Cuento corto
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Parafina

Fue el olor lo que me llevó a decir que fue asesinado , aquella familiar fragancia a la que todo hombre sucumbió alguna vez. Sobre la mesa se encontraba una descorchada botella de vino y una copa ya vacía sobre su mano izquierda.

Tenía una Derringer 22 entre sus manos las cuales reposan al lado del fallecido Dr. Norman Prescott , aquella arma era otro indicio de que fue un asesinato. La arma fue introducida por la boca, la bala atravesó el paladar en dirección al ojo izquierdo.

Los olores en las escenas del crimen se confunden por el miasma de los cuerpos en descomposición , por eso insisto en llegar lo más rápido cuando el suelo aun está tibio y las paredes todavía gotean , nada está solidificado , nada todavía es pintura, esto es teatro, cuando el telón todavía no bajó, los actores siguen en escena y con ello puedes tener la inmersión que necesitas. Aquel olor hubiese desaparecido si yo llegara junto con los de criminalística, ellos aparecen cuando el telón está bajo, el cuadro ya pintado, espectadores y no participes. Yo por el contrario soy parte de la obra, el primer espectador, si acabas de cometer un crimen, tienes en mente a la persona que encontrara el hecho, lo que pensara y hará.

Yo soy la reacción y la acción .

Cuando disparas un arma tal como la Derringer, está desprende residuos con un olor que dudosamente olvides si alguna vez disparaste una. El cargador estaba vacío, por lo que la única bala que esta poseía era la que atravesó el cráneo del Doctor .

No es extraño crean que fue un caso de suicidio, muchos antecesores a Prescott se quitaron la vida en un burdel , ver las piernas de una hermosa mujer cubiertas por una media de red, un corset apretado que remarque las voluptuosas curvas seria la mejor manera de abandonar este mundo. Varios testigos aseguran que Norman entró solo al burdel, observó atentamente a las chicas mientras realizaban su danza de burlesque luego alquiló una habitación a la cual no invitó a nadie.

Los vestigios de pólvora yacían en sus manos y un tiro tan certero no podría ser más obra del mismo Doctor que miles de veces atendió heridas de balas y que sus años de carrera determinará el lugar más certero para que el tiro no lo dejase muerto a medias así tener que vagar su vida entera dependiendo de una silla de ruedas.

Pero el olor que casi abandonaba la escena me tomaba por la espalda y me susurraba al oído lo que aquí sucedió .

La herida que acabó con la vida del Dr. Norman Prescott fue la bala producida por la Derringer calibre 22 , pero él ya se encontraba muerto antes de efectuar el disparo , la botella carecía de suficiente vino para dos copas, el hedor que emana significa que su muerte comenzó por dentro, estricnina es un pesticida que al ser diluido pasa desapercibido pero una vez ingerido los dolores musculares serán insoportables hasta que ataque al corazón mismo, Norman lo sabia por eso realizo rápidamente el tiro, él mejor que nadie sabía que una vez ingerido el veneno no había vuelta atrás.

El perfume de mujer es lo que me dijo que esto fue asesinato, algo que se desvanecía, ahora es más espeso que nunca y me abraza por la espalda.

Pregunto si puedo fumar un cigarrillo antes, esta asiente y me convida uno de sucigarrera.

Entre perfume pólvora y humo de tabaco , espero que quien encuentre mi escena preparada para él , deduzca que yo no fumo.

22 de Noviembre de 2019 a las 01:56 0 Reporte Insertar 3
Fin

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Esteban Basso Siempre viendo hacia donde ir, nunca llegando. https://www.instagram.com/esteban_basso95/

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