Cuento corto
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EL ASESINO DE DELFINA CHAVES



A Carlos Eisler le encantó que lo llamaran para trabajar en la telenovela “Argentina Tierra de Amor y Venganza” (ATAV) haría un papel menor, pero acorde a su personalidad, el de un asesino de mujeres. Su personaje, que se llamaba Carlos igual que el, simplemente Carlos, entraba al burdel “Varsovia” y asesinaba a una de las prostitutas, agarrándola del cuello y estrangulándola con dos medias, dos medias de color negro, para ser exacto.

La escena se grabó sin problemas. Le comunicaron a Carlos que quizás su personaje tuviera continuidad en la novela, algo que en principio no estaba pensado…

- Tu personaje es muy bueno Carlos – le dijo el actor Gonzalo Heredia, viudo de la quesoneada Brenda Gandini (1) – voy a proponer que continue, necesitamos un serial killer de los 40, te da el perfil, Carlos.

- Me dijeron que era una breve intervención. Estrangulaba a una mina del burdel, y después ya no aparecía más. Creo que era como un policía corrupto o algo así. Culpaban del crimen a otro chabón y listo.





- Yo també vull que segueixi, em va semblar que un malvat com el que interpreta Carlos li va a fer molt bé a la teleserie – acotó el catalán Albert Baró en su lengua natal, la catalana.

- ¿Qué dijo? ¡No entendí nada! – dijo Carlos.

- Hablo en catalán. Habla en castellano solo en la novela. Es muy catalán, independentista… lo que dijo es “Yo también quiero que siga, me pareció que un villano como el que interpreta Carlos le va a hacer muy bien a la teleserie”.

- Ah, gracias Albert – dijo Carlos – Así que sos independentista. Entonces cuando juega la selección española queres que pierda.

- Ahi és diferent, no festeig si guanya, però prefereixo que guanyi i no que perdi perquè juguen els jugadors del Barsa, com Iniesta al 2010, o Xavi Hernández, o el gran Carles Puyol – acotó Baró.

- ¿Qué dijo? – le dijo Carlos a Gonzalo Heredia.

- Dijo “ahi es diferente, no festejo si gana, pero prefiero que gane y no que pierda porque juegan los jugadores del Barsa, como Iniesta en el 2010, o Xavi Hernández, o el gran Carles Puyol”.





- Ah, que grande Carles Puyol – dijo Carlos – Carles, como yo, que grande.

- Molt grand – dijo Baró - molt gran, un idolo del Barsa, més que un club, visca el Barsa i visca Catalunya,

En eso apareció Delfina Chaves, la protagonista femenina de ATAV, dijo:

- Muchachos, Gonzalo, Albert, quiero hablar con ustedes a solas.

Carlos sintió que estaba demás. Lo cierto es que Gonzalo Heredia y el gallego, perdón catalán, hablaron con Delfina y ya no volvieron. Apareció un tipo que le dijo a Carlos:

- Gracias por los servicios prestados. Pero su personaje no volverá a aparecer en la serie. Es más borraremos lo que grabó, ni siquiera saldrá en el capítulo editado.

- ¿Porqué? ¡Es una injusticia!

- Ordenes de la Señora Delfina Chaves. Pase por caja, le pagaremos lo convenido. No se preocupe.

- No pasa por ahí. Quiero que mi personaje aparezca.

- Ya le dije señor Eisler. Vayase. De lo contrario ni siquiera le pagaremos.

Carlos Eisler se fue furioso, diciendo:

- Me vengaré. Juro como que me llamo Carlos que me vengaré. Porque soy un Quesón.

Esa misma noche Delfina Chaves regresó a su departamento, luego de dejar grabados varios capítulos de “ATAV”. Tras entrar a su departamento, comenzó a sentir un olor muy fuerte…

- ¡Qué olor a Queso! – exclamó la actriz.





- Soy yo Delfina – ante la actriz apareció con sus enormes pies, Carlos Eisler.

- ¡Vos! ¡Bob Patiño! ¡Fui yo quien ordenó que te echaran! ¡Te descubrí por el olor a Queso!

- ¿Porqué me echaron?

- Porque vos sos el asesino de Griselda Siciliani, de Romina Gaetani, Eleonora Wexler, Julieta Cardinali, todas amigas mías, no se que mierda tenes con la policía, porque te protegen, porque seguís libre, pero vos sos un asesino, y yo lo sé. ¡Y de aca no escaparas!

En ese momento, la actriz activó la alarma “Peligro Queso” (Danger Cheese). A Carlos Eisler no le preocupó, solo dijo:

- Lo siento por la novela. A mí me gustaba, pero no tengo alternativa.

Delfina Chaves sacó una espada del zorro y apuntó a Carlos Eisler.

- Me defenderé. Conmigo no vas a poder.

- Sí, voy a poder.

Delfina se puso en posición de defensa con la espada en mano. No iba a atacar a Carlos, esperaba que el “Peligro Queso” se encargara de hacerlo. El Quesón, se sacó las medias, medias de color negro, y en un rápido movimiento, desarmó a la actriz y poniéndole las medias sobre la nariz la durmió, tirándola al piso. Todo fue muy rápido.




Delfina Chaves quedó atada de pies y manos, tirada al piso. Permaneció dormida unos minutos, cuando volvió en sí, se encontró con los pies de Carlos sobre su rostro, y un olor a Queso apestante, intenso y asfixiante. Gritó pero igual Carlos la redujo. Olió los pies, las medias, y tras hacerlo, Carlos se tiró encima de ella, y la violó en forma salvaje y decidida. La actriz gritaba de horror y terror, Carlos entonces, con sus guantes negros, sacó las medias, y con la media negra izquierda le tapó la nariz y con la derecha, le empezó a apretar el cuello.

- Aaaaaajjjjjjjjjjjjjjjjj – fue dura la resistencia de Delfina Chaves pero Carlos Eisler lo consiguió, y la estranguló, con las medias, como el personaje de la novela.

- Queso – dijo Carlos Eisler mientras tiraba el Queso sobre el estrangulado cadáver de Delfina Chaves.

- Lo siento por la novela, porque es buena, por Gonzalo Heredia, y por el gallego, perdón catalán, pero bueno, esta mina se lo merecía. Y bueno, ya veremos que hacen. Je, je – dijo Carlos Eisler y se fue de la escena del crimen cantando el tango “Silbando”.

7 de Diciembre de 2019 a las 16:28 0 Reporte Insertar 0
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