ainerva K. Derivè

«Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, y más la piedra dura porque esa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente» Lo fatal, Rubén Darío. «Ese domingo siete de noviembre de 2004 fue el final de mis días, pero tal situación no me entristecía, ni me enloquecía. No me hacia sentir miedo ni alegría; no me dolía. No por más que viera aquella bizarra escena que nunca debió haber presenciado una niña de catorce años recién cumplidos. No por más que observara a otra indefensa de doce postrada en una cama sin ropa y delante de un armario cuyo espejo, distorsionaba no solo su rostro, sino también el mío»... Así comienza el drama de «Desde mi torre de marfil». Una novela detectivesca que abarca temas relacionados con el abuso sexual, la violencia de género y, sobre todo, con una enfermedad cerebral que impide distinguir cualquier rostro. Es siete de noviembre del año 2014, y cuando Lea se entera de que la policía busca a Paula por ser la principal sospechosa del asesinato de la Familia Bonnet, ésta no duda en acudir a comisaría jurando ser la responsable de tal aberración. Sin embargo, más tarde confiesa que no tiene ni idea de lo que pudo haber pasado ese día. Aunque asegura tener en su poder el nombre del verdadero asesino y una grabación de lo que ocurrió la noche anterior. Información que piensa revelar con una sola condición: que la ayuden a descubrir al violador de Paula, su hija menor. Un suceso que ocurre diez años atrás al asesinato de los Bonnet.


No-ficción Sólo para mayores de 18.

#novelanegra #drama #romance #violencia #Desdemitorredemarfil #enfermedadmental #misterio #crimen #Detectivesca
12
3.7mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 15 días
tiempo de lectura
AA Compartir

NOTAS DE AUTOR

«Si la patria es pequeña,

uno grande la sueña».


Retorno,

Rubén Darío.

Querido lector:

Quiero dedicarte este espacio.

Antes de que empieces a leer «Desde mi torre de marfil» me gustaría decirte que esta no es una historia cualquiera. Al menos no para mí, y espero que tampoco lo sea para ti.

No se trata de ficción —aunque por supuesto tenga ciertas pinceladas—. Es más bien la vida misma de mi país, de Nicaragua. El segundo más pobre de Latinoamérica después de Haití.

Nací en la capital, en Managua. Una ciudad formada por suburbios que nada tiene que ver con el corazón de una nación. Es más bien un lugar sin sentimientos, sin clase media. Allí no hay leyes ni mentalidad abierta. Es pues, un país de machistas y villanos. Lleno de mujeres con miedo, de personas con un futuro incierto, y «hasta la madre» de infancias truncadas, de niñas violadas, de niños abandonados... ¡De derechos pisoteados!

Desafortunadamente, Nicaragua cuenta con la mayor tasa mundial de embarazos en chicas adolescentes —tuve una amiga que con solo doce años ya tenía un bebé entre sus manos—. La violencia de género, los abusos sexuales y las violaciones, en su mayoría, ocurridas dentro del núcleo familiar, son solo unas cuantas historias que se escuchan a diario en las noticias, en la radio, y hasta en la casa de algún hermano.

En el año 2018, una familia fue calcinada por desobedecer a las órdenes de Daniel Ortega —sus dos bebés cumplieron condena a su lado, a dos metros bajo tierra—; un niño de dieciséis años fue disparado; más de trescientos universitarios fueron sepultados y, los que con dieciocho eran muy jóvenes como para entrar a una discoteca, tuvieron que madurar a punta de luchas en una maldita guerra.

A veces pienso que Nicaragua no debería de ser un hogar para nadie, y otras, me siento afortunada por haber nacido allí. Pues gracias a los quince años que caminé por el barro de una de sus calles, hoy soy una chica sin temores ni rencores.

Y para demostrarlo decidí escribir «Desde mi torre de marfil». Una novela que no es autobiográfica. Aunque como en muchos otros relatos, yo también he redactado mis propias experiencias. Algunas de cosas que simplemente me han pasado, y otras de cuando trabajé en el extranjero. Fue una etapa bastante enriquecedora. Colombia fue una de mis principales fuentes de inspiración, algo que se aprecia en mis capítulos.

Cierto es que vengo de una familia humilde, que con muchos esfuerzos logró sacarme adelante; pero mi vida está a años luz de lo que sucede con los personajes principales. Sin embargo, los hechos no me vienen de muy lejos, pues los viví a través de los periódicos, de la vida de mis vecinas, y hasta de mis mejores amigas.

