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Fanfiction Pel铆culas No para ni帽os menores de 13.

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That night

Natasha Romanoff acomod贸 bien la molesta peluca negra que llevaba bajo el gorro antes de salir a caminar entre la muchedumbre en el l铆mite de Siria. Vest铆a prendas desgastadas al igual que la mochila que cargaba en su espalda. Ten铆a un tel茅fono nuevo que ten铆a que desechar al d铆a siguiente. Llamaba la atenci贸n sin poder evitarlo, pero por su color de piel y no por ser una fugitiva internacional. Cerr贸 los ojos para recordar el camino que hab铆a memorizado al ver un mapa minutos atr谩s. Lleg贸 sin inconvenientes a una zona llena de 谩rboles, aquel era el l铆mite donde comenzaba el bosque. Del lado derecho solo hab铆a vegetaci贸n y del izquierdo se ve铆a un fastuoso pastizal de color mostaza. Cruz贸 los brazos mientras observaba el paisaje.

-Fue dif铆cil dar contigo -una voz masculina llam贸 su atenci贸n.

Al voltear se encontr贸 con Steve Rogers, quien se acerc贸 lentamente. Detr谩s de 茅l, una nave comenz贸 a materializarse desde el extremo derecho hasta el izquierdo.

-Soy una esp铆a 驴lo olvidas? -se burl贸 con una sonrisa.

Cuando estuvieron uno frente al otro, dudaron antes de darse un breve abrazo. Rogers quer铆a agradecerle por arriesgar todo lo que hab铆a construido en Estados Unidos solamente para dejarlo escapar a 茅l y a Bucky. Le deb铆a tanto a ella. El capit谩n llev贸 su mano derecha hasta el gorro rojo de la mujer ya que su intenci贸n era quit谩rselo. Despu茅s hizo lo mismo con la peluca. Natasha se limit贸 a observarlo atentamente.

-Nat...

La ex esp铆a de la KGB baj贸 la cabeza. No hab铆a tiempo para sentimentalismos ya que ten铆an trabajo que hacer. El traje algo oscuro del capit谩n Am茅rica que llevaba puesto Steve era un claro recordatorio de ello.

-No me llamaste aqu铆 solo para verme a los ojos 驴cierto?

Steve parpade贸 un par de veces antes de darse cuenta de que se hab铆a quedado demasiado tiempo observando los rasgos de la mujer que ten铆a enfrente. Se aclar贸 la garganta antes de hablar.

-Tengo un plan para rescatar a nuestros amigos...

-No creo que ellos me vean de esa forma, pero andando -se adelant贸 en direcci贸n a la nave.

La tecnolog铆a de la nave wakandiana era de primer nivel. Subieron la rampa hasta llegar a los controles. Hab铆a una mesa en el extremo derecho y algunos asientos aparecieron cuando Steve presion贸 un bot贸n.

-驴Cu谩nto tiempo tenemos? -pregunt贸 la pelirroja cuando el supersoldado le pas贸 la tableta con informaci贸n del objetivo.

-Llegaremos en dos horas. Podr铆a ser en menos pero necesitamos repasar este plan para que todo funcione. Y para eso... -escribi贸 algo en el tablero izquierdo para que luego en la parte trasera, del centro del techo comenzaran a brillar unos dispositivos que estaban anclados al metal de la cubierta formando una circunferencia. Segundos despu茅s, la imagen de la princesa hermana de T'Challa apareci贸 proyectada.

Natasha la reconoci贸 porque la hab铆a visto llegar hasta el lugar donde hab铆a fallecido el rey T'Chaka.

-Princesa -la salud贸 algo confusa.

Steve se acerc贸 para ubicarse al lado de la proyecci贸n.

-Buenas tardes, se帽orita Romanoff. El capit谩n Rogers me pidi贸 que fuera yo quien le explicara los dispositivos que utilizar谩n para el rescate de sus amigos.

Steve se encogi贸 de hombros. 脡l no era muy bueno con la tecnolog铆a. Aprend铆a r谩pido a utilizarla pero los nombres t茅cnicos no.

-Dime Natasha -le pidi贸 comprendiendo el dilema del hombre que ten铆a cerca-. Puedes comenzar -se cruz贸 de brazos lista para absorber toda la informaci贸n.

Despu茅s de explicar el funcionamiento de las herramientas, Shuri proyect贸 a su lado el escaneo de la prisi贸n que hab铆an podido conseguir en poco tiempo. No ten铆a muchos detalles pero s铆 las rutas m谩s importantes y la zona m谩s reforzada deb铆a ser donde estaban los prisioneros. Una vez que todos tuvieran claro lo que iba a hacer, Shuri se despidi贸.

-Nos quedan veinte minutos -coment贸 el supersoldado.

