El demonio de la libertad Seguir historia

nalyd-fireblood Nalyd Fireblood

La raza de los demonios logro dominar el mundo, ni los No-Muertos, los Ángeles ni los humanos pudieron hacer frente a los demonios. Hasta que un demonio joven, Sac Noro, decide ayudar a los humanos por su fuerte odio hacia los de su especie. Decide enfrentar a los demonios él solo, pero al ver la potente fuerza de un Rey demonio, quien termina cortándole el brazo derecho y el ojo izquierdo, al final decide escapar. En su travesía conoce a una Mujer Ángel con la que termina encariñándose y se vuelve más perceptivo en temas que lo ponen incomodo (Se enamora). ¿Qué le espera en su camino?


Acción No para niños menores de 13.

#angeles #No-Muertos #demonios #diablo #guardianes #Universo-Exception
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El destino de un joven demonio

Sac Noro, Un demonio buscado por todo el infierno, se dice que traiciono a sus compañeros para salvar a los humanos de ser asesinados, En este mundo, la humanidad está al borde de la extinción, los ángeles tampoco pueden hacer nada, el cielo fue tomado, y el subsuelo está al borde de ser tomado también, los humanos son los únicos que sobrevivieron, además de algunos ángeles, pero la última resistencia No-Muerta están todos en el Subsuelo.

Sac Noro, el demonio que perteneció a una sagrada familia de luchadores Demonio, es hijo único, y su padre fue un guerrero que podía luchar mano a mano contra los mismísimos reyes demonio. An fue un prodigio entre prodigios, su gran inteligencia lo hacía poder enfrentar a los demonios mayores con facilidad, hasta hay rumores de que con una mano logro vencer a 5 demonios, a solo sus 72 años, que en años humanos sería algo así como 10 años.

Aquí es donde comienza la historia de Sac, un niño frio incluso a su padre que lo miraba con orgullo, An estaba decepcionado de la raza de los demonios, seres poderosos en fuerza y habilidades, pero débiles de mente, An era fuerte en ambos sentidos.

A los 145 años An salió en busca de algo de emoción en su vida, los demonios habían tomado el Subsuelo y eliminado hasta el último No-Muerto. Era una clara victoria para los demonios, quienes habían tomado el cielo y el subsuelo, pero aún quedaban rebeldes esparcidos por doquier.

Sac se alisto a los grupos de caza, siempre pensó:

- Sac: (Espero que los humanos valgan la pena.)

Pero aun cazando humanos solo sentía que ellos les faltaba fuerza, la inteligencia les sobraba, pero en fuerza aun carecían bastante.

Hubo muchas trampas de humanos que a Sac le parecía interesante, emboscadas, estrategias, y más formas que a Sac le llamaba la atención.

Hubo un momento que muchos demonios cayeron ante las técnicas de los humanos, pero era una nula resistencia, ya que las hordas de demonios eran cada vez mayores, a Sac esto no le agradaba mucho.

- Sac: Esto es demasiado fácil… y no en el buen sentido…

Sac se estaba cansando de todo, odiaba a los demonios por creerse superiores solo porque eran muchos y muy fuertes.

Pasaron meses y los demonios lograron llegar a los humanos quienes se defendieron hasta el último momento, los demonios dejaron vivo a las hembras humanas.

Pero de repente nos emboscaron otro grupo de humanos, quienes también cayeron muy fácil.

Los teníamos de rodillas, estaban rendidos, ya no podían hacer nada. Entonces el Capitán Humano comenzó a hablar.

- Capitán humano: Malditos demonios… esto no quedara así… algún día nos vengaremos de todos ustedes…

En ese momento Sac salto para hablar con el humano.

- Sac: Oye, humano… ¿cómo se te ocurrió esas estrategias? ¿Cómo lograron construir esas trampas? ¿Y Cómo sobrevivieron tanto tiempo?

- Capitán Humano: ¿Para qué quieres saber? ¿Para usarlo en nuestra contra?

- Sac: Tal vez… Pero sería muy aburrido… de por si ustedes son débiles…

- Capitán Humano: Maldito seas demonio…

- Sac: hagamos un trato, a ustedes los humanos les gustan los tratos. Yo los libero y ustedes me enseñan los secretos de esas estrategias.

- Capitán Humano: ¿Y porque nos ayudarías? No confiamos en los demonios.

- Sac: Entonces te lo demostrare

En ese momento Sac se dio vuelta y saco su espada, con la cual mato a todos los demonios que estaban con él. Había un total de 45 demonios vivos, pero en unos segundos, no quedaba ninguno salvo Sac.

Al ver esa masacre, el Capitán humano, asustado, decidió explicarle a Sac las estrategias.

- Capitán Humano: No lo entiendo… eres un demonio… ¿porque… nos ayudaste?

