DESPUÉS DE LA HISTORIA Seguir historia

eifanahanabi Ei Fana Hanabi

Tantas cosas que habíamos superado y sentido antes de conocernos en persona. La fiesta de la RFA fue el fin de una etapa, pero el comienzo de otra, una posiblemente igual o mayor a la anterior. Conoceré a Yoosung mas a fondo, y el también a mi. Me emociona saber como seguirá nuestra historia ¿Me acompañas a descubrirla? NOTA: Continuación del GE de la ruta Yoosung.


Fanfiction Juegos No para niños menores de 13.

#tragedia #accion #comedia #drama #amor #mystic-messenger #Yoosung
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Capitulo 1

ADVERTENCIA: Esta historia es como una continuación del juego Mystic Messenger, contendrá spoilers, escenas de acción, drama, suspenso, comedia y contenido sexual leve.

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DESPUÉS DE LA HISTORIA



CAPITULO 1



Pudimos sentir el murmurar de las personas que se encontraban cerca nuestro.

En especial Zen, que con voz exaltada se quejaba de estar haciendo ese tipo de “escena” en público.

Pero a ambos, nada más importaba en ese momento, que estar uno cerca del otro.

Sus labios eran tan embriagantemente cálidos, que sentía que mi corazón estaba a punto de estallar.

A pesar de ser dos años mayor a él, este era igual mi primer beso.

Me dio la impresión que algunos aplaudían, para luego volver a centrarse en las palabras de V, quien seguía en la plataforma central de la fiesta.

No recuerdo cuanto tiempo pasó en ello, solo que duro lo suficiente para ambos estar tranquilos y completos.

― Al fin estamos juntos, estoy tan feliz ―articuló apenas nos separamos, aun rodeando su mano derecha en mi cuello.

― Si, yo tan bien estoy muy feliz ―respondí entre júbilo y calma, mientras lo observaba directamente.

Verlo sonreír, a escasos centímetros míos, eran tan…

― Los jóvenes de hoy, son muy expresivos y poco recatados…

Esa voz conocida y seria nos trajo a la realidad de una cachetada.

Era Jumin, quien nos miraba con ojos juzgantes, mientras mantenía los brazos cruzados.

Zen se encontraba a lado suyo, pero con una expresión un tanto indescifrable.

― Bien, ahora que “saludaste” a tu novia, supongo que nos dedicarás un poco de tiempo, para explicarnos lo que sucedió ―expresó el cenizo, mientras desviaba la mirada hacia otro lado―. Se lo preguntaríamos a Luciel, pero está comportándose de forma muy extraña y casi ni habla…

Las palabras de Zen fueron sofocadas por una ola fuerte de aplausos.

Tal parecía que V había dado un discurso corto, pero muy emotivo, dada la reacción de los invitados.

Miré a Yoosung, luego de que noté que apartó de forma delicada su mano de mi rostro, para luego entrelazarnos de una mano.

Pude notar un ligero haz de preocupación en su rostro, pero lo borró enseguida para reemplazarla con una sonrisa.

Tal vez sea porque este perdidamente enamorada de él, pero sus gestos eran tan transparentes y radiantes, que daban la impresión de estar frente a un sol.

― Si… sé que tenemos muchas cosas que aclarar, pero V me pidió que lo hablásemos luego, que hoy nos centremos en la fiesta…

― Supuse que también dirías algo parecido ―lo interrumpió Jumin, igual de serio que antes―. En fin, cambiando de tema…

― Ya he contactado con el hospital, en cinco minutos estará llegando la ambulancia, señor Han ―se adelantó Jaehee, quien había estado detrás de él, todo este tiempo.

― ¿Hospital? ―repetí un tanto preocupada.

― Si, entiendo lo locos que estaban por verse, y como ya tuvieron su momento, lo mejor será volver a internar a Yoosung ― indicó Jumin, descruzando sus brazos y tomando una pose de regaño―. Un recién operado debe mantener reposo, por los menos por 48 horas.

Mi rostro palideció ante sus palabras.

¿Yoosung había sido operado? Según Seven, había resultado herido de forma ligera por un contratiempo inesperado en su misión. Por eso no me había afectado verlo con vendas.

― ¿Qué? ¿Seven te reveló eso? ―emitió Yoosung, ligeramente molesto―, tonto, le dije específicamente que no lo mencionase, no es tan grave como se oye…

― ¡Una cirugía siempre es grave! Tarado, no te sobre esfuerces ―esta vez fue Zen quien lo interrumpió, mientras se acercaba abruptamente y apoyaba las manos en sus hombros, alterado―. Ya todos comprendimos que has cambiado, no tienes por qué seguir poniendo tu salud en peligro para demostrarlo…

Se detuvo, al notar que Yoosung ponía una expresión seria en su rostro.