Natasha se acerc贸 a su mochila para extraer su traje que estaba dentro. Ten铆a que prepararse. No hab铆a ninguna divisi贸n en la nave. Aprovech贸 que el hombre fue hacia los controles para quitarse la ropa. Una vez que solo le qued贸 la ropa interior, comenz贸 a ponerse el traje. Una duda la asalt贸 de repente.

-驴Est谩s seguro de que no quieres que disparemos a nadie? -pregunt贸 mientras se acomodaba su cintur贸n.

Steve volte贸 en su direcci贸n, qued谩ndose con la respuesta en la boca al ver que el cierre del traje negro de Black Widow a煤n no estaba levantado hasta donde ella acostumbraba ponerlo. Pudo observar la piel del vientre al igual que el sujetador con encaje de la pelirroja. Sus mejillas se colorearon de inmediato.

-Te pregunt茅 que... -ella iba a volver a hablar cuando se abroch贸 el ca帽o de sus botas pero se detuvo al ver la expresi贸n del rubio, quien al verla a los ojos volte贸 la mirada hacia otro lado.

Lentamente, tom贸 el cierre del traje y lo desliz贸 hasta detenerse un poco encima del nacimiento de sus senos. Fue la segunda vez que Steve tuvo que aclararse la garganta. Natasha estuvo a punto de re铆rse de la timidez de su compa帽ero.

-Lo lamento, Nat. No fue mi intenci贸n -se disculp贸 apenado.

-Para estar a mano yo debo verte sin la parte de arriba de tu traje -brome贸 para que el ambiente se tranquilizara. La piel se le hab铆a erizado cuando crey贸 distinguir un destello de deseo en los ojos azules del supersoldado.

Rogers sonri贸 un poco nervioso. Sab铆a que ella no hablaba en serio, pero algo en su interior deseaba no estar esperando alguna se帽al de lo contrario por parte de la agente. No sab铆a que pensar. 脡l llevaba un tiempo confundido despu茅s de que al terminar el beso con Sharon, hab铆a esperado encontrarse con unos ojos verdes. Los mismos ojos que ahora lo estaban observando.

-Que si es necesario no disparar -volvi贸 a preguntar-. Mi traje no es antibalas y seremos el blanco los primeros cien metros de laberinto. Tampoco tienes tu escudo.

-No te preocupes -le entreg贸 un collar blanco con tema tribal-. Si usas esto estar谩s protegida.

Natasha no perdi贸 el tiempo y se puso lo que le entreg贸 el supersoldado. Contuvo su respiraci贸n cuando vio que un campo protector se despleg贸 cubriendo su traje. Era como una segunda capa de tela resistente que se amold贸 a su figura.

-Eso es lo que hace que mi traje haya cambiado de color. En mi caso, Shuri tuvo m谩s tiempo para modificar el m铆o -le explic贸 el hombre.

Minutos despu茅s, dejaron la nave en piloto autom谩tico. Natasha hab铆a llenado su cintur贸n con lo necesario para burlar la tecnolog铆a del gobierno. La puerta trasera se abri贸. Rogers asegur贸 el control que iba a permitir que regresaran a bordo . Cada uno tom贸 lo que parec铆a ser un arma de largo alcance con una mira en la cima. Localizaron el objetivo, disparando dos veces cada uno. Los cuatro tiros lograron que peque帽os aparatos largos y finos se incrustaran en el metal del techo para que las puntas comenzaran a parpadear segundos despu茅s. Lo siguiente fue una explosi贸n que fue cubierta por el sonido de las olas, toda la instalaci贸n sufri贸 los efectos de un pulso electromagn茅tico.

El viento hizo que el agua comenzara a mojarlos una vez que estuvieron en la superficie del techo. Steve abri贸 una compuerta utilizando su fuerza. Varios guardas los esperaron en la entrada. Black Widow arroj贸 una granada de humo para comenzar con el ataque. Los dos entraron al mismo tiempo, cada uno procedi贸 a noquear al mayor n煤mero de oficiales posible, lo cual no fue muy f谩cil debido a la protecci贸n que 茅stos llevaban. Las luces rojas parpadearon al haberse desconectado la principal fuente de energ铆a el茅ctrica de la prisi贸n.

-Es dif铆cil dejar algunos h谩bitos -coment贸 la mujer despu茅s de dejar inconsciente al 煤ltimo guardia. Rogers hab铆a tomado uno de los escudos protectores de los guardias para utilizarlo 茅l mientras avanzaba.

-Casi como en los viejos tiempos -sonri贸 cuando la siguiente puerta con el pasillo lleno de guardias se abri贸.

Les tom贸 tiempo atravesar a los guardias hasta llegar a la zona donde hab铆a escaleras met谩licas. Aquella deb铆a ser la sala de control. All铆, el capit谩n golpe贸 la puerta con su hombro para que el seguro cayera y poder tirar dentro una bomba de humo con un somn铆fero muy concentrado.

