llegara la noche del choque y usando varias bengalas alerté a los vigilantes.

Casi no lo cuento, los imbéciles por poco se pierden la advertencia haciendo que el barco rosara el bendito iceberg, aun así logro salir ileso, ¡gracias al cielo! Estaba eufórica. Ahora solo restaba ver si Rose seria valiente y tomaría las riendas de su vida. Los días subsiguientes me dediqué a mi persona, a vivir sin pensar en nada más. Solamente en mí. Comí en la parte más lujosa del barco y me mezcle con la crema y nata de la tripulación. Nadie noto que no pertenecía allí, incluso logré aliados para el plan de Rose y Jack. Todo iba bien hasta que el barco por fin atracó en Estados unidos. La pobrecita Rose con sus nervios dejó que la descubrieran. Pobre de ellos tanto planear para que todo se viniera abajo así como así. No, no iba a permitirlo. Tomando un arma de uno de los guardias del hombre con quien obligaban a Rose a casarse le disparé al desgraciado. Todo fue un desastre, la gente entró en pánico y mi me llevaron a la cárcel. Pero todo valió la pena porque Rose y Jack lograron escapar. En prisión me defendió alguien con tan buena pinta que incluso logró que saliera libre y yo que pensaba que tenía mala suerte. Al final las cosas salieron mucho mejor de lo que pensé.

Esta es mi historia para contar, de no haber actuado así jamás habría conocido a la persona en que se convirtió en mi verdadero amor. Si, fue quien me defendió, esa persona se convirtió en mi pareja. Hoy ya han pasado muchos años de aquel viaje en el Titanic, al final supe que en su segundo viaje si se hundió. Algunos dicen que los destinos no pueden cambiarse. Por lo menos no todos. Lo más cumbre de todo fue que jamás regresé a mi época, resultó que la fulana cuarentena esa que pensé había estado viviendo solo existió en mis sueños.

4 de Mayo de 2020 a las 02:24 6 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Nataly Calderón -Soy una chica casi normal que vive al norte del sur, soñadora a la que le encanta el romance. Me gusta leer de todo un poco. Escribir es una de las cosas que más me apasionan. Tengo un hermoso e inteligente hijo con el cual comparto mi delirio por los chocolates. Me gusta cantar pero odio que me escuchen. Soy bastante solitaria, no sé cómo hacer amigos pero puedo ser una gran amiga cuando me dan la oportunidad. Luzco muy joven a pesar de que tengo 29 años ( cosa que siempre he odiado).

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Diana Cavel Diana Cavel
¡Que lindo!
May 18, 2020, 21:22

Carlos Trinidad Carlos Trinidad
Es muy raro... Curioso la verdad... No me esperaba el Titanic jaja... Bien...
May 10, 2020, 18:18

Ayatan Mestre Ayatan Mestre
Wut! jajajajaja que leí al final, jajajajaja de los mejores finales que vi. Un saludo Nataly, este relato esta lleno de una gran imaginación, muy bueno; debo admitir que al comienzo pense que era algo menos atrapante, pero termino por ser muy bueno, con esos giros que tiene es casi vertiniginoso diria yo. Yo te diria que le falta una que otra coma, por lo demas, esta genial!
May 04, 2020, 03:14

  • Nataly Calderón Nataly Calderón
    hola, este escrito lo hice para un reto, pensé que nadie jamás lo leería. Yo solo lo publiqué y me escondí bajo una piedra. Me alegra que te haya entretenido. May 04, 2020, 13:38
~