moonlovesmin 𝓂𝑜𝑜𝓃

Kim SeokJin casi fue atropellado por una furgoneta saliendo de su trabajo. Por suerte, alguien corrió para salvar su vida. Un cambiaformas zorro defectuoso lo empujó fuera del camino, pero ahora le debe al lindo defecto un año de servidumbre. Cuando Park JiMin vio al objeto de su afecto a punto de ser convertido en una tortilla en la carretera, tuvo que actuar. Aunque no podía cambiar, y lo único que tenía que lo señalaba como un defecto eran las orejas de zorro en la parte superior de su cabeza y la cola detrás de él, todavía conocía la ley de la manada, y planeaba tomar todas las ventajas de la misma. Había estado enamorado de SeokJin durante meses, y ahora tenía una excusa para estar cerca, e incluso salir de las calles donde había estado viviendo. Su misión era simple, mostrarle a SeokJin que JiMin era digno de ser considerado un amigo y un amante, a pesar de su defecto.


Fanfiction Bandas/Cantantes No para niños menores de 13.

#omegaverse #lobos #jimin #seokjin #jin #jinmin
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Cαpı́tulo 1



—Kim SeokJin. Estoy seguro de que has estado esperando este día desde hace mucho. Sólo quería hacerte saber que hoy te estoy haciendo mi sous-chef.

SeokJin sólo pudo quedarse allí, mirando hacia abajo a su jefe, quien estaba sonriendo por lo que tenía que ser la primera vez en la vida del hombre mayor. Parecía como si acabara de presentarle a SeokJin un saco de diamantes y estaba ansioso por ver la gratitud que un regalo así justificaría.

Y SeokJin estaba increíblemente agradecido. No podría quitar la sonrisa estúpida de su rostro si lo intentara.

No lo intentaría.

En su lugar, se echó a reír, y cuando JinYoung, el jefe de cocina del Luxe Hotel le estrechó la mano y le ofreció un cigarro, aceptó eso, también.

Sous-chef, mierda santa. Sólo había estado trabajando por eso lo que se sentía desde siempre. A veces pensaba que iba a ser el más viejo chef de preparación del mundo a sus veintisiete años, y luego se mantendría en esa posición durante el resto de su vida.

YoungJae iba a estar molesto cuando se enterara, pero SeokJin no pudo hacer que le importara. Mentalmente retractó cada cosa desagradable que alguna vez había pensado de JinYoung hasta ese momento. Este hombre era oficialmente el mejor.

—Ahora, espero mañana verte radiante y temprano. Te estoy dando el resto de la noche libre. Celebra mientras el sol todavía está en el cielo, y duerme inmediatamente después de que se ponga. Te quiero bien descansado mañana para cuando me ayudes a montar el menú de la mañana. Iremos al mercado para recoger nuestras frutas, verduras, proteínas, y demás ingredientes.

—Sí, señor.— dijo SeokJin, aceptando un manotazo más de felicitación en la espalda antes de que fuera prácticamente empujado hacia la puerta de la oficina de JinYoung.

Estaba en un sueño mientras caminaba por el restaurante. La cocina apenas estaba empezando a moverse. El almuerzo había terminado, y todo estaba preparado para la cena, mientras que unos pocos cocineros preparaban comidas para los huéspedes que habían llegado tarde.

Por primera vez en mucho tiempo, SeokJin miró la cocina con nuevos ojos. Cada estación brillaba y todo tenía nuevas posibilidades. Iba a ser el sous-chef de todo esto.

Joder, había fantaseado acerca de ese momento cuando el último sous- chef se había ido, pero sabía que había otros que competían con él por el puesto. No había esperado lograrlo. Honestamente no lo había visto venir en absoluto.

—Oye, SeokJin, ¿a dónde vas?—YoungJae preguntó, mirándolo sobre una cacerola chisporroteando atún.

SeokJin no iba a restregárselo. Él y YoungJae podrían no llevarse bien todo el tiempo, pero se respetaban lo suficiente cuando trabajaban sobre los alimentos. Gritar que había recibido la promoción cuando YoungJae, o cualquiera de los otros chicos, no lo hicieron, estaría más allá de una falta de respeto.

