Felicidad efímera Seguir historia

amadi-der1573693103 Amadi Der

Esta historia ha sido pausada. Samy una mujer como cualquier otra en el mundo ansiosa de llevar una vida feliz y plena al lado de su hija. Con veinte seis años logro ser independiente, responsable. Un día decide viajar y disfrutar de unas merecidas vacaciones de verano, es ahí donde conoce Andrés. Algunos veces piensas que tiene todos para el futuro, pero las personas y hechos de tú pasado pueden tocarte y afectar tu vida cuando menos lo esperas. Esta historia ha sido pausada.


Erótico Sólo para mayores de 18.
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Cerré la maleta ubicada sobre el amplio escritorio de madera. Resolví aceptar la invitación de Sara, mi mejor amiga; visitar su casa de verano y disfrutar de unas vacaciones al lado de mi hija en una ciudad de la costa atlántica.

Escuche el timbre en la entrada sonar insistentemente, salí de la habitación ubicadas en el segundo piso y camine a la ventana y mire a través del vidrio, era Nicolas, apoyado a la pared.

̶ Buenos días ̶saludo con resignación una vez termino de abrir la puerta.

̶ Samy ̶ contesta con su habitual antipatía ̶¡tenemos que hablar¡ El olor a cigarrillo invadió mi nariz.

Nicolas, es el padre de mi hija Maira, en el pasado fuimos pareja. A sus treinta nueve años y con un nuevo matrimonio, aun pretende controlarme.

̶¿Qué sucede? ̶pregunte sorprendida mientras me sentaba en el mullido sofá de la sala.

̶ ¡No puedes viajar sola¡ ̶ grita con su habitual aire de impotencia. Su rostro empezaba a verse envejecido por las líneas de expresión marcadas en su frente.

̶ ̶ ¡No¡ ̶ respondo de forma segura y contundente.

̶ ̶ ¡Eres una mujer egoísta¡ ̶brama con los ojos lleno de furia mientras sus dedos pulgar e indice acarician su espeso y oscuro bigote.

̶ En buen plan no seas pesado ̶ expreso con un aire de calma.

El último viaje con Nicolas tuvo un sabor desagradable. Según lo acordado íbamos a disfrutar un día con nuestra hija. El tiempo de calidad no existió, hubo un encuentro, pero con la familia de la esposa de Nicolas. Por mi parte debí permanecer encerrada en la habitación del hotel por tres días, porque se presentó un altercado entre Nicolas y su esposa por mi presencia.

̶ ¿Cuál es el problema? ̶expresa con total cinismo acostumbrando ̶ Martha sabe que vendrás. Es mejor para ti porque el viaje es costoso.

El descaro en sus palabras parecían encender una mecha de dinamita a punto de estallar, mi paciencia estaba a punto de acabar.

̶ ¡Voy a viajar¡… ̶ exclamo en un tono elevado ̶ tan considerado preocuparte por mis gastos ̶ pronuncio con cierto aire mordaz. Al momento de contraer matrimonio con Martha, mi ex sitio como se afectaron sus finanzas. Es ahí donde las obligaciones y responsabilidad económicas con Maira disminuyen día con día.

̶ Entiéndeme es bastante difícil; soy el sustento de mi hogar ̶ dice reflejado con una expresión de lastima en su rostro ̶ tengo tres hijos.

̶¡Cuatro¡ ̶articulo con ira y moviendo la cabeza en señal de desestimación ̶¡Maira también es tu responsabilidad¡

Nicolas logra alterarme, siempre es lo mismo se olvida de mi pequeña. .

̶ ¡Lo se ¡̶ exclama con su mirada de arrepentimiento dirigida al piso ̶lo sé Samy.

No obstante, el enojo que me causan sus palabras trataba de entenderlo. Llevar la carga económica en un hogar es difícil, si lo sabre ̶sabes que tengo un empleo, así que no te preocupes por dinero ̶expreso de manera menos sobresaltada.

̶ Te lo agradezco Samy ̶ comenta en voz sutil con aparente sumisión.

̶ Es mi hija, solo hasta tu situación financiera mejore.

La persistencia de Nicolas siguió un rato, pero no logra su objetivo, hacerme cambiar de opinión. El dialogo termina y se va malhumorado de la casa.

Sigo sentada, las ideas de ambulan por mi cabeza, porque sigo permito esa actitud controladora, la respuesta es solo una, la figura paterna, quiero un padre para mi hija y que siempre este a su lado.

La voz melodiosa de mi hija logra captar mi atención.

̶ Mami, ¡nos vamos¡ ̶ esa enorme sonrisa en esa pequeña carita, logran tranquilizarme de manera instantánea. Ella es la personita más importante en mi vida, mi pedacito de ternura de cuatro años y me apresuro a acércame a su lado.

̶ Si hija, pronto nos iremos ̶le contesto sonriendo en tanto agarro el equipaje y lo arrastro hasta la puerta, en cualquier momento llegaría el carro a recogernos.

Sara baja las escaleras acompañada de Sergio, su apuesto novio, cada uno con una maleta en las manos.

̶ Escuche molesto a Nicolas ̶ comenta Sara con un gesto de mal humor en su rostro. El desagrado de mi mejor amiga por mi expareja era evidente. Algunas veces me resultaba difícil mediar cuando estaban cerca porque cualquier dialogo, finalizaba en discusión.