Para ingresar, se pusieron una m谩scara especial negra que solo tapaba sus narices y sus bocas.

-El lugar es todo tuyo -el capit谩n se apart贸 para dejarla pasar.

Antes de acercarse al tablero, Natasha observ贸 a todos los que estaban en el piso. Un hombre que estaba en el rinc贸n le llam贸 la atenci贸n. Bajo la atenta mirada del supersoldado, la esp铆a esquiv贸 los cuerpos hasta que accidentalmente pis贸 la mano de su objetivo. El grito de dolor del hombre reson贸 en la habitaci贸n.

-Tenemos un nadador aqu铆 -dijo ella mientras se agachaba a darle un golpe en el cuello que lo dejara fuera de combate. El guardia cay贸 con los ojos cerrados, esta vez s铆 estaba tan dormido como todos los dem谩s.

-Eso no lo aprendes en el ej茅rcito -se sorprendi贸 el rubio.

Black Widow le rest贸 importancia con las manos. Se acerc贸 al tablero, buscando la forma que los extractores de aire no funcionaran buscando lograr que el humo no se disipara.

-Aqu铆 tenemos las celdas que buscamos -conect贸 un USB en una de las entradas disponibles para ello-. Y... - Las luces rojas de la pantalla que mostraba la zona de prisioneros pasaron a ser verdes-. Estamos dentro.

Salieron de la sala de control r谩pidamente. En el camino se quitaron las m谩scaras. La 煤ltima puerta reforzada se abri贸 para darles paso cuando la esp铆a cort贸 algunos cables. El pasillo estaba oscuro,solamente hab铆a luces dentro de las celdas especiales, las cuales ahora ten铆an las puertas abiertas.

Steve entr贸 al lugar donde ten铆an a Wanda.

-Tranquila -pidi贸 mientras la ayudaba a quitarse los elementos que imped铆an que pudiera usar sus poderes.

-Gracias -habl贸 con l谩grimas en los ojos. La sokoviana la hab铆a pasado realmente mal en ese lugar. Cada vez que hab铆a intentado hacer uso de sus dones, un fuerte dolor de cabeza se lo hab铆a impedido, haci茅ndola gritar.

-Ya no te har谩n da帽o -prometi贸 ayud谩ndola a ponerse de pie.

Por otro lado, Romanoff fue hasta la celda de su amigo Barton. 脡l estaba sentado en el banco que estaba contra la pared del fondo. Ten铆a la cabeza hacia abajo, con ambas manos sobre el metal a los lados de su cuerpo.

-Oye, esto es un rescate -la pelirroja le toc贸 el hombro con suavidad.

Clint levant贸 el rostro para sonre铆rle sin ganas.

-Lo siento, Tasha. No ir茅. Ellos... Me ofrecieron un trato que implica no tener que someter a mi familia a la vida de un fugitivo internacional. Voy a aceptarlo.

Natasha se qued贸 sin saber qu茅 decir. Que su amigo se quedara implicaba que ya no podr铆a verlo en persona en mucho tiempo. La vigilancia a la que se someter铆a estando en libertad condicional se lo impedir铆a. Tampoco podr铆a ver a Laura y a los peque帽os Barton.

-Te voy a extra帽ar -finaliz贸 con tristeza.

-Encontraremos la forma de seguir en contacto -Barton sonaba muy seguro.

Hawkeye se levant贸 para que pudieran despedirse con un fraternal abrazo que hizo que ella soltara algunas l谩grimas.

-No tomes esto como una despedida para siempre -Clint limpi贸 las l谩grimas con sus pulgares.

-Cu铆date -su voz sonaba estrangulada por la emoci贸n.

Barton la acompa帽贸 hasta que ella estuvo fuera de la celda. Cerr贸 la puerta detr谩s suyo. Steve vio el momento exacto en que ella se limpi贸 el rostro para recomponerse.

-Scott decidi贸 quedarse -inform贸 el supersoldado con seriedad.

-Clint tambi茅n. 驴D贸nde est谩n los dem谩s? - camin贸 hacia la salida al ver que ya no quedaba nadie que quisiera escapar.

-En camino a la superficie. Andando -mand贸 apresurando el paso.

Cuando llegaron hasta la entrada, la nave estaba sosteni茅ndose a cent铆metros para hacer f谩cil que todos subieran r谩pidamente. Una vez que estuvieron a bordo, la plataforma subi贸 antes de alejarse a gran velocidad. Natasha se acerc贸 a saludar a los dem谩s.

-驴Conf铆as en ella? -inquiri贸 Sam sentado en un rinc贸n, con la mirada hacia Steve. El ex militar no estaba del todo convencido de poder confiar en Natasha-. Ella estaba en el equipo de Tony.