—Simplemente voy a salir. ¡Voy a estar de regreso en la mañana!— Dijo medio gritando para poder ser oído sobre la grasa de frituras y la charla de los otros cocineros mientras trabajaban juntos.

Salió rápidamente después de eso por lo que no habría más preguntas.

No podía responder a cualquier pregunta en este momento de todos modos. Apenas podía pensar, y mucho menos inventar una mentira acerca de por qué salía tan temprano en el día. El tenía que salir de aquí. Tenía que llamar a su hermano JeongGuk y decirle que finalmente lo había logrado. Tal vez llamaría a su madre, en función del estado de ánimo en el que estuviera.

Salió por la puerta de atrás que estaba destinada sólo para empleados, ya que el dueño del hotel no quería que el personal caminara a través de la misma puerta como los invitados. Eso era algo que realmente molestaba a SeokJin, pero hoy no. En ese momento estaba demasiado ocupado metiendo la mano en los bolsillos y sacando su teléfono. Se desplazó a través de sus números y seleccionó el de JeongGuk antes de comenzar a introducir su texto.

Mantuvo los ojos pegados a la pantalla mientras caminaba. Ni siquiera miró hacia arriba, no vio que había dejado la zona trasera donde la basura se sacaba y recolectaba o que él había entrado directo en el estacionamiento.

Y alguien estaba conduciendo demasiado rápido, porque no vio la furgoneta viniendo hasta que estaba a punto de golpearlo.

Lo golpeó. En un lugar extraño en realidad, ya que la presión que sintió fue en la parte baja de la espalda, y lo envió en espiral hacia el lado de la camioneta, en lugar de un poco más al frente de la misma. No le dolió tanto como él había pensado que sería al ser golpeado por una van en movimiento ni como lo dañaría. De hecho, el mayor daño que sufrió fue cuando tuvo que poner sus manos para evitar que su rostro se raspara contra el duro pavimento del estacionamiento. Él terminó aplastando su teléfono debajo de él, sin embargo, y eso no fue divertido.

—¡Jesucristo, hombre! ¿Están los dos bien?

¿Los dos?

—Estoy bien.— dijo SeokJin, rodando para echar un vistazo al conductor. Y al parecer a un muy lindo joven hombre con pecas en su nariz y mejillas, que tenía los ojos de color verde pálido como el color de un tipo de hoja que SeokJin había visto una vez antes, y mechones de pelo rubio se asomaban desde el fondo de su gorra de béisbol.

También tenía un par de muy grandes, de aspecto muy naranja orejas de zorro en la parte superior de la cabeza. Y la punta blanca y negro. El hombre incluso tenía una cola, una cola de zorro hinchada que sobresalía de su espalda baja, también de color naranja con una punta más ligera.

Había un defecto acostado sobre él.

El conductor de la camioneta se bajó y corrió hacia ellos.

—Mierda, lo siento mucho. No vi a ninguno de los dos aproximarse.

SeokJin parpadeó, y se acordó de que había alguien más para mirar que no sea el pequeño lindo defecto delante de él. La furgoneta blanca tenía pintada un logo en el lateral. Este chico era el de las entregas de las flores frescas para las mesas, y para vender a los huéspedes todos los días.

SeokJin lo conocía, y decidió que no le daría al hombre un mal momento sobre nada.

Mientras que... quienquiera que fuera el que estaba encima de él estuviera bien, también.

—Está bien, no hay problema. Yo no estoy herido.— dijo, y luego miró hacia abajo a sus manos raspadas. —Mucho. ¿Estás bien?— SeokJin preguntó, mirando al muchacho joven delante de él. ¿Era un invitado?

—¿Yo? Estoy bien.— él dijo, sentándose de manera que su cuerpo estaba fuera de SeokJin y quedaba en cuclillas sobre sus rodillas. Levantó la vista hacia el hombre que conducía la furgoneta floral, sin embargo. —Usted rompió su teléfono. Va a tener que pagar eso.