̶ Si, pero ignóralo, amiga ̶ ella me hace caso dándose vuelta y se aleja en dirección al taxi, en donde Sergio aguardaba aun lado de la puerta, Maira y yo veníamos detrás

*****

Nicolas terminaba su especialización y Samy finalizaba su pregrado en la universidad, cuando se conocieron. La relación duro poco, alrededor de los dos años. Todos los días acostumbraba a ir por ella al termino de las clases.

Ese día Samy decide esperarlo en una tienda de café acompañada de un compañero de estudio en tanto disfrutaban unas bebidas. Al llegar Nicolas se da cuenta del hombre que la acompañaba, en ese momento según, la estaba cortejando. Se acercó rápidamente y con una expresión en el rostro de malhumor le dijo que se fueran; Samy enseguida se despidió y salió con Nicolas.

Ella percibió una sombra oscura en sus ojos, sin embargo, resolvió no darle importancia. Ambos emprendieron una caminata hacia el parqueadero en absoluto silencio.

Samy se adelantó unos pasos porque estaba segura de que Nicolas seguía enojado y no deseaba discutir. Ella se detiene frente al vehículo y coloca su mano en la parte superior de este mientras miraba entretenida el cielo.

En ese momento siente un tirón con violencia en su coleta de cabello. Ese latigazo logra tirar su cabeza hacia atrás produciéndole un intenso dolor en la nuca y el cuero cabelludo.

̶¿Qué te pasa? ̶preguntó sorprendida en tanto su mano masajeaba con suavidad la parte posterior de su cabeza ̶ ¡estás loco¡

̶¿Qué hacías con ese hombre? ̶ pregunta con cierta ira y descontrol en su semblante.

̶Me acompañaba, es un amigo ̶contesto. Samy con cierto temor.

Según ella Nicolas, es un hombre de experiencia y maduro. Era el primer hombre en su vida, estaba obnubilada por su masculinidad y supuesta protección. Después de tanta insistencia y arrepentimiento Samy decide perdonarlo, no volverá a ocurrir. Que estúpida y crédula fue.

Al poco tiempo se van a vivir junto. Una vez finaliza su licencia de maternidad Samy resuelve conseguir empleo, situación que causa molestias en Nicolas.

Esas primeras semanas de trabajo Samy demostró ser una excelente empleada y comprometida en cuanto a sus funciones laborales se refiere.

Debido al volumen de trabajo, ella resuelve quedarse un poco más en la oficina. Llego al departamento alrededor de las ocho de la noche. Al ingresar encontró a Nicolas furioso con cara de amargura porque según él había llegado demasiado tarde a su hogar.

Una vez la empleada se despide empieza un altercado entre los dos.

̶¿Por qué llegas a estas horas? ̶grita, parecía perro rabioso solo faltaba la espuma alrededor de su boca.

̶ ¡Estaba trabajando¡ ̶exclama ̶ No veo cual sea el problema.

Nicolas se enoja no le gusta la actitud de su mujer. Percibía independencia y seguridad, quizás por eso nunca estuvo de acuerdo con que ella trabajara.

̶No quiero que vuelvas a trabajar ̶ exclama en un tono de voz elevado, tratando de mostrar poderío.

̶Estas mal, no voy a dejar de trabaja.

̶Obedecerás porque soy tu marido ̶ grita violentamente mientras golpea la mesa de forma amenazante.

̶ ¡No¡ ̶ exclama Mady.

Su voz parecía salir del fondo de su estómago, en ese momento estaba cansada de obedecer y no iba a permitir ningún tipo de agresión de parte de su pareja, debía enfrentarlo.

Esa sola palabra o la forma de su entonación, Nicolas lo toma como un desafío a su hombría, su ego parecía estar herido. Un episodio de ira se apodero de él; agarro en su mano el tenedor sobre la mesa y sin mediar palabras entero las duras puntas en la parte media de su antebrazo de Mady.

Un tanto sorprendida, ella lo mira con extrañeza y horror no podía creerlo, el hombre que en alguna oportunidad dijo amarla, la lastimaba en forma física y verbal. Observo su antebrazo, las señales de los cuatros puntos del tenedor seguían ahí.

No solo sentía el dolor en la piel, su dignidad como mujer estaba afectada, se sentía humillada, maltratada y justo ese momento le dijo ¡se acabo¡, Nicolas.

Él no pronunció palabras; tal vez se arrepintió, tal vez no. pero Sady no iba a averiguarlo.

Haciendo caso a sus decisivas palabras atiborró las maletas con ropa, teteros, pañales y salió de su apartamento con mi hija de escasos tres meses en sus brazos.

Llego a donde su amiga Sara, hoy su mejor amiga, quien la recibió feliz en su hogar.

Atrás dejo todo, inició una nueva vida. Como era de esperarse al principio fue difícil, pero hoy puede estar segura de lo acertada que fue su decisión. Un mes después Mady se enteró del estado embarazo avanzado de Martha, su antigua exmujer y hoy esposa de Nicolas.

Gracias a su esfuerzo, dedicación en el trabajo, es una mujer independiente y madura de veinte seis años con la estabilidad emocional y económica necesaria, para seguir adelante. Aunque su vida profesional fue ascenso; la parte personal no tuvo cambio. No volvió a tener novio, romance, desliz, etc; quizás sea porque se volvió exigente con el sexo opuesto; o las relaciones amorosas no eran su prioridad, tal vez no contaba con suerte o quizás la persona indicada extravió el camino; pero por ahora no era su prioridad.


26 de Noviembre de 2019 a las 20:43 0 Reporte Insertar 1
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