Romanoff prefiri贸 callar y alejarse hacia el tablero central. No iba a tratar de convencerlo. Ya hab铆a hecho su parte al ayudar a Steve a rescatar a los que estaban en la prisi贸n. Rogers se acerc贸 m谩s a su amigo.

-Nat ayud贸 a que pudiera escapar del aeropuerto con Bucky, detuvo a T'Challa para que nos alej谩ramos a tiempo.

Sam la observ贸 en silencio, mientras la pelirroja hablaba con alguien en ruso. Ning煤n otro comprend铆a bien ese idioma. Steve conoc铆a algunas palabras pero pronunciadas lentamente, as铆 que no entendi贸 mucho.

-De acuerdo. Le dar茅 una oportunidad -se resign贸.

-驴A d贸nde iremos? -pregunt贸 Wanda. Ella hab铆a estado sumida en sus pensamientos.

Steve suspir贸 tratando de encontrar una respuesta adecuada . T'Challa les hab铆a ofrecido un refugio en un lugar seguro de su pa铆s pero el supersoldado no quer铆a comprometerlo, por lo menos no tan pronto. Los primeros meses sus rostros estar铆an en todas partes.

-No lo s茅...

Natasha termin贸 su conversaci贸n antes de acercarse.

-Ya tenemos un lugar. Es un refugio que tengo en un pueblo de Rusia. Si les parece podemos quedarnos ah铆 -ofreci贸 observ谩ndolos.

Rogers asinti贸. La decisi贸n estaba tomada. Les conven铆a estar juntos para apoyarse el uno al otro. Steve era consciente de que Natasha pod铆a desaparecer sola sin ning煤n problema. Eran ellos los que no ten铆an experiencia escondi茅ndose. Era un arte llevar una vida relativamente normal sin levantar sospechas. Por quedarse a guiarlos, el rubio estaba agradecido en silencio con la pelirroja.

La ex esp铆a ingres贸 las coordenadas en el tablero mientras Steve escrib铆a a Wakanda para avisar que la misi贸n hab铆a sido exitosa. El resto del viaje permanecieron en un silencio que no result贸 inc贸modo ya que cada uno de los presentes ten铆an mucho en qu茅 pensar. La nave aterriz贸 en una zona despoblada rodeada por 谩rboles. Steve y Natasha bajaron con todas sus cosas en la espalda mientras que los dem谩s ten铆an las manos vac铆as. La nave volvi贸 a desaparecer de la vista cuando activaron el sistema de seguridad.

La nieve les dificult贸 caminar los metros de bosque que necesitaban atravesar para llegar al refugio.

-Vaya... -exclam贸 Maximoff cuando vio la casa de dos pisos con los techos a dos agua con nieve encima. Un poco apartado estaba un peque帽o garaje con un port贸n de madera. La construcci贸n ya ten铆a sus a帽os pero se hab铆a mantenido muy bien. Hab铆a un sendero que llevaba hasta un camino de tierra para veh铆culos.

Subieron r谩pidamente hasta el porche. Romanoff tom贸 la llave que estaba escondida bajo una de las planteras cercanas a la pared y la puerta. Lo primero que hizo al entrar fue encender la luces. Una vez que entraron, cerraron la puerta para refugiarse del fr铆o. La sala de entrada era un pasillo con un perchero al costado.

-Pueden sentirse como en su casa -coment贸 la pelirroja mientras avanzaban por la estancia-. Hay tres habitaciones arriba con sus ba帽os. Aqu铆 abajo hay una sala con chimenea, una cocina y un comedor.

Steve absorbi贸 toda la informaci贸n.

-Nat y Wanda tomar谩n una habitaci贸n cada una, Sam y yo tomaremos la tercera -reparti贸 el capit谩n.

-Pueden subir para tomar un ba帽o caliente antes de que pesquen un resfriado -indic贸 al darse cuenta de que estaban temblando de fr铆o-. Debe haber ropa en los armarios. Siempre soy precavida.

Wanda y Sam siguieron las instrucciones de inmediato y desaparecieron escaleras arriba. Natasha se acerc贸 a la chimenea para encenderla. Necesitaban calentarse.

-Ve a tomar un ba帽o -dijo cuando sinti贸 la presencia de Steve detr谩s suyo.

-T煤 tambi茅n tienes fr铆o -asegur贸 con el entrecejo fruncido.

La esp铆a volvi贸 a repetir su orden, record谩ndole que ella era rusa y estaba acostumbrada al fr铆o. El supersoldado no insisti贸 m谩s. La pelirroja no tard贸 mucho en hacer que la le帽a comenzara a quemarse. La temperatura comenz贸 a elevarse, logrando que el ambiente fuera m谩s agradable. Se limpi贸 las manos en la cocina para despu茅s utilizar el viejo tel茅fono que estaba pegado a la pared al lado del refrigerador. Marc贸 el n煤mero de Sonia Sokolov, una mujer rusa de mediana edad que hab铆a sido contratada para mantener limpia esa casa. La se帽ora viv铆a a unos minutos en camioneta. Le agradeci贸 el buen servicio para decirle que podr铆a tomarse una vacaciones pagadas por unos meses. El sueldo que recib铆a era suficiente para no hacer preguntas.