¿Qué acaba de decir? ¿Qué demonios estaba haciendo este chico?

—Puedo manejar ese tipo de cosas por mí mismo.— dijo SeokJin, casi riendo de lo lindo que era. Este pequeño zorro estaba tratando de ser todo alfa a su alrededor. Era casi dulce en una especie equivocada de ver.

—Por supuesto, no hay problema.— dijo el conductor, sin haber oído una palabra de lo que SeokJin había dicho. Él sacó su cartera y le entregó una tarjeta de SeokJin. SeokJin declinó cualquier ayuda y se puso en pie. —Aquí es donde puede localizarme. Cualquiera que sea el gasto del teléfono, voy a pagar para reemplazarlo.

—Grandioso.— Dijo SeokJin. —Cuanto antes mejor.

En realidad, eso no sería un gran problema en absoluto. Con su nueva promoción, conseguiría mucho más dinero. Por lo menos el doble de su salario.

—Sí, sin duda, puedo hacer eso, solo envíame la factura.— dijo el conductor.

—Usted rompió mi iPod,— dijo el chico, quien sacó su dispositivo de su bolsillo, mostrando que tenía grietas hasta llegar al final de la pantalla.

—Voy a pagar por eso, también,—dijo el conductor, también entregando al niño una tarjeta. El zorro defecto solo frunció el ceño.

—No tengo el dinero para comprarme un nuevo iPod y enviarle una factura, sabe.

La cara del conductor se coloreó.

—Cierto, cierto, lo siento.— dijo.

Era evidente que este tipo estaba aterrorizado de entrar en algún tipo de demanda.

Tal vez pensó que el chico era uno de los hijos de los huéspedes en el hotel. Por supuesto, que para permanecer en un lugar como este, un hombre tendría que ser capaz de pagar algo tan trivial como un iPod cada vez que quisiera uno.

Este chico no era un invitado. ¿De dónde vino él?

—Qué tal esto, me dices lo que vale, y yo te escribo un cheque en este momento.— dijo el conductor.

El chico le dijo lo que sonaba como la cantidad adecuada para un iPod con ese tipo de memoria, y el hombre escribió un cheque con una sonrisa nerviosa en su rostro, incluso adjuntó suficiente dinero en efectivo para compensar los impuestos que tomaría para comprar algo así. Lo único que hizo fue pedir que el chico no tratara de cobrar el cheque por otros pocos días, lo que permitiría al hombre tener el dinero en su cuenta.

—Otra vez, lo siento mucho,— dijo.

—No te preocupes por eso, estamos bien,— dijo SeokJin, y suavemente se apoderó del hombro del defecto zorro, tirando de él lejos de la carretera por lo que el conductor podría volver a su camioneta y salir de la zona de aparcamiento sin más incidentes.

El chico estaba tan concentrado en el cheque en la mano que apenas se dio cuenta la forma en que SeokJin les había movido. No vio esa cantidad de dinero con demasiada frecuencia antes. Eso era seguro.

SeokJin esperó hasta que el de la florería se había ido, y bajó la mirada hacia el chico frente a él.

—¿Tu iPod se rompió antes de que me empujaras fuera del camino?— preguntó.

La forma en que el niño se sacudió y luego levantó la vista hacia él antes de rápidamente mirar a otro lado, con sus mejillas oscurecidas, fue muy revelador.

—¿Por qué te importa?—preguntó. SeokJin se cruzó de brazos.

—Mira, agradezco lo que hiciste, pero no puedes solo estafar al chico así como así. Dame el cheque.— dijo, tendiéndole la mano.

Esta vez el chico no se inmutó en absoluto. Miró directo a la cara de SeokJin.

—¿Por qué?

—Porque voy a hacerlo pedazos,— dijo.

El chico negó con la cabeza. De hecho, incluso sonrió un poco al respecto.

—Buena suerte con eso.— dijo.

