La luz nevada y otras sensaciones Seguir historia

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Pierina Zuloaga


la vida y su paso cambiante, la muerte y su destino incoherente e inmutable. Qué se puede hacer en contra de estos? hay un escape? y si no lo hay, entonces ,qué mejor que entenderlos?. Qué mejor que entender y sentir como fue tu propia vida frente a un adversario como la muerte?.


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El longevo año y sus efímeras sensaciones

Volando, sintiendo, respirando el asfixiante frío que sugería la malva bruma invernal.

El inicio empieza en el ultimo suspiro del ultimo mes de un año longevo de sensaciones efímeras, el eclipse del clima de asfixia y el sentimiento de encadenamiento a la blanca nieve.

Un cuervo, aleteando entre la exasperante unión, azotaba los vientos, mientras que a gotas, iba escurriendo su vida por el desesperante mundo, que ya con angustia reclamaba su insignificante vida, al final, un año, debía haber sido suficiente para el traidor de la vida, un mensajero de la parca, no tenia excusa para continuar revoloteando en semejante lugar cambiante. Pero, ahí estaba, su vitalidad e ímpetu no cedían a la sangre efervescente que derramaba, aun no era su tiempo, el destino no podia doblegar su alma, ni las gotas de dolor que surgían de sus ojos su decisión. Luchaba sobre el sufrimiento, mientras que sus ojos se adentraban de a poco en la inmensa oscuridad que lo empezaba a rodear, su respiración se agitaba, cada vez el respirar era mas intolerante y por el mismo motivo, cada vez deseaba respirar con mas ansiedad, la altura que alguna vez lo hizo el señor de los cielos, iba sometiéndose, iba cediendo, su lucha comenzaba a parecer casi hilarante, empezó a acercarse de abrupto al suelo que reclamaba su nombre.

Su fuerza ya no brindaba la alegría sonora de antes, mas sino era asfixiante y lo arrinconaba hacia un abismo de muerte a cada moribundo paso que daba en la blanca nieve, de pronto, el caminar, era pesado, era un opción casi irracional, solo quedaba humillarse a un destino ligado a su pequeño y negro estar, mientras que el frio lo acurrucaba y un capa gruesa de nieve le servia como almohada y mientras el bosque y los arboles muertos le suspiraban consuelos huecos, una luz invernal lo acaricio, con la fragilidad de una madre, lo abrazó con espesa admiración a la supervivencia casi ridícula de su pequeño corazón, que aun latía cada vez mas agotado, cada vez mas paciente y redimido, mientras la luz lo acurrucaba en canciones, el recuerdo lo inundó, mientras que sus pequeños y negros ojos se cerraban de a poco en los brazos de la luz, y su alma iba escapándose a la redención, entendió que su espesa sangre y la vitalidad que rugía en su ser recaía en el cansancio y en el recuerdo del longevo año y sus efímeras sensaciones decidió tomar un largo y nostálgico sueño.









21 de Diciembre de 2019 a las 16:22 0 Reporte Insertar 0
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