La cocina ten铆a el equipamiento b谩sico. Natasha decidi贸 que lo mejor ser铆a preparar algo. Encontr贸 pollo congelado, al igual que macarrones. Extrajo una buena cantidad de paquetes para que les alcanzara a todos. Puso la primera tanda en el microondas para que se descongelara.

-Nat... -le llam贸 la casta帽a-. Ya us茅 todo el ba帽o -Wanda hab铆a encontrado un su茅ter grueso y unos pantalones abrigados. Tambi茅n tom贸 un par de pantuflas de color marr贸n-. Yo puedo continuar con esto...-se ofreci贸 con timidez.

-No tardar茅 mucho -prometi贸 con una sonrisa.

Pensando en que los dem谩s a煤n no estaban listos, la pelirroja utiliz贸 el ba帽o de la habitaci贸n que hab铆a elegido Maximoff. Al ver su reflejo en el espejo pens贸 en que amaba su cabello natural, pero deb铆a cambiarlo en poco tiempo.

Los hombres pusieron la mesa en el comedor mientras las mujeres se encargaron de alistar la cena. Wanda hizo un licuado r谩pido de frutas mientras la pelirroja terminaba de preparar una ensalada. Minutos despu茅s, todos estaban sentados frente a unos platos llenos de comida y un vaso con un l铆quido rojizo. Sam fue el primero en comenzar a comer.

Hab铆a una l谩mpara antigua con luces amarillas colgando en el centro de la mesa para seis personas. Tambi茅n hab铆a otras de distinto dise帽o circular y m谩s peque帽os repartidos por toda la habitaci贸n.

-Pueden hacerme preguntas -accedi贸 la rusa.

-驴Siempre hace mucho fr铆o? -comenz贸 la casta帽a.

-Puede empeorar -asegur贸 con una mueca.

-驴C贸mo conseguiste este lugar? -fue el turno del rubio.

Romanoff tom贸 un trago de jugo antes de responder. A pesar de tener todas la miradas puestas en ella estaba muy tranquila y a gusto all铆.

-Tengo varias casas secretas alrededor del mundo. No soy tan millonaria como Stark -baj贸 el tono para hacerlo m谩s interesante- pero les cuento que los trabajos donde se extrae informaci贸n importante en misiones de infiltraci贸n son los m谩s jugosos.

-Tambi茅n son los m谩s peligrosos. Recuerdo el Lemurian Star -agreg贸 el capit谩n. La pelirroja rod贸 los ojos.

-Como iba diciendo antes de esa interrupci贸n... Conseguir informaci贸n en interrogatorios no puede hacerlo cualquiera por lo que la paga se eleva con cualquier palabra clave. Resulta que soy buena en todo lo que hago, lo que implica que logro que los criminales canten como pajaritos -complet贸 sonriendo.

-Eso hab铆a o铆do -confirm贸 Sam-. Eran rumores -dijo en direcci贸n a la dura mirada del l铆der del equipo.

Continuaron haciendo tantas preguntas como se les ocurri贸 hasta que terminaron de cenar, los hombres fueron los encargados de lavar los cubiertos. Wanda y Nat se acomodaron en uno de los sillones que miraba hacia la chimenea.

-Esto es muy relajante despu茅s de estar tanto tiempo sin ver nada -coment贸 la casta帽a en un susurro. Natasha le acarici贸 el hombro para intentar reconfortarla. Hizo lo que hab铆a deseado que alguien hiciera con ella cuando era una adolescente sufriendo bajo el mando de la Red Room. La consol贸 con aire maternal cuando la sokoviana comenz贸 a sollozar contra la almohada que estaba abrazando.

-Creo que se me ocurre algo que podr铆a ayudar a relajarte -record贸 antes de levantarse y caminar en direcci贸n a la cocina.

Lleg贸 justo en el momento en que los hombres estaban sec谩ndose las manos. La pelirroja tendi贸 unos vasos peque帽os a Falcon mientras que ella se encarg贸 de llevar dos botellas de vodka a la sala.

-Esto es lo que hacemos para resistir el fr铆o -explic贸 sent谩ndose en la alfombra. Llen贸 los cuatro vasos y los fue entregando uno a uno. Sam se sent贸 tambi茅n en la alfombra y Steve en el otro sill贸n.

-Wanda no deber铆a beber -protest贸 Steve desde su lugar.

-D茅jala. Ella tambi茅n merece distraerse -objet贸 la agente.