SeokJin dejó un poco de su lobo salir. Él era un alfa. Podía tomar pedidos y estar tranquilo cuando tenía que hacerlo para poder estar en esta industria, pero aún tenía esa necesidad de ser obedecido, especialmente por alguien que era más pequeño y muy claramente en el extremo inferior de la cadena alimentaria de cambiaformas.

—¿Quieres repetirlo para mí otra vez?— Preguntó.

El defecto zorro sonrió un poco más y mostró sus blancos dientes e incluso algunos adorables hoyuelos. Joder, este chico podía llegar a ser aún más lindo.

—Dije, Buena. Suerte. Con. Eso.

SeokJin frunció el ceño ante el niño.

—Esto no es gracioso. No puedes hacerle eso a la gente.

—El tipo se lo puede permitir,— dijo el chico, sonando un poco a la defensiva súbitamente. —No es como si no se lo mereciera de todos modos. Él casi te mata. Lo menos que puede hacer es que me recompense con un nuevo iPod. Yo lo salvé de tener tu muerte en su consciencia.

—Escucha, chico...

—Y tú no estás exactamente en la mejor posición para decirme lo que debo de hacer en este momento de todos modos, teniendo en cuenta que eres mi esclavo.

—No puedes simplemente... espera un minuto, ¿qué demonios acabas de decir?

El pequeño defecto zorro se balanceó hacia atrás y hacia adelante en sus pies, su cola meciéndose sin preocupaciones mientras lo hacía. Las orejas de zorro del chico se animaron, así, como si fuera a tener el mejor día de su vida.

—Dije que eres mi esclavo. Así es como funciona, ¿cierto? Acabo de salvar la vida de un alfa. Eres mío por lo menos durante un año.

—¡A...! No. No, no, no, eso no está ocurriendo, así que ni siquiera dejes que ese pensamiento entre en tu cabeza.

Esa sonrisa nunca abandonó la cara del zorro. Fue realmente retorcido y lo más jodido es que SeokJin todavía pensaba que el chico era lindo.

—Yep, definitivamente está sucediendo. No trates de negarlo o bien, sé cómo funciona la ley de la manada. Soy más débil que tú y yo rescaté tu culo. Estarías totalmente muerto sin mí. Tienes que hacer lo que quiera o arriesgarte a avergonzarte delante de toda tu manada.

SeokJin sintió la vena del ojo en un movimiento involuntario. De repente ya no pensaba que el joven delante de él era lindo o adorable. No quería nada más que estrangular al pequeño bastardo. Apretó los puños, y no fue hasta que el pequeño defecto las miró y que esa sonrisa vaciló, con un ligero toque de miedo, que relajó sus manos.

—¿Qué es lo que quieres que haga?— preguntó. —Y no te atrevas a pedirme que haga algo que pueda hacer que me despidan de mi trabajo. Yo no voy a llevarte en un viaje por carretera en todo el país o algo así. Acabo de ser ascendido y quiero que todo permanezca de esa forma.

No había manera de que este chico iba a obligarle a hacer algo que haría poner en peligro su puesto de trabajo, ¿verdad? ¿Lo haría? Oh, mierda.

—No voy a pedirte que hagas eso, o incluso pedir que incendies el estúpido hotel.— dijo el chico.

—Lo cuál no haría incluso si me lo pidieras.— SeokJin espetó. —No puedes pedirme que haga nada que pueda poner a los seres humanos en peligro.

Incluso por la Ley de la Manada, era un gran no-no.

—Nop, Esto va a ser un poco más fácil para ti,— dijo el defecto zorro, y su brillante sonrisa estaba de vuelta en su lugar. —Ya sabía acerca de tu promoción porque te oí hablar con esa cabeza de polla, Kim.

JinYoung. Malditamente perfecto.

—Espera, ¿Cómo podrías haber escuchado eso?— Preguntó SeokJin, y entonces él medio respondió a su propia pregunta cuando el niño estaba a punto de señalar a sus orejas de zorro. —Sé que esas trabajan y que tienen una mejor audición que incluso yo, pero eso aún no lo explica. No eres un invitado, así que ¿de dónde vienes?