- Sac: Fue parte de un trato. Aunque falta que me digas que aceptas.

- Capitán Humano: No me queda otra opción. Dudo que todos nosotros podamos contra ti, después de ver eso… Tengo una condición más. Déjanos ir luego de que te explique todo, y deja que nos llevemos a las mujeres. A Cambio, te daré mi vida.

- Sac: Los humanos valoran más la vida de los demás, pero no su propia vida. Intrigante.

- capitán Humano: Mi nombre es Hiro Amakusa. Soy un estratega.

- Sac: ¿Estratega?

- Hiro: Así es… entre los humanos tenemos varios rangos, los más experimentados son nuestros líderes.

- Sac: ¿Estas trampas, como las construyeron? –Dice mientras se acerca a una soga en el suelo.

La trampa era un mecanismo simple, el humano le explico a Sac que era una soga que hicieron estirar de ambos extremos para que los demonios caigan al momento que corrieron. Haciendo así una caída múltiple entre los demonios, y fue entonces que los humanos comenzarían su emboscada, saltando de los árboles, y matando a los demonios que se habían caído y comenzando una batalla.

El humano le explico con detalle que la mejor forma de actuar es esconderse y esperar a que el enemigo cruce, para tomarlo desprevenido y asestar más bajas enemigas que aliadas, algo como asegurar las muertes enemigas.

El humano le explico las trampas y estrategias que habían hecho en las ultimas batallas.

- Sac: Te agradezco por la información, pero sigo sin comprenderla.

- Hiro: Quizás no estés apto para tomar estrategias.

- Sac: Pero tú sí.

- Hiro: ¿Disculpe? –Pregunta con una preocupación que se nota en su cara.

- Sac: ¿Dijiste que darías tu vida?

- Hiro: así es… usted cumplió su promesa, y yo cumpliré la mía.

- Sac: Entonces te daré una orden, ya que tu vida me pertenece. Vuelve con los humanos y sigue dándoles tus estrategias para que sigan luchando.

- Hiro: Disculpe… pero no lo comprendo… ¿qué clase de demonio es usted? ¿No se supone que los demonios son seres malvados y con sed de sangre?

- Sac: Puede ser… no en mi caso, pero hay algunos que sí lo son…

- Hiro: ¿Usted no quiere a los demonios? ¿A pesar de ser uno?

- Sac: A diferencia de ustedes, humanos, los demonios no vivimos en armonía, nos matamos los unos a los otros sin motivo, porque nos molestó una cosa del otro, o porque quizás no cumplimos lo que nos dijeron, Aunque parezca que los demonios abundamos, somos menos que las demás razas, lo único que nos representa es que somos más fuertes. Pero en menos cantidad. Los No-Muertos son muchos, pero muy débiles, incluso más que los humanos, los Ángeles, son un poco menos que ustedes, pero más que nosotros, aunque ellos son equilibrados en tema de fuerza, los diferencia sus armas, las Armas celestiales, gracias a eso son muy fuertes. Y por último los humanos… solo abundan y son inteligentes, pero no son fuertes.

- Hiro: Con más razón señor… ¿Realmente no siente nada por los demonios? Es decir, su especie no abunda.

- Sac: Creo… que si siento algo…

- Hiro: …

- Sac: Odio…

- Hiro: ¿Eh?...

- Sac: Odio a los demonios… o por lo menos a los que conozco.

- Hiro: Entonces… Únase a nosotros Señor…

- Sac: ¿Unirme a ustedes?

- Hiro: Así es… lo veo en sus ojos, usted está cansado de los demonios… nosotros también, queremos recuperar nuestras tierras… volver a lo que éramos antes… pero los demonios lo tomaron todo…

- Sac: Escúchame humano… Yo solo podría terminar de exterminarlos a ustedes… no tengo nada que hacer uniéndome a ustedes… es más… si quisiera podría enfrentar a los demonios yo… solo…

- Hiro: ¿Señor?

- Sac: Entonces es eso… Soy fuerte… y soy inteligente… puedo enfrentarme a los demonios yo solo…

- Hiro: Señor le recomiendo que no lo haga, sé que es fuerte… pero ahí fuera hay demonios muy poderosos también… no podrá contra todos…

- Sac: Puede ser… pero no lo sabré hasta comprobarlo, quiero ver cuanta diferencia hay.

- Hiro: …

- Sac: Retírate Humano, vuelve con tu especie.

- Hiro: Si… Señor…

Fue lo último que dijo el humano, antes de irse corriendo a donde se habían ido sus compañeros.

Sac había entendido que debía hacer… partió solo a enfrentarse a todo demonio que se acerque.

20 de Diciembre de 2019 a las 07:53 0 Reporte Insertar 1
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