― No estoy haciendo esto para demostrarles algo a ustedes ―enunció mi amor, con firmeza a pesar de su calmada voz, y su rostro, que se tornó de nuevo tranquilo―. Lo hice, porque prometí a mi amor, que hoy nos conoceríamos, y soy un hombre que cumple sus promesas.

Fue entonces que levantó nuestras manos juntas como muestra, al mismo tiempo que nuestras miradas se volvían a cruzar, haciendo que ambos sonriéramos, a pesar de que segundos atrás estaba muy preocupada.

Pero eso pareció no importarles mucho a los demás miembros de la RFA.

― Señor Han, la ambulancia a llegado, llegaremos rápido si salimos por el vestíbulo norte del salón ―emitió Jaehee, mientras mantenía sus ojos indiferentes, pegados a la pantalla de su móvil tal vez respondiendo a los paramédicos que ya iban a su recibirlos.

― Bien, andando ―dijo Jumin Han, al mismo instante en el que cruzaba miradas con Zen, quien asintió como si se tratase de un código secreto.

― Esperen ¿Qué tratan de hacer? ―articulé desconfiada ante lo visto.

― ¿Qué no es obvio? Nos llevamos a tu novio ―me respondió Zen, para luego intentar alzar a Yoosung, quien obviamente se opuso.

― ¡¿Qué?! ¡No! Les digo que estoy bien, pueden preguntarle a V si no me creen ― expresó mi Yoosung, con su clásica voz alterada, mientras forcejeaba para que Zen no lo cargase en sus brazos―. ¡Zen, aléjate!

― Si sigues negándote, haré que los paramédicos vengan hasta aquí ―amenazó Han, acercándose para ayudar al cenizo, que, a pesar de su altura, no podía neutralizar a Yoosung solo.

Los nervios empezaban a aparecer en mí, aunque los reprimía.

No quería que se llevasen a Yoosung, pero si eso era lo mejor para él… seguramente incluso aún estaba anestesiado.

― Yoosung, compórtate como un adulto, déjate llevar o iré por los paramédicos, para que te saquen amarrado a una camilla ―agregó Jaehee con seriedad, a pesar de que el ambiente parecía cómico al ver como forcejeaban los otros tres.

Traté de calmarlos, pero ninguno me escuchaba, y lo que más me preocupase es que ellos mismos terminasen lastimando a Yoosung.

― Suéltenlo.

La voz detrás de esa palabra sencilla, hizo que los demás miembros de RFA se quedasen quietas, con mi Yoosung ya en el aire.

Era V, acompañado de Luciel.

Este último parece que había ido a traerlo, apenas notó la intensión de los demás.

― Entiendo que estén preocupados por Yoosung y traten de cuidarlo, pero no es necesario llegar a esos extremos, por favor, no hagamos un escándalo en frente de los invitados ―siguió hablando el de ojos turquesa, con una voz calmada que pareciera que pudiese calmar una tempestad con ella.

Bajaron a Yoosung, quien volvió a mi lado, para volver a tomarme de la mano.

― Por cierto, no nos hemos presentado como se debe, señorita ―retomó su hablar, mientras se acercaba a nosotros, a paso lento, haciendo notar su corta visión―. Yo soy V, y es grato conocerla, muchas gracias por habernos ayudado con la reunión, y me disculpo en nombre de todos los miembros de la RFA al involucrarla en nuestros problemas y haberla preocupado con Yoosung ―una sonrisa se dibujó en su rostro oculto con gafas―. No estuve muy activo en el chat, pero Luciel me comentó que ambos están empezando una relación, sé que con mi historial demostrado no soy quien, para comentar en el tema, pero favor, cuide de nuestro Yoosung.

Seven lo guio de forma discreta, al no portar su bastón consigo, para estrechar su mano a modo de saludo.

Asentí a sus palabras.

Hubiese querido decir algo a la altura, pero estaba conmocionada ante el agradecimiento sincero y cariño que se sintió en su voz.

Pensaba aceptarla, pero Yoosung se adelantó, usando nuestras manos entrelazadas como si fuese una sola.

― Oh, esto es tan romántico, creo que estoy siendo un espectador en una de mis obras ― argumento Zen, con ligera emoción.

Jumin se limitó a observar en silencio al igual que Seven, pero con una expresión aprobante en su rostro.

