joel-nolan-ortiz1561319684 Joel Nolan Ortiz

La juventud y la ciudad siempre irán de la mano, este es un relato verídico de como un día me sentía al platicar con un amigo de lo que nos rodea y de quizá la juventud ahora este atrapada en un capa de melancolia y el único testigo mudo de ello, el único que pueda guardar cada secreto sea la ciudad


No-ficción No para niños menores de 13.

#vida #ciudad #melancolia #adolecentes
Cuento corto
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La Ciudad de México

“Los latinoamericanos tienen sangre de cuatro razas primigenias del mundo: roja (amerindios), blanca (europeos), negra (africanos) y amarilla (asiáticos). La mezcla entre todas ellas da como resultado la aparición de una quinta y última, la más perfecta y sublime: la “Raza Cósmica” la suma de toda la humanidad”

-José Vasconcelos


Hoy de regreso de C.U. pude sentir que yo pertenecía al conjunto de edificios, calles, casas, zonas de comercio, etc., que se encuentran en Insurgentes Sur, pero no solo de Insurgentes, sino de mí misma escuela de cada parte que se encuentran a su alrededor y esa sensación que formo parte de algo más grande que un círculo de amigos, de pareja, estudiantil, sino de una ciudad completa, esa idea que me puedo camuflar entre IPR, PTR, tabiques, roca volcánica, entre cemento armado; algo que de pequeño no sentía, por ideologías malinchistas y pseudo intelectuales fatalistas que pertenecían a una idea delimitada por la tragedia que, de igual manera, están en la Ciudad de México.

Algo que he aprendido en mis clases es que una ciudad es un sistema que está en constante cambio, jamás es estática, aunque de apariencia sea así, también he aprendido es que la gente, cada persona, cada aroma, color, recuerdo, son parte de la ciudad la forman y uno pasa desapercibido esto; estamos ya tan acostumbrados a esa calle que transitamos para ir a un determinado lugar que no nos percatamos que nosotros ya formamos parte de esa calle, de ese lugar, de esa ciudad.

Somos como decía Vasconcelos la “Raza Cósmica” y pertenecemos al punto más importante del mundo, no como decía Woody Allen (Paris), sino a la Ciudad de México, lugar donde fue el encuentro de dos mundos, el español y el Azteca, el lugar donde se puede ver la multiculturalidad arquitectónica de La Catedral y a un lado del Templo Mayor; pero también la impotentica de pararse en La Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y retroceder el tiempo, imaginar el discurso que dieron, ver el helicóptero como una amenaza inminente, pero tan silenciosa que nadie sospecharía de algo tan obvio al dejar caer las véngalas verdes en el cielo.

Pero también siento que la vida se me he esta yendo tan rápido de las manos y que quizá en un futuro no pueda apreciar con debido romanticismo la ciudad, y que ahora solo quiero vivir el momento cuando vaya a una fiesta y en el transcurso del viaje pase por Bellas Artes de noche mientras escucho Loser de Beck o escaparme en la madrugada de la casa de mi novia a comprar algo de alcohol, ir y regresar corriendo y al rencuentro emocionante y a la vez estúpido nos acostemos en su cama y se vean las gotas de la lluvia corriendo el cristal de su ventana o regresar del concierto de The Cure en coche escuchando aún más sus canciones reviviendo la vos de Roberth Smith, ver la foto que tome del escenario con la luna sobre todos nosotros a la par de Pictures Of You.

También quiero siempre recordar el día que estaba bailando con música de Crystal Castles con todos mis amigos y emocionarme con cada nota de la canción mientras la luz neon de color azul nos besaba a cada uno de los que bailábamos en el pasto a las 10 de la noche, quiero siempre tener presente el sentimiento de estar en su departamento con un montón de chicos olvidándose de sus deberes, de su tristeza, de que algún día vamos a crecer y simplemente en ese momento escuchar a Surf Curse explotando mas ese sentimiento de juventud sin ningún temor a nada, quiero tener presente que cada sitio, cada casa, edificio, calle, departamento, pared y techo me recuerde y pueda tener además de mí, un recuerdo melancólico de un chico de 19 años.

“La arquitectura es el testigo insobornable de la historia, porque no se puede hablar de un gran edificio sin reconocer en él el testigo de una época, su cultura, su sociedad, sus intenciones…”

– Octavio Paz

14 de Enero de 2020 a las 22:32 2 Reporte Insertar 4
Fin

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Joel Nolan Ortiz La verdadera literatura es la que no puede ser transportada a otra arte

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Francisco Rivera Francisco Rivera
Amigo Joel Nolan Ortíz, tocas una fibra que siempre pulsa en mi memoria: la Ciudad de México, su trazo entre caótico, abigarrado, señorial de reconocimiento de Ciudad de los Palacios por Alejandro von Humboldt, me evocó leer tu cuento. Felicidades y algo más: no creas que no tienes futuro, como joven eres futuro que se está desarrollando en un presente y además, presente generacional. No desistas del sueño, porque eres un sueño real como escritor sensible, y, creo, estudias arquitectura. Como lector de nuevas plumas e ideas agradezco tu cuento y espero mas historias donde a la melancolía se la tome por los cuernos o la cola y permita que sigas creando narraciones como esta, cada vez que la sacudas Saludos fraternos.

  • Joel Nolan Ortiz Joel Nolan Ortiz
    Muchísimas gracias por los buenos deseos y opiniones de lo que escribe, este tipo de comentarios me motivan a seguir creando, muchas gracias y de igual manera saludos 1 week ago
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