La casta帽a ignor贸 la discusi贸n y bebi贸 el l铆quido de una sola vez. No pudo evitar hacer una mueca de disgusto despu茅s de sentir el sabor. Los sorprendi贸 a todos cuando pidi贸 m谩s. Romanoff accedi贸 pensando en que as铆 podr铆a dormir mejor.

-Mientras estabas arriba encend铆 el televisor que est谩 en la cocina -coment贸 Sam-. No entiendo ruso pero s铆 entend铆 que sus rostros est谩n en todas las noticias. Solo el de Nat y Steve, no los nuestros -se refiri贸 a 茅l y a la sokoviana.

-Somos los peces gordos -aleg贸 Steve, sabiendo que el gobierno har铆a una celebraci贸n si los capturaba. De esa forma demostrar铆a que nadie pod铆a contra ellos, lo cual no iba a ocurrir. No con Natasha estando con ellos.

-Tendremos que hacer algo con nuestra apariencia -lament贸 la rusa-. Si nuestros rostros son muy conocidos ahora, no les facilitaremos las cosas. Hay un pueblo a unos minutos. No podemos arriesgarnos a que alguien note nuestro parecido con los fugitivos.

La primera botella se termin贸 en minutos, as铆 que procedieron a abrir la segunda.

-Y as铆 fue como escapamos de Strike y su equipo en un centro comercial... -termin贸 de relatar el rubio.

Sam lo observ贸 con una sonrisa burlona.

-T煤 no pierdes el tiempo, hombre -lo molest贸 un poco achispado.

-驴De qu茅 hablas? -pregunt贸 la mujer m谩s joven.

-El cap bes贸 a Sharon cuando ella nos entreg贸 los trajes. Estuve en primera fila. Pero, definitivamente el haber tenido que besar a Black Widow es a煤n m谩s 茅pico.

Steve se puso muy inc贸modo. Algo en su interior le impidi贸 ver el rostro de la pelirroja. Ten铆a miedo de su reacci贸n. No quer铆a distinguir reproche, pero lo lastimar铆a m谩s el que a ella le diera igual. 脡l hab铆a sentido que hab铆a algo entre los dos. La muerte de Peggy y la firma de los acuerdos lo hab铆an desestabilizado. No se arrepent铆a del beso con Carter, pues le hab铆a servido para comprobar que no la ve铆a con ojos rom谩nticos.

Natasha volc贸 lo 煤ltimo del vodka en su vaso. Lo bebi贸 de inmediato.

-Creo que es hora de dormir -dijo despu茅s de que esa botella terminara al lado de la otro vac铆a.

Wanda asinti贸. Intent贸 levantarse pero todo le dio vueltas. Sam la ayud贸.

-Te ayudo a llegar -Sam la sostuvo y ambos se retiraron.

Natasha se estir贸 hacia el sill贸n para tomar una almohada. La puso en su regazo y baj贸 la cabeza

-Nat...

Steve no se hab铆a movido de su lugar. La imagen de la pelirroja frente al fuego de la chimenea era muy atrayente. Casi le daban ganas de dibujarla para despu茅s pintar toda la escena.

-Ve a dormir 驴s铆? Ma帽ana les hablar茅 de lo b谩sico que tienen que saber... Sin las indicaciones b谩sicas podr铆an experimentar una fase de paranoia, pensando que todos los que est谩n a su alrededor quieren capturarlos... Adem谩s del idioma hay...-no pudo continuar porque el rubio la interrumpi贸.

-El beso con Sharon no signific贸 nada.

La esp铆a levant贸 la cabeza para verlo a los ojos. No quer铆a que 茅l le hablara de otra mujer. Deb铆a estar feliz porque Steve al fin hab铆a avanzado a algo m谩s que una cita. Pero no pod铆a. Jam谩s imagin贸 que algo tan simple pudiera hacerla sentir que ella no era suficiente. 脡l hab铆a sido claro cuando le hab铆a pedido que fuera su amiga. Desde ese momento debi贸 identificar algo para cerrarse y as铆 no sentir la presi贸n en el pecho que sent铆a ahora.

-No tienes que explicarme nada.

Ambos sab铆an que hab铆a algo sin aclarar. Natasha no quer铆a profundizar el tema. Tem铆a que sus sentimientos salieran a flote. Ya ten铆an suficientes problemas al ser fugitivos.

-Quiz谩 debamos buscar a Sharon para que pase un tiempo con nosotros. Despu茅s de todo tambi茅n traicion贸 a la CIA -la voz de la rusa se escuch贸 perezosa.

Steve neg贸.

-Ella est谩 bien. La llam茅 cuando sal铆 de Wakanda. Tiene amigos.

La pelirroja hizo una mueca.

-Sabes que hubiera sido perfecto que ustedes comenzaran a ser novios en este tiempo. Ser铆a una historia rom谩ntica para sus hijos...

Steve se acerc贸 para sentarse al lado de la rusa.