Tal vez ver a V en esta situación, lo recordaba de cierta forma al V involucrado y apasionado del pasado.

― ¿Romántico? Yo creo que Yoosung hizo eso por celos, se está volviendo algo típico de él ―observó Jaehee, acomodándose los lentes.

El rostro de Yoosung se ruborizó ante sus palabras, afirmando su suposición, a pesar de que tratase de ocultarlo, lo cual provocó risas en los otros, incluyéndome.

Era reconfortante volver a verlo ser el mismo chico tierno y transparente de siempre.

― Aunque no lo juzgo, si yo llegase a encontrar a alguien que me complementase al grado de superar mis debilidades, también lo cuidaría con recelo ―agregó la castaña, para luego ver su móvil―. Señor Han ¿Cómo procederemos entonces? La ambulancia espera.

Luego de varias quejas, desacuerdos y proposiciones, se llegó a un acuerdo.

Media hora.

Fue el tiempo que se acordó.

La fiesta no duraría más de dos o tres horas, al ser de día.

Sería muy descuidado dejar que un recién operado, se quedase en un ambiente abierto por mucho tiempo.

Quería tenerlo cerca mío, pero me odiaría si recayese por ello, aunque era un poco improbable.

Entre refunfuños, Yoosung aceptó.

Como la organizadora del evento, yo no podía dejar el lugar, sin antes haber saludado a todos los invitados.

Así que Luciel se ofreció a acompañarlo de nuevo al hospital.

Pero antes, tuvimos la oportunidad de hablar juntos, a un par de invitados, como el señor dueño de una empresa de Tenis, cercano a Jumin, un señor bastante extraño, vestido de negro, que profesaba ser el mejor doctor del país, pero que, al hablar con frases ocultas y poemas, parecía más un actor retirado y, por último, el líder del gremio estrella fugaz, el servidor donde jugaba Yoosung, o por lo menos eso entendí.

Este último era un hombre bastante adulto, que había asistido con un cosplay de un personaje que obviamente no reconocí, pero que fascinó Yoosung.

― Entre el trabajo y la familia, LOLOL es una de mis mayores aficiones ―dijo el señor, quien tenía cara de ser un ejecutivo―. Quien diría que mi segundo al mando me traería de nuevo a este tipo de eventos, en fin, me alegra confirmar que no soy el único jugador del gremio que tiene una vida amorosa…

La charla con él fue muy graciosa y agradable, ya que no nos abordó con preguntas que no podíamos responder, entre ellas el notorio vendaje en la cabeza de Yoosung.

*~*~*~*

Con cierta ansiedad, miraba por la ventana, esperando que llegásemos pronto.

Jaehee se había ofrecido a llevarme en su auto, para que no tardase en el metro.

Aunque la verdadera razón era por que no conocía la dirección del hospital donde él se encontraba internado.

Sentí un poco culpa no haber aprovechado el momento para conocer mejor a Jaehee, pero la ansiedad me inundaba, al grado de volverme muda.

― Tranquila, ya estamos cerca ―recuerdo que comentó V, quien nos acompañaba.

Llegamos al lugar, siendo esta una hiper construcción.

― Si, es un hospital bastante amplio, será mejor que ahora nos apuremos si no queremos quedar fuera del horario de visitas ―volvió a comentar V, entrando primero, para registrarnos.

― Me gustaría acompañarla más, pero me temo que el Señor Han me exige que vuelva lo antes posible, para terminar los ajustes y contabilizar lo recaudado de la fiesta, para la beneficencia. Sé que Yoosung estará bien cuidado, pero en caso de cualquier inconveniente, puede contactarme en el chat, yo o los otros miembros estaremos ahí para ustedes. Hasta entonces, supongo.

Fue lo que emitió Jaehee, con sinceridad.

― Gracias Jaehee, ya te lo había dicho por el chat, pero eres muy amable.

Me asintió, para luego subir al carro y desaparecer.

Unos minutos después de esperar en recepción, subimos varios pisos, acompañados de una enfermera guía.

Pero V se separó de mí, argumentando que tenía que rellenar ciertos papeles en la sección administrativa del lugar.

La enfermera me guio hasta la habitación, donde por fin me reencontraría con mi amado.

Pero al abrir la puerta, tanto la enfermera como yo, nos asombramos al verla vacía.

No había rastro de Yoosung o Seven.

Mi acompañante se disculpó, para luego comunicarse por el teléfono de la habitación, reportando la situación.

