Me decían BESTIA Seguir historia

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Maria Belén Acosta acosta


Los invitamos a recorrer una historia conocida por todos, donde el amor es el protagonista.


Clásicos Todo público.
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LA BESTIA QUE NO FUI

Una vez en una noche tenebrosa, me fijé por la ventana y vi a un hombre entrando a mi castillo. Fui corriendo a esconderme, vi por la ventana que estaba arrancando una de mis rosas.

Salí muy enojado y le dije:

-¿Por qué me arrancás una de mis rosas, la que más costó que creciera?

-Me lo pidió mi hija-contestó.

-Bueno, te daré un consejo, trae una de tus hijas.

Me contó que la mayor se llama Dulce y le pidió un vestido, Sonrisa le pidió joyas y la menor una flor roja.

Él se fue corriendo a su casa y le contó todo lo que pasó a sus hijas. Empezaron a llorar y Belinda, la menor de sus hijas le dijo:

-¡Yo me voy para el castillo ahora mismo!

Cuando Belinda y Livorno llegaron al castillo encontraron sobre la mesa dos tenedores y dos cuchillos que yo les dejé.

Belinda le preguntó a su padre:

-¿La Bestia me querrá gorda para comerme?

Yo hice el ruido de un animal para asustarla y entré al comedor. La miré a los ojos y ella me peguntó:

-¿Qué miras?

-¿Te quieres casar conmigo?- le dije.

- No, te quiero sólo como amigo- me contestó.

Belinda decidió quedarse conmigo, para salvar a su padre.

Una noche ella me preguntó si podía ir a visitar a su familia. Yo le contesté que sí, le pedí que volviera en menos de siete días.

Entonces le di una sortija y le dije:

-Cierra tus ojos- apareció en su casa y el padre se puso muy contento.

A los siete días cuando volvió al castillo, mientras comíamos, le pregunté:

-¿Quieres casarte conmigo?

-No lo sé- me contestó

-Ve a ver tu cuarto.

-¿Qué tiene mi cuarto?- me preguntó

Le pedí que abriera al placard y se escuchó:

-¡Qué lindo vestido brillante! tiene muchos colores y ¡qué sombrero brillante!

Pasando por el pasillo vio que todas las puertas tenían su nombre, y yo le dije:

-Es tu regalo ¿Te gusta?

-¡Sí!- respondió asombrada.

-Es muy bueno que te guste ¿Te quieres casar conmigo?.

Ella insistió en decirme:

-Te quiero como un amigo, ahora voy a dormir.

A la mañana siguiente Belinda me preguntó si podía ir a visitar a su familia. Le contesté que sí, le di un anillo y le dije:

-Cuando esta nube se ponga de color negra, yo me estaré muriendo-. Belinda cerró los ojos y ya estaba en su casa.

Pasaron los siete días, Belinda buscó su anillo, y no lo encontró. Sus hermanas se lo habían escondido y ella se lo pidió. Cuando se fijó en él vio

que la nube estaba de color gris, entonces, se fue corriendo al castillo.

Cuando llegó empezó a buscarme por todos lados. Me encontró en la fuente, muriendo de amor. Se acercó y me dijo:

-¡Sí, quiero casarme contigo!

Yo le pedí que me diera un beso, para deshacer el hechizo. Cuando me besó, dijo:

-¡Eres un príncipe!. En ese momento, le conté que un hada me había hechizado y gracias a ella el hechizo se rompió.

El hada convirtió a las hermanas en piedra.



8 de Enero de 2020 a las 00:21 0 Reporte Insertar 0
Fin

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