-Creo que el alcohol te ha afectado o simplemente est谩s ignorando el hecho de que no estoy interesado en ella.

-Pues deber铆as estarlo. Ella es linda, es de buena familia y parece lista. Adem谩s, 驴qu茅 podr铆a mostrar m谩s lealtad que lo que hizo para ayudarte?

-Lo que hiciste t煤, Nat -el capit谩n tom贸 una mano de la esp铆a-. Siempre estar茅 agradecido por eso.

El hombre se inclin贸 para darle un beso en la mejilla. Luego se puso de pie y fue hasta su habitaci贸n, dej谩ndola con la mano en la mejilla.

Una semana pas贸 r谩pidamente. La adaptaci贸n no fue dif铆cil debido a que contaban con muchas comodidades. En vez de repartirse misiones, ahora organizaban las labores dom茅sticas. Todas las ma帽anas Natasha les daba una clase de frases comunes en ruso.

Wanda ten铆a pesadillas nocturnas. Algunas de esas veces lograba proyectarlas en la mente de Natasha, quien dorm铆a en la habitaci贸n de al lado. Era algo involuntario que las hac铆a sufrir a ambas. Fue hasta el segundo d铆a que Steve se dio cuenta de lo que pasaba. Black Widow no hab铆a querido dec铆rselo a nadie, pero las profundas ojeras no la ayudaban a ocultarlo. Lograron hacer que la sokoviana durmiera m谩s tranquila, pero los estragos hab铆an quedado en la mente de la rusa. Casi no pod铆a dormir. Las im谩genes de sus manos llenas de sangre de gente inocente persist铆an en pesadillas.

-驴Tienen ham...? -Sam se call贸 cuando la mano levantada de Steve le indic贸 que no era un buen momento.

脡l estaba sentado en el sill贸n con Natasha durmiendo de tal forma que la cabeza de la mujer estaba sobre el regazo del hombre.

-Quiero que duerma lo m谩ximo posible -susurr贸 el supersoldado.

Wilson comprendi贸 y los dej贸 solos. Wanda ya estaba encerrada en su habitaci贸n. Steve volvi贸 a concentrarse en el rostro de la mujer. Acarici贸 su cabello rojo. Iba a extrar帽arlo ya que esa ma帽ana Natasha le hab铆a ense帽ado al equipo como quedar铆a con su cambio de look. Tambi茅n le hab铆a pedido a 茅l que se dejara crecer la barba para que el futuro oscurecimiento de su tono rubio tuviera un mejor efecto.

Ya eran casi las tres de la ma帽ana cuando el capit谩n sinti贸 un movimiento. Abri贸 los ojos percat谩ndose que el sue帽o lo hab铆a vencido y se hab铆a quedado dormido sentado en el sill贸n. El sonido de la chimenea era lo 煤nico que se escuchaba de fondo. La pelirroja se hab铆a removido. Parec铆a no estar pas谩ndola bien.

-Nat... Despierta, es solo un sue帽o -le susurr贸 para no levantarla de golpe.

La pelirroja abri贸 los ojos. Se limpi贸 la solitaria l谩grima que se le hab铆a escapado. Tard贸 unos segundos en ubicarse en el sill贸n de la sala.

-驴Cu谩nto he dormido? -pregunt贸 con voz gruesa.

-No lo suficiente -respondi贸 preocupado.

-Lo siento... No dej茅 que fueras a descansar -habl贸 cuando se dio cuenta de que hab铆a estado encima de 茅l. Se sent贸 a su lado, sin descubrirse con la manta que ten铆a encima.

-No prefiero estar en otro lugar -la mir贸 fijamente. Natasha sinti贸 que su coraz贸n comenzaba a latir mucho m谩s r谩pido. Se hab铆a sentido segura porque no hab铆a cre铆do que Rogers se animar铆a a dar un paso m谩s. Pero all铆 estaba el capit谩n, inclin谩ndose hacia ella. Acercando su rostro lentamente.

Natasha cerr贸 los ojos y se dej贸 llevar. No hab铆a nada que deseara m谩s que un beso del hombre que estaba all铆 con ella. Sus labios se unieron, haciendo que una corriente el茅ctrica los atravesara. 脡l sab铆a a algo prohibido y ella al para铆so. Se besaron lentamente. Natasha llev贸 sus manos hasta las mejillas del hombre. Steve la sostuvo del cuello y de la zona bajo la oreja derecha.

-No deber铆amos hacer esto... -susurr贸 la mujer cuando necesitaron separarse para respirar. Ten铆an las frentes juntas y las pupilas dilatadas.

-Se siente demasiado bien. Tan natural...