― Espere aquí, por favor. Lo más seguro es que posiblemente lo hayan cambiado de piso o haya salido a deambular por los pasillos.

Intranquila me apoyé en la cama del lugar, a lado de la puerta.

No quería ser paranoica, pero no podía evitar pensar que algo extraño sucediese, como el tal “unknown” estuviese involucrado de nuevo.

Me llevé ambas manos al rostro, tratando de calmarme.

Fue a los segundos de eso, que noté una sombra en la pared, que indicaba que había alguien detrás mío.

Giré la cabeza con rapidez, mas no pude ver su rostro.

Sus brazos me rodearon, abrazándome por la espalda, apoyando después su mentón en mi hombro derecho.

De no ser porque reconocí su abrazo cálido, a pesar de solo haberlo sentido una sola vez en el pasado, hubiese gritado de lo repentino.

― ¡Boo! jeje ―su voz delgada y tierna llegó a mi oído― ¿te asusté? ―terminó diciendo a susurros, mientras se acomodaba y extendía sus piernas hacia delante, sentándose por completo.

― Si, me asusté ―me quejé siguiéndole su tonto juego, a pesar de que tenía ganas de regañarlo por haberme preocupado―, no vuelvas a hacer eso, o me provocarás un infarto.

― Oh… ¿Yoosung ha hecho mal? Si… ―respondió como autocorrigiéndose―. Las bromas son cosas de Seven, me apegaré a seguir siendo yo mismo ―me abrazó con un poco más de fuerza―. ¿Cómo te compensaré ahora? Mmm…

Su rostro buscaba al mío con una clara intensión, pero…

La puerta resonó, dando paso a un abatido pelirrojo.

― ¡Me dijeron que Yoosung desapareció! ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Sé que dije que yo lo cuidaría, solo había ido a las máquinas expendedoras a comprar algo para comer y…!

Ambos lo miramos impactados.

No se podía saber si había callado de golpe, por la forma asfixiada en la que entró hablando o por el hecho de vernos juntos y a salvo.

― ¡Maldito! ¡¿A que estabas jugando?! ―volvió a gritar Luciel, mientras se acercaba a nosotros para gritarnos de más cerca ―. ¡Casi me da un infarto en el pasillo, cuando la enfermera menciona que habías desaparecido, pero te encuentro aquí, todo cariñoso con tu ex ciber novia, ahora novia real!

― Hum… lo siento, no pensé bien mi broma… ―trató de calmarlo Yoosung, mientras se levantaba, pero sin dejar de abrazarme.

― ¡Si! ¡Sé que lo sientes! ¡Eres tan ingenuo que no sabes hacer bromas y si las hace se vuelven cataclismos! ―Se acercó más a ambos, para luego hacernos a un lado y acostarse en la cama―. ¡No mereces esta cama blandita! Así que yo la tomaré, para calmar mis nervios, pueden seguir siendo cursis, sentados en el sofá…

Definitivamente, sus últimas palabras sonaban más calmadas.

Nos dio la espalda, para luego cubrirse con las sabanas.

― Bueno, el sofá es también bastante cómodo ―traté de cambiar de tema, mientras caminábamos hacia él, para sentarnos.

― Hum, lo importante es que estemos juntos, siento tener que preocuparte, incluso ahora ―agregó Yoosung un tanto apenado.

Estábamos a punto de sentarnos, cuando Luciel se levantó de golpe, enojado.

― ¡¿Como que el sofá es bastante cómodo?! ¿Qué clase novia eres que no pelea por la comodidad de su novio? ¿No ves que esta operado de uno de sus ingenuos ojos? Necesita descansar en una cálida cama como esta…

De un salto, se acercó a nosotros, me arrancó a Yoosung y lo arrastró a la cama, para luego arroparlo como si fuese un bebé.

― No te preocupes tierno Yoosung, la nana Seven siempre estará aquí para cuidarte ― volvió a parlotear imitando la voz de una abuela protectora, usando la funda blanca de la almohada como su improvisada peluca.

Yoosung lo dejó ser, quejándose levemente por el trato ridículo.

En el fondo, yo también había notado que Seven se comportaba deprimido esos días por el incidente de Yoosung.

Aunque que estaba segura que él no le guardaba rencor, ni yo tampoco.

Me senté sola en el sofá, aliviada.

Ya tendría tiempo a solas con él más tarde.

O por lo menos eso esperaba.

Ya que la llamada que recibiría, posiblemente cambiaría mis planes para ese día.




FIN DEL CAPITULO.

8 de Enero de 2020 a las 01:50 0 Reporte Insertar 0
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