HISTORIA DE UN PERVERTIDO Seguir historia

u15809301301580930130 Jhon Muñoz

Al terminar la cena, lo único que deseaba era poder saborear el postre, no era ningún dulce desde luego. Era su hermoso cuerpo reluciente, bajo la noche resplandeciente, aguardando por mi calor.


Erótico Todo público.
1
972 VISITAS
En progreso
tiempo de lectura
AA Compartir

Clímax

Quizás este sea el único modo de relatar lo que sucedió en aquel entonces, época juvenil y mundana. Donde el mundo comenzó a inundarse en perversiones, donde los pecados capitales cobraban más vida, más poder. Me enamore de la lujuria, del placer, de personas de la vida galante, todo ello me convirtió de cierto modo en un parásito de las zonas de tolerancia, de las mujeres.

Lo correcto sería empezar desde el origen de mi perversión, de mi experiencia... Se me presentaron situaciones que no esperaba, cosas que deseaba experimentar de forma correcta; casarme, tener hijos, un hogar.

Conocer a Sebastián Calle para la edad de 12 fue el primer plus para lanzarme a los brazos de la lascivia, sus consejos fueron demasiado explícitos "mastúrbese, y verá lo rico que se siente" esa frase sonó en mi mente todo un día, al caer la noche, me acosté temprano únicamente para experimentar lo que Calle me había dicho. comencé de manera suave "sin notar ningún cambio ni sensación diferente, solo ganas de ir a orinar" al no sentir nada, abandoné la idea.

Tiempo después, lo volví a intentar, la diferencia es que esta vez tuve por primera vez una erección, supuse que esa sería la primera fase para completar la masturbación, al eyacular me pareció aburrido y poco placentero, quizás halla sido la edad y la poca experiencia (aun lo confundía con las ganas de orinar). Dejé de hablar con Calle, lo consideré una mala influencia después de que me hablo de páginas porno y revistas con mujeres desnudas, investigué un poco al respecto, pero la verdad no me gustaban esas modelos que aparecían, se veían feas y falsas, yo prefería algo más natural, senos con forma de gota, rostros sin maquillaje excesivo (tenía preferencia por mujeres que cumplieran con esas cualidades)

Al entrar ya en la adolescencia seguí experimentando autocomplaciendome, ya en esta etapa masturbarme no me parecía feo, al contrario, ya lo disfrutaba. Mis compañeras del colegio ya no me parecían mal parecidas, empezaron a tomar rasgos más femeninos, se iban transformando en mujeres; en sus pechos brotaron senos, y sus caderas se moldeaban. Verlas me emocionaban, sus piernas eran perfectas, desde mi punto de vista, provocaba hacerles de todo (pero aun no estaba listo para ese nivel) verlas tan hermosas me provocaba llegar a la casa e inundarme en intensas pajas, algo que sin duda hacía. Cuando recién inicié en ese mundo me sentía atormentado por la idea de que lo que hacía estaba mal, de que esto era algo malo ante los ojos de Dios, por ello cada vez que lo hacía me arrepentía y pedía que me perdonara por dicho hecho, maldecía el día en que conocí a Sebastián, que era culpa de él que halla caído en esté pecado.

sigo creyendo que es un acto desagradable del cual no puedo salir, y al ser una persona religiosa, quise enmendar eso con buenas acciones; ayudar personas, evitar ser grosero, ser amable. Esas son aquellas que aplico aun en la actualidad.

Durante la adolescencia tuve muchas novias, tantas que perdí la cuenta, de todas ellas una marco mi vida para siempre; Danny Vega, una morena hermosa, con curvas descarrilantes, desde el primer momento supe que esa mujer jugaría un papel importante en mi vida, me gustó, me enamore de ella, de su naturaleza. No habían pasado más de 2 días y ya estaba obsesionado con saber quien era esa mujer, de donde provenía, a que olía su perfume. Nuestro primer saludo, fue una noche del 2016 cuando regresaba con mi madre de hacer el mercado para la casa, mi mejor amiga (Monica) se acercaba corriendo moviendo sus enormes Senos de arriba abajo, ella estaba en busca de mis brazos (un abrazo, cosa que ella obsesionaba) lo único a lo que le di importancia esa noche fue a una Diosa que se acercaba a las espaldas de mi amiga, sin duda una mujer espectacular.

-Que poca educación la tuya

-¿eh?- dije volviendo de mi trance

-Mirar a alguien de ese modo

-Lo siento, y... ¿me las vas a presentar?

-Si no hay de otra-Dijo Monica volteando los ojos- Danny, El es John Kaliman, mi mejor amigo. Un suave y tímido hola broto de sus labios, mientras mi corazón se volvía loco al tratar de manejar tanta emoción.

atortolado devolví su saludo, quizás no halla sido el momento para entablar una conversación, pero sin ver más opciones, me despedí de Monica y de Danny.

-Fue un placer conocerte- Dije mientras besaba su mejilla y me alejaba del lugar. No recuerdo haber escuchado una respuesta... me dio igual.










6 de Febrero de 2020 a las 20:13 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~