Rogers la volvi贸 a besar sin dejarla decir algo. Necesitaba volver a probar sus labios. Ya nada ser铆a igual despu茅s de ese beso que se estaban dando. La pelirroja pidi贸 acceso con su lengua a la boca del hombre y 茅l se la dio, haciendo que el beso se volviera mucho m谩s apasionado. Steve la sabore贸 como si se tratara de un manjar exquisito. Y era completamente suya. Recorri贸 cada rinc贸n de su boca, memorizando el momento. La quer铆a demasiado.

Permanecieron mucho tiempo bes谩ndose, hasta que comenzaron a necesitar mucho m谩s del otro. Los besos se volvieron aun m谩s hambrientos, haciendo que sus respiraciones se volvieran m谩s pesadas. No hizo falta m谩s palabras para que ellos pudieran leer los ojos del otro. Las se帽ales eran claras. Se deseaban. Entonces, 茅l la carg贸 en brazos. Solo la fuerza del supersoldado hab铆a logrado que subieran las escaleras sin hacer mucho ruido. Fueron hasta la habitaci贸n de la rusa. Natasha cerr贸 la puerta sin hacer mucho ruido cuando 茅l la dej贸 en el piso. Steve se acerc贸 a apartar las mantas que estaban encima de la cama.

Se tomaron de la mano, observando en silencio al otro, intentando buscar alguna se帽al de querer detener aquello. Pero no la hubo. Todo se sent铆a correcto, incluso necesario.

Natasha se acerc贸 al ropero para tomar una bata azul. Se la entreg贸 al capit谩n antes de entrar al ba帽o. Lo primero que hizo dentro fue mirarse al espejo. El sue帽o de esa tarde hab铆a reparado casi por completo sus ojeras. Ten铆a los labios hinchados debido a los besos. Sonri贸 feliz al recordar el sabor de Steve, su amigo, su compa帽ero y en unos minutos se convertir铆a en su amante.

Lentamente, se deshizo de todas las capas de ropas que llevaba encima. Cuando qued贸 en ropa interior pens贸 en si deb铆a permanecer con esas prendas o no. Decidi贸 que era mejor sin ellas, as铆 el capit谩n tendr铆a menos trabajo. Se cubri贸 con otra bata que estaba all铆 adentro y sali贸 del ba帽o.

La ropa de Steve estaba doblada encima de la silla del rinc贸n, lo cual la hizo sonre铆r. Era un soldado despu茅s de todo. La imagen del capit谩n Am茅rica vistiendo solo una bata y con los pies descalzos ten铆a un alto contenido er贸ticos. A煤n m谩s porque hab铆a dejado que se viera cierta parte de su torso bien trabajado. Dios bendiga al suero.

-Ahora estamos a mano -habl贸 con voz seductora, acercando su mano a la piel del hombre.

Volvieron a tomarse de las manos. 脡l le acarici贸 el rostro. Pasando sus dedos por cada superficie y tardando m谩s tiempo al rodear sus labios entreabiertos.

-驴Entiendes que despu茅s de esto ya no nos separaremos? -inquiri贸 en un susurro. 脡l le estaba ofreciendo todo su ser.

La respuesta de ella fue iniciar otro beso mientras rodeaba su cuello con sus brazos. Steve la tom贸 de la cintura para acercarla m谩s. La pelirroja gimi贸 contra su boca. 脡l la deseaba tanto como ella.

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Sam termin贸 de preparar su desayuno. Los huevos revueltos no le hab铆an salido tan bien, pero pod铆a ser peor. Ahora ya sab铆a que la sart茅n de ese lugar no era anti adherente. Error de novato. Ese d铆a era el turno del capit谩n, pero extra帽amente Steve no se hab铆a levantado temprano. Ni siquiera hab铆a llegado a dormir a su habitaci贸n.

Wanda estaba jugando con los cereales que flotaban en su taz贸n.

-Debe estar ayudando a Nat a dormir -coment贸 la casta帽a.

-Eso debe ser. Ayer estaban recostados en el sof谩 y no quiso despertarla. Debe seguir sin moverse para que ella siga dormida -lo sinti贸 por su amigo supersoldado.

En la habitaci贸n de la pelirroja, ambos cuerpos perlados de sudor trataron de normalizar su respiraci贸n. Natasha acarici贸 el torso del hombre sobre el cu谩l se estaba recuperando. No estaba en una posici贸n muy c贸moda, pero no quer铆a perder la uni贸n con Steve. El supersoldado le acarici贸 los muslos que estaban a los lados de su cuerpo.

A煤n con la respiraci贸n agitada, Natasha elev贸 la cabeza para darle un beso r谩pido.

-驴Se lo diremos a los dem谩s? -pregunt贸 divertida.

Rogers le apart贸 el cabello mojado que se hab铆a pegado a su frente.

-Dejemos que ellos lo noten -respondi贸 tom谩ndola de las caderas para ubicarla de nuevo debajo suyo.

-Como usted ordene, mi capit谩n.

21 de Febrero de 2020 a las 21:34 0 Reporte Insertar 1
Fin

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