Ahora el chico parecía genuinamente sorprendido, y luego desanimado mientras cruzaba sus brazos. Grande, otra cosa linda que era bueno haciendo. Hacer pucheros. SeokJin se lo follaba en la cabeza.

—¡Trabajo allí contigo, gilipollas!—Espetó.—¡Soy el lavaplatos!

—¿Lo haces? ¿Hace cuánto?

—Comencé a trabajar allí, literalmente, un día antes de que llegaras allí. ¿Nunca te diste cuenta?—Había un tono de tristeza en los ojos del niño que SeokJin realmente sentía no haberlo notado. Joder, incluso aquellas orejas de zorro habían caído abajo, doblándose contra la parte superior de la cabeza del niño. Las orejas de JeongGuk hacían eso cada vez que estaba triste por algo.

—Lo siento. Supongo que siempre estaba concentrado en mi estación.

—Te dije hola un par de veces.

Y SeokJin no recordaba eso. ¿Por qué este chico le hacía sentir como una gilipollas? Él no había hecho nada malo aquí.

—Lo siento— fue todo lo que podía decir.

—Bueno, lo que sea, no importa en este momento de todos modos ya que sabes quién soy ahora.

En realidad, no lo hizo. SeokJin todavía no tenía un nombre.

—¿Cuál es tu nombre?— preguntó, y esperaba que el chico no se molestara de que él no supiera algo tan simple como eso. Afortunadamente, el pequeño zorro no le dio ninguna mierda por ello.

—Park JiMin, y eres Kim SeokJin, yo ya lo sabía. Sólo hemos estado trabajando juntos durante más de un año.

SeokJin hizo una mueca. Esto en cuanto a no conseguir ser masticado sobre la cosa del nombre.

—De acuerdo, JiMin, que querías de mí, ahora me tienes. Qué puedo hacer por ti por el próximo año, y es mejor que no interfiera con mi trabajo o mi vida familiar.

JiMin volvió a sonreírle, y sus orejas se animaron enseguida. SeokJin se sentía mucho mejor sobre todo después de eso.

—Me puedes dar mejores turnos en el hotel. Recomendarme como camarero, ya que se les paga más dinero. Oh, y necesito un nuevo lugar para vivir, por lo que estaré contigo a partir de ahora.

—Espera un minuto, para. No puedo sólo hacerte un camarero y no puedes ir a vivir conmigo.

—Sí, puedo, tienes que dejarme vivir contigo. Y yo no exijo que chasquees los dedos y me hagas un camarero. Te pedí que me recomiendes. Propónselo al cabeza de polla de JinYoung para que al menos sepa que todavía quiero la posición. ¿Sabes cuánto dinero ganan en propinas?

—Así que de eso se trata, ¿quieres más dinero? ¿El tipo que te pagó por un iPod que no se rompió no fue suficiente?

SeokJin lamentó que las segundas esas orejas de zorro se plegaran completamente contra la parte superior de la cabeza de JiMin, y el chico empezó a hacer un mohín de nuevo.

—Simplemente hazlo. Eres mío durante doce meses y no es como si te estuviera pidiendo dinero a ti o cualquier cosa.

—No tengo un dormitorio de repuesto,— dijo SeokJin, su última defensa contra este niño.

—Tu sofá va a estar bien,— JiMin dijo con una sonrisa. —En realidad, tengo otra petición, también.

SeokJin sentía el sordo latido de un dolor de cabeza puesta en marcha en la parte posterior de su cráneo. Él suspiró.

—¿Qué es lo que quieres ahora?

—No quiero poner tu trabajo en peligro ni nada, así que mientras estamos en el trabajo, vamos a pretender que todo está normal.

SeokJin... estaba más que bien con eso.

—¿De verdad?— Preguntó.

JiMin asintió. Esa gran sonrisa estaba de vuelta en la cara, las orejas se animaron, y su cola saludó por detrás de él.

—Sí, porque por otro lado, cuando estemos en público, tienes que fingir ser mi novio.

All the love, x.

31 de Marzo de 2020 a las 00:46 0 Reporte Insertar Seguir historia
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