Un kitsune me ayuda a dormir Seguir historia

liaanna Anna

Un kitsune posee varias habilidades, una de ellas: inducir a las personas en un sueño profundo. Su nombre es Tsukikuro, quien aprovechará su último siglo como transeúnte en la tierra de los mortales para ayudar a las personas a dormir. Sin embargo, su travesía se complicará al conocer a Berta, una joven con conflictos familiares. El dilema estará en mantenerse al margen de la situación o entrometerse y cambiarle la vida a la adolescente.


Fantasía Todo público.

#mitologia #drama #kitsune #fantasia
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La primera noche

El techo oscuro, vacío. La pared a la izquierda iluminada, rugosa. El colchón hundido, incómodo. Los parpados pesados, molestos. La garganta seca, pegajosa. Me incorporé en la cama, el pelo cubrió parte de un rostro cansado, y por momentos, desesperado. Ese era mi rostro, pero en ocasiones lo sentía ajeno, o tal vez me gustaría que así lo fuera. Apreté las sábanas, estaban sucias, asqueadas de mi cuerpo exhausto. Solté un suspiro que llenó el espacio vacío del aire alrededor de este ser que no es.

Una sensación de calidez me sorprendió. Era invierno. Miré hacia el otro extremo de la habitación, ¿había algo allí? ¿era la oscuridad que creaba formas? Hubiese jurado que era algo, algo sólido, que se podía tocar, agarrar. Sin embargo, la visión se me tornaba borrosa… ¿pequeñas luces doradas flotando en el aire?

La luz de la mañana reflejó parte de mis mejillas, era hora de despertar otra vez. Me retorcí en la cama, como si eso fuera a ayudarme de alguna forma, como si pudiese ser absorbida por el colchón y descubrir otro mundo, uno en donde no me rechace mi propia esencia. Eventualmente, tuve que abrir los ojos. Choqué contra aquella pared blanca, a veces grisácea, otra vez. La odiaba. Esa textura rugosa… me daba ganas de acariciarla, por eso la odiaba. Alcé la mano y apoyé levemente los dedos en las pequeñas arrugas de aquel muro vacío; teníamos mucho en común. De repente, recordé.


— Luces doradas… — Murmuré en cuanto el recuerdo de la sombra en

la oscuridad me vino a la mente. — Habrá sido mi imaginación.


A pesar de que intenté convencerme, en el fondo la duda continuaba. Sin embargo, los golpes en la puerta de la habitación no me dejaron pensar en el episodio de la madrugada.


— ¡Hey! Espero que ya estés levantada. No tengo tiempo. — Exclamó

mi padrastro. Sus pasos se alejaron en dirección a la escalera. — ¡Vamos, Berta! ¡Apúrate o te vas a arrepentir de no salir de ese agujero que llamas habitación!


Había momentos en los que de verdad necesitaba, anhelaba, que el colchón me hiciera desaparecer, aunque sea solo el cuerpo, y tal vez no el alma. Todas las mañanas eran iguales; ese hombre golpeaba la puerta, gritaba, sin tiempo, y se iba. Nunca me animé a no levantarme, la rebeldía no era uno de mis atributos.

Me levanté, el suelo estaba frío. Temblé, y no solo por el frío que recorría la superficie de mis pies. Por última vez, miré hacia el otro extremo de la habitación. Fue inevitable. Era inquietante la inseguridad, el no saber si lo que vi era real o no. A su vez, generaba un poco de esperanza, por alguna extraña razón. La única certeza es que, incluso si solo se trataba de una confusión, quise tocarlo y no me dejó.



26 de Noviembre de 2019 a las 15:01 5 Reporte Insertar 4
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Rafael Rosales Rafael Rosales
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Rafael Rosales Rafael Rosales
La primera parte me recordó a mi vida... Me gustó.

  • Anna Anna
    Me alegra que te haya gustado :) 1 week ago
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Me ha gustado mucho, está muy bien escrito y la narración es fluida. Vamos por el próximo capítulo!
November 26, 2019, 15:23

  • Anna Anna
    ¡Me alegro de que te haya gustado! Gracias por comentar :) November 26, 2019, 15:33
~

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