Respirar en Nicaragua es todo un reto, puede que incluso sea doloroso. Cada año vuelvo con ganas de encontrarme con algo nuevo, pero allí el tiempo no pasa y las cosas nunca cambian. Así que con rabia en las venas, sentí que debía hacer algo en memoria a mis «hermanos»: escribir una historia que no acabase mal, una donde haya luz, esperanza, y motivos para seguir adelante. Una novela donde amemos ser hijos de Nicaragua; la tierra que a muchos de los que ahora somos inmigrantes, «nos vio jugar de niños».

...Quizás el próximo año me encuentre con algo bueno.

Ese es uno de mis grandes sueños...


Por favor, no olvides respetar las leyes del Copyright al no reproducir, escanear ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin mi previa autorización. En caso de incumplimiento, habrá consecuencias.

10 de Abril de 2020 a las 23:27 4 Reporte Insertar Seguir historia
6
Leer el siguiente capítulo I

Comenta algo

Publica!
EsMa LostStars EsMa LostStars
Es espeluznante lo que cuentas. Ojalá todo fuera diferente, nadie se merece pasar por un horror así. Gracias a tu historia estoy segura de que como yo, mucha más gente podrá conocer la situación de Nicaragua y salir de la ignorancia. Muchas gracias por escribirlo, lo leeré con el corazón en un puño como he leído esta introducción. Un abrazo. - Esther.
May 15, 2020, 20:14

  • K. Derivè K. Derivè
    ¡Hola EsMa! Muchas gracias por tan útil comentario. ❤🤍❤ Y perdón por la demora en la respuesta. 🥺 Y sí, espero lo mismo que tú: que esto llegue a más personas para que conozcan la realidad que se vive día a día en Nicaragua. Y estos son solo un par de problemas. Hay más, y me gustaría tener las palabras suficientes como para plasmarlos en los siguientes capítulos. Espero no defraudarte.🤗 Una vez más, muchas gracias por la aportación. Significa mucho para mí. ¡Un saludo! May 17, 2020, 21:43
Dynamite Flame Dynamite Flame
¡Hola Kate! Déjame decirte...,¡qué introducción tan conmovedora! Hay mucha verdad, pero sobre todo, mucho sentimiento en tus palabras. Me han emocionado profundamente. Sé qué no te ha debido resultar nada sencillo llegar hasta aquí, ni mucho menos publicar algo tan íntimo y personal... Pero siento que, de alguna forma, este relato será útil y necesario para la sociedad; para que se quite del todo la venda de los ojos y deje de mirar hacia otro lado ante este tipo de situaciones tan bizarras que nos describes. Muchas veces, las personas de países desarrollados y que viven con todo tipo de comodidades ignoran o no son capaces de imaginarse el dolor, la angustia y las atrocidades que se producen en otras ciudades o países, como tu Nicaragua natal. Así que, ¡gracias por atreverte a dar el gran paso! ¡Gracias por publicar esta historia, y con ella, abrirnos tu enorme corazón y enseñarnos un pedacito de ti misma; de tus raíces! Y sobre todo, gracias por poner "voz y rostro" a aquellas personas que, al igual que tus personajes, son injustamente oprimidas y maltratadas por esa "sociedad villana". ¡Mucho ánimo! ❤
April 18, 2020, 17:08

  • K. Derivè K. Derivè
    ¡Hola Sònia! Qué dicha tenerte por aquí. No sabes lo que me alegra saber que mi introducción te haya emocionado. Eso quiere decir que no lo estoy haciendo tan mal. Tú mejor que nadie sabes cuántas veces he editado esta historia y, ahora que por fin veo la luz, me ayuda mucho leer comentarios como el tuyo. No te haces una idea de lo que aprecio leer estas palabras tan alentadoras. Y no, denunciar las situaciones aquí descritas no ha sido sencillo. Y ponerme en los pies de mis personajes, mucho menos; pero la realidad es la que es. En Nicaragua la injusticia es el pan de cada día y me niego a cruzarme de brazos. Siento de que de alguna forma le debo esto a mis vecinas, a mis amigas y hasta a las personas que no conocí, pero que en algún momento escuché hablar de ellas, cuando ya no tenían ni "voz ni rostro". Así que, espero que «Desde mi torre de marfil» sirva para que la gente deje de ver hacia otro lado como bien has mencionado tú en tan sincera nota. Finalmente, decirte que me llenaría de felicidad cumplir con tus expectativas en los siguientes capítulos. Ya me dirás qué tal. Una vez más, mil gracias por tu apoyo. ¡Un abrazo! ♡ April 21, 2020, 11:48
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 7 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión