¡Tienen que creerme! Seguir historia

decescott Dece Scott

Un hombre es llevado para ser juzgado por una muchedumbre enardecida pero ¿que pasaría si ese loco tuviera razón?


Suspenso/Misterio Todo público.

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¡Tienen que creerme!

Un fuerte golpe resonó en mi espalda al ser llevado entre la multitud que solo se limitaba a insultarme sin parar, acusándome de cosas horribles. El otoño cubría de colores marrones y amarillos en todo el enorme campo del pueblo, una interminable alfombra de hojas secas crujían en el suelo al andar. Caminaba con las manos atadas, arrastrándome a la sentencia que todos deseaban para mí. Sentí una gran angustia en el pecho ya que nadie me oía, todos estaban furiosos aquella extraña tarde, así que solo atine a gritar para que todos escuchen de nuevo:

— ¡Tienen que creerme!, ¡no estoy loco!

Pude ver a las personas tirarme cosas y escupirme con mucha rabia, como si fuese un criminal a quien debían juzgar. De lejos los gritos decían: “¡No lo dejen ir!”, “¡es un mentiroso!”, “¡brujo!”, “¡demente!”, pero nada de eso era cierto. Al llegar a la cima de la colina me tiraron al suelo cayendo de rodillas, de inmediato llego una persona que parecía estar encargado del pueblo, un hombre de canas y con un extraño sombrero en su cabeza vistiendo un raro atuendo negro. Al verlo no me inspiro confianza en lo más mínimo pero por alguna razón toda la gente le obedecía, de pronto levanto una mano en alto y todos se callaron al instante. El hombre me observo con enojo y pregunto en voz alta:

— ¿Por qué traen a este extranjero?, ¿Qué hizo para que quieran justicia?

—Don Guzmán este hombre asusta a la gente con mentiras, solo dice engaños, actúa como un loco llenado las mentes de todos en el pueblo —acuso un hombre a quien llamaban Ramón.

— ¡Pinto a mi perro de color negro!, tuve que correrlo con mi pala para que no siguiera con esos hechizos, —grito una tal Berta— lamentablemente mi perro escapo por culpa del extranjero. Observe que cabo surcos en la tierra como si quisiera plantar algo, también quemo las copas de los grandes robles cerca del sembradío.

— ¡Los arboles se están secando Don Guzmán!, desde que llego este hombre está poniendo cosas en las ramas, algo que se entrelaza con las hojas, como si fuera una extraña planta viscosa, desprendiendo un olor nauseabundo. Pude ver humo en el bosque, como si quemara algo —Grito nuevamente ese tal Ramón.

El hombre vestido de negro luego de haber escuchado todas estas acusaciones me miro enojado como haciéndome responsable de todos esos eventos sucedidos y me dijo:

—Extranjero que tiene que decir al respecto, ¿a que vino a nuestro pueblo?, ¿es usted un enviado del mal? De ser así será juzgado de inmediato ante estas personas por esos terribles actos de brujería o encantación ya que todas las pruebas están a la vista. Sepa usted que nuestro pueblo es uno de bien, donde solo trabajamos con la tierra, un lugar donde hacemos ricas galletas y pan para nuestras familias. No toleraremos que usted venga a estropear todo lo que hemos hecho a lo largo de todos estos años, somos una comunidad familiar, un pueblo pujante.

Los mire a todos con enojo, empuje a las personas que me tenían agarrado en suelo y con rabia me pare. Nuevamente grite:

— ¿Acaso no lo entienden?... ¡Tienen que creerme, no estoy loco!

El viento del norte soplo en mi rostro indicando un extraño cambio en el aire, algo pronto ocurriría en este olvidado pueblo de la Argentina. Hombres con vidas sencillas sumergidos en sus cosas sin percatarse lo que sucedía a su alrededor. No notaron ningún cambio ni sintieron el lenguaje del viento, no observaron el cielo ni sus estrellas, no vieron los pájaros ni las hormigas. No tocaron su tierra ni olieron sus campos. Los animales suelen presentir su extinción por naturaleza, suelen refugiarse guardando comida y refugio ante grandes peligros que puedan destruirlos. En cambio el ser humano creyendo estar en la cima de la especie no teme a nada ni a nadie, piensa que nada puede sorprenderlo. Pueblos nuevos nacen en alguna llanura olvidada sin saber de las cosas ocurridas en el pasado, sepultadas en el olvido por el bien de los seres humanos. Suponen confiadamente que prosperarían, que la tierra les daría su fruto, que todo iría bien hasta que una repentina oscuridad los rodea y no pueden salir. Como presas caen en la trampa del cazador, esperando por siglos el momento indicado para atacarlos sin previo aviso. Cosas que quedan enterradas en el pasado, horribles eventos plagados de horror donde pueblos enteros fueron borrados sin razón. Intelectos de otras eras durmiendo aletargados, latentes pronto a despertar en una tarde común, en un pueblo común de una olvidada tierra del confín del mundo.

De pronto una explosión asusto a todos sacudiendo el lugar junto a una fuerte vibración. En un instante se oyó el crujido de un molino de viento oxidado siendo movido por un viento extraño, sonido que heló la sangre de los que estaban parados esa tarde. Otra vez grite:

— ¡Tienen que creerme, estoy cansado de repetirlo!, deben huir cuanto antes, este es uno de los lugares señalados por Ellos, ¿acaso no vieron las luces?, ¿el humo?, ¿No se percataron como infectaron todo poco a poco?, ¿No vieron sus marcas?

Un nuevo sonido retumbo en la cima trayendo un viento frió sobre la gente del lugar. Poco a poco las nubes se opacaron y una negra oscuridad comenzó a esparcirse en cada rincón del pueblo como un extraño virus en el cuerpo de los humanos. Una luz brillo en el cielo oscuro dejando observar una especie de espiral gigante girando lentamente en su eje, desprendiendo unos destellos espectrales que caían por todos lados. Era un espectáculo extraordinario que los seres de humanos habían olvidado y borrado de sus retinas por centurias. La gente del pueblo al ver esto corrió desesperadamente horrorizada hacia todos lados gritando por auxilio pero ya era demasiado tarde. Mientras corrían alejándose llenos de terror comencé a gritarles por última vez:

— ¿Ahora me creen?, ¡ahora me creen!

22 de Noviembre de 2019 a las 14:24 10 Reporte Insertar 9
Fin

Conoce al autor

Dece Scott Un joven niño se sentó en el patio de su casa a observar el cielo,maravillado por tan increíble marco quedo absorto en sus pensamientos. Hoy muchos años después sigo siendo aquel niño que observa minuciosamente el cielo,pensado en lo pequeño que somos ante este vasto universo,un universo lleno de estrellas,de planetas y de misterios...

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Tess Rain Tess Rain
Es para el concurso? Me gusta mucho, le das un enfoque muy propio. Felicidades!

  • Dece Scott Dece Scott
    Muchas gracias por tu apoyo!!!,lo valoro mucho 1 week ago
Juliette B Juliette B
Me gustó mucho sentir el sentimiento del personaje. Muy bien relatado. Felicitaciones!!

  • Dece Scott Dece Scott
    Muchas gracias!,me alegra que te haya gustado 1 week ago
nathaly lira nathaly lira
Es buena

María Sorén María Sorén
¡Excelente!

Mon Fuentes Mon Fuentes
Muy bueno:)

  • Dece Scott Dece Scott
    Muchas gracias por el apoyo!,me alegra que te haya gustado 1 week ago
~