Cuento corto
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zas qué

Mojaste la vainilla en el café. Y la vainilla se partió antes de llegar a tu boca. Entró de nuevo en la taza y salpicó tu ropa. Me reí en frente de vos hasta que alguien golpeó la puerta afuera. Entonces nos quedamos en silencio mirando nos. Y volvieron a golpear la puerta. Y seguimos mirando nos en silencio, preguntando nos quién es. Golpearon por tercera vez y nos levantamos de la silla. Nos acercamos uno al otro y empezamos a besarnos. Y besarnos. Y besarnos. Hasta que tu mano encontró una razón. Y lo hicimos arriba de la mesa. Y tiramos la taza de café. Y gritaste porque te quemaba. Y afuera seguían golpeando la puerta. Y vos seguías gritando. Porque te quemaba. Y yo te dije al oído: 'voy a comprarme una guitarra y la voy a hacer maullar como un gato'. Y entonces todo acabó.

9 de Abril de 2020 a las 00:50 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

Conoce al autor

lup ap No te fíes de mí. Siempre estoy repitiendo el final, una y otra vez. A través de las costas de reflejos de mí mismo. Sintiendo que todo está cayendo, intentando subir. Y la flor, la lluvia, suave, pasa, el Sol, en lo alto, y el viento, acaricia; entonces no necesitamos algo más, solo estos ojos.

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